viernes, 26 de abril de 2013

Quedar en el olvido y convertirnos en leyenda


Todo había salido mal ese día, quizás eran de aquellos momentos en los cuales desearías no haber entrado a trabajar a esa empresa para no conocer a toda esa gente, mi novia me mando al carajo por no cumplir en tiempo a nuestras citas, en casa me habían casi olvidado ya de todos los planes no me tomaban en cuenta por mis horarios de trabajo, mis amigos eran los únicos que estaban cuando necesitaba echar un trago, bueno siempre y cuando fuera fin de semana y ellos no tuvieran algo de suma importancia con sus parejas o familiares, pero hoy que se casaba mi hermano solo pude asistir a la misa, me mandaron a un proyecto a provincia, mi hermano no me lo perdonaría y menos mi familia pero es complicado decidir cuándo rentas un departamento y tienes que mantener tus gastos, no entiendo cuando era un adolescente quería ser adulto y ya que soy adulto esto es tan jodidamente imperfecto que hubiera sido buena idea ser niño toda la vida, pero bueno ya estoy aquí saliendo de la boda de mi hermano, algo me decía que me quedara aparte de las bocas de mis familiares, pero como siempre soy necio.


Tome el volante de mi auto, el reloj marcaba las 17:45, bonita hora para manejar y más cuando ha estado el día de chingada, tengo 400 km por recorrer y en 18 horas presentarme a dar la capacitación, era la 2 vez en este mes con justa razón mi novia me mando a la chingada, lo mejor de todo es que trabajo poco tiempo estando fuera de la oficina, pero bueno la carretera la conocía de “pi a pa”, me gustaba en parte ir cantando acelerando el auto y viendo las cosas que pasaban teniendo esas platicas internas y planeaciones que nunca se plasman en un papel, justo cuando estaba en una charla existencial conmigo pasando las 2 horas recibo una llamada al móvil por parte de la empresa, decían que me presentara 24 horas más tarde de lo programado a la capacitación, que mierda de vida dije solamente, colgué el celular y decidí tomar una desviación, salirme un poco de la ruta y agarre por la libre, había un poblado que una novia anterior me había hablado muy bien de él y tenía ganas visitar, tome la desviación solo guiándome por los letreros, iba todo bien quizás 40 minutos recorridos hasta cuando sonó una pequeña explosión y el volante se movió bastante feo, me estacione y como pude cambie el neumático saque un cigarrillo y lo fumaba mientras caía la noche, mientras lo hacía paro un camionero quizás quería charlar, le ofrecí un cigarrillo a lo cual él lo tomo sin reparo alguno, me dijo -chaval ¿qué haces aquí manejando tan noche?-  Le conteste lo sucedido, tenía ganas de ir aquel pueblo, el camionero solo echo a reír y contesto, -jamás has viajado por esta carretera verdad, aquí en el kilómetro 56 poco antes de llegar aquel pueblo que dices se aparece una mina vestida de blanco- apresurado conteste disculpe señor no creo en eso, aunque me caería bastante bien que se me apareciera he tenido un día de la chingada y no se con quién compartirlo y reí irónicamente, el tráilero me vio con descontento y solo dijo – ya te advertí chaval, yo hasta aquí llego por hoy, me duermo y mañana sigo con mi camino, mucha suerte y buen viaje- gracias solo respondí, aborde de nuevo mi auto y seguí con el camino, venia pensando un poco con la mujer de blanco que dijo el trailero, estaba escuchando la canción de “buscando un Ángel – Gerardo Pablo” y pare para descargar un poco de agua, me sentía un poco fatigado, eran pocos kilómetros pero demasiadas curvas peligrosas así que justo en la recta fue cuando me pare, intente no demorarme demasiado aún faltaba un poco, subí al auto y seguido encendí un cigarro y puse algo de Ismael Serrano para poder cantar a gusto, no se cuánto tiempo paso, pero fueron como 4 cigarrillos cuando inexplicablemente empezó a llover cantaros, me obligo a tirar mi cigarrillo y cerrar las ventanillas, se escuchaba más el golpeteo de las gotas sobre el auto que la voz de Ismael serrano, baje la velocidad y prendí todas las luces del auto, seguía avanzando iba muy atento en el camino, cuando de repente vi una persona parada aun lado de la carretera, me impacto el saber que alguien estaría ahí así que decidí reversear y preguntarle si quería un “Ride”.

