sábado, 21 de septiembre de 2013

Repetir la misma historia

Ya se es complicado entender la diferencia entre una persona que debe estar en tu destino y una persona que está destinada a ti.

Recuerdo había llegado a una ciudad nueva por las cosas del destino, no sé por qué acepte trabajar ahí, quizás era por aquella leyenda que un día escuche decir a un taxista, “Ten cuidado porque cuando uno llega a esta ciudad, se queda a vivir toda la vida o si no, deja a su amor en estas calles” todo marchaba bien, comencé a trabajar y vivir en un lugar muy modesto, podía pagar algunos pequeños vicios, algunos pequeños problemas pero nada que no tuviera solución, después de unos meses vino mi primer cambio de residencia en la ciudad, me mude cerca de la zona de bares quizás más por comodidad que por otra cosa, pero con ello cambio mi suerte en las noches de farra aparte de salir del bar con una buena borrachera ocasionalmente salía con alguna mina de la mano, hasta pensaba que en verdad la nueva ciudad estaba haciendo méritos para que me quedara a vivir y hacer valida aquella leyenda, lo que estaba seguro es que mi vida había cambiado, quizás estaba viviendo la mejor etapa de mi vida en esa ciudad, así que decidí buscar otro empleo y no tarde mucho en encontrar otro que en apariencia eran menos funciones y más paga así que ni tarde ni perezoso lo acepte y con ello vino una nueva mudanza, aunque esta vez fue sobre la misma zona solo que en un lugar más decente, pero como todo llega más capital hay más conflictos y quizás esos eran los causantes de mis botellas de whisky vacías, hasta que un día me levante con el pie izquierdo, me desperté tarde, cuando me estaba bañando se acabó el agua caliente, mientras desayunaba pocos minutos antes de partir me tire el plato de cereal encima, me volví a cambiar y sin pensarlo tome las llaves del auto y empezó mi rutina, en un semáforo siento algo raro en mis pies oh rayos me di cuenta que traía un zapato de un modelo y otro totalmente diferente, mientras maldecía seguí manejando hasta que escuche un ruido estruendoso y de inmediato el volante del auto bailo, fue cuando me di cuenta que me había reventado un neumático, con el tiempo encima no me di tiempo de tratar con delicadeza el cambio de llanta, cuanto termine me di cuenta que mi camisa se había manchado un poco de los puños, llegue 20 minutos tarde al laburo y de inmediato vino la reprimenda laboral con la clara consigna que otro día tarde y no me daban la recontratación, así que como castigo me toco apoyar en la oficina.

El día iba tan malo que me di cuenta que en vez de traer un nudo Windsor traía más bien un tipo nudo chino, como el que se hace en los cordones un niñato que recién está aprendiendo a abrocharse los zapatos, el día pintaba para ser el peor día de mi historia después de mi nacimiento, pero eso cambio, recuerdo me toco brindarle la atención a una persona más, mi hora de comida se aplazaba unos minutos más, así que pensaba en hacerla rápido, hasta cuando vi que persona era, ella era una mina que se me hizo hermosa, traía poco maquillaje pero lo que mejor maquillaba su rostro era una sonrisa, una sonrisa tan linda que quizás el mismo diablo vendería su alma por una sonrisa de ese calibre, con esa sonrisa me olvide de todo, de mi mal día, de que tenía que comer, incluso olvide que estaba en un centro de trabajo, esa mina tenía cierta mística, no se sentía diferente aquel cubículo, no se sentía aquel estrés en el aire más bien se sentía como una vibra muy positiva, de manera inconsciente tarde más tiempo en la entrevista, no quería perder un minuto sin verla, quizás fue una de las mejores atenciones que he dado en la vida, hasta cuando por protocolo de mi boca salió un “si no tienes otra duda, solo restaría esperar mi llamada” ella asintió con un aire de triunfo y un ok, al salir ella yo de inmediato me fui a mi lugar a dejar los documentos y a sacar un cigarrillo, esa era la excusa perfecta para observarla aunque fuera a distancia, ella no se dio cuenta iba tan apresurada para llegar a la universidad que no volteo jamás hacia atrás si no quizás me hubiese pillado, recuerdo aun que cuando ella abordaba el Bus 45 yo solté entre dientes un Gracias.

