jueves, 24 de octubre de 2013

Un llanto

Cansado de unas horas de trabajo por fin llego a mi hogar, pfff recuerdo cuando vivía con mis padres, suspiro mientras me preparo un café, tomo el teléfono y le marco a Papá, pero no contesta así que le marco a Mamá y la respuesta es la misma, marco a casa y como es costumbre dejo un mensaje en el contestador, "que tal, espero estén bien, saben recordaba que hoy era día del tianguis que se ponía en la siguiente calle, ¿aun van?, bue ojala pronto pueda verlos conocí recién un lugar donde venden una birria como la del Chololo en Jalisco ¿recuerdan? Bue no les quito más tiempo, igual si puede regresarme la llamada. Los quiero" me paro y enciendo un cigarrillo de esos que hacen pasar un buen rato, recibo un mensaje al móvil, es mi hermano preguntado cuando los visito, solo respondo que pronto como llevo diciendo los últimos 3 años, me siento a revisar el Face y stalkeo un rato aquella mina que fue mi gran amor, ahora estamos más lejos, se le ve muy feliz con su esposo y si chavalillo, solo pienso un poco y se me sale en voz alta un "ojala un día te vea" justo en ese momento escuche como lloraba un bebe, así que recordé que no le di de cenar a Pichingue que es un San Bernardo que me regalo mi hermana en el último cumpleaños que la vi, según para que le perdiera el miedo a los perros y si, ya va para 5 años, aprovecho para ir al minisúper a comprar un whisky y a que corriera un rato pichingue, me detengo en un teléfono público y marco el número de la mina, contesta pero al no recibir respuesta ,me cuelga, antes de colgar solo digo "si supiera que aun pienso en ella..." pichingue corre rápido y se me zafa, va a corretear a un gato, quizás era el culpable del sonido del llanto, por suerte está bien educado y solo le dio una revolcada después volvió a mí, me hizo compañía de regreso a casa, quizás él sabe muy bien que pienso en aquella mina cada vez que compro un whisky, pero bueno quizás le guste por que pongo un poco de chuletas asar y es su platillo favorito, vamos al patio de atrás saco mi cajetilla de cigarros, apago mi celular y me pongo a recordarla, Pichingue solo camina de lado a lado, no quiere meterse a su casa, quizás está un poco inquieto sobre a qué hora cocinare las chuletas, pero yo por el momento sigo recordándola.

Después de media botella logro recordar que Pichingue estaba ansioso por comer así que me dirigí a prepararlas, cuando saco las chuletas del refri escucho de nuevo el llanto de un bebe y veo que pichingue no ladra más bien parece asustado, alcanzo a escuchar un poco su lloriqueo, así que voy por él, no lo dejo pasar a casa pero ahora entró disparado sin miedo a una reprimenda, quizás no lo note mucho así que termine de cocinar las chuletas y volví a salir, pichingue no se me quitaba de un lado, le serví su comida y un poco de whisky porque eso le gusta después de su chuleta, religiosamente la termino de comer y me miro a los ojos, no pude aguantarle la mirada y le di la mitad de mi chuleta y después la otra mitad, viéndolo bien yo no tenía mucha hambre, me serví el ultimo charco de whisky y Pichingue hizo lo mismo, ya se quizás hubiera sido una buena idea tener una imagen de ese momento, una luna de octubre a las 3 am, un alcohólico y su perro bebiendo whisky, pero no jamás se me ocurrió hacerlo, cuando en eso un llanto volvió a escucharse, Pichingue lloraba yo armado de valor, fui a la segunda planta Pichingue me vio como pidiéndome permiso y así lo hice le hice la seña y me siguió, no para de llorar pichingue y tampoco para de sonar ese llanto de bebe, revisamos cuarto por cuarto y nada, el baño, las escaleras, la cocina, la sala, el estudio, pero nada, pareciera que ese llanto solo era para que buscara y viera que estaba solo muy solo en casa, después de revisar el llanto ceso, Salí a fumar como regularmente lo hago, pichingue se alejó un poco como cuidándome, de pronto sonó mi móvil, lo primero que pensé fue ¿Quién pudiera ser a estas horas? Corrí a buscar el móvil y Pichingue gruñía hacia el teléfono, vaya era la primera vez que veía que le gruñía al móvil, intente agarrarlo y Pichingue me tiro una mordida, ¿Qué perro hijo de puta, no puedes tomar y comportarte?, pero a la vez que el celular dejo de sonar, el dejo de gruñir, así que decidí no tomar el teléfono.

