martes, 30 de julio de 2013

Deseo

Ella era una chica linda de porte elegante, una inteligencia envidiable sin problemas de socialización vicios que solo eran pasajeros, leía un par de libros por mes, una chica difícil de embaucar pero con una fidelidad de las de antes, asediada por muchos y con pocas rivales sobre sus hombros, había comentarios que era una chica perfecta, digo no tan perfecta como esas chicas que uno se encuentra en las librerías o en las cafeterías, pero a final de cuentas perfecta, quizás muchos hubiesen querido unos años a su lado pero tenia algo que sacaba de si a los demás, quizás si les intento dar un termino me quedaría muy corto mejor se los explico.

Ella desde muy pequeña quizás desde los 8 años experimento cosas que muchas otras jamas lo hicieron, aprendió a tener lo que quería pero no con una sonrisa o con rabietas si no con mucho deseo, si has leído muy bien con mucho deseo, cuando era la hora de salida del colegio y tenia que quedarse tiempo extra por terminar algún ejercicio solo bastaba con desearlo para que su puntual madre se retrasara y llegara al momento exacto en que ella estaba lista para que irse y así evitar los regaños por parte de su madre, incluso hasta la llevaba a comprar del helado de chocolate suizo que tanto le gustaba como a manera de disculpa por parte de su madre, cuando fue creciendo le gustaba jugar con ese deseo, en la secundaria por ejemplo a las personas que le trataban mal ella deseaba cosas para que pagaran y así lo lograba, desde el mal discurso, el cambio de letra del himno, una caída enfrente de toda la escuela, esas fueron las mas recordadas hasta el día de hoy, tenia contadas enemigas pero ellas temían encontrarse con ella, un día en el cine se encontró con una de ellas, pensó que había pagado lo suficiente cuando en pleno acto cívico confundió el himno nacional con el de su estado, quizás a cualquiera le puede pasar y sea motivo de vergüenza con el grupo de amigos, pero cuando se esta frente a la escuela es un estigma con el cual cargaras por el resto del recuerdo de los ahí presentes y si tienes suerte convertirte en esas leyendas escolares, y ella deseo que la chica cayera de las escaleras a una función en la cual llegando tarde aun se dio el mal gusto de entrar hablando por celular mientras su novio le seguía atrás, el tipo venia mas cargado que las mulas de carga, la enemiga en cuestión resbalo de tal modo que a pesar de que es un lugar muy obscuro todos vieron como caía hacia atrás tirándole al novio todo lo que traía a cuestas y siendo motivo de burlas, la enemiga salio corriendo sin ver la función de estreno que había comprado con días de anticipación.

Pero ya en el plano personal ella predecia las muertes de sus seres queridos, cuando se dio cuenta fue en la misma secundaria, soñó que su abuelo había muerto y que se había despedido de ella, todo mientras estaban con su familia en un retiro espiritual, ella les dijo a sus padres y poco le creyeron, aunque la madre para quitar esa espinita se comunico con uno de sus hermanos confirmando la lamentable noticia, después unos meses adelante, estaba en casa de su abuela materna le había decidido hacerle compañía, cuando a las 3 am sintió un mareo terrible, salto de la cama y escucho un lamento conocido, quizás era su papa llorando, de inmediato lanzo la llamada a casa de sus padres y su padre molesto le contesto por la hora, la chica le platicaba su situación cuando su celular sonó, atendió el celular era la llamada de su hermana que vivía con sus padres, avisándole que su padre había caído dentro del baño y estaba muerto, el padre de la chica le dijo unas cuantas genialidades a causa de su mal presentimiento, claro ella quedaba tan mal parada que cada que presentía algo no le decía a nadie, incluso pretendía hablar con las personas en su sueño a manera de disculpa y gracias a ello empezó a llevar una vida mas normal.

