miércoles, 17 de diciembre de 2014

No quería que te casaras

Ese día me levante con la firme intención de mandar todo a la chingada, no sabía porque, no estaba enojado, no estaba molesto pero tampoco estaba feliz, puse a cargar el celular, me bañe con toda la calma del mundo, me prepare el café que tanto me gusta, capuchino sabor a vainilla con un poco de Té de menta, lo deguste mientras de forma inconsciente me puse a poner ropa en una mochila de viaje, me puse aquellas entrañables botas jeep y eche a la maleta mis huaraches cruzados, era lunes y el sol iba anunciando su salida 20 minutos antes de las 7 de la mañana, mande un correo a la empresa comentando que tomaría la semana que por motivos personales tenía que salir de la ciudad, eche llave a la cerradura y Salí con mi mochila al hombro, pensaba agarrar mi auto pero preferí irme en transporte público, Salí a la calle mientras probaba mi primer cigarrillo de la mañana, sentía que en cada bocanada salía un poco de mí, llegue al metro y me dirigí a la central de autobuses, en el camino saque mi libro y me detuve solo a leer “Las enseñanzas de don Juan”, el camino se me hizo muy corto incluso podría decir que fue el camino más corto en toda mi vida en el metro, llegue a la central de autobuses y por primera vez no supe que hacer, no sabía a donde ir, me acerque a un stand solo porque la chica que atendía me sonrió de una manera muy amigable, le pregunte “¿Buenos días, tu si ahorita estarías en mi lugar, a donde te gustaría viajar?” la chica no entendía la pregunta, se la volví a repetir y ella con una sonrisa me comentó “Si es una propuesta de usted para que lo acompañe le diré que no puedo, ni si quiera lo conozco…”  de inmediato le interrumpí “para nada, eres muy bonita pero yo no soy ese tipo de personas, solo quiero salir de esta ciudad” la chica aún más desconcertada por mi respuesta se quedó como pasmada, afortunadamente por la hora no había más gente esperando comprar su ticket, y después del desconcierto me comento “siempre he soñado ir a Campeche, hay muchas ruinas y eso me encanta” un silencio reino, yo jamás había viajado a ese estado, así que con una sonrisa le comente “Perfecto, dame un boleto a las ruinas más cercanas de Campeche”  ella con una sonrisa aunque claramente desconcertada me pidió mis datos, ella pensaba quizás que sería una broma, se los di, al final me pidió mi número de celular, vaya me extrañe un poco pero se los di, quizás sería una medida para verificar la autenticidad de los pasajeros, recibí el ticket y le agradecí y ella se limitó a sonreírme y comento “Disfrute mucho este viaje, algún día yo quisiera hacer lo mismo, llegar a la central y pedir un boleto a un lugar que desconozco”, le volví a sonreír y le comente “sería un gusto que lo hicieras en cuanto antes” y me fui a abordar el autobús.


El viaje sinceramente se me hacía muy largo, a pesar de que llevaba mi iPod y el libro se me hacía espantosamente largo, quizás era señal de que era buen destino, por fin llegamos a la terminal de a una terminal como improvisada en el estado de Campeche después de muchas horas de viaje, de ahí pregunte y me comentaron que lo más cercano era Calakmul y no dude en partir, tome un taxi de ahí que era como comunitario y emprendí el viaje, era muy temprano y paramos varias veces porque hay miradores de aves, era una cosa en verdad hermosa, como una zona arqueológica en medio de la selva, woow no paraba de sorprenderme, jamás pensé que yo visitaría un lugar así, no se cuánto tiempo me interne, los sonidos eran hermosos, vi a un Tucán a una zorra y a varios changos en su hábitat, estaba impresionado, tan tarde se me hizo que a las 6 pm estaba recordando que no había comido nada, y de inmediato intente regresar, pff tarde bastante quizás me había internado hacia Guatemala ya, llegue y al parecer ya habían cerrado, el vigilante extrañado me entrego mi mochila que había dejado yo en paquetería y me comento que en unos minutos salían los Soldados rumbo al poblado más cercano, así que me dispuse a esperarlos, les pedí si me podían llevar y con gusto lo hicieron, llegue a un poblado tan pequeño que rente solo un cuarto en una casa, no había hoteles, la gente muy hospitalaria y hablando con el dueño de la casa me comento de un tour que él hace por diferentes zonas a un precio muy económico, la verdad me intereso y cerramos trato esa misma noche, salíamos a la mañana siguiente y ahí recorrimos Chicanná. Xpujil, Becán, Balamkú, era miércoles cuando puse a cargar mi celular, me di cuenta que tenía infinidad de llamadas perdidas del trabajo y algunos mensajes, por lo pronto solo leí unos de un número desconocido, era la chica de la central comentándome que ella iba rumbo a Edzná, que había decidido hacer algo similar, de inmediato le marque y le comente que en una hora llegaríamos, ella gustosa me comento que ella más o menos llegaba a la misma hora, en la entrada nos reconocimos y de inmediato emprendimos la entrada, un lugar hermoso muy diferente a los demás, pero aun así hermoso, los tres parecía que nos conocíamos de hace muchos años cuando teníamos pocas palabras solamente intercambiadas, nos tomamos muchas fotos incluso donde los tres salíamos, de ahí nos invitó a un hotel cerca de Sihoplaya, donde el mar empieza a ser Azul y la arena blanca, nos pusimos una borrachera al pie de la playa, hubo una tranquilidad enorme, no sé cómo llegamos a ser cerca de 10 personas los que estábamos en la playa de ese hotel por cierto llamado Tucán, yo ya me estaba liando con la chica, era complicado prometimos a la luz de la luna y con bastante whisky encima que el viaje es el viaje y que nadie se reclamara a nadie si las cosas no salían como se esperaban, lo sellamos con un beso, un beso de aquellos que se dan solo a la luz de la luna, la pasamos bomba, cada que ella sonreía a mí se me iban las ganas de regresar a mi vida normal.



