jueves, 15 de diciembre de 2011

LA HISTORIA QUE JAMAS PENSE EMPEZARÍA ESCRIBIR.



Llega la mañana, el agua tibia en la ducha y los vidrios demasiado empañados por el vapor de agua y el clima extremo del país. Loción de la más barata después del baño y una afeitada rápida para empezar el día, el día lluvioso y nublado que pese decir sería malo, era una expresión de la tristeza que sentía ese día.

Salí con una chamarra de piel negra, sudadera y demás ropa de invierno, que me cubría de pies a cabeza, cada centímetro de piel, no por el hecho de un clima extremoso ni de la sensación extraña de que hoy sería un día poco usual.

Solo cuarenta minutos exactos en el reloj marcaban, ni uno más ni uno menos. Raro para mi puntualidad y mis costumbres, pero a sabiendas que estaba en un territorio ajeno los protocolos esta vez los respetaba y no los creaba. Tal vez fue una situación incomoda para mí, pero cada impresión contaba y cada día era uno nuevo en mi vida, no más aventuras, no más riesgos, no más yo.

Un café público a la vista de todos, en el mero corazón de una ciudad de negocios, lejos de toda percepción del inframundo, lejos de la percepción de la seguridad que yo hacía en mi lugar de residencia.

No había daño en su cara ni pesadez, no había miedo ni había preguntas dibujadas en su rostro. Parecía divergente a lo que yo pensaba, nuevos paradigmas y reglas que no podía simplemente comprender.

Con las llaves en la mano se dirigió a mi sin retraso con un café de un marca extraña y una bolsa de comida en papel estraza con la otra. Dejó las llaves sobre la mesa y se dirigió al carro y junto a él desenvolvió un pequeño sándwich para comerlo.

No había razón para lo que había visto ni había pasado, pero sin mesura alguna tome las llaves para dirigirme al carro.

-Without food snot- decía con la boca llena y una marca del café que sorbía alrededor de su boca.

Tome de un solo trago el café y con el ardor del pecho sentí vida en medio del aire frío que invadía y nos oprimía hasta hacernos desaparecer en medio de un tétrico escenario. Con una interrogativa en sus facciones observaba como quería comerme de un bocado aquellos momentos y sin pensarlo dijo:

-It is what it is- mientras envolvía su sándwich que restaba para tirarlo en el cesto de la basura que estaba a pocos metros de nosotros.

Entendía la frialdad de sus palabras y su acento igual al mío en sus malas pronunciaciones del inglés. Nuestra teoría similar, diferente en un país ajeno, en un país de todos y sin pertenencia alguna. En un lugar donde todo era nada y nosotros nos volvíamos algo tan indefinido, algo tan superficial que me hacía desesperar.

Entramos al carro y pidió prendiera el automóvil mientras con su mano tan solo trazo una línea imaginaría de nuestra dirección, tan ficticio como mi templanza en el rostro, pues ante tanta incertidumbre y extrañes que me había provocado el estar ahí ahora solo pensaba en que había al final de aquel trayecto, al final de ese viaje.

Con el gps en la mano y el celular en su oído cada calle que pasaba la observaba detenidamente con los ojos de camaleón observando todo a la vez sin descuidar ni la dirección ni el paisaje que nos brindaban el inicio de un invierno diferente ese año.

Debajo de mis manos el volante aun conservaba la marca de la maquina legendaria que conducía poco antes de llegar, aquella letra inicial del alfabeto de forma abstracta me recordaba la forma en que podía perderme en los bordes.

Los interiores enganchaban a querer seguir dentro del carro, debajo de las insignias del “RSX”, la marca del poder y de las aventuras que se podían vivir con el acelerador a fondo. Y con solo el panel central podía uno quedar hipnotizado, la marca “MOMO” en el lugar para escapar de ese sitio y el freno que podía hacer girar rápidamente en su eje a esa esplendida maquina. Me llegue incluso a trasladar de nuevo a donde podía imaginar un lugar sin dolor, sin ruido, un paraíso que nunca había olvidado en medio de una playa de México.

-Da la vuelta en esta esquina- grito repentinamente, mientras cerraba los ojos por un momento.

Llegamos a un edificio particular, con un pórtico tan viejo que mostraba los años no habían pasado en balde. Salió de prisa directo aquella casa, disponiéndome así a sacar el último cigarro de la cajetilla para prenderlo y sentarme, junto a un niño que estaba en las escaleras de aquel lugar.

-Gustas- me ofreció de un pequeño empaque de donas que traía comiendo.

La perfección del disfrutar aquellas donas en sus expresiones me conmovía, pues ante la inocencia de su infancia no le interesaba nada a su alrededor, ni el dolor de la persona que había a cinco pasos tirada en la banqueta por las sustancias inyectadas, ni el temor por la arma que cargaban los muchachos en la esquina apuntando al aire sin cesar, ni mucho menos oír el llanto de su madre dentro de la casa quien gemía ante la posible notica de mi compañero.

-Hurry up!- grito desesperado mientras con su mirada furtiva me señaló que la partida se acercaba.

Sin tomar importancia ni a los llantos, ni a mí alrededor prendí el carro y espere dentro del mismo con el cigarro prendido.

-¡Arranca!- grito desesperadamente mientras cerraba nuevamente los ojos.

Nos alejamos en medio de gritos y llantos sin cesar de su posible pareja en ese momento, para adentrarnos a una carretera de ese país, a una velocidad imprescriptible, con un corcel por demás decirlo que magnifico en todas sus expresiones.

-Siempre es lo mismo- susurraba, esperando expresará algo en ese momento de silencio que nos brindaba el rugir de la maquina por la carretera.

-¿Vamos retrasados?- pregunté, intrigado para cambiar la conversación y dejar despegara su mente del lugar de donde partimos momentos antes.

-Eso no importa, tendrá que pasar lo que tenga que pasar, cada situación tiene su momento oportuno niño- decía con una incredulidad, mientras con su palma cubría sus ojos y meditaba unos momentos.

-It is what it is?- preguntaba para crear una atmosfera más agradable, pues las horas de camino serían tediosas sin más contacto que el necesario.

-Lo tienes, ahora comprendo porque estás aquí- respondía con un tono mas suave, por la fatiga que había sufrido momentos antes en su hogar.

Con el vistazo al gps recordé sería un viaje largo y sin pensarlo me puse unos lentes oscuros para tener de camuflaje la pesadez que sentía de conducir en una carretera recta, sin peligros como a los que estaba acostumbrados a vivir.

Lo recuerdo a la perfección, esas ocho horas y media de camino nos dejaron en la mitad de un bosque con un poco de niebla, toda vez que la noche ya estaba por acercarse. Desesperado y sin poder dormitar las sustancias que había ingerido aquel muchacho lo llevaron al borde de la desesperación al llegar al bosque para tan solo bajar del carro y abrir la cajuela.

Dentro de la cajuela una pintura que podía reconocer a simple vista se encontraba, no había imaginación en mi cabeza como todo ese tiempo había estado con esa hermosa pintura perfecta en cada uno de sus aspectos. Recordaba a Picasso como si fuera ayer, plasmado en un libro de pintura de la escuela, recordaba los detalles y color a la perfección, pero ahora estar frente a esa obra magnífica me enchinaba la piel.

Con los ojos rojos aun de las sustancias que había inhalado minutos antes el pesar aún se hacía presente en el y sin pensarlo tan solo tomó la pintura y con unas lagrimas de emoción dejó la pintura sobre el cofre del carro para admirarla.

-¿Sabes?... en mi vida nada fue complicado, tan solo ponía el objetivo en la mira y disparaba sin pensar, obtenía lo que quería y nunca miré atrás…- decía ahora mi compañero de viaje con un nudo en la garganta.

-¿Y ahora?- decía sin saber que planeaba, con una incógnita en mi cara y los ojos postrados sobre las manos temblorosas de mi compañero.

-Es tiempo de partir, dejaré todo atrás… Y no eres sino tu el que puede comprenderme cuando te entrego todo esto.- decía llorando mientras con un abrazo se me lanzó.

Sin decir nada lo abrace, mientras observaba al guitarrista de la pintura como tocaba en silencio su guitarra, mientras me despedía de mi compañero.

-Te veré del otro lado de la meta, pero no dejes que la adrenalina te coma antes de ser el tiempo de llegar a la misma.-me decía mientras en el bosque de aquel lugar se perdía en medio de la neblina.

Sonreía mientras un relámpago iluminaba mis recuerdos de hacía ya algún tiempo. Él era a quien había ya visto, aquel amigo Fénix que se renovaba en cada luna llena, mi amigo que nunca dejaba de ser algo nuevo, aquel que no tenía miedo a morir y nacer en todos los lugares que ya había recorrido.

Entre al carro y destape la carta que había dejado en el asiento.

“El carro es para que de nuevo vuelvas a correr, sin que te alcance el tiempo como lo hemos hecho amigo mío. Y ahora la pintura es para que ya no vuelvas la vista hacía atrás, todo lo que me pediste ahí está, ahora no hay porque no seguir corriendo al ritmo que ahora marque tu tiempo. Tu amigo R.”

Baje para de nuevo guardar la pintura y con mi libreta que siempre llevaba bajo mi chamarra me dispuse de nuevo a escribir unas líneas de aquellos recuerdos que siempre había ido acumulado. Sin pensarlo quite los tanques de nitrógeno del carro y guarde el retrovisor en la guantera.

De nuevo prendí aquella maquina, toque despacio cada uno de los bordes de aquella “A” abstracta y sin pensarlo deje atrás todo para ir a ver a alguien, pero ahora a una sola velocidad, ya sin la prisa de un destino, sin la preocupación del tiempo encima de mí, ni de la velocidad máxima que pudiera llegar con el acelerador a fondo.

Ahora cada segundo que transcurría en mi vida, lo podía disfrutar, lo podría vivir, lo podría escribir tal y como me había siempre imaginado.

Al final del día era parte de algo diferente, de algo nuevo, de algo que siempre estaba esperando fuera y a pesar de que no siempre había sido así, y de que nunca supe cuando empecé con lo mismo, un vago recuerdo de la primera carrera ganada me hacía sonreír siempre al final de la semana, justo en ese día que sabía empezaría a transformarme tal y como yo debía ser.

No corría apostando nada, ni contra nadie; ya no más escapando de la imagen de una persona o por evadir el futuro que nunca me gustaba por ser tan incierto, por ser algo que nunca podía controlar.

Ahora todo cambiaba, dejaba atrás la ciudad y los problemas. Ahora tan solo necesitaba concentrarme a dónde dirigirme, ahora tan solo admiraba un paisaje. Ahora era el tiempo se podía volver eterno con tan solo un segundo. El ahora era mi todo.