Ese pequeño sexto sentido tenia otra importancia, un día soñó con el tipo mas popular de la preparatoria, soñó que la acariciaba, la besaba apasionadamente y le decía que iba a dejar toda su popularidad por el, claro no pasaron mas de dos días para que se encontrara a ese tipo en un pasillo, curiosamente ambos iban caminando en direcciones opuestas hasta que chocaron en el voltear de una esquina, el con su porte de galán le pidió una disculpa, ella con la sonrisa mas tímida pero hermosa le contesto un "no hay cuidado, yo iba viendo a otro lado" el tipo le invito un helado para poder enmendar el error, ella gustosa pero temerosa acepto la invitación, después de ese momento paso lo que le pasa a todos los mortales cuando se enamoran perdidamente, dejo de hacer cosas que por ley hacia, llegaba muy tarde a casa, las calificaciones bajaron de inmediato, su pocas amistades no se perdieron pero si le guardaron distancia, ella dejo de hacer caso a sus múltiples sueños que intentaban orillarla a que dejase al tipo, hasta que un día esos sueños se hicieron realidad, el tipo se aburrió por que ella había cambiado, se había convertido en una chica cool y había dejado de ser quien era, así que el tipo enamoro a otra chica, esas típicas de biblioteca, la chica se fue de la relación maldiciendo al tipo y amenazando con que iba a quedarse con la peor, la chica se sintió muy mal, no tanto por la relación que terminaba si no por no hacer caso a sus sueños y sentirse como una mas, claro no era el fin del mundo pero era eso que llaman el primer amor.

Después de varios tropiezos pero sabios tropiezos ella quería formalizar una relación, pero era prácticamente imposible, no había tipo que no apareciera en sus sueños y después en su vida para después irse de la misma forma en que llego, no se sabe bien si fue el séptimo o el octavo, lo había soñado muchas veces mas pero en el banquillo de suplentes, nunca había sido titular, incluso le molestaba un poco a la chica que ese tipo apareciera en sus sueños y que jamas apareciera en su vida real, hasta pensaba que era una broma de sus sueños, hasta que un día en una cita que tuvo por accidente con tipo de la televisión en un café no muy comercial, lo vio de reojo o de rabillo como muchos dicen, el estaba fumando un "Popular" mientras tomaba un lechero que era la especialidad de la casa, ella estaba con su cita tomando tizana de canela con manzana, reían de cualquier cosa y se veían interrumpidos por mortales que pasaban y le pedían una foto o un autógrafo, fue en una de esas fotos donde ella lo vio, era un tío normal, mejor dicho muy normal, vestía una camisa manga corta azul sin ningún corte en especial, unos vaqueros azules y unos tipo tenis de color café, portaba unos lentes de pasta, un libro de Neruda, una libreta ya un poco desgastada, una pluma Scheaffer color negra y unos aires de pseudo intelectual, quizás esa descripción encuadraba con cualquiera en ese bar, lo que lo hacia especial era esa pequeña barba de no mas de 3 días con un poco de forma, quizás el tipo había estado 3 días recluido y apenas se arreglo un poco para salir, el tenia un pasado no tan común, no estaba regido ni por excesos ni por abstenciones, no tenia mucho pero almenos no le faltaba nada, quizás le faltaba una chica pero quizás no tanto era independiente, fumaba cigarros cubanos, vivía de un sueldo decoroso, rentaba una casa de unos familiares, era mas adicto al café que a la lectura, aunque su mayor adicción era hacer pequeños y breves escritos en lo que fuera, dentro de las destacados estaban, un asiento de autobús, baño publico, una servilleta, en un billete de 500 pesos, en un cigarro que regalo un día, en el seno de una que había sido parte de su pasado, en paredes, prácticamente en casi todo había hecho un escrito breve,  su Scheaffer era su inseparable, era las primera plumas que se compro con su primer salario cuando aun era estudiante, estaba un poco desgastada pero muchos repuestos habían pasado por ahí, tenia plumas mas caras y mas nuevas pero no les tenia tanto amor, su libreta era de esas de esa de pasta dura de esas de 40 pesos, ella se le quedo viendo quizás unos segundos hasta cuando el la volteo a ver y le regalo una sonrisa, ella la devolvió y quizás le regalo la sonrisa mas bella que nunca haya regalado, pasaron unos minutos y el tipo abandonaba el lugar, ella presurosa se disculpo de su cita por irse en busca de ese tipo, ya a fuera el tipo se sentó en la plaza, encendió un cigarro y se dispuso a escribir sobre esa gran sonrisa que acababa de recibir, ella sigilosa como la noche se acerco a el y le pidio un cigarro con la excusa que no encontraba de esos, el sin voltear a verla le comento que los vendían en el súper de la esquina, mientras jugueteaba con su mano izquierda sobre su bolsa del pantalón intentando sacar la cajetilla, cuando ella se dio media vuelta el alzo la mirada y le hablo para ofrecerle un cigarro con la condición que se lo fumara con el...

