sábado, 16 de marzo de 2013

Nada sucede como se espera


Recuerdo todo empezó en una fría primavera, ya se quizás era el momento perfecto para poder escribir una historia pero como siempre, nade sucede como se esperaba.

Así fue como empezaba mi historia, yo era un chaval en los venti y tantos, buen tipo con valores, una gran formación católica, una maestría, tenía un auto dos años atrás al actual, un departamento en una zona bastante confortante de la gran ciudad de México, salía de la ciudad 4 veces al año, tenía un trabajo estable como subdirector general de una empresa mediana que me ayudaba a vivir de excelente manera, estaba comprometido con una gran mina 8 años de noviazgo lo decían todo, a mis amigos los contaba con una mano pero siempre estaban conmigo, conocidos tenía un poco más pero aun así no eran demasiados, jugaba al fútbol dos veces por semana, era fumador y tomador ocasional, me gusta la trova y la música regional.

Un día como cualquiera los buenos resultados de la empresa nos hizo expandirnos a 2 mercados diferentes Estados Unidos de América del Norte y la República de Costa Rica, por motivos obvios al gerente le toco ir a EUA y a mí a Costa Rica, era un gran país, muy pequeño quizás pero la gente era muy amable y tenían cierta calidez, estuve alojado en una casa que era de unos socios Ticos, me daban de comer, tenía todos los servicios y por si fuera poco, me prestaban un auto para poderme transportar con mayor confort, ellos me ayudaban demasiado sobre todo en los trámites para aperturar las nueva oficinas, aun así yo era un mal agradecido, no me sentí a gusto, quizás era porque estaba planeando con mi novia la boda que sería el año siguiente.

Con el pasar de los días me gustaba más esa gran vida, con mi gente platicaba por Skype o por el Radio en algún momento libre durante el día, los ticos eran aún más cálidos incluso el primer fin de semana me llevaron a Bucear y a visitar un parque nacional donde se encuentra el volcán Poás, visitar la laguna Botos ahí en el cráter, también me llevaron a una zona de comidas típicas, probé pocos ese día, el Arrache, vigoron, gallo pinto, ceviche de corvina, postres también como la cajeta, cocadas tártaras, tres leches, y el refresco de Cas, el agua dulce y por su puesto el Guaro la bebida típica Tica para desinhibirnos un poco, sabía que me la estaba pasando de puta madre con esta pequeña gira, las minas eran serviciales, la siguiente semana laboralmente estuvo bastante pesado, incluso no terminamos para echar andar las nuevas oficinas y tenía que quedarme unos días más, el fin de semana parecía que se iba acabar el mundo, mi novia estaba bastante molesta pero yo estaba muy feliz para pensar en ella, una de las minas que me habían presentado me había enganchado, pensaba en mis adentros que ella era como mi despedida de soltero, pero con el pasar de los días paso lo inevitable, yo me iba enamorando y ella creo también, le hable de mi familia, de mis amigos, de la vida en México, incluso de mi novia, ella un poco desanimada decía que no me fuera a enamorar porque yo tendría que regresar a México y ella a su realidad, procuraba yo no prometer nada y menos amor eterno, pero le decía que no perdiera la esperanza quizás algún día podríamos quedar vivir como en estos tiempos, desgraciadamente la empresa me regreso a mi país de origen, solo me quede con el móvil de la mina, unas instantáneas y lo mejor de todo un gran recuerdo de sus besos sinceros y caricias tímidas.

Por fortuna no dejaba de alardear lo grande que era Costa Rica, quizás intentando convencer a mi gente que fuera a visitarlo y disfrutar, también pase pocos días, quizás semana y media de nuevo, en una mañana de Sábado estaba en el aeropuerto, con una maleta, sin planes, sin nada más que mis identificaciones, mis tarjetas y mi pasaporte, hable con mi novia comentándole que tenía que ir de urgencia a Costa Rica, en el trabajo busque la manera de que me cubrieran con unos días, y abogando por mí, por fortuna las cosas iban bomba en el laburo así que solo tenían que mentir un poco si preguntaban por mí, tome el primer vuelo y llegue con los socios, comentándoles que venía solo por unos días, me dieron las facilidades antes acordadas y Salí a buscar aquella mina, por fortuna la encontré en el consultorio donde ella daba sus prácticas de Psicología clínica, le dio bastante gusto al verme, no pregunto nada respecto al viaje, solo me acepto una salida esa misma noche a un pequeño bar local donde ella me enseñaría a bailar un poco de ritmos tropicales, era un lugar de no muy buena monta, pero el ambiente era indescriptible todo mundo era feliz dentro de ese local, pero nadie era más feliz que yo por supuesto, nos la pasamos bastante bien y termine llevándola a casa, con la promesa de pasar en unas horas por ella para enseñarle como montar una bicicleta, fuimos a un pequeño deportivo y empezamos con aprender a como caer, después agarro un poco de confianza y salimos de ahí con sonrisas y un poco de tierra en nuestros cuerpos, fuimos a comer con su familia, yo solo pensaba en ella, sabía que no era bueno lo que hacía pero a quien le importaba, nadie me conocía.

