viernes, 24 de diciembre de 2010

Amor Platonico...

…el chaval la miro de reojo en una fiesta, no podía creer si era el efecto de las cervezas, las desveladas o en verdad era ella, aquella chica la cual desde los 10 años la bautizo como el amor platónico…


 El chaval en un lugar alejado vio a una mina 4-5 años mayor que él, le parecía una chica muy bonita, además de simpática, solo que por ser mayor el chaval no se atrevió más que un intercambio de sonrisas, saludo con la mano y un hola ¿Como estas?, el chaval no se podía concentrar ya ni si quiera en patear el balón que era lo que venía haciendo a lo largo de varios años…

Después de una década el chaval volvió a ese lugar, pasaron poco mas de 10 años y el chaval reconoció aquel rostro, pero no podía creer que fuera esa mina, la vio a escasos 10 metros, el chaval iba caminando y la mina estaba para en una tienda, la mina solo le sonrió y el chaval devolvió una sonrisa tímida, diciendo adiós la mina agito su mano, el chaval estaba confundido, perdió la noción del tiempo, y siguió caminando sin rumbo fijo, solo iba pensando en por qué no abordo a la mina si vio que era ella y le seguía regalando esa misma sonrisa, después de caminar por 20 largos minutos el chaval viendo que su destino quedaba exactamente al otro lado del que había caminado decidió regresar  por el mismo camino para ver si volvería a ver a la mina…

El chaval se la pasaba gran parte del día pasando por ese lugar esperando poder ver a esa mina, visitaba los lugares populares donde se reunía la gente de su edad para embriagarse, con el pretexto de que alguien le diera señas sobre donde poder encontrar a esa mina, pero todas esas noches y esas cervezas fueron en vano, ya que no podía dar con el paradero de la mina…

El chaval asistió a una fiesta más de compromiso que de ganas, después de varias charlas y platicas sin sentido, el chaval la miro de reojo en una fiesta, no podía creer si era el efecto de las cervezas, las desveladas o en verdad era ella, aquella chica la cual desde los 10 años la bautizo como el amor platónico, el chaval se iba acercando a donde estaba esa mina, la mina aun sin darse cuenta de la presencia del chaval opto por abandonar el lugar, el chaval paro su camino cuando ella estaba por cruzar la puerta de salida,  el chaval esbozo una mueca de tristeza, la mina volteo hacia dentro del lugar y vio al chaval, al cual le regalo una sonrisa y le agito la mano en símbolo de adiós, el chaval al verla le regreso la sonrisa y se quedo con aquella sonrisa de recuerdo…

Ahora la mina tiene un hijo, vive en familia y se pasea en una camioneta de reciente modelo, el chaval sigue solo y vive de regalar sonrisas….

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Recopilando un poco de la locura