Ese fue el inicio de una gran aventura seria un error decir que seria de un gran amor, por que a partir de ese momento ellos se volvieron a encontrar como hace algunas vidas mas, compartieron algo maravilloso que fue el tiempo, los besos sinceros, las caricias que incitaban a crear la descendencia pero sobre todo compartieron nuevamente sus almas, después de tantas vidas se habían reencontrado, en espacios diferentes, en épocas muy distantes pero por fin estaban de nuevo juntos, juntos para seguir al pie de la letra esa promesa que se hicieron al conocerse vidas atrás, de no limitarse a la muerte ellos se seguirían amando no importando cuantas veces murieran y cuantas veces volvieran a nacer, ellos se buscarían hasta estar juntos y seguir inmortalizando su promesa, aunque esto les costara el don de poder sentir el futuro y no dejarse llevar jamas por el deseo...

martes, 23 de julio de 2013

"Sabes, eres un Cabron"

Desperté con una rara sensación al ver quien estaba en mi pecho era ella, estaba recostada dormida, postrada en mi pecho y durmiendo como un ángel, hace cuanto tiempo que no compartíamos una noche juntos, quizás desde poco antes de haberla abandonado la última vez, no quise pararme para no despertarla solo me dedique a recordar todo lo que habíamos hecho juntos, quizás ella ha sido la única de la cual me he enamorado por eso quizás fue por lo que hui, lo que no entiendo es como ella aun quiere compartir cama conmigo, un leve beso en mi pecho me saca de mis malos pensamientos, y me incita a besarla y acariciarla como cuando éramos unos enamorados, esa pequeña charla de café se convirtió en una tarde apasionada, mi vida cambio tanto desde que me encontré con ella en aquella librería.
Recuerdo como si hubiera sido ayer, yo estaba buscando un libro que me dejaron leer en la universidad, ella estaba sentada en el área de café como esperando alguien, se notaba su impaciencia con el juguetear de sus pies, yo no dejaba de verla incluso se me olvido porque libro iba, cuando volteo a verme solo le regale una sonrisa pero ella no hizo lo mismo, seguí caminando y deje de verla, alcance a ver que portaba un libro que tenía la cara de varios delincuentes mexicanos en un penal así que  recordé de una serie que hablaba de Pablo Escobar tome un libro que según hablaba de él, lo tome y pague en caja me fui al área de café ella aun seguía sola como impaciente, pedí un malvaccino, y empecé a hojear sin  quitarle la vista de encima, vi que se paraba pero su mueca no era tan buena así que me acerque y le pregunte por el libro sin hacer una pregunta anterior, yo traía mi libro y ella lo observo me comento "es buen libro, solo que muchos no se interesan en estos temas" le invite un café diciéndole que se lo invitaba con la condición que me hablara acerca del libro, acepto con una sonrisa, y al pedir su descafeinado ella empezó a maldecir cuando vio su celular, "tengo una hora esperando a este tipo, no es posible que apenas me avise que no va a venir, que se vaya a la chingada" no quise preguntarle nada yo solo quería estar con ella, le dije sabes en social me dejaron hacer un trabajo de los delincuentes pero yo solo he leído de Pablo Escobar, ¿Crees que puedas ayudarme?, ella asintió mientras jugaba con la pana del descafeinado, empezó a decir y yo solo me concentre en sus labios, no entendía ni una palabra de lo que decía, pero yo asentía y de vez en cuando preguntaba, para que pareciera como si le estuviera poniendo atención, ella tan entusiasmada no se dio cuenta de que hablaba con un admirador, terminada la primera taza le propuse ir a un parque cercano, ella acepto quizás quería ser escuchada o que se yo eso jamás se lo pregunte, en el parque no pasó nada fuera de lo normal bueno solo cuando empezó a llover metimos los dos libros a mi bolsa de plástico y la pusimos en su bolsa, para mojarnos como unos niñatos de secundaria bajo la lluvia, corríamos, brincábamos en los charcos, incluso nos caímos y nos revolcamos en un charco, hicimos un par de barquitos de papel para dejarlos ir en la corriente hacia abajo, pareciera como si nos conociéramos de años atrás o quizás vidas, después del pequeño ajetreo cada quien se fue a su casa, solo había conseguido su celular y correo.