Sin el retrovisor y con el tanque lleno de gasolina ahora tenía un nuevo por venir, un nuevo camino por andar tras una carretera, debajo de la lluvia, con la paz de poder tomar el volante sabiendo que solo era necesario pocas veces girarlo, siempre al compás del trazo que el camino me fuera dando.

Ahora había llegado por fin a mi vida una nueva calma, una nueva oportunidad que no desperdiciaba. Ahora tan solo esperaba poder quedarme en un lugar eterno junto a esa bella persona contemplando acostados en el cofre de mi carro el paisaje tan hermoso que nos brindaba cada tarde que pasábamos juntos.

jueves, 10 de noviembre de 2011

X/II/II



No era común el haberte visto, ni haber sabido de ti, los años pasaron tan lentos al principio con el recuerdo en una foto tuya sobre mi tocador, siempre viéndome, siempre estando latente por cada mañana mientras abría las cortinas de mi recamara.

Los días normales pasando y yo con mi vacío podía ver en otra dimensión mi cuerpo mientras yo con mi alma éramos espectadores de una incredulidad magnifica que aliviaba los momentos, los recuerdos y cada segundo que pasaba con tu figura ficticia aun presente junto a mí.

¿Dónde estás?, oía balbucear después de varias botellas de vino con mi alma preguntándonos ¿que nos abría pasado en aquel momento? Desde cuando habíamos perdido la dirección de poder entrelazarnos para sentir nuevamente una caricia o un beso apasionado, mientras sentíamos las caricias del suave aire de otoño.

No había momentos de los tres, momentos míos tan eternos y tan magníficos como los ya vividos, tan solo el momento efímero de alguna vez volver a estar con mi cuerpo o mi alma tras el acelerador de un carro o con un beso de una bella dama.

Los tres ahí viéndonos como extraños no comprendíamos porque podía pasar tardes en la inmensidad de un nuevo paisaje sin poder enfocarnos en el, sin poder respirarlo o admirarlo con los mismo ojos de un total en todas las entes en su conjunto.

Armonía corrompida por nosotros mismo, por un desequilibrio que ya no era ayudado por el espíritu tal vez inmaduro de mi etapa conclusa del ciclo de vida. Ahora todo era diferente, más frialdad, más seriedad, más de todo, menos de mí.

Para ser exacto menos de nosotros tres.

Y cada extraño momento tuyo parecía ser preciso cuando tenía ganas de salir, ahí estaba tu dulce mirada en una imagen que apenas alcanzaba a ver entre recuerdos, para de nuevo volver mi mente a ese momento justo y aunque ya fuera tal vez ella diferente, aún estaba el recuerdo latente y vivo, junto a la idealización que todo el tiempo había cargado en una foto dentro de mi billetera.

Con mi gabardina y bufanda gruesa aun me gustaba recorrer ese parque en medio de una plaza con matices coloniales, justo a mediados de cada otoño, buscando vestigios de como entrelazar mi cuerpo y alma de nueva cuenta.

Y fue justo ese otoño donde de nueva cuenta pasaría, encontrar los vestigios de un viejo amor debajo del árbol aquel en el que pasábamos tardes completas, encontrarnos y de nuevo abrazarnos y tan solo engañarnos.

Ficticio como casi todo lo que había vivido, con todo lo que aún ilusionaba de ella, de nuevo el mismo olor, de nuevo el mismo sentimiento, de nuevo felicidad, de nuevo una copa de vino en el comedor italiano debajo de los arcos coloniales de ese barrio, de nuevo un beso, casi tan especial como si hubiese sido el primero.

Caminando con nuestros brazos entrelazados existía la gran interrogante en mi cara, que no podía contener más mi cuerpo y alma, exigiendo saber que acontecería después del día.

-¿Qué paso todo este tiempo?- le decía incrédulo, esperando encontrar una respuesta que me curara, que me dejara descansar después del pesar que había sentido todo ese tiempo, por lo que me preguntaba a cada segundo, a cada instante.

-Nuestras vidas, eso fue lo único que pasaron…mientras tu recuerdo en mi vida y mi recuerdo en tu vida ahí estuvieron- lo decía con la voz un poco tenue, mientras con fuerza apretaba sus ojos para mantener el llanto.

-¿Y ahora que pasará, será que es tarde?- decía esperando no escuchar la respuesta mientras con la vista miraba hacía el cielo, como cada noche, como cada día, como cada minuto lo había hecho durante los últimos años.

-Nunca es tarde…- decía lentamente, mientras con sus manos sostenía las mías para detenerse cerca de un parque.

Con una caricia de su cabeza sobre mis mejillas nos abrazamos de nuevo para tan solo recordar más que viejos recuerdos, más que unos instantes que ahora al tiempo se volvían efímeros, para saber que nunca había sido tarde.

Con una media vuelta y una sonrisa en cada uno de los rostros cada uno había comprendido que nunca había sido tarde para de nuevo vivir, para de nuevo sonreír, para de nuevo amar; y aunque tal vez nunca sería de nuevo igual que en sus vidas pasadas, ahora era el momento, ahora sabían que nunca había sido tarde para de nuevo vivir.


 

lunes, 31 de octubre de 2011

...Suerte, es el traje que traes a veces...


Ahora un gran relato de una amiga, tiene buen gusto para escribir... y yo mas para leer...Disfruten hermanos por que recuerden "La locura, lo-cura todo"..Por cierto el titulo yo lo puse xD


“Ni pido ni espero que crean mi extraño relato, estaría loca si esperara esto, mi razón lo rechaza. No estoy loca y se bien que no fue un sueño”



Todo comenzó en un bello puerto del cual no pienso intentar recordar el nombre, aunque viene a mi mente inevitablemente al comenzar a relatarles esto, era una noche húmeda mi nariz lo resentía (ya saben cuestión de alergias) antro, luces, humo, alcohol… demasiado pero no el suficiente para hacerme perder la razón solo bastaba para tener esta sensación de omnipotencia, de felicidad absoluta, mis amigas bailaban al ritmo del ¡Salud! Y yo seguía el juego una y otra y otra vez; entre tanta gente me topé con el… ¡Sí! Entre tanta gente lo vi a él! hombre bien parecido al menos para mí… alto, bronceado y con el cabello más bonito que haya visto en mi vida na mentiras pero si uno de los mejores, no sé cuándo, cómo, ni porque pero cuando voltee  ahí estaba el;  justo a mi lado cuando reaccione de su presencia sentí ganas de vomitar mariposas,  comenzamos a bailar y las caras conocidas que tenía las perdí,  las busque por el lugar, encontrándolas en la parte superior pero decidí huir de ellas.

 No sé si fueron los litros de alcohol en mi cuerpo o un simple juego del destino; que me deje llevar por el corazón más que por la razón; si ya se, ¿hacer algo yo? ¿Sin calcularlo? ¿Sin razonarlo? Algo no normal pero lo hice, regresamos a la pista, sentí su cuerpo mucho más cerca, su olor ha ese olor que aun busco cuando alguien pasa junto a mí, poco a poco se fue acercando a mí, acaricio mi cara me tomo de la cintura y yo sentí un choque eléctrico recorrer toda mi espalda, se acercó un poco más, sentí su aliento, mi piernas estaban a segundos de quebrarse pero cuando comenzó a besarme olvide simplemente el hecho de pensar, ¿quieres ir a mi casa? Pregunto, dude un segundo si solo uno; me fui con él.

 Minutos después me encontraba en la calle con un sequito de pubertos comandados obviamente por el que sería mi amor por esa noche al menos eso era lo que yo quería pero la vida siempre hace lo que le da la gana… llegamos a su casa; el resto de chamacos desapareció; hablamos y hablamos: vida, viajes, metas, gustos, temores, todo lo que hubiese querido saber de alguien o mejor dicho más de lo que hubiera esperado para una amistad de este tipo. Pero esa platica basto para que mi cabeza volara lo suficiente y simplemente no quisiera dejarlo ir a la mañana siguiente ¡Sí! A salirme de los planes de nuevo ¡Bravo! Justo lo que no buscaba… Justo lo que intentaba evitar ¡Bravo! Me repetía una y otra vez… Huye fue lo primero que pensé; pero que va, ya estás aquí una noche, una noche y ya.

Comencé a besarlo, las cosas subieron de tono, subía las escaleras mientras desabotonaba su camisa sin dejar de besarlo, fuera pantalón, fuera vestido, fuera zapatos, fuera todo y he lo demás lo dejaremos a la imaginación, si ya se, querían saber. Pero esos momentos los dejare para mi memoria.
Desperté con esa resaca matutina y la terrible sensación de donde estoy, fueron los 30 segundos  más horribles de mi vida al menos estaba agradecida de no estar en una bañera con hielo. Pero después vi su rostro…  Hah era él y se veía igual de guapo por la mañana que la noche anterior, y era igual o muchísimo más tierno sin los estragos del alcohol. ¿Tienes cosas que hacer en 1 hora recuerdas? ¿Te llevo a tu hotel?  ¿Quieres un café?  En su madre es verdad tengo que estar en una hora allá, ¿me llevarías? Si t acepto el café, ¿y mi bra? ¡¿Dónde quedo mi vestido?! Aquí están dijo con una sonrisa ¿me los regalarías? ¡NO! ...

La firma se las dejo de tarea...

viernes, 14 de octubre de 2011

Las riendas de la vida...


