domingo, 2 de mayo de 2010

SUEÑOS DE UN CABALLERO

Ya tarde en el bosque se ve la interrupción en su más profundo silencio, por tres caballeros que cabalgaban lentamente.

Sobre aquellos animales los tres caballeros que osaban a irrumpir en el silencio del bosque, cansados por aquel día trataban de mantenerse lo más firmes que podían, mientras con la imaginación drogaban su cuerpo para no desvanecerse y poder seguir adelante por aquel bosque.

El primero de ellos, el más tranquilo y de un carácter templado, cabalgaba enfrente de los otros dos en su caballo que por el hecho de verlo imponía, su caballo de un tono casi naranja claro que brillaba con el sol durante día y que podía correr como si fuera viento que soplaba por las praderas.

El segundo caballero de edad ya más grande, pero con un espíritu jovial y una actitud que hacia distinguirlo y ser reconocido en todos los poblados que pasaba, poseía un caballo de un tono café elegante e imponente que aun corría cuando era necesario, siempre de manera muy propia con potencia e imponencia.

El tercero y más joven era aun un soñador, aquel que pensaba que la mejor arma no era la espada, sino la pluma que podía expresar, hablar, manifestar, enfatizar… todas las situaciones que en su mundo a simple vista no se podían observar. Su caballo negro como la noche, corría de manera acelerada, como aquellos caballos broncos en libertad, aquellos que son difíciles de manejar.

Derrotado el tercer caballero con la vista en el suelo tan solo pensaba e imaginaba tanto como su mente se lo podía permitir, tomando sorbos de su botella trataba de ahogar los tragos amargos que pueden llegar a ocasionar los días de derrota.

-no puedes dejarte rendir y vuélvela a buscar, decía el segundo caballero con un tono agresivo reclamando al caballero derrotado, mientras con la mano lastimada trataba de vaciar sobre su boca todo el licor que le quedaba.

-no puedo tengo miedo después de hoy a fallar, el tercer caballero decía con la vos casi destrozada por las lagrimas que tenia sobre su rostro.

-entonces eso no es amor, en el amor se lucha y se entrega todo, se vive y disfruta sin límites, dando a cada segundo lo mejor de uno y nunca esperando nada a cambio, pues al ser el más puro de los sentimientos no es necesario su recompensa, pues el mismo sentimiento contiene en sí mismo la mejor satisfacción de poder luchar por él. Su voz se impuso del primer caballero, mirando fijamente al tercer caballero y deteniendo su caballo en medio del bosque.

-lucha si es que la quieres, lucha si sientes amor y nunca la dejes ir, da todo sin esperar nada a cambio y al final del día obtendrás la felicidad que buscas, pero si la dejas ir así, ni siquiera digas que la amaste, si nunca trataste de ir mas allá de esta simple derrota.

La voz del segundo caballero sonó con voz fuerte en los oídos del tercer caballero, mientras éste sentía como se desvanecía en un instante sus pensamientos, sentía el crujir de esas hojas cafés de otoño cuando son quebradas por las patas de los caballos.

Sin pensarlo tan solo jalo su caballo y se dirigió a la barranca solo, mientras con un poco de desesperación los otros dos caballeros aguardaban a lo lejos, sabiendo que lo que le habían dicho era la realidad del mundo donde vivía, pues de todo este tiempo de un fracaso que no pudo olvidar el tercer caballero se había estancado.

-no digas que eso es amor, si nunca peleaste por ella. Retumbaba en su cabeza con un eco por el bosque, pues la voz del segundo caballero se hacía distante entre la imaginación que ahora se veía borrosa en la mente del tercer caballero.

En medio del bosque, justo cuando el sol se iba a ocultar llego a la barranca donde mecía por horas sus pies que colgaban de aquella piedra todas las tardes en que el se ponía a escribir.

Su razón ahora le hablaba y le susurraba la voz con delicadeza de aquella princesa que era real, que vivía ahí justo en lo más alto del castillo, en aquel lugar, que ya otro caballero había decidido dar su vida a cambio de ella.

-que tonto fui… pensando en el Mío Cid, cuando en realidad pareciera que no es más que la visión del viejo Quijote… pensaba en voz alta con la boca entrecerrada mientras sus ojos tenían lagrimas de desesperación.

-falle






1 comentario:

  1. hermano excelente post, es un tanto extraño, no se se me hizo como de otro nivel!...el mensaje sigue estando ahi, fallar?? no lo creo.. hay veces ke las cosas suceden pero no x eso se fallo...reciba un abrazo...carpe diem

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Recopilando un poco de la locura