viernes, 15 de abril de 2011

“Todo cambia, pero de una forma distinta todo vuelve a ser igual”

Los cambios no siempre caen muy bien, aquel escritor y filosofo de cantina hablando sobre cosas sin sentido se convirtió en un oficinista ambicioso, las letras como no tenían paga quedaron en tercer plano, la rutina y las relaciones laborales ocupaban el primer y segundo plano en su vida, las letras leídas como escritas se habían convertido en un estorbo mas para el chaval…



Ahora solo le interesaba cerrar ciclos, vivir de la mano del olvido, jugar con la rutina, caminar por lugares que jamás habían sentido los pasos de un gran perdedor, un perdedor lleno de ilusiones, el chaval ahora con un poco de capital en su bolsa se decidió a salir de su hábitat, pensaba cambiar de lugar de residencia limitándose de ciertos lujos que el tenia, y ahora vivir de la mano del día a día…



El destino le depara al chaval una nueva forma de vivir, sin la rutina de la cual había estado acostumbrado durante los últimos meses, por fin iba a dejar de estar atado a la libertad, ya la única frase que repetirá sobre el restos de sus días será “Todo cambia, pero de una forma distinta todo vuelve a ser igual”, el chaval se retira con los bolsillos rotos, con pocos logros, frustrado por no haber podido dar el 100 a pesar de haber intentado de todas las formas…

1 comentario:

  1. Mas bien pienso que dimos el 100 pero a veces las cosas no salen por mas que se le haga.

    Me gusta como escribes, ya te lo había dicho.

    Saludos :)

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Recopilando un poco de la locura