“El chaval tomo las riendas de su vida por fin, había decidido ser un don nadie, ahora ya no se preocupaba por nada y hacia todo para obtener una sonrisa…”

El chaval tomado de la mano de la mina sobre aquella fuente, daba el paisaje idóneo para pensar que el amor existía y no era un mito urbano, un fotógrafo que pasaba por el lugar les tomo una foto exactamente cuando el chaval y la mina se transmitían su alma por medio de un beso, el sol daba la luz exacta, los chorros brotantes de la fuente eran parte del espectáculo que parecía sincronizado y un par de palomas volando era lo que acompañaba esa postal tan hermosa, el chaval se dio cuenta del fotógrafo y en vez de enfadarse, de una manera muy amable le comento si le había gustado el paisaje, a lo que el fotógrafo les enseño la instantánea a ese par de tortolos y el chaval saco un billete de 50 pesos, tomo la foto y le dio el dinero al fotógrafo el cual no acepto el dinero, le comento que esa foto corría a cuenta de él, por la magnífica postal que le habían dejado tomar, la mina un tanto desconcertada, pensaba que el chaval había planeado todo, pero el fotógrafo la saco de su duda cuando les comento, “se las dejo con la condición que cuando se enfaden miren la foto para ver si les transmite algo…”

La mina y el chaval habían invitado al fotógrafo a tomar un helado, el cual se convirtió en unas cervezas y algo animados empezaron a morrearse para que el fotógrafo capturara esos momentos de éxtasis total, después de un par de caricias y unas cuantas instantáneas el fotógrafo se despidió dejándoles su tarjeta y las instantáneas, la mina y el chaval prometieron llamarle algún día para que les hiciera una sesión de la miel que derramaban sobre las calles de esa amarga ciudad…

La mina y el chaval tenían ya 3 años saliendo juntos después del encuentro con el fotógrafo, habían tenido un par de discusiones sin importancia, 3 intentos de separarse uno del otro pero caían en los brazos del otro al observar aquellas fotos que el fotógrafo les había tomado, se les había ocurrido una idea marcar al móvil del fotógrafo como muestra de agradecimiento por haberles hecho rencontrarse tantas veces, el chaval tomo la tarjeta del fotógrafo y le marco, le dio su dirección y le pidió que se trajese su cámara…

A la llegada del fotógrafo, el traía ya un plan hecho, se había enamorado de aquella mina ojos color negro azabache tanto como su cabello, esa bien delimitada figura y ese rostro de rasgos finos, les comento que traía una idea de hacer una sesión por separado, primero el par de tortolos juntos, después uno por uno ese sería el regalo de esta tarde, ellos gustosos aceptaron la propuesta, el chaval y la mina empezaron a jugar con el lente del fotógrafo, se besaban apasionadamente, se toqueteaban como pubertos en la sala de un cine, el ambiente estaba muy caliente cuando un Click! sonó sórdido y llano, a lo cual quedaron asombrados, se había acabado el primer rollo fotográfico, el fotógrafo le comento al chaval si podría salir a conseguir un rollo fotográfico mientras él le tomaba las fotos a la mina y solo le quedaba un rollo y el no alcanzaría, el chaval acepto y salió destino a la siguiente farmacia a 6 calles de distancia…

Mientras el chaval descendía por las escaleras del 4 piso el fotógrafo enamoraba a la mina con la cámara, la seducía a tal grado de dejarla en ropa interior y la mina cedía gustosa, el fotógrafo fue orillándola hacia una habitación, la mina seguía posando de una manera sexosa, el fotógrafo largo la cámara así como las instantáneas antes de entrar a la habitación y ellos se fundieron en uno, el chaval regresaba a su departamento había olvidado su cartera y al entrar y no verlos le pareció un tanto extraño así que se dirigió hacia su habitación para pasar por su cartera, al ver la cámara en el piso junto a las instantáneas escucho unos gemidos que se le hacían familiares, no quiso abrir la puerta se dirigió a la cocina tomo las llaves de su auto, una pequeña maleta, la cámara y las instantáneas y salió del lugar, encendió su auto y partió con rumbo desconocido…

La mina y el fotógrafo congeniaron de una manera extraordinaria ahora hace ya casi 9 años de ese incidente, el fotógrafo es director de cámaras de una televisora local, la mina es la puta del barrio cuando no está el marido y cuando el esta es la mujer más decente que puede encontrarse uno, ah se me olvidaba tienen 2 niños y viven en una apariencia feliz, al chaval la última vez que lo vieron, estaba tomando fotos a 900 km de donde había dejado su pasado, vivía de eso tomando fotografías a parejas que se veían enamorados para después enrolarse con la mina y huir del lugar, en su auto cargaba con una maleta, la cámara del fotógrafo y las instantáneas de él con su mina así como las de las minas con las cuales había estado en los últimos 9 años, el chaval tomo las riendas de su vida por fin, había decidido ser un don nadie, ahora ya no se preocupaba por nada y hacia todo para obtener una sonrisa…

domingo, 9 de octubre de 2011

Porque lo hizo...

Mi nombre no importa, me puedes decir como la gente me llama el "solovino" si asi como a un perro, muchos me han visto pero pocos me conocen, te he visto ati abrazando a tu novia sobre el centro y ati encendiendo un cigarro, asi como a muchos de ustedes tirando basura sobre cualquier ciudad, he visto tantas injusticias pero ninguna por la cual me encuentro aqui o alla...

Corria el verano del 2008 era yo un importante empresario tenia una cadena de productos desechables, de esa marca que tu compras aun para tus fiestas, tenia una chica con la cual habia pasado los ultimos hechos importantes de mi vida, desde que sali de casa en un invierno del 98 cuando sali de la universidad a buscar aventuras nuevas, teniamos en mente un gran proyecto y algo de capital para financiarlo nos comentaron de esa empresa que ya estaba en numero rojos y nosotros le apostamos, nos hicimos accionistas mayoritarios y en un periodo corto habiamos levantado la empresa vendiamos alrededor de 5,000,000 piezas diario y habiamos puesto nuestros productos en anaqueles de grandes cadenas de supermercados, nuestras acciones subieron su precio, si venderiamos la empresa podriamos vivir comodamente durante anios, pero teniamos esperanzas de que ibamos a crecer mas y no nos equivocamos teniamos ya proyeccion en latinoamerica pero habia problemas de relacion y empezaron los problemas, infidelidades demasiadas, nos separamos y tuve que comprarle sus acciones para que ella pudiera salir, yo me fui a radicar a provincia donde traslade la matriz de la empresa, ahi conoci a una mina...

(Pausa, saco un cigarrillo lo encendio y dio unas bocanadas)

Una mina de aquellas con ojos embrujadores y un cuerpo bastante bueno, asi como una gran inteligencia, marchaba muy bien la empresa asi como nuestra relacion, nos casamos en una boda muy peculiar en donde parecia un festival de alguna radio local habian cerca de 5,000 personas, la mayor parte eran nuestros trabajadores, todo transcurrio muy bien incluso nuestra luna de miel en el medio oriente, ahi fue donde procreamos a nuestro primer hijo, nuestra empresa cada dia crecia mas rapido absorviendo pequenias empresas en el ramo, y yo inagurando sucursales por doquier, recuerdo bien era un junio yo estaba en Monterrey mi esposa no habia podido venir ya que sus papas fueron a visitarnos un dia antes de partir aca, yo solo iba por una semana incluso ya tenia mi boleto de avion con fecha de regreso, una importante compania norteamericana queria comprar una franquicia e ibamos afinar detalles y que ellos vieran la manera en que nosotros trabajabamos, mi esposa habia decidido ir a dejar a sus papas a una rancheria de donde eran oriundos a 100 km de donde residiamos esa tarde de miercoles habia hablado con ella como tantas veces y le comentaba que esperara a uno de los choferes para que los llevara y ella se nego ya que ella sabia manejar y queria llevar a sus papas, cosa que ami no me parecio por lo cual le llame a los choferes para que fueran a casa y los llevaran, despues de casi una hora me marcan los choferes que no habia nadie en casa y hacia falta la camioneta 4x4 de mi esposa por lo cual les di la orden para que fueran alcanzarlas, les dije el nombre del lugar y como llegar ahi a lo cual ellos accedieron y salieron rumbo a ese destino, convoque a una junta extraordinaria con los norteamericanos, tenia yo un mal presentimiento por fortuna estabamos hospedados en el mismo hotel...

Pasada 1 hora recibi la llamada de los choferes que estaba cerrada la carretera hacia donde se dirigian por un presunto choque les habia dicho un federal, les comente que se regresaran un par de km y se internaran en el poblado mas cercano pasaran a comer algo y despues intentarian volver a tomar camino, le marcaba a mi esposa al radio y al celular y no daba tono pareciera que estuviera apagado, pero yo ideaba que ya habian llegado al rancho y que la senial se habia perdido como en muchas ocasiones, despues de un par de horas yo ya estaba en el aereopuerto tomando el proximo avion hacia donde radicaba, los choferes decian lo mismo hasta que les ordene que se fueran caminando para que me dieran noticias y pasado el incidente tomaran un taxi o algun automovil que los acercara a la rancheria, yo arriba del avion empeze a llorar, tenia un momento incomodo, pedi un whisky para bajar un poco el sentimiento, fueron suficientes 3 en las rocas para dormirme.

Me desperto una alerta al radio de uno de los choferes me comentaba entre murmullos que me esposa habia tenido un accidente y se corto la comunicacion, ya no entraba mas la llamada ansioso espere a que el avion llegara al destino fueron 10 min que a mi se me hicieron una eternidad, al bajar tome un taxi, y me dirigia a la localidad mas cercana 10 km antes de donde habia ocurrido el accidente que recordaba me dijo el chofer, km79 al llegar a la localidad me dirigi a la cruz roja pidiendo el paradero de mi esposa el cual me comentaron despues de una larga espera que estaba en la localidad mas adelante 15 km de distancia pero que por ahora no podia ir hacia ya ya que la caja de un trailer estaba atravesada, hice caso omiso a un taxista de la localidad le pedi que me llevase aquel lugar por la parte de la terraceria a lo cual era a un costado de la carretera como a 1 km de distancia, al llegar a donde estaban desviando los autos le pague al taxista y corri entre los autos, y vi el peor escenario en mi vida, mis suegros tendidla en el piso, mi esposa estaba a unos 100 metros de donde se encontraban los cuerpos tirados, la estaba examinando un voluntario de la cruz roja me acerque y me dijeron lo siento senior su familia ha muerto, el mundo se me vino encima puse mis rodillas en el piso y tomando de la cabeza a mi esposa empeze a soltar el llanto, mi hijo estaba tendido ya con una sabana blanca cubriendo su cuerpo habia un charco se sangre que lo acompaniaba al igual que a los demas que perecian en el piso, despues de los tramites de gobierno los enterre en la rancheria de mi esposa, al velorio asistieron mas de 1000 personas habitantes del pueblo y trabajadores de la empresa, mi vida se cayo a pedazos, vendi la empresa a unos japoneses despues de 2 meses sumido en el alcohol, vendi mis casas y mis carros, los malbarate y seguia hundido en botellas de 45 pesos de alcohol de cania, mi vida dio un giro 360 grados, un dia decidi salir a caminar para dejar de tomar, tome sin rumbo fijo y llevo 2 anios asi, vagando por el pais buscando aquella mina con la cual comenze mi suenio de tener una empresa y la cual termino con la vida de mi familia, me preguntas por que lo se, es facil ella iba detras de la camioneta de mi esposa, cuando la choco dejo abandonada la camioneta y huyo del lugar...

Ahora solo la busco para preguntarle por que lo hizo...


miércoles, 24 de agosto de 2011

¿COMO NACE MI YO?

¿Cómo nace mi yo?

Lo mejor que sabía hacer desde que era menor era la planificación, calcular cada segundo y paso que daba me hacía sentir especial, superar los límites impuestos e intimidar con mis pensamientos los cimientos de mis mayores, eso era yo.

Me gustaba la apariencia y buscar donde había sequía un manantial ficticio, que con simples pensamientos lo podía volver una realidad. Y aun así mis pensamientos también contaban con sus lados frágiles, pues ante tanta imaginación y desarrollo veía endeble los hechos.

Una sonrisa o una lágrima, un enojo y el berrinche los había concretado más allá del pensamiento, volviéndome vulnerable a cada paso que daba en mis planeaciones, visiones de mi yo ególatra, visiones complejas y hedonistas.