Cuando baje la ventanilla salió de mi un, buenas noches, quiere que lo lleve voy al pueblo a lo que de inmediato volteo, y con una voz rasposa un señor con apariencia de campesino me dijo –no vato, ando esperando a mi ganado- subí la ventanilla y seguí con mi camino, seguía lloviendo a cantaros, cuando en un momento inesperado dejo de llover como si le hubiesen puesto el freno a la lluvia y una niebla muy densa invadió el lugar, apresurado puse el clima en el auto esperando hacer contra, cuando los faros solo alumbraban 50 cm adelante del auto observe que me hicieron la parada, me frene un par de metros adelante y abrí la puerta para que ascendiera, subió al auto se sintió un frio pesadísimo costaba un poco de trabajo respirar a pesar del auto clima, salude con un buenas noches, voy para el pueblo gire el cuello para verla y solo asintió y de inmediato frene en seco me quede mudo, no sabía qué hacer, era una mina de rasgos muy finos, nariz respingada labios finos, ojos color azul, cabello negro, me había impresionado de verla se me hacía alguien muy familiar, me disculpe y seguí manejando, no sabía de qué platicar por mi mente pasaban muchas cosas ¿Qué tal si es la mujer de blanco? ¿Qué tal que no es ella? Murmure un ¡vale madre! La mina volteo a verme y frunció el ceño, me dijo -cuidado, ahí adelante donde se ve aquella sombra negra ha habido muchos accidentes le llaman el kilómetro 56- y de inmediato guardo silencio, de mi boca salió algo que hasta el momento no logro descubrir por qué lo dije, sabes vengo a visitarla, hace tanto tiempo que la he estado buscando y no he podido encontrarle, el destino me a traído acá y creo que es tiempo de vernos las caras, quizás sea aquella mina con la cual deba de caer para recordar que algún tiempo viví y fui feliz, terminando de decir vi el letrero que hacía mención KM 56 a un lado de la carretera, en cuando lo vi cerré los ojos e intente no abrirlos, tome el volante con fuerza mis dos manos estirándolas por completo, puse el pie en el acelerador y acelere un poco más, pasados  quizás 5 o 10 segundos volví abrirlos, observe el retrovisor y no se veía nada, como si no hubiera nada atrás del auto, me di un poco de valor y gire hacia el pasajero.


Mi sorpresa fue tal que ella aún estaba ahí, sonriéndome de esa forma que hace que te enamores, me dijo –chaval jamás pensaría que te animarías a venir a visitarme, hace tanto tiempo que paso que estaba pensando en que no volvería a verte, pero gracias que bueno que has venido- solo respondí ya se, dije que jamás te iba a perdonar pero creo que para todo hay tiempo, desde que te fuiste han pasado muchas cosas, he conocido una chica más que me acaba de mandar a la chingada y no la he pasado muy bien, aun así no me quejo demasiado, por lo que veo a ti te ha ido muy bien, mírate no has cambiado nada, quizás un poco más delgada y fría que antes, pero ahora eres famosa como siempre quisiste ser ¿recuerdas?, Con un poco de sentimiento en la voz respondió –No me ha ido tan bien como piensas, solo he estado vengando mi muerte y eso es muy aburrido, porque ya la gente no pasa por acá tan seguido como antes y sigo pensando que casarse en martes 13 no es de mala suerte, la mala suerte era pensar que tú te ibas a casar- eche a reír por compromiso y le di un beso, fue uno de esos besos que te saben a años de soledad, pareciera que el mundo se acababa ahí, sentía como un viaje de adrenalina se sentía casi lo que siente un orgasmo, bastaron 6 segundos para que hubiera algo que cortara nuestro beso, un estruendo y un golpe nos hizo abrazarnos, ya se esta vez fue mi culpa, deje el pie en el acelerador y nos estrellamos contra un Tráiler de frente, desde ese día ella no me perdona, dice que la volví a matar, a partir de ese 5 de Junio la mina ya no aparece más por el kilómetro 56, bastaba que viniera el ¿Por qué? La mina estaba penando para que ella dejara de aparecerse, a partir de ese 5 de Junio en el 60 una pareja de chavales aparecen sobre la carretera esperando a que algún incauto que no venga atento al camino de un volantazo y corran con la misma suerte que corrimos los dos, quedar en el olvido y convertirnos en leyenda.


Ah por cierto al percatarse que no me había presentado a la capacitación de la empresa mandaron a otro tipo a que hiciera el trabajo, mi familia se enteró después de 7 días que gracias a las Identificaciones que llevaba lograron identificarme y terminar en una fosa común.

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