lunes, 31 de octubre de 2011

...Suerte, es el traje que traes a veces...


Ahora un gran relato de una amiga, tiene buen gusto para escribir... y yo mas para leer...Disfruten hermanos por que recuerden "La locura, lo-cura todo"..Por cierto el titulo yo lo puse xD


“Ni pido ni espero que crean mi extraño relato, estaría loca si esperara esto, mi razón lo rechaza. No estoy loca y se bien que no fue un sueño”



Todo comenzó en un bello puerto del cual no pienso intentar recordar el nombre, aunque viene a mi mente inevitablemente al comenzar a relatarles esto, era una noche húmeda mi nariz lo resentía (ya saben cuestión de alergias) antro, luces, humo, alcohol… demasiado pero no el suficiente para hacerme perder la razón solo bastaba para tener esta sensación de omnipotencia, de felicidad absoluta, mis amigas bailaban al ritmo del ¡Salud! Y yo seguía el juego una y otra y otra vez; entre tanta gente me topé con el… ¡Sí! Entre tanta gente lo vi a él! hombre bien parecido al menos para mí… alto, bronceado y con el cabello más bonito que haya visto en mi vida na mentiras pero si uno de los mejores, no sé cuándo, cómo, ni porque pero cuando voltee  ahí estaba el;  justo a mi lado cuando reaccione de su presencia sentí ganas de vomitar mariposas,  comenzamos a bailar y las caras conocidas que tenía las perdí,  las busque por el lugar, encontrándolas en la parte superior pero decidí huir de ellas.

 No sé si fueron los litros de alcohol en mi cuerpo o un simple juego del destino; que me deje llevar por el corazón más que por la razón; si ya se, ¿hacer algo yo? ¿Sin calcularlo? ¿Sin razonarlo? Algo no normal pero lo hice, regresamos a la pista, sentí su cuerpo mucho más cerca, su olor ha ese olor que aun busco cuando alguien pasa junto a mí, poco a poco se fue acercando a mí, acaricio mi cara me tomo de la cintura y yo sentí un choque eléctrico recorrer toda mi espalda, se acercó un poco más, sentí su aliento, mi piernas estaban a segundos de quebrarse pero cuando comenzó a besarme olvide simplemente el hecho de pensar, ¿quieres ir a mi casa? Pregunto, dude un segundo si solo uno; me fui con él.

 Minutos después me encontraba en la calle con un sequito de pubertos comandados obviamente por el que sería mi amor por esa noche al menos eso era lo que yo quería pero la vida siempre hace lo que le da la gana… llegamos a su casa; el resto de chamacos desapareció; hablamos y hablamos: vida, viajes, metas, gustos, temores, todo lo que hubiese querido saber de alguien o mejor dicho más de lo que hubiera esperado para una amistad de este tipo. Pero esa platica basto para que mi cabeza volara lo suficiente y simplemente no quisiera dejarlo ir a la mañana siguiente ¡Sí! A salirme de los planes de nuevo ¡Bravo! Justo lo que no buscaba… Justo lo que intentaba evitar ¡Bravo! Me repetía una y otra vez… Huye fue lo primero que pensé; pero que va, ya estás aquí una noche, una noche y ya.

Comencé a besarlo, las cosas subieron de tono, subía las escaleras mientras desabotonaba su camisa sin dejar de besarlo, fuera pantalón, fuera vestido, fuera zapatos, fuera todo y he lo demás lo dejaremos a la imaginación, si ya se, querían saber. Pero esos momentos los dejare para mi memoria.
Desperté con esa resaca matutina y la terrible sensación de donde estoy, fueron los 30 segundos  más horribles de mi vida al menos estaba agradecida de no estar en una bañera con hielo. Pero después vi su rostro…  Hah era él y se veía igual de guapo por la mañana que la noche anterior, y era igual o muchísimo más tierno sin los estragos del alcohol. ¿Tienes cosas que hacer en 1 hora recuerdas? ¿Te llevo a tu hotel?  ¿Quieres un café?  En su madre es verdad tengo que estar en una hora allá, ¿me llevarías? Si t acepto el café, ¿y mi bra? ¡¿Dónde quedo mi vestido?! Aquí están dijo con una sonrisa ¿me los regalarías? ¡NO! ...

La firma se las dejo de tarea...

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Recopilando un poco de la locura