Habían pasado algunos días, quizás 3 no recuerdo bien, me habían recontratado y eso era bueno porque aun tendría la oportunidad de volverla a ver, me regresaron a mis funciones anteriores y había regresado ese día temprano a la oficina, así que Salí a comer en un local de enfrente, mientras terminaba mi cigarro algo me dijo voltea a tu derecha y ahí estaba ella, se notaba un poco fastidiada, me acerque tímido y solo dije “hola que tal, ¿Qué haces por acá?” ella solo limito a contestar con la verdad “sabes me volvieron a marcar, ¿no sabes para qué es?” sabía que había sido un error de parte nuestra así que se lo dije e intente enmendar mi error invitándole a comer, cosa que se negó con la excusa de que llegaría más tarde a su clase de las 3 y se fue, así que en cuanto termine de fumar hice algo que no imagine jamás, la busque en una red social y le mande un correo, disculpando el incidente de la tarde y que me ponía a sus órdenes ante cualquier duda, quizás ese pequeño mensaje fue lo que obligo a que entabláramos ya conversaciones un poco más civilizadas.

Después de un tiempo empezamos a salir, quizás no era el príncipe azul que ella buscaba pero al menos le hacía mitigar la búsqueda, eso sí dejo claras las cosas desde el inicio con un claro “solo pongo una condición, prométeme que no te vas a enamorar” claro yo asentí aunque jamás prometí, porque no se digamos que yo ya estaba enamorado, en vez de verlo como una barrera lo tome como un reto, tenía una sensación de conquistarla, de luchar por ella, en ese momento pensé que ella estaba destinada a mí, que el destino había movido todo el universo para que nos encontráramos porque de otra manera jamás nos hubiéramos encontrado, lo que sucede después de tantos días de lucha, en una mañana fresca que daba un buen augurio por que regularmente no eran tan frescas, mientras esperábamos en mi auto el ingreso a su primer día, los astros se alinearon, le robe un beso, un beso de esos que saben a un gol de Pele en el mundial, sentí como cuando Gortari le hurto al país, como si hubiera cruzado la frontera norte después de semanas en el desierto, sentí como si el mundo se acabara y volviera a nacer, sentí como un acelerón de 0 a 100 km/h en 3.7 segundos, como la explosión de Hiroshima, como el gol de Ribery en la champions, sentí que eso era un Antes y Después de cristo, me sentía en otro mundo, eso que muchos lo dictaminan como un simple beso yo lo sentí como una inyección de vida, aunque no paso mucho tiempo cuando dejo de tener ese gran efecto, días quizás meses o años, hasta cuando un día le dije, “sabes, me tengo que ir, he encontrado un mejor Laburo en otra ciudad” recuerdo que me dijo que no había problema, total me tenía que ir, así que nos vimos una vez más, y fue cuando la mina me dijo “¿y si mejor te quedas?” en el momento pensé que lo decía de broma, pero cuando vi a través de sus ojos me di cuenta que me lo decía con el alma, pasaron mil cosas por mi cabeza antes de poder darle una respuesta, quizás di la respuesta más pendeja en mi vida, de mi boca salió un “no, perdón pero, ya es tarde” la mina me vio con cara de decepción y aun así me regalo un beso, un beso con sabor del ultimo vaso de whisky, un beso con sabor de no sé por qué te tienes que ir, para mi ha sido el beso más rico de la historia, pero ni aun así, pudo con el corazón de este hombre de hojalata.

Pasaron los días hasta cuando tenía que marcharme, decidí demorar un poco mi llegada así que tome rumbo a unas playas, pensé que allá podía olvidarla, hasta supe que no podía mientras en la noche estaba tumbado en la arena viendo las estrellas, no se las veía intentando formar su rostro, le daba un trago a la cerveza y una fumada para hacer pequeñas pausas, hasta cuando una mina se acercó y me dijo “son muy lindas las estrellas verdad, aparte tienes suerte hoy hay lluvia de estrellas, cuenta la leyenda que si pides un deseo mientras hay lluvia de estrellas pero si en verdad lo pides con el corazón se te cumple” le dije “y tú crees en eso” ella se limitó con un “inténtalo, pero recuerda, pidas lo que pidas, no debes de cometer los mismos errores” solo le sonreí y le dije “vale, no tengo que perder, lo intentare” cerré los ojos muy fuerte y pedí mi deseo, estaba tan concentrado que s no fuera por las brasas del cigarrillo que me quemaron los dedos me hubiera quedado ahí tumbado, abrí los ojos y ya no estaba la mina, pensé que me había jugado una mala broma, como la del taxista, así que decidí irme a dormir pensando seriamente en aquel beso.