Un trabajo de tantos era ese día, un trabajo que sería el primero, una visión que me ayudo a comprender el otro yo que nunca había visto…

-El trabajo es sencillo, tú lo sabes hacer y no estás aquí si no fuera por eso mismo- tomo el cigarro del lado del filtro y lo golpeó sobre la mesa del bar tres veces antes de poder prenderlo con un encendedor de gas que llevaba dentro del un saco azul marino de una marca italiana.

Lo veía hipnotizado por sus movimientos y como detenía la cafetería aquella mañana mientras con un ojo observaba nuestra libreta con anotaciones y con el otro observaba al policía disfrazado de civil que bajo un sombrero disimulaba su interés por la genialidad que todos podían percibir.

Tomo su sombrero y sin dejar de fumar me señalo con su cigarro sostenido con los dedos medio e índice de su mano derecha.

-Bienvenido a bordo, no me decepciones- dijo con voz grave por haber tomado ya dos whiskys en las rocas.

Llegue a la ciudad vía aérea y sin perder tiempo me apresure a conseguir todo lo necesario para ejecutar ese trabajo, pero esta vez con la sensación que fuese la primera vez.

Conseguí un sedan y bajo el saco una colt escondida quemaba las costuras de esa tela italiana por el ánimo de querer ser usada. Con el tiempo encima y sin perder de vista cada movimiento sentía como si estuviera volando en aquellos días donde el paracaidismo era mi escape y el viento tocar mi piel la sensación de ser el animal que siempre quise, un ave.

El contacto esperaba en un restaurante, no había nombre ni rastros, códigos ni señas. El lugar era preciso y el contacto no era más que la simple denominación, su identidad sería revelada justo en un momento preciso, que él solo pensarlo hacía crecer mis ansias por llegar.

Abrí la puerta y entendí todo hasta ese momento, el perfume te invitaba a envolverte desde que tocabas el piso y su mirada fría y calculadora te invitaba a querer seguir hipnotizado, mientras con esos labios pintados de rojo señalaban que no sería fácil estar cerca de ella.

No paso mucho tiempo y en la puerta trasera del restaurante llego pidiendo lumbre para su cigarrillo. Se sentó con elegancia en el cofre de mi carro, mientras con unos ojos y meneando la cabeza me dijo:

-Espero que sepas lo que haces niño- con voz burlona despidió poco a poco humo por su boca, mientras con un diente mordía lentamente el borde de esos labios rojos.

-No he venido a ver si puedo, sino simplemente porque puedo es que venido aquí- decía con voz titubeante ante la presencia de ese traje francés negro que cubría hasta debajo de su espalda por la parte posterior.

El trabajo corría con adrenalina que ni siquiera los ojos rudos de esa mujer ya madura podían soportar, la energía y ejecución congelaba y quemaba las palmas de las manos que portaban nuestras armas.

Fueron 30 minutos que pasaron por nuestras vidas como una eternidad y que al solo fugarnos en su Challenger negro se habían vuelto en una muerte más en el registro de alguien, el alivio de nosotros y en un recuerdo, tal vez para muchas más.

Nuestra recompensa, una botella de whisky en medio de velas, en la suite que me hospedaba a las afueras de la ciudad en que trabajamos, acompañado de caricias falsas, besos sin control y sexo como si fuéramos amantes de hace mucho tiempo.

El aire del amanecer enfriaba mi espalda fuera de las sabanas y mientras con las alas extendidas abrazaba casi toda la cama, recordé el mismo frío que sentí al llegar el primer día, el mismo frío que sientes al realizar una caída libre en el paracaidismo, el mismo frío que sentía de llegar a mi casa, ese frío de la soledad que solo los caballeros llegan a sentir por esa soledad que solo provocamos por amenazar la perfección de nuestras vidas hechas, tal vez con un amor.

La carta típica encima del buro tenía la mis iniciales grabadas en ella y mientras con letra cursiva y el olor de su perfume dejó una huella de aprendizaje en mi vida las razones solo me dieron para pensar, pues solo de ellas aprendí que el tiempo no era sino la mayor recompensa, los instantes que podía aun sentir, vivir y respirar.

Llegando al aeropuerto los rostros de las personas mostraban las historias que cargaban, las historias que tenía dentro de sus carteras, en los bolsillos de la chaqueta o el saco, esas historias atrás de una camisa elegante o una corbata, debajo del humo de cada cigarro prendido a lo lejos.

El bote de basura del aeropuerto se llevaba en un momento de pensamiento mi historia, con aquella letra manuscrita y el olor perfecto de una enseñanza, con esas letras grabadas de mis iniciales como si fuesen parte del tatuaje que traía en mi espalda.

¿Cómo viví desde ese día?...

Fácil, tan solo como me lo pedía mí trabajo, CON UN SOLO INSTANTE A LA VEZ, SIN OTRA MEJOR RECOMPENSA QUE EL PODER VIVIR.

jueves, 18 de agosto de 2011

Todo cambia con una sonrisa, incluso la Locura

El estéreo del auto empezó a sonar con “Se me olvido otra vez” de Juan Gabriel, cantaba mientras manejaba sin prisa aparente, recordaba que ya se le había hecho vicio dejar todo por una locura extrema, solo había atinado liarse con una mina en su estancia en ese lugar, una mina de aquellas que regalan sonrisas, la misma mina que iba de copiloto ahora en su auto rumbo a una de las paradisiacas playas de ese gran país…

El chaval después de su partida se sentía solo, tan solo que comparaba esa soledad como cuando queda el último libro en la estantería, aquel último libro que era más viejo que los que se llevaron, de esos que tienen la pasta ya un poco maltratada y una que otra hoja rota, esos libros de los que todos hojean para después llevarse el mismo tomo pero empacado, el se sentía así solo usado y después abandonado, tal como lo había abandonado la ultima novia que tuvo, fuera de casa de la mina llevándose con el solamente una discusión, el chaval no podía creerlo, tanto tiempo tirado a la basura, no podía creerlo dentro de poco iba haber una fiesta familiar y el chaval pensaba llevarla, ahora que iban a decir los demás al verlo llegar solo, al chaval eso le preocupaba de sobremanera, el chaval frustrado por completo, paso a casa aviso que se iba a otro estado a radicar, sin dar más explicaciones acomodo sus cosas en un par de maletas las puso en la cajuela del automóvil y ceno unos buenos tacos de esos que tanto le gustaban, acompañados de la rica comida que hacia su mama, el chaval no quería hablar con nadie, solo decía gracias y no más preguntas por favor, termino de cenar le dio un beso a su mama, un abrazo a su papa y a sus hermanos solo les dijo pronto volveré ustedes pórtense bien, el chaval subió a dormirse, a descansar, durante 4 horas quedo tirado en aquella cama y aquel cuarto lleno de lujos que solo le faltaba un refrigerador y una estufa para que pareciera un pequeño departamento.


El chaval despertó se dio una ducha con agua caliente, se puso una chamarra, tomo unas cuantas fotos familiares y sin despertar a nadie, ni siquiera a su madre para que le diese la bendición el chaval abandono esa casa que desde su nacimiento le había visto crecer, solo tomo unas botellas de agua del refrigerador, un par de paquetes de galletas, un poco de pan de caja y su inseparable crema de avellana, encendió el auto cegado aun por el despecho que le había causado aquella perdida con aquella mina, mientras salía con rumbo al noreste encendió un cigarrillo mientras decía, esta si es la ciudad que nunca duerme, 4 am y pareciera que son las 9 de la noche, ya cuando sobre la autopista conecto el ipod que le había regalado su padre al estéreo que su hermano le había regalado en su último cumpleaños también, puso el reproductor en Random y cantaba la canción que saliera, no importando si fuera banda, salsa, rock, trova, o una de esas pocas caricaturas que aun recordaba las canciones, se detuvo después de varias horas de manejar, desayuno un poco de comida regional y prendió por fin su celular, reviso un poco de redes sociales, termino de desayunar, pago la cuenta y puso un mensaje en su estado personal, “tan libre como las letras, tan libre como el viento, tan libre tan solo como yo solo se serlo” encendió su auto, sabía que quedaban aun una centena de kilómetros para llegar al destino que había elegido dejándose guiar por una encuesta que se realizo a nivel nacional, llego después de una cajetilla de cigarros vacía, las botellas de agua yacían en el piso sin una gota de su contenido, con la espalda algo sudada y muy desorientado a pesar de traer funcionando su GPS, se fue al centro, busco un hotel 4 estrellas, pago una semana y el botones subió sus pertenencias a su cuarto, el chaval desde el 12 piso podía observar toda la ciudad, ese número siempre había sido el numero de su suerte, salió a recorrer un poco la ciudad acompañado de su cámara que capturaba momentos que nunca más se iban a volver a repetir, finalizo el día buscando empleo, tanto en el periódico como en los sitios de internet, bajo al bar del hotel y pidió whisky en las rocas 12 años que era su preferido, lo tomo de 4 tragos mientras hacia la plática con una mina, se entero que la mina era estudiante de medicina y al otro día volvería a su ciudad natal para empezar seguir con las practicas en hospitales públicos, el chaval no apunto ni su nombre, ni correo, ni numero de celular porque sabía que nunca más la volvería a ver, se despidieron con un beso y el chaval solo le deseo éxito, la mina se iba con algo más que una ilusión, con el numero, el correo electrónico del chaval, apuntado en su celular que estaba forrado por falsas piedras preciosas, tan falsas como las ilusiones de la mina con volver a ver a ese chaval.


