sábado, 11 de julio de 2009

UN ULTIMO ADIOS


Una tranquilidad invade mi cuerpo, todo es oscuro y a lo lejos unas voces parecen estar distorsionadas, aunque poco a poco una voz empieza a aclararse.


Yo conozco esa voz, una voz dulce y serena ilumina mis mañanas cuando me despierto, ese saludo me ayuda a levantar y empezar mi día.


Pero esta vez no es así, lo siento en tu voz, que con lágrimas al parecer se trata de comunicar con alguien. Qué curioso mi cuerpo siente frio.


¿Dónde estoy?


Un helado sentimiento toca mi piel, el cual he sentido antes, hace ya unos años. Tú caminabas junto a mí, tu plática ese día era diferente mientras tu mirada parecía esquivar a tus emociones ese día.


Lo recuerdo tan bien, como al final esa noche tus ojos vieron a los míos y sin poder decir casi nada un adiós de tu boca provoco en tus ojos el brote de unas lágrimas; que al sentir mis mejillas helarían poco a poco mi cuerpo hasta llegar a mi pecho.


¿Qué ha pasado? ¿Dónde estoy?


Es tan extraño sentir tus brazos y tus ojos húmedos sobre mí, no puedo despertar, es como una sensación que paraliza mi cuerpo y poco a poco lo embriaga, frustrado es el mismo sentimiento que tuve después de ese día los siguientes años.


Cada noche sin dormir, el corazón se desvelaba mirando por la ventana de mi cuarto aquella luna que le recordaba a cada momento tu corazón y sin poder decir nada tan solo gritaba en mi interior por las noches. El corazón por más que gritaba y lloraba nadie lo escuchaba en esos días de soledad.


¿Dónde estás mi amor? ¿Qué ha pasado? ¿Dónde estoy?


El oír tu respirar me ha tranquilizado, mientras tus brazos toman con suavidad mi cuello. Sin embargo, he empezado a tener un sentimiento de nostalgia, pues a cada momento siento el latir de tu corazón sobre mi pecho.


Recuerdas ese día que nos encontramos, ¿Cuantos años pasaron después de ese adiós? ¿Cuántas veces la timidez nos ocultaba de nosotros y luchaba cada vez más fuerte con nuestros corazones rotos que pedían a gritos estar con el otro?


Solo mi corazón me recordaba el instante que con tu mano al tocar mi pecho lo sano de aquellas heridas que profundas se hacían después de tu adiós.


¿Qué te ha impedido sentir corazón? ¿Dónde estás mi amor? ¿Qué ha pasado? ¿Dónde estoy?


Solo cuatro letras, tan comunes como las demás del alfabeto que nos sirve para comunicarnos a cada día. Esas cuatro letras, tan solo esas cuatro letras son capaces de hacer girar al mundo.


Las conozco…AMOR, tan corta la palabra, pero tan infinita en sí misma. Una palabra que puede contener todos lo que sentimos cada día que pasa, con esa persona tan especial.


Un te amo resuena en mi oído, haciendo estremecer cada centímetro de mi piel, pasando poco a poco la misma voz acaricia todo mi cuerpo con tal delicadeza hasta concentrarse dentro de mi pecho que alberga a mi corazón.


Pero, no puedo comprender, el único motivo de que estuviera aquí junto a ti, era el de mi corazón que latía cuando escuchaba de tu voz pronunciar tan bella palabra. Aquel motivo que impulsaba a seguir latiendo aquel corazón parecía haber sido olvidado por mi corazón que ahora paralizado tan solo contemplaba al tuyo sin poder hablarle.


¿Cuándo ocurrió esto? ¿Qué te ha impedido sentir corazón? ¿Dónde estás mi amor? ¿Qué ha pasado? ¿Dónde estoy?


Un reclamo triste de tu voz susurra en mi oído poco a poco:


-¿Por qué te fuiste así, amor?- Mientras tus lágrimas inundan mi sien, helándome todo el cuerpo.
Congelándome y con un eco como de vidrios rompiéndose en mi interior de aquellos momentos que he vivido, mi mente se desconecta de todo.


Un silencio embriaga mi mente y sin poder escuchar ahora tan solo pienso en todo lo que ha pasado. Nunca fue una pesadilla lo que imagine, todo fue tan real, tan cierto, tan…inoportuno


Meditándolo bien ¿cuántas veces nunca pude decirte te extraño con un fuerte grito a los cuatro vientos?, ¿cuántas veces contuve aquellas lágrimas de emoción al estrecharte entre mis brazos?, ¿cuántas veces nunca te volví a decir te amo mientras abrías los ojos por las mañanas?, ¿cuántas veces ya no caminamos por los atardeceres hasta perdernos en las sombras de aquellas noches con luna?, ¿cuántas veces…?


¿Cuántas veces volvía a decir que nunca dejaría pasar momentos como estos?
Por más que lo resisto, esto es un último adiós amor y aunque no lo pueda decir espero lo sientas… TE AMO


…y esto, tal vez no sea un adiós definitivo…Podría ser el inicio de algo nuevo, pues donde quiera que he estado mi alma sigue y seguirá a tu lado…

2 comentarios:

  1. hermano, le recuerdo que decir te quiero no es algo tan facil como hacer quesadillas, es algo muy complicado, cuando en verdad lo dices con el alma...si no olvide las cosas que vienen, y ponga otras...

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  2. que buen blog eee me encanto este escrito eh leido varios y me parecen de lo mejor en verdad que tienen talento, este blog me lo paso una amiga y gracias a ella pues ahora leo un poco mas, hasta libros eh empezado a leer jajaja. Gracias y hasta pronto....

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Recopilando un poco de la locura