Al llegar a casa me di cuenta que el libro se lo había llevado ella así que sin reparo le marque para tener un gran pretexto para volverla a ver, quedamos un par de días después, pero antes en el mundo cibernético la intentaba hacer mía, cuando nos vimos nos dimos un beso de esos que quieren decir “¡Qué bueno que te volví a ver!” seguimos como siguen los enamorados, sin decir nada y a la vez hablando demasiado, los besos eran la forma idónea de comunicación y ahí fue la primera vez que anduve con ella, fueron quizás 10 meses de derramar miel por las calles hasta que conocí a otra mina, no mejor pero si con ese “no sé qué, que se yo” y la cambie, así tan fácil y sencillo, quizás fueron cerca de 2 años sin verla, hasta que un día caminando por el centro nos encontramos, le regale una sonrisa y ella con enfado volteo la cara, quizás tenía un poco de razón en no quererme ver pero yo quería tenerla de nuevo, corría hacia ella le intente explicar de mil modos que todo este tiempo me había ayudado a pensar las cosas y que en verdad ella era lo que quería, no sé qué paso esa tarde nublada de Abril que los astros se alinearon, los soldados renunciaron quizás al odio y se dieron largos besos en la boca, los gritos de gol callaron, el Popocatépetl dejo de sacar su fumarola, y ella acepto mi disculpa lo sello con un gran beso y una noche inolvidable, cerca de un año  no había otra mujer en mi vida, hasta cierto punto me había cambiado pero, ya no era yo, hasta que un fin de semana me tocó trabajar tiempo extra, rompió con nuestra rutina y también con nuestra relación, pues me enrole con una compañera del trabajo que después de la ardua jornada me acompaño por unos tragos y me acompaño en los siguientes 18 meses que abandone a aquella chica de la librería por segunda ocasión.

Después del segundo abandono la vi un par de veces pero jamás quiso darme otra respuesta que no fuera un enérgico “¡No!”, hasta que un 23 de enero en Playa del Carmen nos encontramos, cada quien con un poco de alcohol en la sangre pudimos entablar una conversación, ella me decía que estaba de novia desde la primera vez con un tipo hijo de un empresario que iba en un repunte económico y que casi me había olvidado, yo por el contrario le comente que tuve solo un par de ascensos pero no era mucha la diferencia pero que ella aún estaba en mi corazón presente, no sé de donde me salió “Viceversa” de Benedetti, no sé qué paso en ese momento quizás Plutón metió una carta para ser avalado otra vez como Planeta, o la Selección Mexicana de Futbol volvía a jugar como antes, EUA había dejado las armas por una evangelización a nivel mundial, o no sé qué paso que ella estaba de nuevo conmigo repartiendo besos y caricias a diestra y siniestra, aquella habitación de hotel solo se escuchaban gemidos, besos, risas, hasta que quedamos dormidos ella sobre mi pecho, mis manos sobre su cuerpo, desperté y después de algunos besos me dijo “sabes, eres un cabron” solo sonreí de mi boca salió un “Si” con bastante orgullo, nos dimos un abrazo de aquellos que quieren decir "no te vayas" pero que en verdad es un "ojala vuelva a verte".