El chaval paso a ver una decena de departamentos, fue a solo 2 entrevistas entre las cuales el eligió en cual quedarse, eligió no el mejor departamento pero eligió ese porque le recordaba mucho al cuarto que el tenia, y así paso el fin de semana desempacando y comprando cosas además de pintar el departamento el cual dejo casi idéntico al cuarto que tenía en casa, con la gran diferencia que este si contaba con refri y una pequeña estufa, agotado por el fin de semana el chaval se coló a un bar que se encontraba cerca de casa y pidió un par de tragos mientras bailaba e ilusionaba a minas, después de un par de horas se retiro a casa, se dio un baño y durmió como hace tantos días no lo hacía, al despertar, volvió a darse un baño, se afeito, se puso aquel traje ya un poco desgastado pero elegante, aquel que él llamaba de la suerte ya que era el primer traje que le había regalado su padre, se echo un poco de loción de aquella marca de la cual tenía cerca de 3 años utilizando, y recordaba si me vieran las personas en mi primer día de trabajo pensarían que es el mismo día…


Tomo las llaves de su departamento, se acomodo la tablet en un pequeño portafolio y salió rumbo a su nuevo empleo aquel que quedaba a escasos 2 km de su nuevo hogar, paro en una cafetería que estaba en la primera planta del edificio donde ahora sería su nueva esclavitud, al acercarse la mesera le regalo una sonrisa, el chaval parecía que estaba embrujado al ver aquella sonrisa casi perfecta, el chaval al atender el segundo llamado de la mesera “¿Qué va ordenar señor?” pidió un par de molletes con jamón y tocino, así como un café americano y un jugo de naranja y le devolvió la sonrisa aquella linda mesera, el chaval terminando de desayunar pago la cuenta dejando un poco mas de propina que lo que era y en la servilleta su nombre y correo electrónico, el chaval paso desapercibido en su primer día de trabajo, paso a comer al mismo lugar encontrándose con otra mesera con una sonrisa un poco mas coqueta pero sin ese atractivo en la sonrisa de la otra mina, siguió en el trabajo y esa rutina la tomo por los siguientes 2 años, los lunes miércoles y viernes platicaba con aquella mesera de sonrisa encantadora, los sábados iban algún cine de la mano y los domingos juntos hacían el super, una mañana el chaval le propuso  a la mina que dejara su trabajo y que se fuera a vivir con él, la mina muy molesta le contesto, “si tu dejas tu empleo yo solo así dejare el mío, el chaval tomándolo como un reto, preparo  ese mismo día su renuncia a pesar de que su jefe insistía que no lo hiciera, el chaval había tomado una decisión un par de días mas y el día de pago de quincena terminaba la relación con la empresa pero todo sin decirle nada a la mina, después de su separación la mina seguía viendo al chaval a la misma hora desayunando lo mismo en aquella cafetería, hasta que un par de días después la mina ansiosa, desesperada le comento al chaval que se tenía que marchar de la ciudad ya que las prácticas profesionales las haría en un hotel muy grande en las paradisiacas playas a un par de centenares de km de ahí, el chaval solo le sonrió y comento, sabía que ibas a dejar este empleo y te vendrías a vivir conmigo, la mina no entendía que era lo que el chaval quería decir, el chaval al terminar de desayunar espero a la mina terminaba su turno mientras el recibía su finiquito en la empresa, que aun le pedían que se quedara a lo que el chaval solo comentaba que se iría a otro lugar a residir si tenían sucursal en aquellos lugares él se comunicaba con ellos, paso por la mina y juntos caminaron al departamento del chaval, el chaval le comento que pasaba en un par de horas por la mina a su casa para irse juntos aquel lugar donde la mina tenía que estar, la mina desconcertada y pensando que el chaval había perdido la razón solo obedeció, el chaval termino de empacar todo solo mientras esperaba a la mudanza solo metió una maleta en su porta equipaje y todo lo demás iba en aquella camioneta de 3 ½ toneladas, el chaval paso por la mina a la hora acordada, la mina le dio su maleta al chaval la cual el introdujo a un lado de su maleta la cual ya tenía de nuevo compañía, el chaval se despidió de la familia de la mina diciéndoles que no se preocuparan que la mina iba a estar bien,la mina con un poco de lagrimas en los ojos se despidió de su familia y subió al auto del chaval, por la ventanilla solo se veía a la madre de la mina dando los ademanes y rezando como echando la bendición, el chaval y la mina iban juntos, nadie lo hubiera creído si es que se lo hubieran contado, el chaval le comento a la mina, este disco es el que siempre escuchábamos con mi familia cuando salíamos de viaje, el estero del auto empezó a sonar con  “Se me olvido otra vez” de Juan Gabriel, cantaba mientras manejaba sin prisa aparente, recordaba que ya se le había hecho vicio dejar todo por una locura extrema, solo había atinado liarse con una mina en su estancia en ese lugar, una mina de aquellas que regalan sonrisas, la misma mina que iba de copiloto ahora en su auto rumbo a una de las paradisiacas playas de ese gran país…

viernes, 29 de julio de 2011

Buscando lo que nunca pretendía encontrar...

“…sobre todo lo que nunca olvidaba hacer, era un jueves al mes subirse a un bus e intercambiar libros que el ya había leído…”



El chaval tomo sus maletas cansado de estar de un lado para otro buscando aquello que nunca pretendía encontrar, ¿ilógico? El comentaba “Para que buscar la felicidad, eso le quita todo el chiste al juego de las escondidillas o a las canicas”.
Había muchos mitos acerca del chaval, irresponsable, flojo y un sinfín de calificativos, lo que la gente no sabia que cuando el chaval  se sentía cómodo, se marchaba del lugar, abandonaba todo, empezando desde el lugar donde rentaba, su novia o compañera de ciudad, sus amistades, su trabajo, pero lo mas sobresaliente es que el chaval buscaba siempre dejar una marca de que el paso por esos lares, y ¿como lo hacia? Quedándose en el corazón y en los recuerdos de las personas, lo único que le interesaba era ser querido y ser recordado, claro siempre lo lograba…

La historia prosigue con el chaval, había vivido ya en varias ciudades, en ellas había estado solo un par de años, vivía cómodamente, cambiaba de auto en cada ciudad todos de modelo reciente, comía en los mejores lugares y sobre todo lo que nunca olvidaba hacer, era un jueves al mes subirse a un bus e intercambiar libros que el ya había leído…

El chaval tenia en mente tener una vida diferente en cada ciudad hacia todo diferente y siempre obtenía los mismos resultados, dejando la renuncia en el empelo, terminaba en casa con dos tragos, el primero la bebida alcohólica local y el segundo un whisky 21 años, fumaba un par de cigarrillos, apagaba todos los medios de comunicación con el, y dormía por 10 largas horas, sin hacer caso a nadie ni a nada echaba sus cosas al auto y partía, solo dejaba un par de cosas, unos cuantos pesos y una eterna enamorada esperando su regreso…

Y así fue como el chaval encontró la muerte, buscando lo que nunca pretendía encontrar…

sábado, 23 de julio de 2011

UNA SONRISA DE LOCURA

Subí el volumen hasta el punto que marco MAX, y sin detenerme en la luz preventiva del semáforo acelere mi carro sin rumbo cierto. Las luces del bar hicieron que me estacionara unos momentos y cuando volví la vista a la puerta de acceso, ahí estabas.


Saliendo del bar con la mirada fija y una bolsa pequeña me daba la sensación que solo era parte de aparentar que tenias algo en mente. Y ahí fue donde me enamore de tu sonrisa, esa sonrisa que me hizo saber nunca te llegaría a conocer bien, una sonrisa que me decía que aun si intentara tratar de enamorarte esta noche.



Abrió la puerta del conductor y sin decir palabras tan solo se sentó en el asiento del copiloto, prendió un cigarro y me observo con una mirada que congelo la hoguera de mi corazón.

Arranque con un gran rechinido y tome la dirección a la carretera libre hacia el próximo poblado. Con poco contacto visual y tarareando la música del radio parecíamos ahora dos amigos incómodos en la mitad de la carretera.

Me detuve en el mirador y salimos los dos a fumar sentados en el cofre del auto. Su mirada y la mía por fin ahí se cruzaron lentamente y sentí arder mi cuerpo. Cuando abrí los ojos sentía cada centímetro de los labios que tocaban lentamente los míos me transportaban en una ilusión que no podía comprender, hacía un beso increíble.


Entramos en el bar del mirador y bailamos unas baladas. Mis manos rodeaban con fuerza su cintura mientras que sus dedos acariciaban mi nuca con gran locura. A la mitad de una canción saco dos pastillas de su bolso para ponerlas en su lengua y con un beso me compartió unas de ellas, para así bailar con la misma luna.

Con el recorrer de mis labios por su cuerpo cayó la noche en aquel motel que se encontraba a la mitad de la carretera y entre bebidas y una larga plática terminamos por contemplar el alba a través del balcón situado enfrente de la cama.


Con un cielo estrellado y la luna como única luz fueron suficientes para hacer el amor con esa gran chica con locura y desenfreno, guiados por nuestras almas que no eran tan distintas.

Al amanecer tan solo la carta encima de la almohada decía:


Con tus labios aprendí a besar de nuevo, con tus manos aprendía a sentir de nuevo y con tu alma aprendí a amar de nuevo.

Ese día me enamore de aquella sonrisa, esa sonrisa que me hacía enloquecer tan solo de recordarla, esa sonrisa que me recordaba que nunca la conocería tan bien…

martes, 14 de junio de 2011

"los besos son los que enamoran, los cuerpos solo son el pretexto"

…El chaval tomo aquella mina de la cintura al ritmo del baile, le propino un beso de esos que enamoran, dentro del morreo el chaval pensaba en la inmortalidad de un beso, se separo de ella y con un par de picos más huyo, sin siquiera saber su nombre, o algún dato que la hiciera reencontrarse con ella…

El chaval con lagrimas en los ojos y sin alguna esperanza tomo las llaves de su auto y partió al bar de su preferencia, bajo del auto y paso por aquella puerta metálica con rechinido, se sentó en la barra y pidió un par de cervezas y encendió un tercio de cigarrillos durante un tiempo  que solo se dedicaba a ver como las minas paseaban pavoneando sus buenos cuerpos, en especial observaba a una mina que bailaba sola, la estaba acechando como un felino acecha a su víctima, se acerco y el chaval tomo aquella mina de la cintura al ritmo del baile, le propino un beso de esos que enamoran, dentro del morreo el chaval pensaba en la inmortalidad de un beso, se separo de ella y con un par de picos más huyo, sin siquiera saber su nombre, o algún dato que la hiciera reencontrarse con ella, la mina dejo de bailar y se quedo saboreando aquellos besos sabor cerveza de malta, el chaval sin dejar de voltear mientras salía del bar ponía una mueca triunfante, la mina tardo en reaccionar y cuando lo hizo Salió corriendo hacia la salida pero fue imposible encontrarlo, regreso a la barra y volvió a buscarlo pero sin éxito alguno, le pregunto al cantinero si lo conocía, este afirmo con la cabeza y diciendo unas cuantas palabras, la mina le dejo un pañuelo desechable con su nombre y número telefónico por si regresaba, y la mina regreso cabizbaja con sus amigas, su mueca demostraba desilusión pero a la vez unos gramos de ternura…

El chaval regreso el siguiente fin de semana como era su costumbre, el cantinero alardeando su gran proeza le entrego el pañuelo desechable acompañado de unas palabras “tiene buena cola, es bonita y no es guarrilla como las anteriores” ambos estallaron en risas, el chaval intento marcar al número en cuestión pero estaba fuera de servicio, el chaval se dedico a esperar a aquella mina la cual nunca llego por esa noche, la mina lo buscaba en bares donde apostaba que el chaval iba a estar, pero tampoco estaba…

El chaval salió del bar embriagado pero con la ilusión escrita en un pañuelo desechable, la mina por su parte regreso sin esperanza y con unos grados de alcohol encima, el chaval saco su celular y redacto un mensaje a manera de disculpa por la hora 4:17 am y escribió el numero que venía en ese pañuelo desechable con olor dulce, la mina molesta por el sonido del celular despertó y vio el mensaje, su rostro cambio, la mueca que hizo se ilumino con una sonrisa los ojos tomaron un brillo especial, pero aquella mina tiene aquel arte de mujer y decidió solo abrazar el celular mientras seguía sonriendo, no contesto el mensaje pero esperaba impaciente el siguiente mensaje del chaval que no llego por esa madrugada; la mina no podía dormir, el chaval tampoco lo hacía, no sabía si había sido buena idea haber mandado ese mensaje, el chaval no se corto y por la mañana marco, la mina tardo unos segundos en contestar y con una sonrisa en su rostro pregunto quién era, platicaron por largos 10 minutos quedaron en desayunar en un restaurante del centro de la ciudad.