Pase muy buenos días, alcance a revisar unos pendientes laborales mientras ella iba de clases aun a la universidad, me deleitaba el verla de lejos, el ver aquella gran sonrisa, quizás no era la mina más linda ni de mejor cuerpo de Costa Rica, es más ni de su facultad, pero era la que me había enamorado, estaba echando 8 años a la basura con mi novia por un romance fugaz con una mina que tenía pocos días de haberla conocido, la manera de hablar, de expresarse, de cocinar  eso me encantaba, el contoneo de sus caderas al bailar me enamoraba pero sobre todo lo que más me gustaba era la forma en la que ella me enamoraba, paso que tenía que regresar a seguir con mi vida, me dejo en el aeropuerto mientras yo le agradecía millones, y le dejaba en claro la esperanza de volver, incluso bromeaba que regresaría para robármela, nos dimos un largo beso, que más que intercambio de saliva era un intercambio de sueños y deseos.

Cuando Regrese sabía que ya no era el mismo nuevamente, mis tiempos libres en el trabajo ya no se enfocaban en mi prometida, si no en vivir mi romance en Costa Rica, un día como cualquiera, puse en venta mi departamento y fui a casa de mis padres a vivir, lo mostré unas cuantas veces y lo vendí a unos conocidos de la familia, mis padres me notaban raro, sobre todo cuando también vendí mi auto, les comente que yo quería vivir en Costa Rica, me dijeron que me dejara de idioteces que mi vida en México era mucho mejor que el promedio, no dejara lo que llevaba construyendo por un sueño, hable en la empresa con el deseo en los bolsillos de irme a Radicar y estar al pendiente de las nuevas oficinas, y tratamos el asunto, con un nuevo contrato, un aumento económico no muy significativo y el permiso para laborar sin problemas en aquel gran país, me querían convencer que en 1 mes estaría ya trabajando allá, a lo que me negué diciendo que me dieran 1 semana de vacaciones para poder buscar un hogar donde radicar, mi idea tan precipitada hizo que mi novia me mandara al carajo, mis amigos me decían que esa no era la opción pero aun así me tendían la mano y esperaban pronto visitarme, los conocidos me tenían como el peor Mexicano del mundo, mi familia estaba un poco molesta por la decisión de no casarme con aquella mina, pero eso a mí no me importaba, y encontré un pequeño departamento, un auto pequeño y un par de bicicletas, en pocos días ya tenía mi departamento un poco amueblado, le comente a la mina, que le parecía, me dijo que estaba loco, ¿Por qué había dejado a mi novia, familia, amigos y a mi país? Solo le conteste con la verdad, por ella, nos fundimos en un cálido beso, nos convertimos en una sola alma, ella había logrado enamorarme.

Ahora a mis Treinta y tantos, sigo con mi master, mi empleo es en la misma empresa solo que ahora soy Gerente de Centro América, hemos crecido a pasos agigantados en la empresa, ya estamos en toda América con planes a entrar al mercado europeo, estoy casado con la mina que me enamoro por última vez aquella gran psicóloga, tengo dos grandes hijos, un chaval de 6 años seguidor del Alajuelense, una mina hermosa de 4 años que afortunadamente se parece a su madre, mis tres mejores amigos vienen seguido a visitarnos, mis padres tienen una casa de campo acá, solo me resta decirles, no se pierdan en querer escribir su futuro, por más que ustedes regalen tiempo y esfuerzo, el destino les tiene planteadas grandes sorpresas sobre todo en tardes frías de primavera. 


Bueno mis queridos seguidores de la locura, los dejo con este escrito que hice gracias a la medicacion que tengo por unos dias, Ojala lo hayan disfrutado tanto como yo disfruto el escribirlo en tinta y papel.

2 comentarios:

  1. Me gustó.

    El destino es incierto y si uno piensa que de tal forma sucederán las cosas, el mismo te puede decir que estás equivocado.

    Saludos.

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    1. asi es Diana, el destino es incierto! me quedo con eso! gracias por darte una vuelta y que bueno que te haya gustado.

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Recopilando un poco de la locura