domingo, 13 de mayo de 2012

el chaval no busca y encuentra lo que no encontraba continuacion




…Después de contactarla la mina y el chaval se divirtieron de lo lindo, la mina sabía que lo tenía postrado a sus pies, lo tenía envuelto de caricias y besos, el chaval solo disfrutaba “pequeños lujos que uno se puede dar” es lo que decía el chaval, la mina tenía ese tan famoso “No sé qué, que, qué se yo” que había cautivado al chaval y de ser parte de una diversión a pleno, paso a ser una gran adicción, más fuerte que el whisky y el cigarro nocturnos, quizá por esos besos, esos abrazos o aquella linda sonrisa.

El chaval al darse cuenta de que algo estaba cambiando, decidió cambiar todo empezando por su entorno, el sabía que tenía estrictamente prohibido enamorarse casi casi como un fenilcetonúrico, aprovechando una jugada del destino, opto por salir, huir que era de las mejores cosas que hacía muy bien, la mina al saber de la huida del chaval se encapricho y dejo de hablarle, de responder cualquier llamado del chaval, ella tenía otros problemas más urgentes que la huida del chaval.

El chaval angustiado decidió tomarse unas vacaciones esto con la firme intención de que la mina saliera de su mente, de su corazón, busco en lugares donde el no solía acudir, un clima el cual a él no le gustaba, intento olvidarla en otros brazos, en otros besos, en otros vasos, en otros abrazos, en otras caricias, pero le fue imposible, el recuerdo de la mina seguía taladrando aquella mente trastornada del chaval.

El chaval seguía marcándole, escribiéndole pero la mina por su parte seguía haciendo caso omiso incluso con bastante enfado tomaba la necedad del chaval, el chaval estaba a punto de darse por vencido, y como última opción decidió mandarle una carta de aquellas de antes, de papel y pluma, expresándole todo lo que sentía por ella, en un par de analogías, el chaval firmo con un Dulce sincero y tierno Te quiero, envió la carta con la esperanza de que la mina respondiera, de cualquier forma el llamado con una llamada, un correo electrónico, una carta, un mensaje, con lo que fuera pero que respondiera.

Al parecer la carta jamás fue entregada a la mina, hubo una persona que al leer lo que decía la carta opto por quedársela sin avisar a nadie, se dice que el chaval volvió hacer su vida como era antes, solo que por las mañanas al despertarse revisaba su celular, el correo electrónico y el correo de su casa, con la esperanza de recibir la respuesta de la mina; De la mina aún no se sabe nada, parece ser que le va muy bien, ahora se dedica a rescatar a las personas de problemas financieros, el chaval sabia que a pesar de encontrar lo que no buscaba se la paso bastante bien…