La mina y el chaval vivieron felices, por 5 meses, después vinieron peleas, discusiones, infidelidades, pero ambos en sus recuerdos se recuerdan, el chaval siempre le decía, “los besos son los que enamoran, los cuerpos solo son el pretexto” la mina creyó ciegamente en esa frase…

viernes, 13 de mayo de 2011

La noche no engaña, la vida no miente y las letras no sienten...

El chaval tenía en mente que nada en la vida era fácil, también del perder se podía hacer una gran teoría, los besos, las caricias, los orgasmos, no eran cuestión de 2 minutos, las historias son ciegas como la noche en pleno verano, sentía un corazón de papel a pesar de tener más plomo que una batería de auto, las palabras que decía tenían menos coherencia que un padre pegándole a su vástago por pegarle a un ser inferior…

El chaval decía que las enseñanzas de la vida se escuchan en las canciones, se escuchan de los viejos sentados sobre una silla en aquellos pueblos olvidados, se escucha a través de un machete cortando una garganta,  se ven con un buen abrazo, se notan en las lagrimas, pero se sienten en las cuerdas de una guitarra…

El chaval debía dos vidas y estaba por deber la tercera cuando bajo en la dirección equivocada y pago una de las que debía, ya no hubo un hasta pronto, se dio cuenta que la eternidad dura hasta que se acaba, que unas lagrimas derramadas ocultan el odio que se le tiene a una persona, un arreglo floral tiene más sentido que un abrazo hacia una persona, decía que no había que temerle a los demás y tuvo razón el murió por su propio error, se dio cuenta que esa noche no se despidió de su familia porque nunca le gustaba decir adiós…

El chaval había escrito más que un columnista en un diario de política, había leído más que un bibliotecario sin vida misma, pero tenía el mismo valor que un gato sin dueño, el chaval le temía mas a su lengua que a una .45 apuntándole entre ceja y ceja, ocultaba sus sentimientos mejor que una recatada sus atributos, la noche le parecía tan libre tan hermosa tan todo que solo lo podía comparar con la muerte…

El chaval cada que bebía de su gran taza de café se olvidaba de sus grandes temores, cada vez que bebía de su whisky sin hielos se olvidaba de sus inhibiciones, cada vez que comía carne se olvidaba de los buenos modales, cada vez que enloquecía se olvidaba de la locura, pero lo nunca pudo olvidar era que cada vez que tenia sexo se olvidaba del amor…

El chaval sabía que había detrás de la hoja siguiente, sabía que pretexto le pondrían, sabía que esa mina no era para él, sabía que su vida no era la misma que la de los demás, sabía que no tenía sentido llorar sin antes haber reído, sabía que no se comprar el blanco con el negro porque no hay igualdad en condiciones, lo único que no sabía el chaval era que “la noche no engaña, la vida no miente y las letras no sienten”, a pesar de que “en la noche todos los gatos son pardos” la noche no engaña (la percepción si), a pesar de que “se busque la eternidad” la vida no miente (la muerte nos espera), y a pesar de que todo se diga con palabras, las letras no sienten …

El chaval siempre concluía, nada es nadie todo es del jamás…


domingo, 1 de mayo de 2011

Perdón, Perdón...

Perdón Banda hoy tengo ganas de decir a la chingada!, puta madre! solo me queda decir eso, les pido una disculpa no tengo modo de poder expresar esto, solo por medio de estas pequeñas letras sin sentido, por que las decisiones que se toman, no solo afectan a la persona en particular afecta a todo el sistema que la compone, familia, amigos, la vida cambia en un segundo, puede ser estar en el momento equivocado a la hora equivocada, no saber decir no!, querer ser visto o escuchado, tener la atención aunque sea por acciones malas, jalar el gatillo, apuntar a la cabeza, cortar con un cuchillo, enterrar un objeto, llorar, reir, burlarse, dar ayuda, recibir ayuda, afrontar los miedos, cortar las venas...

Creo que es buen momento de decir Chingada madre!...a la CHINGADA

viernes, 15 de abril de 2011

“Todo cambia, pero de una forma distinta todo vuelve a ser igual”

Los cambios no siempre caen muy bien, aquel escritor y filosofo de cantina hablando sobre cosas sin sentido se convirtió en un oficinista ambicioso, las letras como no tenían paga quedaron en tercer plano, la rutina y las relaciones laborales ocupaban el primer y segundo plano en su vida, las letras leídas como escritas se habían convertido en un estorbo mas para el chaval…



Ahora solo le interesaba cerrar ciclos, vivir de la mano del olvido, jugar con la rutina, caminar por lugares que jamás habían sentido los pasos de un gran perdedor, un perdedor lleno de ilusiones, el chaval ahora con un poco de capital en su bolsa se decidió a salir de su hábitat, pensaba cambiar de lugar de residencia limitándose de ciertos lujos que el tenia, y ahora vivir de la mano del día a día…



El destino le depara al chaval una nueva forma de vivir, sin la rutina de la cual había estado acostumbrado durante los últimos meses, por fin iba a dejar de estar atado a la libertad, ya la única frase que repetirá sobre el restos de sus días será “Todo cambia, pero de una forma distinta todo vuelve a ser igual”, el chaval se retira con los bolsillos rotos, con pocos logros, frustrado por no haber podido dar el 100 a pesar de haber intentado de todas las formas…

lunes, 4 de abril de 2011

"Cuando todo marcha mal, cuidado el destino te guarda una sorpresa"

El chaval por fin tomo las riendas de su vida, la mina con la que andaba lo mando al carajo, sus amigos lo echaron del circulo de amistad, su familia le dio el apoyo económico para una renta, el whisky escocés le daba una resaca terrible, los tabacos le provocaban una espantosa tos al levantarse, del trabajo lo mandaron a residir a provincia, ahora estaba a 648 km de su antigua vida, las decisiones que el nunca tomo fueron las decisiones que tomo el destino por el…



El chaval arribo a su nuevo lugar, solo un par de maletas le hacían compañía, en una maleta traía un poco de ropa formal, ropa interior, jeans , playeras, sus inolvidables zapatos de soccer, ropa deportiva, esos guantes de portero que habían cambiado su vida y unos cuantos gramos de esperanza; en la otra maleta traía a su inseparable lap, la psp que apodaba “negrita”, el ipod prestado de papa, un cuaderno viejo con miles de líneas escritas, un par de libros y 3 plumas azul de punto fino.



Comenzó a escribir unas líneas en lo que empezaba a recordar, el ipod ambientaba con un poco de trova, la lap reflejaba algunas conversaciones en el mensajero, el chaval escribía desde que recordaba, cuando pateo su primer balón, cuando estallo de euforia y no sabia que hacer cuando anoto su primer gol, su primera expulsión por una barrida por detrás, su primer penal fallado en una final, su primer beso con esa mina de primero B, la primera vez que puso un juego desde MS-DOS, el primer regaño por no poner atención en clase, la primera sonrisa que le regalo aquella mina de Tercero A…

Recordó tanto que las pocas hojas que sobraban de ese cuaderno viejo terminaron totalmente llenas, el chaval cerró el cuaderno, apago el ipod y la lap, se puso unos jeans y una camisa manga corta, salió a terminar con sus recuerdos, pidió la mesa del balcón para poder fumar y encargo una orden de alitas red hot y unas cervezas frías, en lo que se reencontraba consigo se dedico a observar alrededor, en el lugar había parejas, familias, grupos de amigos, y lo que le sorprendió es que una chica estaba solitaria con una cara de pocos amigos y con una jarra de lo que parecía era clericot, el chaval al observar que en la mesa de la mina no había ni siquiera otra silla, el chaval se levanto y con el rostro serio pero con esbozando una pequeña sonrisa le comento a la mina si gustaba acompañarlo a su mesa, ya que era su primer día ahí y quería platicar con alguien, la mina le vio y se levanto llamo al mesero y pidió el corte de su mesa los dos caminaron rumbo al balcón, el chaval deposito en la mesa la jarra y el vaso de la mina, jalo la silla para que la mina se sentara en un gesto de amabilidad, mina extrañada se quedo y espero a que el chaval se sentara, el chaval se presento solo nombre y que hacia en ese lugar, la mina le contesto de igual manera, nombre y que hacia en ese lugar, los dos estallaron en risas cuando el chaval intento encender su cigarrillo de la manera equivocada, la mina tenia bonita sonrisa, el chaval traía algo mas que actitud, llegaron las alitas y el chaval le ofreció, la mina tomo una con un poco de desconfianza, el chaval encendió su cigarro, le dio un trago a esa cerveza y empezó hablar sobre el, solo se detenía para comer un poco de las alitas, darle un trago a su cerveza y darle unas fumadas a su tabaco, termino con una sonrisa y poniendo el cigarro en el cenicero, la mina tomo el cigarro y repitió parte de las palabras del chaval ambos volvieron a reír, el chaval le sirvió mas clericot a la mina, la mina empezó hablar, contaba que hacia ahí, su novio le había dejado por su mejor amiga hace apenas 3 días, su familia residía en otro país y en su trabajo la habían echado, el chaval le ofreció su pequeño depa para seguir platicando, la mina acepto y salieron rumbo al departamento del chaval.



Antes de llegar hicieron la parada ahí en esas bancas del parquecito frente al departamento, se fumaron un cigarro y seguían platicando incluso jugando a “mentiras sobre verdades” un buen juego para poder no conocer a la persona que tienes enfrente…

Pasaron las horas hasta que el vigilante local los corrió de esa banquita, el chaval y la mina pasaron a un minisúper a comprar cosas variadas, entre las que incluían un buen whisky escocés, caminaron hasta el departamento del chaval, se fundieron en un beso largo y desesperado como si se fuese acabar el mundo al separar los labios unos del otro, iban haciendo el clásico morreo, si un escritor quisiera describir la pasión que pasaba entre los 2, hubiera sido imposible.