Me sobre salto al escuchar la alarma del celular yo solo refunfuñe “que chingados le pasa a esta alarma” y me fui directo a bañarme, mientras desayunaba tome el celular y vi que tenía varios mensajes, eran de aliento deseándome mucho éxito en mi nuevo empleo, los días pasaron y yo no me daba cuenta que pasaba hasta cuando, un día tuve una pésima mañana, se me había hecho tarde,  se me había caído el cereal, me había puesto zapatos impares, se reventó un neumático de mi auto, estaba pésimo el día, hasta cuando la vi, se me hizo conocida pero entendí que sucedía cuando me regalo aquella sonrisa, no había sido posible, me volví a enamorar, y ahí recordé las palabras de la chica de la playa, “no debes cometer los mismos errores” así que me dedique a volver a disfrutar a la mina, disfrutaba cada beso, cada caricia, cada palabra, hasta cuando le tuve que decir que tenía que irme, yo ya sabía su respuesta así que en cuanto termino de decir “y si mejor te quedas” de inmediato pensé en decirle, que me quedaba para ser felices los dos, que tomáramos por culo la vida, que fuéramos de estadio y picháramos las cervezas a los aficionados, que confesáramos a los bares por que íbamos a festejar nuestra unión, que detendríamos el tiempo de la ciudad para comunicarles que estaríamos juntos por el fin de los tiempos, que le prometería ser los más felices del mundo, todo eso imagine hasta cuando de mi boca salió un cobarde “no, perdón pero, ya es tarde” y de inmediato disfrute aquel beso, lo disfrute tanto como un condenado a muerte disfruta su última comida.

Al otro día pase a buscarla a su trabajo pero no hubo respuesta positiva, enojado conmigo más que con ella despotrique en su contra por medio de mensajes de texto, triste y derrotado me marche de ahí, volví hacer el mismo viaje a la misma playa con la intención de ver las estrellas, estaba puntual como recordaba con la misma marca de cerveza y de cigarrillos, pero ahora el cielo estaba nublado, intente cerrar los ojos para que apareciera aquella chica de la leyenda, pero no jamás llego, ahora si estaba decidido si volvería a tener otra oportunidad no iba a cometer los mismos errores, ni dejaría que la historia se volvería a repetir, pero no, no sucedió nada, así que me retire jurando que “nunca dejare que se suba de nuevo a mi auto, sin emprender una urgente huida” porque aunque ella no estaba destinada para mí, supe que el destino me había jugado una muy mala broma para dejarme muy mal parado…


Este post lo hice con la intención de que si alguien más tiene la oportunidad de repetir la misma historia lo piense dos veces antes de hacer lo mismo, tuve un par de motivos para hacerlo, entre ellos el que menos es fue que vi la peli de “el hombre que corría tras el viento” la otra razón quizás se los deje de tarea, les mando las mejores vibras, esperando que algún día a ustedes también les den un beso de esos que hacen volver a vivir…


martes, 10 de septiembre de 2013

Sigo esperando algún día volverte a ver

Quizás sea complicado dejar de pensar en ti, no le voy a echar la culpa al destino, menos a las minas con las que he estado porque ellas son las menos culpables, quizás te recuerdo a cada paso que doy por que en algún momento los dimos juntos, eres parte de las historias más gratas de “la mina y el chaval”, fuiste mi otro yo por un rato, quien sabe si fue porque te dejabas llevar en el momento o por que en verdad teníamos un pequeño vinculo, cada que escucho hablar de aquella ciudad de inmediato viene tu nombre, sabes, también sueño que a veces tú me lees y que esbozas una ligera sonrisa cuando te das cuenta que sigo hablando de ti, creo que te doy la razón, ya mi prioridad no es mi trabajo que fue el motivo por el cual tuve que huir, tampoco es ir a ver al equipo de mis amores a dos horas de distancia por que ahora me queda a 6, aunque pensándolo bien tampoco eres ya no mi prioridad ni tampoco yo soy la tuya.

Sabes aún recuerdo cuando te vi por primera vez, y digo que bueno que te vi, también recuerdo las veces siguientes, recuerdo que fue la primera vez que comí una escamocha y no dije que no me gustaba solo por quedar bien, recuerdo que mi necedad se opacaba mientras tu sonrisa iba formándose en tu rostro, también recuerdo cuando caminamos de la mano como si fuésemos unos enamorados, recuerdo cuando incluso me ponía nervioso al encontrarte en un lugar no citado, mi espera por verte era eterna pero a la vez era un plus que hacía que mi trabajo no importando la hora de entrada y salida ni la carga extenuante se me hiciera solamente un pequeño trámite para poder verte, no se lo complicado es que incluso me sentía como un chaval de secundaria con ese nerviosismo a flor de piel, recuerdo también que has sido la única que ha sacado lo peor de mi sin si quiera haberlo hecho a propósito, solo fue un mal entendido de mi parte.

