jueves, 31 de octubre de 2013

Ya no te esperare

"Vuelvo por que un día me propuse hacerlo, hace muchas vidas hace muchos sueños... tu bien sabes que nuestro primer beso fue tan corto que dura todavía, que te he perdido y encontrado mas de 17 veces en esta vida."
 Edel Juarez - Y si resulta

Quizás sigo esperándote sin siquiera conocerte, no se pienso que eres aquella morena que contonea sus caderas o quizás aquella mina que pasa contoneando sus caderas en un rito hipnotizante, igual pienso que eres aquella mina que está fumando su cigarrillo con mucha prisa, hasta llegue a pensar que eras aquella mina que va de la mano del chaval rumbo al centro de la ciudad, pero también cabe la posibilidad que no seas ninguna de ellas, creo que llevo tanto tiempo buscándote que estoy pensando que deberían de declarar las “escondidillas” como deporte olímpico para que ganaras la categoría sin problemas porque sabes esconderte muy bien, incluso en mis vacaciones te llego a pensar en que eres la hostes de los bares, hasta pensé que eras aquella mesera que conocí en Puerto Vallarta pero me di cuenta que no eras ninguna de ellas, digo lo sé porque aún sigo escribiendo, incluso no sé por qué vengo a tomar horchata caliente a este lugar porque eso no va a resolver nada, incluso tuve que salir de casa porque mis plumas se han puesto en huelga, su premisa es no ser cómplice en seguir escribiendo letras sin sentido y creo tienen mucha razón, digo yo por eso deje el puto laburo, mi vida ya no tenía un sentido así que logre entender aquellas plumas, decidí salir de casa y dejar aquella MontBlanc que me compre con mi primer sueldo incluso también deje aquella Sheaffer que me regalo papá, no se preferí de camino comprar un cuaderno y una pluma de aquellas Ball Point chinas y escribir un poco, con la clara intención de que entre tantas letras salieras y me dijeras “¡Eh chaval! ¿Cómo Andas?, llevo tanto tiempo escondida entre tantas letras que por fin me has encontrado” pero me vi interrumpido por que me ofrecieron si no compraba una Galleta de Avena, salió de mi un ¡NO! Enérgico, aunque pensé mil cosas, sobre todo que si hubiera querido una puta Galleta de Avena la hubiera comprado desde que llegue y no a la mitad de mis chaquetas mentales.

Le doy un sorbo a mi horchata caliente que me hace recordar que estoy jodidamente solo, en eso suena mi móvil, era mamá por fortuna, no era nada de importancia pero me hizo sentirme querido, en eso retomo el como pudiera encontrarte, no se a qué punto llegue a imaginarte pero sería así como si nos conociéramos de vidas pasadas y con eso empezar a platicar de todo lo que nos ha pasado, tanto que hemos cambiado desde aquella vida que nos vimos, ya se me reprocharas que desde que me fui te traje mala suerte en las siguientes vidas y de igual forma yo me imagino que estoy riendo haciendo una gran bulla porque tu estarás un poco seria al contarme eso y haciendo mis comentarios siempre fuera de lugar como “pero eh aquí, estoy de vuelta y quizás más guapo que en otras vidas” te imagino sonriendo y dándome un beso para callar mis comentarios sin sentido, hasta llegue a imaginar que teníamos un hijo, ya sabes el Jr. Con el cual tuvieras peleas muy consecuentes y me reprocharas por mi mala educación que le he dado al chaval por dejarlo hacer todo lo que yo no hice de pequeño, aunque hay cosas buenas también lo imagino portando la playera número 1 de los rayos el equipo de mis amores, hasta imagine que el Jr. portaba la playera de la selección en el mundial, pero de pronto me veo huyendo nuevamente, huyendo a otra vida donde no te tengo y tampoco tengo al chaval y empezar la constante búsqueda hacia ti, pero pongo un punto malo ahí, porque quizás estoy planeando tanto que cuando te encuentre y me dé cuenta que tu no sigues el guion que yo traigo volvería a huir en la constante búsqueda de aquella mina que se sepa el guion que yo escribo, pero bueno otra vez me interrumpen, ahora es un comensal que me pide un diario que estaba a unos centímetros de mi cuaderno, se lo paso haciendo un mal gesto, pero bueno al menos hoy aprendí 3 cosas:

  1. 1.       Comprar una galleta de avena al inicio la próxima vez que venga, para que me dejen pensarte a gusto mientras dices el dialogo que yo he escrito.
  2. 2.       Al sentarme fijarme que en la mesa no esté cerca el diario, para que con ello me dejen seguir imaginando de mis constantes búsquedas hacia ti.
  3. 3.       No imaginarte más, porque al hacerlo me estoy perdiendo esa gran oportunidad de conocer a una mina y enamorarme, darle por fin sentido a aquellas letras y retomar ese par de plumas que estaban de paro para que fueran parte de escritos con sentido, aparte creo que lo más jodido es que si te encuentre te quede mal con la charla prometida de otras vidas, porque por más que intento día con día, no logro recordarlas.












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