miércoles, 26 de mayo de 2010

100 KM/HR cada 10 Seg.


Una noche como cualquiera tan solo oscura.

En medio de la calle tan solo se escuchaban las exhalaciones del mofle de mi carro, con fuerza inhalaba por ese mofle y cansado parecía que se había cargado de energía. Su respirar era corto y profundo, con una pequeña interrupción cada cinco exhalaciones en las que tomaba un poco mas de esa energía que llevaba tiempo que no sentía.

Yo tan solo hacia mi respaldo para atrás y prendía el cigarro lentamente para sentirme como parte de mi carro.

En el otro asiento parecía no haber causado nada en tu pasado aquella carrera, tu mirada como siempre era serena y firme, con los ojos siempre plantado en el horizonte, al lugar que tu mente vagaba amigo mío desde el día en que te conocí.

Una mueca como de una risa disimulada se escondía entre el humo que exhalabas del puro que tenias prendido desde que salimos de ese lugar a todo lo que mi carro podía, para dejar el pasado de nuevo atrás.

-creo ahora si estás listo- lo decía entre dientes, mientras bajabas del carro y recargándote en la cajuela de mi carro mirabas al cielo para exhalar el humo del puro que se consumía entre los labios ya secos que tenias aquella noche

No comprendía lo que decías y tan solo deje prendido el carro para que siguiera en marcha, pues sentía como el me pedía más y tan solo trataba de contener la emoción de nuevo rechinar y quemar a todo lo que podía las llantas que llevaba.

-…siempre he corrido, no es la primera vez que lo hago…- trataba de afirmar lo que parecía una pregunta que me hacía y no tenía sentido.

-ahora si entiendes que es manejar amigo mío…-

Mire arriba de mí hacia el cielo y note una diferencia en el color azul que llevaba, lo que me invito a perderme en medio de aquella oscura calle, hacia el infinito de un extraño lugar.
-no implica solo correr…-

Palabras que no entendía y me distrajeron para tan solo observar como se entrelazaban sus manos mientras con la mirada serena suspiraba para decirme algo.

-va más allá del simple hecho de correr-

Sus pasos firmes y su convicción de sentarse en el asiento del conductor me invitaron a ver algo que no comprendía, tan solo aborde del lado del copiloto y con el cigarro entre mis dedos quise observar lo que el observaba.

Al pisar el acelerador yo sentí esa sensación de mi carro que sentía tranquilidad con sus manos al volante, mientras exhalaba por el mofle de una manera diferente, como si estuviera extasiado y dopado, tomando otra personalidad como la que llevaba ese noche mi amigo, con sus tranquilidad y firmeza en la mirada que corría por el lugar que andábamos.

Sentí el rugir de la maquina a todo lo que daba mientras rechinaba para asustar la luz que intermitente alumbraba el asfalto que devoraría con su mirada mi amigo. En pocos segundos sentí el aire sobre mi cara, como si nosotros retáramos al tiempo a que no nos tocara al correr.

Sentí la energía que tenía mi amigo cuando al retar al tiempo y las leyes de la física podía derrapar al carro como si fuera una extensión de su propio cuerpo y alma buscando tan solo rugir en medio de la noche cada segundo un poco más fuerte.

Nos detuvimos en una esquina mientras el bajaba hasta el cofre del auto y mirando a mi automóvil fue una especie de agradecimiento en el que el carro de nuevo suspiro después de sus exhalaciones de una manera que yo desconocía.

Al bajar del auto no podía entender lo que había pasado, su tranquilidad y su ojos de nuevo se transformaban y no reconocía quien era después de esos segundos.

En su hombro la misma mochila con unas llaves que sacaba para abrir el garaje donde estaría aquel carro.

-solo dos cosas… acelera y nunca frenes, trata de disfrutar el momento. Aprende a no ver hacia atrás en tus recuerdos, mejor siempre con la mirada en el horizonte disfruta lo que ha de venir mientras surfeas tu presente.-

A la distancia el rugir de su carro lo invitaba a subirse, con un abrazo la despedida que tendríamos pensamos que solo sería de un hasta pronto…

…En unos segundos aquel jinete negro daba vuelta directo a la avenida…

El nuevo rugir de las exhalaciones del demonio que tenia junto de mi me invitaron a acelerar a fondo… en un instante lo que dejaba atrás se desvanecía…

…No necesitaba más, tan solo agarre bien el volante, distraje unos segundos mi mirada hacia el retrovisor y sin pensar nada emprendí el viaje que me enseño, tan solo conducía por cada diez segundos en un respirar al lugar que siempre quise estar y que transformaría al devorar el asfalto al pasar…


PARA EL JINETE NEGRO AMIGO Y GRAN COMPAÑERO Y TODOS MIS AMIGOS QUE TAMBIEN VIVEN CADA KM/HR.
AUTOR: LOPEZKIN
FOTOGRAFÍA: IOSHY

1 comentario:

  1. de 0 a 100 cuantas veces no hemos levantado en 6 segundos, en 8 segundos...cuantos cigarros, recuerdos nos bastan para hacer llegar a 100 km/Hr... la vida es igual hermano, los recuerdos nos viajan de 0-100 Km/hr en 2 segundos...

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Recopilando un poco de la locura