sábado, 20 de junio de 2009

APRENDIENDO DE TU RECUERDO




Engañando mi mente y mi alma, las botellas que consumo me hacen pensar que aquí no existe dolor alguno. Confusión con mis sentimientos que se cruzan en medio de mi corazón alteran mis sentidos.



“Lo has ganado”, repito dentro de mi interior, tratando de parar el lamento y las lagrimas que poco a poco me debilitan. Toco mi pecho y me imagino arrancándote de mi corazón, despegándose poco a poco tu nombre va saliendo de mí.


Un grito con dolor ha salido desde mi corazón, estremeciendo a mis pequeñas amigas en el cielo. Aquellas estrellas desde aquel día son las únicas que me guían en noches de soledad y dolor.
Tangible estas en mi palma, es tu nombre, es tu cuerpo, es tu actitud, es tu corazón, es aquel momento junto a ti. Estas ahí, contemplando el derrumbe de mi interior, anhelando quedarte entre los escombros de los nuevos cimientos que construya mi corazón.


Hasta el último momento en el que mi corazón le dio albergue a tu nombre te ame con lo más profundo de mi ser, hasta pensar que podía dar todo de mi sin importar nada.


Es cierto no ha cesado el dolor y el vacio en mi parece ser mayor. ¿De dónde he caído cuando cortaste mis alas? No puedo sentir mis pies y mi cuerpo se desvanece cuando trato de caminar.
He caído desde el mismo cielo que juraba estaba en mi pies, hasta el mismo desierto. Un lugar perfecto para aprender a caminar ya no existe mirada que me aliente con aquellas lagrimas cuando sienta cansancio, ni abrazo que me proteja con esas manos mientras me guía en noches de desesperación.


El tropezar aquí ya no importa mucho, si cuando observo el cielo he visto que he caído de lo más alto, todo por no saberte comprender. En este camino donde no hay nadie, el viento arrastra de aquel suelo la arena que cubre aquella piedra.


En medio de aquel inmenso lugar yo se que significa esa piedra, aunque quiera negarlo. El sol que me quema ayuda a salir de mis ojos aquella gota que roza mis labios.


Es como recordé que aprender de mi interior es algo con lo que mi historia mientras camino rodea y rodeara mi alma. Debajo de aquella piedra que he movido, una flor, la más bella que pudieran haber contemplado mis ojos, tu nombre lleva grabado en cada pétalo.


Cada pétalo de la flor tenía una imagen tuya de los momentos más especiales que he guardado. Acercando mi nariz huelo esa flor con todos los momentos especiales que llegamos a compartir.


No mereces ser arrancada de aquí, no puedes ser odiada por mi corazón, ni por mi razón. Ahora tu solo decoraras aquel desierto por el que aprendo a caminar de nuevo hasta emprender el vuelo.


Y si es que llego a estar de nuevo en el cielo, desde ahí te observare para aprender a no caer de ahí.

1 comentario:

  1. hermano, sinceramente no se si ponerme de pie y recitar la entrada, o leerla en silencio y recordar momentos que pueden hilarse unos con otros, le agradesco que se haya dignado y hacer un blog, y ya sabe estamos aqui para hacer crecer el blog y que algun dia se pueda referir como, algun rincon donde mi locura se hace presente...
    "Disfrute la vida, no sabe cuando se le puede terminar su locura"

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Recopilando un poco de la locura