Al otro día por la tarde emprendimos el camino de regreso, pasamos solamente a Becán y a Calakmul, seré sincero las fotos con ella salieron muchísimo mejores que cuando yo estaba solo, por primera vez me perdí en la selva, pero fue divertido perderme con ella, el día sábado recibí una llamada de mi papá que necesitaba que me fuera de forma urgente, le comente a la chica y decidió que también se iba, íbamos en el bus, parecíamos unos auténticos novios, ella me hablaba al odio y me decía que me quería y yo le acariciaba cada que podía, el tiempo ahora se me hizo muy corto, cuando llegamos a nuestro destino ya era domingo, 6 am, fue cuando le tuve que comentar a esta chica que yo estaba comprometido y que esa misma tarde me casaba, ella también fue sincera y me comento que perdió su trabajo gracias a las palabras que le dije, nos despedimos de un beso largo con la premisa de algún día volvernos a ver, yo regresaba al depa enamorado de otra persona muy diferente a la cual me iba a casar, no podía creerlo saque un cigarrillo mientras caminaba a mi depa, paso algo que yo quisiera llamar destino aunque sinceramente no creo que eso fue, faltando 2 calles antes de llegar al depa sentí un golpe a la altura de mis muslos y después se apagó la luz, cuando logre despertar estaba ella ahí, la chica con la cual me fui al viaje, me dijo que “ la única manera que se ocurrió para evitar que te casaras, era atropellándote”  bueno, al menos ella cumplió su objetivo y yo sigo viajando pero ahora con ella, lo único malo es que ya no le sonrió a las chicas de la terminal para que me propongan un destino a donde ir.



martes, 2 de diciembre de 2014

prefiero su sonrisa y un cafe

Y si, hoy la vi y su sonrisa no me cautivo…



Era otoño y las tardes eran tan grises como mis calcetines, la resaca del verano había traído a una mina en mi pensamiento, ella una mina que desde que la vi en el ascensor por primera vez me cautivo, aquella mina con una sonrisa me devolvió el saludo y que religiosamente cuando terminaba la jornada laboral me la encontraba en el mismo sitio, piso 16 del elevador, por un momento he de aceptar que pensé plenamente que era una coincidencia, pero después caí en cuenta que lejos de ser una coincidencia era parte del destino, aquella sonrisa me hacía terminar el día de una forma estupenda, el tiempo pasaba y no había nada más entre nosotros que un “buena tarde” y ella me sonreía, no sé cuántas sonrisas pasaron ella me alegraba la salida pero un día, esperaba impaciente el elevador al descender al piso 16 ella no estaba ahí, maldije mientras miraba mi reloj y veía que eran las 17:04 dos minutos más tarde, pfff maldije a mi mala suerte “Puta madre, para que putas pase al baño” pero no había marcha atrás, me dirigí a mi auto y Salí, encendí un cigarrillo, al parecer me había traído mala suerte no haberme reencontrado con ella, el tráfico vehicular estaba mucho más pesado que de costumbre, al parecer había una manifestación para protestar por un mal gobierno, los cigarrillos se me había terminado y no traía chocolates en el auto, revise la aplicación de tráfico en mi celular y caí en cuenta que la tarde iba a ser tan larga como el silencio de la chica del elevador, saque mi pluma, apague el auto y me puse a escribir en el reverso de los tickets de compra, escribía sobre no sé qué cosa pero yo escribía, de pronto justo cuando el atardecer estaba cayendo y la luz del ocaso me lastimaba un poco, alcé la mirada y vi que en una moto iba una chica sin el casco puesto y sorteando los vehículos que le tocaban la bocina, pfff era ella, me quede impactado y la seguí con la mirada hasta cuando salió de mi campo visual, me puse feliz, lo supe porque subí el volumen de la música y empecé a cantar a pulmón abierto, después recordé una ruta alterna y me encamine a llegar a casa cantando pero sobretodo sonriendo.