lunes, 15 de julio de 2013

Estar Recluido en mi propia jaula

“…Recuerdo cuando aun pensaba en comprarme un tráiler y hace de las autopistas mi hogar, lejos de todo lo que no quisiera tener o ser…”

Nunca imagine estar recluido en mi propia casa, en este lugar tan alejado de la sociedad y las buenas costumbres, camino a un municipio condenado al olvido en el cual llegue hace algunos años, envuelto en la soledad como llegan los coyotes, jamás pensé que fuera un prófugo de la justicia, aunque se lo merecía ese hijo de puta por haber hecho tanto daño a esta sociedad, no sé cómo tuve el valor para hacerlo, pero he soñado demasiadas veces el momento exacto en que la .9 mm que traía ajustada al cinturón canto tres veces para desfigurarle el rostro y así mandarlo con el grande, era un saludo para el patas de cabra le iba a enviar a parte de su ejército de uno en uno.

Me inicie en el narcotráfico a los 19 años, yo vivía en un municipio donde el progreso estaba sumergido en el catolicismo, nuestras aspiraciones era llegar a ser un grande como el hacendado, nos divertíamos jugando al futbol con un balón con más parches que nuestra sociedad, que grandes recuerdos, ese día andaba bien ajuareado porque fui a recibir una beca que gane para ir a la capital a estudiar la Universidad, fui a buscar a los pocos amigos que me quedaban para que me dieran una despedida como lo habíamos hecho con aquellos que se habían ido a los Estados Unidos buscando aquel futuro que nadie supo si lo alcanzaron o no, esta despedida era un gran protocolo dar una vuelta caminando por el pueblo, después jugar el último partido con ese balón que tanto habíamos pateado, después ir a darse un baño en las cristalinas aguas del manantial que teníamos en el pueblo, nos vestíamos como si fuéramos a la misa de las 7 de la tarde los domingos, pero íbamos a 23 kilómetros de nuestro pueblo, íbamos a la cantina donde había muñequitas que a cambio de unos cuantos pesos nos daban caricias y el festejado se llevaba a un par a la cama.

Pero esa tarde algo cambio, no recuerdo si fue estando con la primera o segunda muñeca, cuando entraron unos enviados del diablo que era como les llamábamos, iban a reclutar a los más bragados, Salí de la habitación al escuchar un gran alboroto y al llegar un revolver me estaba esperando apuntando a mi cabeza, no sé por qué no tuve miedo, solo recuerdo que le dije, “no tienes huevos para jalarle ¡pendejo!” de inmediato el que traía el revolver solo sonrió y respondió “eres un pendejo como mucha suerte, pinche vato hediondo” al terminar la frase me le fui a los golpes, al tenerlo en el suelo quizás pasaron 60 o 70 segundos que a mí me parecieron una eternidad, le golpeaba la cara hasta cuando el dejo de poner resistencia, tenía el rostro desfigurado y mis puños tenían demasiada sangre, me separaron mis amigos, me levantaron y me decían que nos fuéramos del lugar, pero yo insistía en que no y me regrese a patearlo en el piso, no iba a permitir que ningún pendejo me echara a perder mi despedida, al estarlo pateando escuche un estruendoso disparo, quizás fue al aire, pero eso no me paro y seguí pateando a ese tipo hasta cuando sentí un golpe que me hizo retroceder, un tipo con un fusil de asalto me estaba apuntando, después de una serie de preguntas, me propuso un gran trabajo en el cual no tenía opción más que aceptar, así que a partir de esa noche mi suerte cambio, nunca me presente a la universidad ni tampoco le mendigue al gobierno los pesos para la beca, en cambio empecé a llevar carros de un lado a otro, recuerdo cuando aún pensaba en comprarme un tráiler y hace de las autopistas mi hogar, lejos de todo lo que no quisiera tener o ser, hasta cuando me dieron papeles de un tipo que tenía tan mala suerte no tanto de que lo hayan matado, si no de que ese tipo era igualito a mí, y empecé mi andar en los Estados Unidos.

