sábado, 19 de diciembre de 2009

AROMA A TI

En ese restaurante fue donde te conocí…
Al final de la comida nos conocimos, y justo al amanecer del otro día no sabía que iba empezar.
Me levante y bañe como cualquier día, solo sabia iba a verte, pero nunca pensé que ocurriera nada a partir de ese día.
Al final de aquella comida, podía decir que éramos parte de algo por lo que ninguno de los dos podíamos apostar a que fuera algo más que una simple amistad.
A partir de ahí comí y reí contigo, caminamos y jugamos día tras día. Y justo al final de todos los días, tan solo pensaba en que quería de nuevo ver tus ojos, tus ojos color cielo… los mismo ojos de libertad de mi en tu mundo.
No sé si paso mucho tiempo, pues al final de ese tiempo tú eras parte de mi, y lo supe cuando te bese, cuando al fundir tus labios con los míos sentí como se encarnaba un sentimiento por cada poro de mis labios, inundando mi cuerpo y mi alma.
Loco y mareado por ti, salte sin mirar a donde, a un vacio donde lo único que había era una imagen tuya.
Te amaba… juro que nunca lo pude decir frente a nadie con tanta seguridad, al final de todo el tiempo que compartimos juntos era lo que pensaba… tan solo que te ame…
Sentado en mi escritorio me fumaba un cigarrillo entre tazas de café caliente, con aroma a ti por las mañanas, ese aroma de café que compartíamos al salir el sol por nuestro cuarto. Esa misma noche recibí una llamada de un amigo.
Al día siguiente los dos estábamos sentados enfrente de aquel restaurante, tan solo mirando lo que había dentro… su cigarrillo y el mío se consumían rápidamente…
-¿Qué hacemos aquí?- me decía aquel amigo, con un tono como si la pregunta estuviera demás y la razón tan solo quería ser debatida con algo que por teléfono el no se atrevía decirme.
-Quería verla tomar una taza de café, aunque sea de lejos- mientras una lagrima rondaba por mi rostro cuando al ser estrechada por las manos de alguien más su felicidad brotaba besándolo con una fuerza para que con un beso se deshiciera en su ser.
Enfrente de nosotros unos niños habían jugaban con una pelota, que mi amigo miraba lentamente. Sus manos en los bolsos sacaban un cigarrillo lentamente y mientras caminaba por la acera con su mirada me invito a seguirlo por aquel lugar.
-Aprendí…- tan solo dijo entre murmullos contemplando otro lugar en su mirar, cuando prendía su cigarrillo.
Sentados en la banca junto al kiosco de la plaza, nos detuvimos a fumar el cigarrillo.
-Tan solo perdónate, deja de pensar en el hubiera, deja salir su imagen de tu corazón, libérala de la prisión de tu mente, pues ella lo ha hecho y ha encontrado los hubieras de lo que nunca supiste hacer, una realidad con alguien más…-
Me quede sin palabras y despidiéndome tan solo pensaba en lo que me había dicho, un fuerte abrazo y una mirada sabia mi amigo que era mi momento de partir. Caminando a paso lento en aquel kiosco su mirada la sentía en mi espalda acompañándome hasta el último momento en que estuve en ese lugar.
Al entrar a mi casa ya no sentí lo mismo, en el escritorio las hojas de papel que había gastado tan solo me veían y sabían que ellas ya no guardarían mas historias de ella. Sabían que era el adiós de ese lindo pensamiento.
Subí por la escalera y preparaba una maleta con algo de ropa, mientras escuchaba una canción en un tono suave que tarareaba noches y días en nuestra cama junto a tu oreja.
Cuando baje por la misma escalera termine de tararear, por última vez vi la casa de nuestro sueño, aquel sueño que habíamos cumplido juntos, pero que hoy simplemente se volvería en un pasado, en un recuerdo de mi historia.
Deje encima del escritorio mis llaves junto a tu foto y la pluma que escribía con tintero del corazón encima de aquellas hojas que ahora se volvían mudas, pues ya no decían nada mas de ti, simplemente ahora el corazón ya no quería escribir de ti, pues ya empezaba a ser parte del pasado.
De la alacena un olor de tu café me lleve en mi memoria para dejarte en el pasado y empezar…
Cerré mi historia con aquella puerta de nuestro sueño y cuando volví mi mirada hacia otro rumbo empecé a querer soñar de nuevo, pero ahora sin ti…

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