Recuerdo aun como yo escuchaba atento a lo que me decías e intentaba no contradecirte ni siquiera sabiendo que no tenías la razón, bueno lo hice en alguna ocasión cuando en verdad lo ameritaba, incluso te deje elegir una película que ni en pedo yo vería ni si quiera con mi sobrina, también recuerdo la última vez que te vi, ahora el nerviosismo era tuyo, ya había pasado un tiempo desde que había huido, son de esas veces que no sabes si estas soñando o en verdad los astros se alinearon para que pudiera verte en un lugar donde jamás espere encontrarte y la expresión tuya no fue la mejor aunque me sentí aliviado de verte una vez más.

Pero sabes todas las palabras anteriores puedo resumirlas a un gracias, gracias por haberme hecho pasar buenos momentos desde el día que te conocí hasta el último día que pude verte, gracias por haberme hecho estar en ese lugar por un tiempo que yo no tenía planeado, por haber creído en mí y hayas depositado tu confianza en mí, me hayas hecho sentirme como un mortal más, ah y aun te guardo respeto, jamás he vuelto a comprar un par de chocolates, el primero que te regale ni el que tú me regalaste, sabes lo mejor de todo es que no fue un amor de verano, porque los amores de verano solo se quedan en esa época.


Espero no sé, algún día verte, no sé ni a qué hora, ni en qué momento, ni en qué lugar, pero poderte ver y que me platiques que te ha ido mejor, que has cumplido tus metas y parte de tus sueños, para entonces yo aprovechar la oportunidad y decirte gracias, porque uno de mis sueños era volverte a encontrar.

viernes, 6 de septiembre de 2013

"compasión, amor y lealtad, es para los débiles"

Me levante de la cama y pretendía comenzar mi rutina pero tenía una sensación diferente, bueno quizás influyo que al levantar el móvil había varios mensajes de aliento, quizás había tomado una gran decisión y por eso me alentaban, yo siempre había querido viajar a Marte y empezar de nuevo, y por fin se me daba la oportunidad de salir, digo no iría a Marte pero si saldría del país, me iría a Costa Rica, si bien no era una gran potencia mundial pero era lo más cercano a mi sueño, un país con gente cálida, paisajes hermosos y sin tantos problemas sociales, claro cuando estás tan entusiasmado en querer salir, buscas ir de vacaciones y trabajar para ver si en verdad es lo que estás buscando, había juntado suficiente capital en los 8 años que trabaje en la misma empresa para vivir un par de años sin mucho conflicto, quizás había sido un trabajador de los que ya no hay, empecé de mensajero a los 16, después auxiliar Administrativo, después ya con conocimientos fui reclutador, después generalista de recursos humanos y a los 23 ya era gerente de recursos humanos, cuando Salí tenía el mismo puesto pero con un sueldo mayor, a los 24 y teniendo la vida comprada quizás no tiene emoción alguna, igual en la empresa no les hizo gracia mi decisión, aunque después me aplaudieron por esa decisión, quizás lo difícil era empezar desde cero, echar al cajón de los recuerdos a mi familia, a mis amigos, a mis compañeras de ocasión, mi profesión, mi país, mi todo, pero eso era lo que yo buscaba así que no podía decir ya no, tenía la oportunidad idónea y no me rendiría por simples sentimientos, bien lo dicen en la película de Sultanes del Sur, “compasión, amor y lealtad, es para los débiles” claro yo no perdí 12 millones de dólares.