Allá seguí de burrero pero ahora ya me pagaban en dólares, después de algunas trifulcas con los que no querían pagar me ascendieron a matón aunque nos decían que éramos gatilleros y ahí fue cuando al patas de cabra le empezaba a enviar de uno a uno a los soldados de su ejército, la imagen de “Cristo” había sido sustituida por un busto de “Malverde”, la “Guadalupana” había cambiado por la “Niña blanca” el Dios al que me habían enseñado en creer ahora se había convertido en puros cueros de rana. Quizás un año en esas tierras tome el control de la plaza de Este a Oeste mi vida cambio pero aun así el matrimonio jamás paso por mi cabeza yo tenía a la morrita que me gustaba, cuando me daban unos días de descanso me gustaba ir a las tiendas grandes y comprarme mucha ropa, los mejores vinos y habanos nunca faltaban, hablaba inglés fluido al poco tiempo cosa que me permitió saberme expresar sin motivo de que causara sospecha de que fuera un inmigrante con documentos que no eran míos, me paseaba en una camioneta Mercedes Benz y tenía una renta de una casa a la orilla de la playa en Malibu, mi vida era tan diferente, cuando iba a los partidos de la selección mexicana los veía a ras de la cancha, me gustaba ir a las galerías de pintura y a veces me veían apostando en las carreras de caballos, me presentaba como un empresario e incluso tenía unas acciones compradas en la bolsa, pero en verdad mi negocio era hacer levantones de gente, comprarle a los Colombianos y Mexicanos para después venderla en Estados Unidos, tenía también una jauría de polleros que pasaban diario a cerca de 70 personas y de ahí sacábamos 3 o 4 para que trabajaran con nosotros.


Todo iba de maravilla hasta que un día el Jefe me mandó llamar, quería platicar conmigo había sido su mano derecha por 7 años y las cosas iban de maravilla, me propuso regresarme a México por quinta vez, ahí el cartel no avanzaba de buena forma pero mi vida ya la tenía en Estados Unidos, esta vez no había vuelta de hoja ya tenía órdenes de regresar, solo atine a tentar mi Pistola y dispararle 3 veces en la cara, en cuanto cayó desplomado sus ojos me reflejaban angustia, terror, miedo, compasión, fue cuando corrí me subí a la troca hice unas llamadas, le pedía a mi mano derecha que se quedaba a cargo solo que me mandara unas cosas a Tijuana, esa noche las quería yo, yo estaba en Tijuana me quite aquella barba de candado que tanto me distinguía y me corte el cabello, me puse unos jeans, una camisa y unos DC, fácil me mezclaba entre la gente de la ciudad, las cosas me llegaron a la hora acordada, era el momento idóneo para rehacer mi vida, con varios millones en mi bolsa, con una identidad olvidada en México era el gran momento de empezar una vida diferente, compre un terreno en Tancitaro Michoacán, hice una casa campirana sin muchos lujos que tenía la dualidad de ser un depósito de cerveza, al tiempo compre unas huertas de aguacate para invertir lo que traía, ahora soy muy querido en estas tierras, doy apoyo a las personas que quieren seguir estudiando y tengo una casa que la presto a los maestros normalistas que vienen a cumplir sus funciones aquí, ahora estoy casado una belleza michoacana, tenemos dos hermosos hijos, pero eso no me quita ser un prófugo de la justicia, ni estar recluido en mi propia jaula.

martes, 2 de julio de 2013

Cartas sin respuesta

"Ahora no te puedes enterar que tomo cafe en una taza de vaca, 
que toda la casa huele a cafe 
y si te acercas a ciertos rincones a cigarro,
no tienes como enterarte que no dormi bien 
que estuve pensando casi toda la noche
y que cuando por fin enfocaba tu imagen
era siempre de espaldas huyendo"
Edel Juarez