El llanto seguía sonando y cada vez más fuerte como si estuviese desesperado, así que decidí tomar el teléfono, la llamada perdida fue de la mina, sin querer salió su nombre de mi boca y Pichingue me gruño, ¡Carajo! Pichingue estaba peleado a morir con la mina desde el día que se fue, bueno ya éramos dos, en eso el teléfono volvió a sonar, conteste y pichingue no dejaba de ladrar, lo único que escuche de ella fue un, “Calla a ese pinche perro, ya me tiene hasta la madre” y Pichingue me tiro el teléfono y lo mordió tanto que escuchaba el crujir del plástico, de pronto empezó aullar, aullaba muy feo, solo había aullado así una vez y fue cuando murió mi abuela, después corrió hacia la calle y ladraba a al viento como si estuviera siguiendo a alguien, los vecinos después de tanto ruido salían de sus casas, se veía claro cómo se iban iluminando los cuartos de las casas, los perros aullaban de una manera espantosa y otros chillaban, en eso un llanto de un bebe sonaba como si lo hubiesen puesto en unos altavoces gigantes, alcance a ver a muchos vecinos que se arrodillaban y rezaban, otros se metían a sus carros e intentaban huir pero sus autos no arrancaron, otros nos quedábamos atónitos solamente viendo como pasaban las cosas, cuando de pronto se escuchó un gran golpe como si hubiese caído algo muy pesado y todo fue silencio, se dejó de escuchar el llanto del bebe, se dejó de escuchar los aullidos de los perros y también los lloriqueos, solo se escuchaban algunas voces como rezando y un auto arranco y de inmediato se apagó, de pronto vi como todos se me quedaban viendo, pensaba ya en esos momentos decirles que había embriagado a mi perro que me disculparan, pero cuando busque los ojos de Pichingue, no los encontré, seguí buscándolo hasta cuando lo vi a mis espaldas, estaba tirado con los ojos cerrados, de su hocico salía sangre, aun respiraba un poco, lo tome buscándole una herida pero no encontré indicios de nada, intente cargarlo y me di cuenta que tenía los huesos del lado del piso rotos, solo pude abrazarlo, sacar mi anforita y darle de beber el último trago de whisky, los vecinos no me reclamaron nada, incluso se acercaron a mí para preguntarme si todo estaba bien, cosa que no respondí, se escuchaban cuchicheos que quizás estaba jugando a la Ouija, hasta que una señora que le decían “la loca” se me acerco y me dijo:

Loca: Agradécele a tu perro, tienes suerte de estar vivo chaval, la muerte venia por ti pero tu perro dio la vida por ti… Pero dime algo carajo, dime porque dejaste que la muerte se llevara a tu perro, porque no luchaste como él lo hizo, porque no lo abrazaste

Chaval: Perdón señora, solamente si yo hubiera sabido de que se trataba, no lo hubiera permitido, estaba tan agusto con él, comimos chuletas y tomamos un poco de whisky, me llego una llamada y él no me dejo contestar se puso muy agresivo, sabes jamás se había puesto así y eso que otras veces también ha tomado whisky, después volvió a llamar esta persona y me tiro el móvil de la mano y lo destruyo de unas mordidas, pero quizás lo enloqueció el llanto como de un bebe, (no pude contener las lágrimas, y solté mi llanto)

Recuerdo la señora solo me tomo de la cabeza y decía unas cosas en latín, no sé muy bien no recuerdo, los vecinos seguían viendo solamente, mi cabeza no daba crédito lo que pasaba, yo de rodillas con mi perro entre los brazos, una señora que llamaban en el barrio “la loca” tomándome de la cabeza y diciendo cosas en latín, los vecinos fuera de sus casas solo viendo observando como si fuera el fin del mundo, de pronto la señora dijo:

Loca: Con los animales no se juega, vas a sufrir hija de puta, te llevaste a su mejor amigo, pero no podras llevártelo a el.

Solo me quede inmóvil, sonó el teléfono de mi casa y se escuchó que entro al contestadora, era mi Padre que me decía:
“Eh Chaval perdón por la hora, ¿andas bien?, tu madre y yo acabamos de soñar con la chica que te conocimos hace unos años, no se sería bueno que la llamaras quizás no ande muy bien, y soñé yo que estabas en peligro y que Pichingue te salvaba, ojala aun lo tengas es buen perro cuídalo, cuando puedas, regrésame la llamada”


Todos seguían viéndome no se, no supe que hacer, unos vecinos me acercaron una pala, otros una botella de agua y unos mas me extendieron sus condolencias, no puedo creer que todo esto paso por un pinche llanto de un bebe, el ambiente se sentía pesado, como si en verdad hubiera pasado la muerte.

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