Después de 2 horas la mina desconcertada fumando un cigarrito en el balcón no sabia por que lo hizo, pero apostaría a que si el chaval se lo propusiera lo volvería hacer con el, el chaval estaba aun tirado en la cama, desfallecido y con una cálida sonrisa acudió a la mesita de centro tomo el whisky escocés y sirvió en ambos vasos, llevo consigo también un par de cigarrillos, le ofreció uno a la mina y le dio un vaso con whisky escocés, la mina lo acepto y le encendió el cigarrillo al chaval, el chaval le pidió que se quedara, la mina dudo y puso mil pretextos a los cuales el chaval le daba respuesta, el chaval logro convencer a esa mina con otra sesión de sexo desenfrenado, la mina cuestionaba al chaval acerca de que es lo que hacia con ella, el chaval solo se limito a contestar “enamorarme de ti” la mina sonrió y al parecer olvidaba su pasado…



El chaval siguió en la misma empresa de hace 10 años, ahora esta como director de una sucursal en un país del Caribe, la mina olvido a su ex-novio, olvido a sus amigos, olvido a su familia, olvido esa obsesión tan grande de llegar a ser gerente comercial de una transnacional, ahora la mina se gana la vida de besos y caricias que le da el chaval, llevan 8 años viviendo juntos, tienen 2 nenes que ya asisten al colegio, el chaval recuerda como era antes de conocerla, como quería antes de quererla y por supuesto como vivía antes de abrazarla, la mina solo da gracias cada día aquel ex-novio y “mala” suerte que tuvo por espacio de 3 días…

Ah por cierto lo olvidaba el chaval se dedica a escribir cuentos infantiles, tiene contrato con una afamada firma de libros para niños...



Bueno banda pues les dejo mi ultimo relato…este año no volveré a escribir, me dedicare de lleno al trabajo y algunas cuestiones personales, solo me resta decirles Gracias! Por terminar de leer estos escritos… ah y ya la siguiente semana vuelvo a escribir, en unas horas se acaba mi año numero 21 y da paso al 22 (si se contar)…Gracias!

miércoles, 9 de marzo de 2011

A LA LUZ DE LO EXTRAÑO

Como guardar algo de ti, extrañarte es lo único que ahora guardo de ti,

como es que te extraño tanto si te veo a diario, si el olor de tu suave

piel sugiere que estas conmigo, si los matices que encierra tu voz cuando

sugieren que te quedaras siempre que despunte el sol al amanecer, como

es que sigo extrañandote.



Algo extraño es extrañarte tanto cuando de extrañarte me he cansado,

hasta lograr volver a verme en un espejo como un extraño que duda al

pensar lo que extraña, en este mundo que hemos construido y que se

ha vuelto demasiado extraño como para dejar de extrañarlo y comenzar

a extrañar lo que nunca ha dejado de ser extraño.



Ahora cada paso refiere cierta incertidumbre, que es propia de los extraños

pasos que comienzan a darse y que en algún sentido han de conducirme a

un mundo nuevo y que como tal es extraño.



En que medida he de extrañar todo lo que he pasado, todo lo que he caminado,

después de todo, el camino que he de recorrer lo extrañare, esto comienza

a sembrar una duda, ¿todo lo extraño termina por extrañarse?


Gracias por la colaboracion a nuestro compañero Carlos Lopez...

martes, 1 de marzo de 2011

si no se arriesga no se cambia...

El chaval termino de ponerse la corbata, encendió su auto y partió, el chaval no se notaba muy feliz, el no se sentía tan seguro, fastidiado, tomo camino a su empleo, se estaciono de frente al edificio como era costumbre, estaba por apagar su auto, cuando decidió volver arrancar el auto, se estaciono en la calle de atrás y le marco a su superior reportándose como enfermo, el chaval sabia que era viernes, sabia que quería cambiar su vida y por su puesto sabia que no estaba enfermo…



Al finalizar la llamada partió rumbo a Cuautla, no llevaba ropa, no llevaba a la chica que le acompañaba desde hace 3 años, solo traía su auto, su laptop, el celular que apago en cuanto salió de la ciudad y su cartera, el chaval paso al hotel de su preferencia, pidió una habitación para el fin de semana, salió a comprar un poco de ropa, algo de comer y un seis de cerveza, regreso al hotel pidió un plato de carnes frías y se dispuso a degustarlo junto con las cervezas aun lado de la alberca, traía consigo un libro que hace tiempo tenia ganas de leerlo y no lo había hecho, entre las cervezas, el cansancio y la lectura, quedo dormido por un par de horas, despertó y se metió un rato a la alberca, y se propuso que este iba a ser el inicio de una nueva vida…


El chaval por la noche se fue de bar, no se embriago como era costumbre, tomo un par de cerveza y se lio con una mina, regreso al hotel solo, con un pequeño sabor a victoria…el chaval durmió toda la mañana y al despertar salió a caminar un rato al centro, ahí vio a la mina que se había liado en el bar, la saludo y la mina le propuso ir a comer algo juntos, el chaval gustoso acepto y compartieron algo mas que besos y caricias, la mina indagaba sobre la vida del chaval, el chaval le buscaba algún defecto, era la mina perfecta, exceptuando por que la conoció en un bar, la mina se interesaba mucho en el chaval, el chaval no tenia palabras para describir a la mina, pasaron el día juntos platicando de bobería y media y terminaron en la alberca del hotel del chaval, la mina y el chaval pasaron la noche juntos, el chaval le planteo a la mina regresarse al DF con el, el le conseguiría trabajo y dormiría en su depa, la mina no quería, apenas lo conocía, la mina no acepto y le propuso mejor verse cada semana, el chaval no muy convencido acepto esa propuesta…


El chaval regreso al DF con la una ilusión mas, el chaval sabia que ese viernes había sido el mejor día de trabajo que había tenido en su vida, el chaval y la mina salieron durante un periodo relativamente corto, cerca de 4 meses y esa linda amistad con deseo termino y empezaron una nueva era, el chaval tuvo una serie de cambios, cambio su trabajo por otro que pagaban mejor, cambio su depa por una casa de 2 plantas, cambio su auto por uno mas reciente, y sobre todo cambio su soledad por una linda mina…

viernes, 25 de febrero de 2011

"Como cuentos sin moraleja"

Esa mina había dejado al chaval hace un par de meses, por que él no gritaba a los 4 vientos su amor de mas de 7 años…la mina seguía marcándole y el chaval seguía tomando y evitando aquel gran amor…
El chaval se desperto, tenia una sensación muy extraña, era algo similar a una resaca se sentía muy extraño, aun no podía acostumbrarse a esta nueva vida, vivía solo tenia un trabajo de tiempo completo laboraba de lunes a viernes de 8-6, tenia un muy buen puesto en una empresa mediana del centro de la ciudad, su salario no era nada malo le daba oportunidad de rentar un departamento con muebles antiguos de esos típicos de la “condechi”, se sentó en la sala encendió la pantalla e hizo lo mismo con al consola 360, se preparo un café en lo que cargaba el juego le puso un poco de vainilla tomo un paquete de donas espolvoreadas que tenia en la mesa y jugo mientras desayunaba por largos 60 minutos, recibió una llamada al móvil personal, su rostro cambio esa mueca de desgano había cambiado por una en tonalidad rojiza y con asombro contesto, fue una llamada muy corta alrededor de 2 minutos, aventó el móvil he hizo lo mismo con el control de la consola, grito unas cuantas malas palabras y corrió a su cuarto, abrió el cajón del buro y saco un whisky del 18 lo destapo y le dio un trago directo, el chaval se sentó en la cama, hizo unas cuantas llamadas telefónicas, empaco pocas cosas para un par de días, tomo el Smartphone de la empresa un par de botellas, las llaves de su auto y un par de cajetillas de cigarro, tomo las llaves de su auto y paso por una chica y una pareja mas, salieron rumbo a Cuernavaca…


Iban tomando y cantando como si fueran unos adolescentes, estuvieron a punto de chocar un par de veces, pero llegaron con bien, llegaron a la casa de la chica que acompañaba al chaval, y pasaron una noche maravillosa, el chaval salió a fumar a las 4 am con lagrimas en los ojos no podía dejar de observar una imagen en el móvil era de una chica, el chaval termino de fumar, se limpio las lagrimas paso por un poco de whisky y regreso aun lado de aquella mina…

Paso la tarde normal en Cuernavaca, siguieron bebiendo y comieron una carne asada a un lado de la alberca, el chaval se sentía culpable no podía creer lo que hizo a pesar de que paso con la chica con la cual había soñado desde hace 6 años, por la hora del atardecer empezaron a empacar para regresar a casa, antes de las 10 pm el chaval ya estaba llegando a su depa, no podía dormir, salió a comprar algo de cenar, y aprovecho para tomarse unas cervezas, recibió cerca de 3 llamadas de la mina de la fotografía, pero el no contestaba, pidió unos tacos para llevar, paro un taxi y después de 10 minutos llego a una casona de esas típicas del sur de la ciudad, toco el timbre 3 veces y encendió un cigarrillo, salió una mina muy linda lo saludo con un beso y un abrazo el chaval correspondió y entrego la cena a la mina, la mina le ofreció pasar el chaval apago su cigarrillo y paso después de la mina, cenaron los 2 juntos en un desayunador, tomaron un par de cervezas y empezaron a platicar, el chaval intentaba convencerla, la mina no cedía, el chaval le ofreció una nueva vida en un lugar alejado, la mina dudativa cuestionaba, el chaval marco a su jefe laboral a esas horas y comento que tomaría las vacaciones que no había tomado durante la estancia en la empresa, colgó la llamada y apago el celular, la mina sorprendida acepto la propuesta…

La mina y el chaval no empacaron ropa, solo algunos aparatos electrónicos y la mina metió un balón de soccer ya algo desgastado.

ese balón había sido el causante de que ellos se hubieran conocido hace ya mas de 8 años…cuando el chaval aun vivía con sus padres, la mina con una tía en la misma colonia, en la misma calle, ellos jamás habían cruzado palabra, el chaval la tenia bien ubicada la mina no sabia de la existencia del chaval…el chaval jugaba con unos amigos de la universidad futbol en la calle, la mina pasaba de regreso con un pastel individual y un café, el chaval golpeo el balón el objetivo era la chica, el balón dio en el objetivo tirándole el pequeño pastel y el café, el chaval apenado le comento que el le pagaría las cosas incluso que la acompañaría a comprar las cosas, el chaval despidió a sus amigos y tomo el balón con la mano izquierda, y camino con la chica durante un par de cuadras, llegaron frente a la cafetería donde comprarían el pastel y el café, el chaval en la mano izquierda tenia el balón y en la mano derecha tenia la mano izquierda de la mina…



martes, 15 de febrero de 2011

Buscando lo que no quiero encontrar...