Paso el otoño como pasan las historias tristes y ruines, el país seguía yéndose a la mierda, la chica del elevador casi todo el otoño no la vi más que ese día cuando ella iba en la moto, mi trabajo estaba en riesgo, mi novia me había dejado, había vendido mi auto y ahora tenía que soportar el metro, por dicha situación una gélida mañana de invierno se me hizo muy tarde gracias a que la gente del metro se unió al paro nacional e hice un par de horas para llegar al trabajo, solo me presente al trabajo esperando lo peor, estaba leyendo un libro de cuentos que recién había mandado a un concurso mientras esperaba el elevador, de pronto sentí extraño, de esas veces que sientes como si te estuvieran viendo, cerré el libro y me di cuenta que el elevador ya había llegado, me subí y detrás de mí se subió una persona que no había visto mientras esperaba el elevador hasta cuando me dijo “buenos días, ya tenía tiempo sin verte, pensé por un momento que ya no trabajabas aquí” no sabía qué hacer, por mi cabeza pasaron mil respuestas en una fracción de segundo, no recuerdo que pensaba de lo único que estoy seguro que sonreí y contesté “buenos días, ya tenía tiempo que no coincidíamos, pensé lo mismo al no verte, pero sabes quizás hoy sea mi último día, no me ha ido muy bien y quizás con este retraso ya tengan para echarme” ella solo se me quedo viendo como pensando en una posible respuesta, y presiono mi piso y no puso el 16  que era al que ella iba regularmente me dijo “solo sígueme la corriente, si de todas formas te van a correr déjame intentar algo que siempre he querido hacer” solo le dije que sí, me platicaba un poco referente a que a ella la mandaron a Guadalajara por parte de su trabajo iba a aperturar la sucursal que ella no quería pero económicamente era mucho mejor y también un mejor rango, en eso iba hasta cuando pum me beso, exactamente entre el piso 12 y el 14 donde debería de estar el 13, no supe que pasaba, disfrute tanto hasta que el Sonido del elevador nos hizo regresar en sí, bajamos del mismo y me murmuro “te sigo a recursos humanos” caminamos ella aun costado mío, no me di cuenta hasta que una compañera se me quedo viendo y en el intento de saludarla con la mano, me di cuenta que venía tomado de la mano de la chica, aquella chica que vi por el verano y en otoño deje de verla, aquella mina que recién acababa de besar en el ascensor, pffff solo me limite a sonreírle, llegamos a RH pedí hablar con la chica, y nos atendió, ella empezó hablar, casi soltando el llanto, con lágrimas en los ojos se aventó una historia digna de una película, después se recostó en mi pecho y me solo atine a decir “Por eso no he rendido tanto, ir y venir de Guadalajara y trabajar me están matando, incluso hoy venía a dejar mi renuncia”  jamás hice Clic con la de recursos humanos, incluso debo de decir que no nos llevábamos nada bien, pero algo paso, quizás esta mina le ablando el corazón, me dijo “te adelanto tus vacaciones para que hagas mudanza a  Guadalajara y en 10 días te presentas en la sucursal de allá, te paso el escrito por paquetería” no podía creer, me quede mudo por unos instantes, por más que quería no creía esas palabras, solo opte por decirle a la mina “tenías razón, se lo debí de haber dicho hace tiempo” después me dirigí con la de Rh “Muchas gracias Lic, créame que esta decisión nos hace muy felices, espero su correspondencia” Salí de la mano de aquella chica rumbo al ascensor, me dio un beso grande tan grande como mi alegría en ese momento, me dijo que la acompañara al piso 16, solo pasamos por sus cosas y nos retiramos.

No sabía qué hacer, solo me limitaba a besarla, ella me pregunto porque jamás pase de la sonrisa, no supe que responderle, pero le agradecí que ella si se atreviera, fuimos a mi depa para ver que hacíamos, ya teníamos trabajo en Guadalajara y quizás un gran inicio, pero ella no sabía nada de mí y yo de ella solo sabía lo rico que besaba, después de una charla larga me comento que estaba soltera, que empezó a entrar un poco más tarde y por lo consiguiente salía más tarde por eso no nos volvimos a encontrar, nos pusimos de acuerdo en la cama, no podía creerlo es la primera vez que me enrolaba como una mina así, decidimos en 4 días salir a Guadalajara íbamos a rentar juntos y conseguí una mudanza para llevar todas mis cosas, el depa lo puse a rentar y en Guadalajara todo iba bien, si ella sonreía yo era feliz y si yo era feliz ella sonreía, jamás pensé que aquella chica del elevador iba a ser mi destino; aunque el gusto 10 años, ella conoció a un narco que puso una empresa en Costa Rica y ella es la gerente de la misma, por mi parte me convertí en un alcohólico, desde que ella me dejo yo agarre la farra, Vendí el departamento del DF, vendí todas las cosas del departamento de Guadalajara y después en la borrachera mate a una persona, el abogado que ella me pago cuando se enteró me sugirió hacerme el loco para evitar la pena en la cárcel, así que ahora me dedico a escribir cuentos e historias desde un psiquiátrico, donde por las tardes suelo deambular por los ascensores con su foto en la mano pensando en algún día, reencontrarme con ella.




