martes, 10 de septiembre de 2013

Sigo esperando algún día volverte a ver

Quizás sea complicado dejar de pensar en ti, no le voy a echar la culpa al destino, menos a las minas con las que he estado porque ellas son las menos culpables, quizás te recuerdo a cada paso que doy por que en algún momento los dimos juntos, eres parte de las historias más gratas de “la mina y el chaval”, fuiste mi otro yo por un rato, quien sabe si fue porque te dejabas llevar en el momento o por que en verdad teníamos un pequeño vinculo, cada que escucho hablar de aquella ciudad de inmediato viene tu nombre, sabes, también sueño que a veces tú me lees y que esbozas una ligera sonrisa cuando te das cuenta que sigo hablando de ti, creo que te doy la razón, ya mi prioridad no es mi trabajo que fue el motivo por el cual tuve que huir, tampoco es ir a ver al equipo de mis amores a dos horas de distancia por que ahora me queda a 6, aunque pensándolo bien tampoco eres ya no mi prioridad ni tampoco yo soy la tuya.

Sabes aún recuerdo cuando te vi por primera vez, y digo que bueno que te vi, también recuerdo las veces siguientes, recuerdo que fue la primera vez que comí una escamocha y no dije que no me gustaba solo por quedar bien, recuerdo que mi necedad se opacaba mientras tu sonrisa iba formándose en tu rostro, también recuerdo cuando caminamos de la mano como si fuésemos unos enamorados, recuerdo cuando incluso me ponía nervioso al encontrarte en un lugar no citado, mi espera por verte era eterna pero a la vez era un plus que hacía que mi trabajo no importando la hora de entrada y salida ni la carga extenuante se me hiciera solamente un pequeño trámite para poder verte, no se lo complicado es que incluso me sentía como un chaval de secundaria con ese nerviosismo a flor de piel, recuerdo también que has sido la única que ha sacado lo peor de mi sin si quiera haberlo hecho a propósito, solo fue un mal entendido de mi parte.

Recuerdo aun como yo escuchaba atento a lo que me decías e intentaba no contradecirte ni siquiera sabiendo que no tenías la razón, bueno lo hice en alguna ocasión cuando en verdad lo ameritaba, incluso te deje elegir una película que ni en pedo yo vería ni si quiera con mi sobrina, también recuerdo la última vez que te vi, ahora el nerviosismo era tuyo, ya había pasado un tiempo desde que había huido, son de esas veces que no sabes si estas soñando o en verdad los astros se alinearon para que pudiera verte en un lugar donde jamás espere encontrarte y la expresión tuya no fue la mejor aunque me sentí aliviado de verte una vez más.

Pero sabes todas las palabras anteriores puedo resumirlas a un gracias, gracias por haberme hecho pasar buenos momentos desde el día que te conocí hasta el último día que pude verte, gracias por haberme hecho estar en ese lugar por un tiempo que yo no tenía planeado, por haber creído en mí y hayas depositado tu confianza en mí, me hayas hecho sentirme como un mortal más, ah y aun te guardo respeto, jamás he vuelto a comprar un par de chocolates, el primero que te regale ni el que tú me regalaste, sabes lo mejor de todo es que no fue un amor de verano, porque los amores de verano solo se quedan en esa época.


Espero no sé, algún día verte, no sé ni a qué hora, ni en qué momento, ni en qué lugar, pero poderte ver y que me platiques que te ha ido mejor, que has cumplido tus metas y parte de tus sueños, para entonces yo aprovechar la oportunidad y decirte gracias, porque uno de mis sueños era volverte a encontrar.

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