Pero bueno tenía mi paquete por un par de semanas, pero llegando ahí en el hotel de un costado ofrecían la vacante de mesero, solo fui por no dejar y creo que el destino estaba escrito, me aceptaron diciendo que trabajaría en el turno después de las 6 pm para evitar conflictos con los de migración, dure solo 3 meses como mesero estaba muy bueno con las propinas me alcanzaba para rentar un cuartito ahí cerca, después me ascendieron para capitán de meseros quizás no querían que perdiera el tiempo coqueteándole a las minas que llegaban, en el nuevo puesto era más paga así que decidí ver la manera de revalidar mis estudios y con ellos también arreglar mi situación migratoria, no paso mucho tiempo cuando por fin lo conseguí y con ello vino mi otro ascenso, al dueño le había gustado mi forma de trabajar y quedarme con lo que tenía, así que me nombro administrador del bar y después de unos meses ya fue de todo el hotel, me decía que “era de aplaudir la decisión de alguien que viene del norte para empezar a trabajar como los del centro”, estando ahí conocí a una mina que tenía 23 años había sido becaria y le acababan de dar contrato de auxiliar, era tica, muy hermosa, aunque también tenía un pasado que pocos conocían, digo yo lo sabía porque con el pretexto de su contratación le invite unos tragos para festejar e hicimos muy buenas migas, quizás personalizamos demasiado, ella buscaba independencia y yo buscaba una pareja, jodido destino me tenía todo escrito, después de unos meses nos fuimos a rentar juntos, y después de un año decidimos tener un hijo, quizás me conquisto por su forma de cocinar y también de preparar tragos, a partir de ese momento deje de disfrutar mi trabajo, quizás porque ya no podía coquetear con las minas, pero disfrutaba demasiado a mi nueva familia, desde que conocí a su familia había sido todo un caos, pensaban que era típico mexicano que llega enamora a una tica y se la lleva con promesas vagas, vivimos varios años en unión libre, hasta cuando por fin decidimos casarnos para poder tener un gran pretexto de tomar nuestros días de vacaciones, fue sencillo el evento y emprendimos un gran viaje a México, teníamos 1 mes de vacaciones.

Recorrimos la ruta maya, a mi ahora esposa y a mi hijo les encanto el lugar, paradisiacas playas, gente cálida, buena comida, estuvimos un par de semanas que quizás había sido las 2 semanas más felices como familia, les propuse viajar a que conocieran a mi familia, ir a tierras purépechas, digo con la intención de que conocieran mi pasado, quién sabe si aún existía esa pequeña población ya que con la guerra contra el narcotráfico esa zona había sido muy lastimada, tomamos el vuelo a la ciudad de Morelia y de ahí rentamos un auto para estar una semana en el pueblo, después de 2 horas de camino por fin llegamos, la entrada al pueblo aún estaba resguardada por las hectáreas de mango, las glorietas seguían intactas, parecía una sombra del pasado, aunque algunas casas ya tenían el típico estilo california, otras seguían siendo de adobe con color blanco y rojo, así como sus tejas que protegían de las lluvias, la iglesia ya tenía una cúpula, aparcamos en el centro, caminamos a la paleteria “Acapulco” para poder mitigar el calor que se presentaba, los dueños seguían siendo los mismos quizás más viejos pero no mucho, me saludaron con cierta familiaridad pero no paso de ahí, mi esposa compro una paleta de changunga y mi hijo una de Zapote, yo por mi parte cruce la esquina por una cerveza en lata como regularmente lo hacía, igual me saludaron con familiaridad pfff era raro regresar después de tanto tiempo, dimos una vuelta en la plaza, les platique un poco de la historia, desde la estatua de Juan Gabriel, hasta la historia del gran revolucionario Cenobio Moreno, igual la historia del “residencial” lugar donde nos juntábamos con mis primos y amigos, hasta que una palmada en la espalda me hizo callar, al voltear sonó un “Sinónimo hijo de la chingada ¡donde te habías metido cabron!” sentí un gran alivio saber que era un gran amigo de la adolescencia, después de presentarle a mi esposa y a mi hijo, nos invitó a comer al siguiente día a su casa, iba a ser el bautizo de su 2 hijo, algo que aceptamos y prometimos ir, de ahí íbamos unas calles arriba para visitar a mis tíos y primos quizás aún vivan ahí hasta que se me ocurrió una gran idea jugarle una broma a una de mis tías.

