viernes, 25 de enero de 2013

“No existe la tragedia, sino lo inevitable"


El chaval sabía que aquella mina tenía algo especial, quizás que ella sabía lo que quería y en base acciones hacia lo imposible por lograr lo que se proponía, el chaval sentía que le estaba haciendo un daño, ya que le cambiaba un  poco el ritmo de vida a ella, por eso decidió huir y dejarla realizar sus sueños.


El chaval y la mina se conocieron de forma fortuita, digamos que el destino los puso uno frente al otro, la mina quería divertirse y de paso vivir de una manera diferente, el chaval quería cambiar su forma de vida quizás, necesitaba un pequeño freno ya que hacia más de la cuenta y estaba perdiendo su esencia, un día de manera poco usual los dos se encontraron cada uno con su propia idea palabras más palabras menos, no tuvieron ese flechazo de amor, es mas no se sabe a ciencia cierta cómo fue que quedaron para verse un viernes por la noche, eran personas totalmente diferentes, la mina caminaba con el pie derecho el chaval siempre metía el izquierdo, la mina tenía unos besos adictivos el chaval no paraba de fumar, la mina tomaba capuchino frio el chaval tomaba el chocolate caliente, la mina pensaba con el corazón el chaval ni siquiera se detenía a pensar, la mina jugaba con números mientras el chaval tomaba las letras jugando a ser un escritor de cuarta, duraron algún tiempo frecuentándose y como pasa en las relaciones humanas empezaron a ver que tenían cosas en común, por ejemplo una de ella es que los dos respiraban,  que en la vida actual ninguno de los dos había muerto, ese tipo de cosas que hacen sentir a cualquier chaval que aquella mina es la definitiva.


El chaval le marcaba casi a la misma hora siempre con la excusa de saber cómo había estado su día, aunque algunos dioses como Incógnitos han llegado a la conclusión de que en verdad el chaval le marcaba para escuchar su voz y pensar que la mina estaba con él, en aquella mesa sentados degustando un whisky y fumando un poco, mientras tanto la mina estaba cayendo en el juego del chaval, el chaval no hacia otra cosa que lo que la mina decía a final de cuentas era el juego del chaval en el cual la mina era la que mandaba, mientras la mina se distraía un poco con las babosadas y los malos chistes que el chaval le enviaba, el chaval por su parte en el trabajo tenía esa sonrisa delatadora que hacía que fuera más flexible aun, de las sonrisas que les describo es de esas sonrisas Pendejas que trae uno todo el día, las únicas que a pesar que se esté derrumbando el mundo se sigue sonriendo con ese peculiar brillo en los ojos, la mina y el chaval acaban de empezar a jugar un juego en el cual no hay un final que diga Game Over, más bien no hay final, solo efectos secundarios, entre los que destacan corazones rotos, cicatrices en el alma, lagrimas, melancolía, flash backs, sonrisas cuando le recuerdan, pero sobre todo algunos malos escritos.


Como es bien sabido nada es para siempre la mina y el chaval lo tenían claro incluso desde que se conocieron, solo que por varios días ellos bajaron la guardia y terminaron convirtiéndose en mortales, un día el chaval huyo y por lo consiguiente dejaron de verse, desde ese día cambio por completo el mundo del chaval, el no buscaba culpables por qué bien sabía que él era el único el destino solo hizo que el se topara con ella y el chaval lo desafío y claro perdió, no había duda que el chaval se había enamorado más de la cuenta, dicen que el chaval ahora se encuentra en un hospital psiquiátrico haciendo pinturas y algunos escritos, recordando al chaval, comentan que de las películas él toma fragmentos que pocos se dan cuenta que existen y con los argumentos el sigue jugando a ser un escritor de Cuarta, de la mina poco se sabe, quizás nada ella lo más seguro es que siga cumpliendo sus propósitos a pesar del tropezón que dio con el chaval.