Los días pasan, tu recuerdo también, se escucha el lloriqueo de un bebe a lo lejos y se me vino al recuerdo que era lo que querías, que una noche cualquiera despertáramos por el llanto de nuestro primer hijo, por diferentes cuestiones eso no pudo lograrse, así que encendí mi cigarrillo con la mala intención de dejar de recordarte, cerraba los ojos para concentrarme en como pasaba el humo por mi garganta pero a la vez también pensaba en poder verte, abrí los ojos con la esperanza de que estuvieras ahí enfrente de mi, que me pidieras que apagara mi cigarro, que me dijeras que me arreglara la corbata, que me dijeras te quiero mucho…Pero no, por mas que te busque entre la gente no podía encontrarte, camine hacia el centro rumbo a la cafetería en donde compartimos con algo mas que una infusión, algo mas que recuerdos, algo mas que caricias bajo la mesa, algo mas que charlas acaloradas, algo mas que discusiones, fue un lugar donde compartimos nuestro silencio y solo un intercambio de miradas y sonrisas que era nuestro lenguaje…




Pero esa cafetería parecía tan solitaria sin tu presencia y eso que tuve que esperar 10 minutos para ser atendido, pedí mi café tradicional, ese café que era la especialidad de la casa y un par de piezas de pan dulce con nata y azúcar, mientras le tomaba al café también hacia lo mismo con las piezas de pan y esporádicamente iba borrando los recuerdos de tu pasado…



Mi taza de café se termino, aun me sobraba un pedazo de pan con un poco de nata, al dar un suspiro sentí un vacio existencial que a la vez me daba un alivio, pague la cuenta y Salí caminando rumbo aquella banca sobre la alameda.



Quería recordarte, me senté en esa banca donde regularmente charlábamos y nos debrayabamos sobre nuestro futuro, platicas que iban desde la planeación de los nombres posibles de nuestros hijos, los apodos en cada familia y en el colegio, mientras seguía fumando los recuerdos seguían brotando mas y mas, termine mi tabaco me recargue hacia atrás de la banca cerré los ojos y me dispuse a descansar , me sentía abrumado, así estuve por unos minutos hasta que abrí los ojos y sentía demasiada calma, y me pare y camine sobre la calle de madero iba buscando aquel local comercial de hamburguesas, entre en el y pedí un helado con trozos de galleta me senté junto a la ventana que era donde regularmente nos sentábamos, me puse aquella corona que me hacia ver aun mas ridículo y empecé a degustar ese helado mientras recordaba el modo tan peculiar como comíamos en ese lugar, parecía que podía ver tu silueta sentada frente de mi, pero no, parecía que estaba charlando contigo pero en verdad estaba charlando solo, bueno no estaba solo, estaba platicando con tu recuerdo termine el helado y salí del lugar.



Camine hacia la plancha del zocalo encendí un cigarro y me senté bajo la bandera, la observaba mientras recordaba tu patriotismo, al caminar de regreso, entre la multitud te vi e intente evitarte pero me viste y no pude hacerlo, te acercaste a mi y me diste un abrazo acompañado de un “te he estado buscando”, solo respondí el abrazo y te comente, si lo ¿Volvemos a intentar? O al menos ¿Qué te parece si nos volvemos a perder?...

miércoles, 2 de febrero de 2011

"el chaval termina de fumar el 2 cigarrillo toma el volante de su auto y toma con dirección a su trabajo"

Bueno banda me toco celebrar el post #200 espero sea de su agrado, aunque no me gusto postearlo en el trabajo, pero bueno aqui va...Disfrutenlo Carpe diem!

El chaval fumaba un cigarrillo mientras recordaba los momentos de gloria que había obtenido desde años antes, cada fumada era un recuerdo mas, cada fumada era un recuerdo de la mina, aquellos recuerdos empezaron desde que eran amantes en preparatoria hasta hace algunos ayeres que terminaron como una familia…disfuncional pero al cabo una familia.




El chaval no se cansaba de fumar ni de recordar, en especial esos labios con sabor a dulce de cereza, esa bien delineada figura, esas manos traviesas, esa hermosa cara casi sin maquillaje, recordaba también esa actitud guerrillera y justiciera, pero sobre todo recordaba la facilidad que tenia para relacionarse con los demás y la inteligencia que poseía.



El chaval por mas que fumaba no podía borrar esos recuerdos, aun no creía que esa hermosa historia había tenido un final, el chaval buscaba y rebuscaba en el humo de los cigarrillos que era lo que había hecho mal, pensaba que igual y podían haber sido los escritos que había dirigido hacia ella, al igual que haber caminado de la mano por diferentes plazas comerciales, o quizás pudo haber querido formalizar aquella relación de muchos años y media vida…



Los comentarios se hicieron sonar, es una mal agradecida, no sabe lo que quería, no sabe valorar las cosas, entre otras pero hubo una que creyó la mas acertada, “ella ya tiene sus planes y en ellos no estas tu”.



El chaval seguía fumando y observando de lejos a la mina en cuestión, mientras la observaba recordaba como era la mina y al parecer ya había cambiado bastante, en definitiva ya no era la mina que el conoció, aquella imagen en el recuerdo era con unos jeans desgarrados, unos tenis algo usados, y una sudadera, una mina con aires socialistas; se dio cuenta que la vestimenta la había cambiado por un traje sastre, el poco maquillaje lo había cambiado o por algo mas elaborado, y los aires socialistas en una camioneta de lujo de reciente modelo.



El chaval fumaba como de costumbre minutos antes de las 9 am en esa esquina que fue el ultimo adiós entre el y la mina, la mina vive en esa misma casa, regresa a las 9 am después de dejar a sus niños en el cole, todos los días es la misma rutina, la mina mira al chaval y le regala una sonrisa tímida, el chaval no se inmuta ni hace algún gesto, solo sigue observando aquella mina, como le prometió años antes mientras eran felices y despreocupados, “verla todos los días por la mañana”, el chaval termina de fumar el 2 cigarrillo toma el volante de su auto y toma con dirección a su trabajo, después por la noche llega a casa donde una familia feliz lo espera…

domingo, 30 de enero de 2011

ACABE CONTIGO, EMPECE CONMIGO...






Hace tres meses apenas el otoño empezaba y el cansar era muy pesado, trataba día con día de encerrar unos sentimientos y hacer el trabajo que me era encomendado, pero no lo lograba hacer, aun seguía sosteniendo el revolver y apuntándome con el frio cañón en la frente esperando se saliera un tiro que borrara tu imagen.

Era inevitable y decidí buscar aquella mujer que me ayudaría a borrar aquella imagen de la persona que ame y de nuevo volverme a helar la sangre para no expresar ningún sentimiento al momento de disparar el arma para robarme una vida más, para volver a ser aquel pistolero.

Viaje a ese lugar misterioso al sur de mi país. Llegue por avión a la ciudad, a un hotel casi vacío donde se hacia el contacto con la persona que me ayudaría. Dieron las doce y apenas pise, el teléfono ya sonaba y detrás de esa llamada la voz de una mujer indicaba la dirección.

-Tienes 20 minutos- decía en forma firme y clara.

Deje la maleta en aquel lugar y pedí un taxi para dirigirme lo más rápido posible a aquel sitio, mientras me relajaba con las canciones que el chofer ponía.

Al llegar toque a la puerta tres veces y de aquella fachada rustica una mujer de edad un poco avanzada y de facciones muy refinadas salió a atenderme. Con saludo gentil pero a la vez fuerte entre por aquella puerta pequeña.

Atravesamos la sala y el comedor hasta un pequeño cuarto que parecía haber sido anteriormente una recamara. Todas las habitaciones parecían ser mágicas y siempre con una peculiaridad, con libreros llenos de tantos libros que daba la sensación que llegarían a estallar dichos muebles.

-Interesantes libros- decía en voz alta para ver que información podía obtener, mientras por mi mente también pensaba que dichos libros eran singulares, pues ninguno tenía título y las pastas duras que los rodeaban semejaban a libros pertenecientes de una gran biblioteca.

-Gracias, aunque a decir verdad he de decir que no son míos, tan solo resguardo de ellos con tal recelo que he llegado a quererlos tanto como si lo fueran, pues de ellos con gran orgullo he de decirle señor que vivo- decía la señora mientras se acomodaba en un pequeño banco, posándose de frente a una pequeña cama.

-¿Aquí serán almacenados mis recuerdos entonces, tras la pasta de alguno de estos libros?- decía con voz atónita mientras comprendía poco a poco lo que empezaba a significar aquella solución que había encontrado.

- No habrá dolor, ni sufrimiento, no habrán pesadillas o miedos, no habrán recuerdos felices ni tampoco tristes, no recordara nada de lo que ha vivido anteriormente, los mismos serán inmortales antes las pequeñas letras de este libro que estoy sosteniendo señor- decía con voz avariciosa mientras veía como ansiaba poder saber mis secretos que pudieran revelarse detrás de mis recuerdos.

-Tan solo es por trabajo, la verdad ya no me interesan- mientras con una lagrima trataba de ocultar que eran importantes.

-Siempre son de sicarios los libros de mi estancia, pues es la habitación más grande de esta casa para almacenarlos- decía la señora mientras preparaba una pipa con una mezcla de hierbas, en lo que me acomodaba en aquella cama.

Mientras fumaba lentamente tan solo sentía como caía en un abismo que yo solo iba creando y aunque trataba de esforzarme dentro de ese gran sueño no había formas, ni personas que me ayudaran a salvar ya no había nadie ahí para hacerlo en una imagen que pudiera recordar.

Abrí los ojos y sentía como la mirada de una señora sin sentido atravesaba mis pupilas firmemente, mientras tomaba una taza de café expreso en la cafetería a la cual desconocía como había llegado.

-Sabes hijo el estudiar tan solo acarrea más problemas, bien una vez me lo dijeron, esto no soluciona nada tan solo lo empeora, pero créeme que hay momentos como estos que con una taza de café vuelve a la calma mi alma- con voz apresurada se dirigía ante los ojos de incertidumbre que mostraba y su mano acariciaba con lentitud la pasta roja de un pequeño libro.

-Pídele al tiempo que él sea el único que te sepa guiar y tal vez encuentres la paz de esto que tú has provocado- decía con voz triste mientras secaba sus labios con un pequeño pañuelo y se retiraba lentamente.

Con ojos de admiración saque la cartera que traía y pague el café mientras con aceleración me dirigía al hotel. Tome la maleta que estaba ahí y regrese a mi casa. Llegue y repose unos instantes en el sillón, pero ante tal desorientación saque el revólver de su funda.

Empecé a llorar al ver que llevaba la mira a otro objetivo que no fuera mi cabeza y sin comprender empecé a reír…


REGRESE SIN ENCONTRAR AQUEL LEJANO LUGAR, REGRESE SIMPLEMENTE A LUCHAR POR EL QUE VIVO, AUNQUE ELLO IMPLICARA HACER GRANDES SACRIFICIOS... esto vale la pena...