Aparque una casa antes, y mi esposa se bajó con mi hijo, pregunto por mi tía y por suerte la encontró, le comento que si no sabía dónde yo estaba ya que tenía que reconocer a mi hijo, llevaba tiempo buscándome, mi tía quizás no había tenido un buen día, le comento que con eso no jugara, yo llevaba varios años desaparecido y estaba a punto de cerrarle la puerta cuando me baje del auto, y le dije “que pues tía, ¿así trata a la esposa de su sobrino?” y eche a reír, quizás a mi tía no le causo demasiada gracia, respondiéndome, “tu no cambias cabron” nos invitó a pasar, le presente a mi esposa y a mi hijo, cuando me recriminaba del porque no les había marcado, sonó su móvil, mi tía contesto y alcance a reconocer la voz de mamá, con señas le dije a mi tía que no dijera que yo estaba ahí, mi tía no supo que hacer y colgó rápido diciendo que los alcanzaría más tarde, me comento que mis papas estaban junto con la familia en las albercas, así que nos cambiamos y fuimos, les dije que no dijeran nada, quería jugarles unas broma a mis papas, igual mi tía llego con mi esposa y mi hijo alegando que ella preguntaba por mí, yo me quede unos metros atrás escondido entre unos árboles, mis padres vieron al chaval y quizás no dudaron que fuera mío, tenía mi voz y algunos rasgos físicos, mi madre con los ojos lloros no decía nada, solo no paraba de abrazar al chaval y mi padre un tanto molesto le decía a mi esposa que no jugara con eso, que por favor se retirara y que después verían lo del chaval con una prueba de ADN, mi padre molesto no podía creerlo, así que decidí que era hora de salir de mi escondite, pase por un costado con la cara hacia abajo y estando casi enfrente le dije a mi papa “disculpe señor ¿sabe qué hora es?” papá me contesto sin voltearme a ver las Dos y media, yo le dije no es cierto, es hora de un reencuentro, me voltearon a ver, no voy a negarlo solté unas lágrimas cuando los abrazaba, al igual mi padre y mi madre soltó el llanto, recuerdo cuando mi madre me dijo “hijo tantas cosas buenas y malas que te has perdido” platicando con ellos les comente todo, era mi esposa y andábamos de vacaciones, y ellos me dijeron que después de mi partida, ellos fueron a  buscarme a Guadalajara al mes que no regresaba pero no me encontraron, así que decidieron mudarse al pueblo porque sabían que si algún día yo regresaría seria al pueblo y no al DF, pasamos la tarde bomba, entre nadar, mi hijo jugando con sus primos de su edad, mi esposa halagando el pueblo en su totalidad y mis padres que no paraban de abrazarme, quizás fue el mejor día de mi vida, mi padre le marco a mis hermanos para ver si iban el fin de semana al pueblo ya que les tenia una sorpresa, al igual cuando llegaron mis hermanos con sus familias, fue una cosa inimaginable, ver a mis sobrinas grandes y a mis hermanos muy bien de salud junto con sus parejas, fue un gran fin de semana y la semana entera también, nos la pasamos jugando futbol, enseñándole a mi esposa el pueblo, fuimos a caminar a los cerros, comer comida de ahí, visitando familiares que tenía años que no veía, cuando era hora de irnos a Morelia para tomar el vuelo a Cancún y de ahí a Costa Rica, mi hijo y mi esposa no querían irse, claro yo menos, mis padres dijeron que ellos irían de viaje también si les podíamos dar un aventón, claro yo pensé que iban a ir al sur, pero no, cuando me enseñaron su boleto tenían el mismo itinerario que nosotros, a mi esposa y a mi hijo les pareció una grandiosa idea, a mi mucho mejor, el viaje fue maravilloso aun teníamos unos días libres para poder llevar a mis padres a conocer un poco el país.

Llevamos a que conocieran a la familia de mi esposa, y al parecer mis papas les cayeron mejor que yo, ya que se quedaron con ellos unos días, ya que nosotros teníamos que regresar a trabajar, mi esposa me decía que viéramos si podíamos ir a vivir al pueblo, mis papas nos habían ofrecido trabajo, yo no estaba muy de acuerdo, pero bueno después de unos días me convenció pero no le dije nada, le comente al dueño del hotel y no le pareció tan buena idea aunque quedó maravillado de todo lo que decía mi esposa del pueblo, después de unos días me dijo que estaba bien que tenía 2 semanas para buscar a los dos reemplazos, yo agradecido le dije que no le comentara nada a mi esposa, y que si podían correrla mejor, total ya no íbamos a estar en ese país, a mi esposa faltando 3 días para que se cumplieran las dos semanas la mandaron llamar y le decían que ya no tendría ese empleo, la habían echado, ella no podía creerlo después de pasarlo tan bien, casi explota hasta cuando el dueño le dijo que si seguía podían echarme a mí también, yo llegue muy feliz a casa ella no tanto, le pedí que fuera con mis papas y su familia algún lado, yo los alcanzaría el fin de semana y así fue, fueron a un parque nacional, y cuando era viernes me mandó llamar el dueño, los planes habían cambiado, que yo tenía una orden de restricción y no podía salir del país, que se habían dado cuenta que trabaje como ilegal y no podía salir si no después de un par de años, yo me exalte y estaba ideando salir a panamá de forma ilegal y de ahí volar a México, hasta cuando el dueño me dijo que era una broma, me dio un poco de capital más del que me tocaba pero con la premisa de que cuando volviera a Costa Rica llegara a su hotel, y que en caso de que fuera a visitarnos le diéramos un tour, yo estaba super agradecido con la empresa, me hicieron una pequeña cena el lunes siguiente junto con toda mi familia, fue un momento muy emotivo según recuerdo, el miércoles ya teníamos los boletos de todos para viajar de regreso a México, los 5 emprenderíamos un viaje que cambiaría nuestras vidas, mis papas dijeron que fuéramos a Guadalajara, así que tomamos un vuelo para llegar allá, faltando 40 minutos para aterrizar una turbulencia empezó a mover al avión de una forma espantosa, había gritos, lloriqueos, yo solo atine a abrazar a mis padres, a mi esposa y a mi hijo, en eso sentí un fuerte golpe en la cabeza.