“…Lo único que no me digas es que te estas olvidando de mi…” (Película el Pasado Personaje Sofía)

Este escrito fue una contraparte de otro, lo retoque muchas veces porque era y siguió siendo muy similar, solo que quizás el otro me gusto mas, por que ella si lo leyó, lo publique hoy especialmente por que fue un 25 de Enero cuando la vi por primera vez, les agradezco que lo hayan leído y si no fue de su agrado notifíquenlo.
Aprovecho el espacio para Felicitar al Gran hermano y socio de este blog Ricardo por que en días pasados fue su cumpleaños, sabe hermano que le deseamos el mayor éxito y claro deseamos con ansias que nos regale un gran escrito.

Un abrazo hermanos, sigamos compartiendo nuestra locura. Los dejo con un Temita de Chema Frias titulado Aeroplano y uno de Edgar Oceransky Titulado Sigo Amandote.






viernes, 11 de enero de 2013

Con alas de oro no se puede volar


Un lunes como cualquiera, estaba un chaval que lo único en lo que pensaba y deseaba, era crecer, pero no quería tener responsabilidades por lo cual anhelaba tener alas para poder volar; su vida era como la de cualquier chaval, futbol, escuela, se enamoro de muchas niñas de una edad más avanzada 1 o 2 años quizás, pero terminaban la relación por sus ideas descabelladas, y por qué no estaban a acostumbradas a recibir regaños.

Un día conoció a una niña que le dijo que si era posible, que algún día el tendría alas, el chaval incrédulo pensó que con esas alas podría volar, este par de niños siguieron hablando por días, meses, incluso años, se veían para jugar en el día y por las noches hablaban, al chaval se le había olvidado el objetivo, el porqué estaba con ella, ahora solo quería estar con ella, por la presencia, por lo bien que se sentía estar con alguien que lo entendiera o fingía muy bien que lo estaba entendiendo, el chaval sin darse cuenta empezó a cambiar, a tener una manera de vestir un tanto diferente, la forma de expresarse, el solo quería estar con ella.

Un día al estar platicando recordaron el cómo se habían conocido, el chaval le reclamo un poco sobre un recuerdo “tu me dijiste que algún día iba a tener alas y hasta la fecha no las tengo”, la niña le respondió de una manera muy tranquila, las alas las tienes, solo que no te has dado cuenta, el chaval volteo a ver si portaba las alas, no las tenía y le dijo mira yo no las veo por ningún lado incluso no puedo volar, el chaval tomo vuelo y corrió un par de metros, dio un brinco e intento volar, pero oh sorpresa no se había levantado más de 30 cm, al querer volver a intentar volar, la niña lo detuvo y le dijo, sabes, creo que ya cumplí con tu deseo, ya no nos volveremos a ver, sabes creo que tengo que emprender el vuelo, buscar otras personas, tener otras amistades, el chaval desconcertado le comento, prometo ya no querer volar, ni volverte a reclamar de una cosa tan tonta como lo es el volar, sé que es imposible, no somos aves, pero por favor no te vayas de mi lado, contigo me siento tan bien, has hecho que las cosas parezcan fáciles, que siempre vas a tener a una persona a disposición cuando necesites hablar de cualquier cosa, la niña solo esbozo una sonrisa y le contesto, yo te había dicho que si ibas a tener alas, incluso yo te las di, el chaval ya más tranquilo y escuchando mas allá de las palabras reflexiono esa frase y refirió, pero yo no me refería a esas alas, yo quería unas alas para volar, volar muy alto, volar de una manera diferente a la que me hiciste emprender el vuelo, la niña interrumpió diciendo, porque no me agradeces las alas que te di son de oro, con ellas no podrás volar, pero al menos me recordaras en algunos días de tu vida, la niña le obsequio un beso en la mejilla y se marcho camino a casa, el chaval confundido, se quedo parado preguntándose ¿Por qué me habrá dado alas de oro?, si con ellas solo puedo emprender el vuelo, pero no puedo volar, a caso no sabía ¿que con alas de oro, no se puede volar?


Queridos lectores de la locura espero no se  molesten por este post que es creación propia de hace algunos muchos ayeres, por el momento me encuentro sumergido en el placer, el alcohol, el desden de la ultima mina y otras cuestiones, me es imposible articular un escrito, prometo en los próximos días terminar un gran post o mandar un adelanto de lo que pretendo que sea un libro en un futuro... y ya saben "...con alas de oro, no se puede volar..." por cierto para los que no me conocen ese era yo antes de esta nueva etapa...