sábado, 28 de diciembre de 2013

La primera vez que perdí

El frio es la mejor medicina según me dijeron en una ocasión pero yo creo firmemente que no es verdad, el frio me recuerda la primera vez que perdí, era una madrugada fresca como las típicas de invierno me desperté a mitad de la noche y sentí aquel frio, esa sensación que sabes que no va del todo bien, sientes como si te faltara algo, es de esos fríos que te hacen bajar los brazos y darte por vencido, esa sensación de frio que te hace simular una batalla en la cama pero esta vez estaba solo con mi cobija, fue cuando supe que no importando el tamaño de las cosas para darle la importancia necesaria y mas en esas fechas de invierno, fue cuando me hizo buscarte, intentaba recordar donde podrías estar pero solo me limite a buscarte en mi habitación, pero no te encontré en la primera búsqueda periférica, así que te busque debajo de las cobijas, atrás del buro, entre mis libros, dentro del closet, te busque por todos lados pero no tuve éxito, decidí que ya era tiempo de poder decirte chao e intente conciliar el sueño de nueva cuenta, cambie de posición de mi cuerpo para no extrañarte pero aun así yo sabia y sentía que me hacías falta, imagine por un momento que iba a ser casi imposible pasar esa noche sin recordarte, incluso en mi desesperación estaba ya preparando un discurso para decirle a mis padres, hermanos y amigos de como decirles que pase la primera noche sin ti, pero imagine la cantidad de burlas y reclamos que mejor decidí dejar de planear el discurso, ¿Quién podría creerlo? Yo que estaba acostumbrado a no perder, a mi necedad que me ha enseñado a no perder ninguna batalla y ahora estoy escribiendo sobre la derrota.


Pero bueno la gente regularmente me dice que hago mucho drama por cosas que me pasan y que luego son muy normales, pero es una perdida hay que darle el valor a las situaciones, saber que he perdido no es nada fácil, quizás si hubiera perdido a mi amor imposible o a la mina en cuestión lo paso, incluso si hubiera perdido la memoria quizás hubiera sido muy agradable, la verdad no me gusta dormir sin un calcetín, quizás sea fácil quitarse el otro y seguir durmiendo, pero quizás a mi me gusta mas  hacer las cosas mas vivenciales, ¿Qué tal que ya jamás vuelva a perder un calcetín a media noche de invierno? ¿Qué les diría a mis hijos cuando los tenga, cuando me pregunten sobre como superar la perdida de un calcetín? Incluso quería culpar que había duendes en la casa y que a mitad de la noche me lo habían hurtado, pero me di cuenta que estaba en un grave error cuando moví la almohada de lugar ahí estaba burlándose de mi, con esas arrugas que demuestran que tenia un tiempo ahí guardado, pero bueno los dejo porque tengo que hacer una investigación de como llego mi calcetín a ese lugar.


3 comentarios:

  1. ¡Ja! A mitad del escrito ya pensaba en que decirte, respecto a que otros no pueden decirte qué sentir o qué es exagerado en tus sentimientos y qué no es... y voy topándome el cierre con el calcetín. :)

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  2. Jajaja ya se @Alexander Strauffon me han comentado que por que le escribi a mi calcetin... jajaja

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  3. siempre suele pasar que habemos *me incluyo¨ personas que hasta un calcetin, algo insignificante para tantas personas es fundamental, origen y motivo... para un post


    :)


    feliz año¡

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Recopilando un poco de la locura