Después escuche un Grito, “¡órale Cabron! Ya párate que si no, no vamos a llegar al partido” oh diablos, creo que todo había sido un gran sueño, quizás por eso no tenía miedo de viajar en avión y bueno el pueblo mencionado se llama Parácuaro esta en la zona de Tierra caliente Michoacan, igual si pueden darse a uan vuelta a conocerle es muy bonito.



martes, 3 de septiembre de 2013

"El mundo es una pesadilla y yo he sido tan Feliz"

Desde que la vi supe que ella iba a cambiar mi vida, desde que me regalo aquella sonrisa discreta supe que iba a enamorar, por eso, no cambien la vida por una mina, háganlo por una gran sonrisa.

Ya casi para terminar el otoño aquella gran estación dejaba ver la ciudad aún más triste, los arboles perdían sus hojas, los paisajes grisáceos se hacían presentes, la gente caminaba fastidiada bajo un golpeteo de las gotas de una ligera llovizna como decía mi abuelo “lluvia moja pendejos” las caras no eran nada agradables al parecer solo yo disfrutaba esa pequeña llovizna, siempre me ha gustado estar donde llueve, me gusta sentir el frio de las gotas, me hacen recordar cuando era pequeño y mi madre decía que no me mojara por temor a que mi salud complicara por las noches, me gusta ver llover porque me recuerda cuando caminaba de la mano con aquella mina mientras nos mojábamos y teníamos el pretexto idóneo para poder abrazarnos, pero al parecer a la gente no le gusta cuando llueve tanto como a mí, en sus rostros veo esa expresión de desaprobación total, mientras seguía mi andar pude observar en la puerta de una casa a una chica de unos 22 años, quizás no era muy bonita pero si tenía una sonrisa perfecta, claro eso digo porque me regalo una, la verdad no supe cómo reaccionar, no me esperaba aquella sonrisa así que atine a pedirle la hora, con el conocido dialogo de “Bonita tarde, ¿qué hora tienes?” ella con una sonrisa me respondió el dialogo “las 7 menos cuarto” solo dije gracias y camine cerca de 10 pasos al llegar a la esquina me volví a donde estaba la chica de mi boca salió un “sabes, ¿no te gustaría un café? Aquí a un par de calles hay uno donde saben muy ricos y aparte tienen pastel de 4 chocolates” ella solo me dijo “espera” y cerró la puerta, estaba yo esperando quizás fueron los 5 minutos más largos de ese día, hasta que por fin salió con una chamarra color rosa y creo que traía un poco más de maquillaje y un aroma bastante rico, recuerdo solo haberle dicho, “Carolina Herrera verdad” ella movió la cabeza de forma afirmativa y me dio su brazo, lo tome y emprendimos el camino de 3 calles hacia el norte de su casa, me dijo “sabes, a mí me dicen Jessy” y me limite a presentarme “y a mí me dicen Sinónimo”, ella estudiaba Medicina y yo el comportamiento de las personas.


