jueves, 4 de febrero de 2010

SIN NOMBRE

Realmente, quien no quisiera posar
sus manos sobre aquel rostro que viaja
entre las masas, y colgar en el manto de la noche
un lucero que ilumine los senderos, sin tener
un reproche por ser así...

No se porque, pero los rostros que encuentro
no encuentran mis manos...

EsTeFeS

1 comentario:

  1. es como querer alcanzar aquel viejo dragon, y montar sobre su lomo y rescatar a la princesa de nuestros sueños...que es solo una analogia de montarnos en el amora para volver a tocar su alma...
    carpe diem!

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Recopilando un poco de la locura