Ella llego cansada de su jornada laboral abrió su puerta y se dio cuenta que habían unas cartas en el piso, levanto las cartas y las deposito en la mesa de noche que tenía en la sala aun lado del reposset, preparo un capuchino en su dolce gusto, saco unas Barras de avena y camino hacia el reposset es el único momento que tiene para ella y sus deudas como ella decía, primero saco la cuenta del banco y con una pequeña libreta que tenía registrados sus pagos se dio cuenta que era la última mensualidad que pagaba de su pantalla y los gastos de navidad, le dio un trago a su café, cerró los ojos y disfruto ese gran sabor, tenía ya 2 años consumiendo esa marca que había sido su favorita, jugo un poco con su lengua en los labios mientras intentaba quitarse aquel bigote que se forma al tomar un capuchino, después tomo el siguiente sobre que era  la cuenta del celular, solo reviso el monto a deber y como no había nada extraño solo lo puso sobre la cuenta del banco, dio otro trago a su capuchino y recordó que ese día en su casa le festejaban su santo pero pfff desde aquella pelea que tuvo no ha ido a visitarlos ya va para 5 años, le dio otro trago a su café, se paró un momento fue por la barra de avena, de un par de mordidas le dio fin a la barra y se sentó a seguir leyendo sus deudas.



Antes de volver a leer recordó un poco a sus viejos, y abrió el otro sobre, ya solo quedaban dos, saco la hoja y era la renta de los servicios básicos de la casa la había dejado el casero, "¡Mierda! En que gaste tanto" hizo una mueca de  enfado terrible, se paró, y bajo la hamaca que tenía en su patio, saco una cajetilla de cigarros la dejo en una silla que le servía para improvisar una mesa, tomo su cenicero, y la última carta, al encender el cigarro ya tumbada en la hamaca se dio cuenta que era un sobre extraño, digo no tenía la ventanita de celofán pero aun así la abrió, es raro no empezaba como Sra. o Srita, en cambio decía “¡Hola!” la mina al leerlo sonrió casi por instinto alguien se había acordado de su santo quizás, pero siguió leyendo, la carta empezaba a disculparse, pero empezaba a cambiar con recuerdos como aquellos en la gran ciudad, aquellos en los lugares turísticos, lo que le agradaba de la mina y lo que le desagradaba, incluso intentaba recordar el día que se conocieron, la mina fumando seguía leyendo hasta que de sus ojos empezaron a brotar de manera involuntaria algunas lágrimas solo susurro "Siempre has sido un gran hijo de puta sabes cómo hacerme llorar", siguió leyendo hasta cuando se topó con el final de la redacción, “Espero puedas tener todo lo que no tuviste conmigo, incluso el amor y el tiempo que me falto darte, Atentamente : Sinónimo” ella incrédula aun con lágrimas cayendo por sus mejillas se dio cuenta que no conocía a ese tipo, la carta quizás se había equivocado de destinatario, de inmediato se fue al sobre y se dio cuenta que ninguno de los dos nombres no coincidían con ella o de algún enamorado, la mina se tomó la cabeza y siguió fumando.


Era un momento complicado ella tenía un gran sentimiento a pesar de que esa carta no iba para ella, y no sabía qué hacer si tirar la carta o que hacer, total había abierto correspondencia ajena, pero no podía dejar a una chica sin ese sentimiento de un gran amor según plasmaba la carta, no sabía qué hacer, al final decidió sacar su celular y buscar a la chica en Facebook, la encontró y le envió un mensaje, disculpándose pero que ella pensó que esa carta era para ella y por error la abrió, pero que le interesaba enviársela, y que firmaba un tal sinónimo. Ella espero por varios días con el corazón deshecho pero con la conciencia tranquila y un día trabajando reviso su Facebook y se dio cuenta que la chica le respondido "Te agradezco que me hayas informado pero de ese tipo no quiero saber nada, sabes huyo como huyen los delincuentes, te agradecería que enviaras de retorno esa carta, si tiene algún costo yo lo cubro pero no quiero saber nada y gracias por todo" ella con cara de desconcierto solo atino a tomarle fotos a la carta solo por recordar como una persona externa le hizo llorar con una historia tan similar a la suya y envió la carta le dio revés, pero quiso compartirle las letras a la chica así que le envió las fotos y le deseo mucha suerte, quizás todo hubiera salido bien, si no es porque ese tal Sinónimo puso una dirección falsa y le llego a otra chica esto cuando tenía que llegar a casa del Sinónimo.