Al llegar al café estaba un tipo tocando trova, quizás era un palomazo jamás lo había visto ahí, ella se sentó y pidió que nos quedáramos en área de fumadores, yo agradecí demasiado ese gesto, ella pidió café de la casa y un pastel de zanahoria, yo pedí un café de la casa y el pastel de 4 chocolates, le interrumpí con un “por qué me sonreíste” ella contesto mientras sacaba sus Romeo y Julieta, “no sé, creo que necesitabas una sonrisa” y de inmediato echo a reír, le acompañe en la risa y le di la razón, le encendí su cigarrillo y ahora ella ataco, “la mina con la que pasabas hace tiempo ¿aún es tu novia?” me sorprendió bastante su pregunta pero la conteste, “no, sabes hace unas semanas se acabado todo” siguió atacando “¿a ella también la traías acá?” y yo seguía respondiendo “no, incluso este lugar lo encontré el día que nos dijimos adiós, tenía ganas de tomar una cerveza escuchando trova, camine de casa y encontré este lugar” ella contesto “que bien, nunca me ha gustado estar en lugares donde yo este supliendo el lugar de otra persona” solo respondí “creo ha de ser muy incómodo” saque mis popular y encendí uno, me di cuenta que era más bonita de lo que me dio la primera impresión, sin ánimo de ligar le comente “eres muy bonita” de su boca salió un gracias, se nos hizo de noche platicando y tomando café, los cigarrillos se acabaron y tuvimos que pedir una shisha con tabaco de frutos rojos, en ese momento pedimos unos mojitos, quizás se estaba convirtiendo en el mejor jueves de mi vida, me la estaba pasando tan bien cuando su celular sonó, al parecer era su madre le pedía que se regresara ya era noche para que anduviera en la calle en jueves, pagamos la cuenta y tomamos rumbo a su casa, a fuera seguimos con el dialogo, ella me dijo “sabes, me la pase super bien, toma aquí tienes mi número” tome el pequeño papel y le respondí “muchas gracias a ti, igual me la pase muy bien ,aparte si necesitaba una gran sonrisa” nos dimos un abrazo cálido, un abrazo que si llegara hablar el abrazo diría un No quiero que te vayas, y de inmediato ella dijo “Mont Blanc StarWalker “ con una sonrisa respondí afirmativamente, son de esas despedidas de las cuales no quieres se consumen, me retire con la promesa de pasar pronto.



Pasaron los meses incluso pasaron un par de años, supe que ella estaba rentando ahí recién tenía un año, era oriunda de una población muy pequeña en la zona del pacifico, estaba iniciando Medicina, le gustaban los chocolates y odiaba la menta, el futbol le era indiferente, fumaba cigarros cubanos y le gustaba la cerveza artesanal, prefería un buen plato de carne que una hamburguesa vegetariana, le gustaba ver a la gente feliz por eso les regalaba sonrisas a los transeúntes, le gustaba no planear las cosas si no hacerlas así en un tris, todo marchaba bien, incluso nos fuimos a vivir aparte cerca del hospital donde estaba haciendo su servicio igual me quedaba un poco más cerca de mi trabajo, ella aprendió a cocinar y yo aprendí a comerme su comida, fuimos a un par de conciertos de Ismael Serrano, fuimos al Estadio, conocimos museos varios, íbamos a obras de teatro, todo iba muy bien, había enojos pero era algo que no se pudiera solucionar en la cama, hasta que un día el pasado se adueñó de mí y a ella se la adueño el futuro, un jueves de verano tuve que salir a provincia a la boda de mi mejor amigo, ella no pudo desligarse del hospital o mejor dicho no quiso ir, ahí me volví a encontrar con un viejo amor, quizás me había hecho feliz que mi mejor amigo se casara, pero quizás era más feliz haber jugado con el pasado, cuando regrese, Jessy ya no me miraba igual y yo también a ella, estuvimos cerca de 2 semanas, hasta que en una discusión estallamos, le dije de la pequeña infidelidad ella lo entendió y lejos de enojarse también se puso sincera, ella igual salió con un compañero medico ese fin de semana, quizás hicimos bien en ser sinceros, quedaba un mes para que se venciera el contrato de la renta, ella seguía viendo al médico y yo seguía viendo a mi pasado, la última noche que nos vimos nos deseamos lo mejor el uno al otro, quizás eran las palabras, yo le regale mi loción y ella hizo lo mismo con mi perfume, hicimos un pequeño pacto, vernos el día de nuestro aniversario y no dejar que nuestras parejas utilizaran las mismas fragancias, yo me vine al sur, tiene 4 años que nos vemos cada año y escuchamos atentos “Un destello de felicidad” y “Vértigo” ambas de Ismael Serrano, ella se casó con un catedrático de Economía, yo me divorcie de mi pasado después de 1 año, ahora estoy casado con una Administradora que dejo su profesión por educar a nuestro futuro que ahora tiene un año y medio y ya sabe decir papá y mamá, “el mundo es una pesadilla y yo he sido tan feliz”.