martes, 25 de noviembre de 2014

¿Quieres hacer realidad tu sueño?

“No supe que decir
Se quedó un angel
Dormido en mi garganta”


¿Les ha pasado alguna vez que ven a una persona que solo han visto en algún sueño? Me gustaría platicarles un poco sobre lo acontecido.

Recién empezaba el frío invierno, el año había estado bastante caluroso quizás era señal para poder abrigarse bien durante la noche, mi rutina como de costumbre, antes de irme a dormir un buen té de menta y un capítulo de la serie en cuestión, ese día había tenido un día muy pesado, empecé viendo la serie pero en cuestión de segundos mis ojos cayeron, estaba yo en un bar un poco diferente a los que acudo, a pesar de ser de trova en el televisor estaba una pelea de box, miraba a mi alrededor y no lograba descifrar él porque estaba ahí, reconocí a mis amigos estaba con ellos en una mesa yo me encontraba fumando un cigarrillo de los rojos platicando no recuerdo bien que cosa pero estábamos bastante animados, me sentía un poco más torpe de lo normal, quizás ya me encontraba en estado alcohólico, “una ronda más, que hay que seguir celebrando” no se a que se refería mi amigo que hizo esa observación, llegó la otra ronda de tan ansiada bebida, de pronto uno de ellos se para y empieza a recitar nuestros apodos como si fuera una presentación, alzo la cabeza y me doy cuenta que eran unas amigas de mi amigo, reconozco a todas menos a una pfff pareciera que la borrachera se bajó de inmediato, me quede en su mirada o eso pensaba mientras mis amigos me hacían burla, woow era una mina bastante linda pero tenía algo que la hacía especial, seguimos bebiendo y platicando pero ahora con las minas, en eso no sé porque se me ocurre decir “¿Alguien quiere fumar? Voy a encender un cigarrillo en la terraza”  la mina que no conocía fue la única que se levantó, subimos a la terraza, ella se presentó y yo hice lo propio, me dijo que le gustaba el jazz y que le faltaban días para concluir su licenciatura, yo por mi parte me declare amante de la trova y ya con algunos ayeres que había concluido mi licenciatura, ella hablaba demasiado y yo solo me dedicaba a observarla de pronto un pensamiento se me escapo y lo dije en voz alta “pfff que bonita eres”  ella solo se sonrojo, se puso roja y aproveche para seguir bromeando, creo que le había agradado, ya platicábamos más animados, nos habíamos pedido unos tragos más estando en la terraza, resultaba que también le gustaba García Márquez y que escribía también aunque ella solo en las tardes de verano.


Regresamos a la mesa y oh sorpresa que nos llevamos cuando ya no estaban nuestros amigos, me comunique con uno de ellos y me comentaron que se fueron de after, estaban en una casa no muy lejos de allí, le propuse a la mina ir y accedió, subimos a mi auto y tomamos dirección, paramos en una tienda de autoservicio y compramos un buen whisky, seguimos en el camino, sin querer al hacer los cambios de velocidad pose mi mano en su muslo, ella de inmediato dijo “¡párate aquí, párate ya!” y así lo hice, pensé por un momento que ella iba a bajarse del auto pero lo que hizo fue bajar mi bragueta, empezamos con un cachondeo dentro del auto, estuvimos por diez minutos hasta que unas luces azul y rojo nos hizo separarnos, echamos los asientos hacia atrás y nos hicimos los dormidos, se escuchó como se frenó el auto al parecer era una patrulla, no echaron una luz muy fuerte y de inmediato tocó a la ventana el oficial, “Buenas noches, buenas noches” dijo el oficial, solo atine a despertarme y bajar la ventanilla, con una voz de dormido que me sale de maravilla le dije “¿Qué se le ofrece oficial?” de forma inmediata comento que hacíamos en el lugar, le invente una historia que llegaron unos familiares y nosotros vivíamos en la casa de enfrente solo que ya no nos quedó espacio y decidimos dormirnos en el auto, poco creyó el oficial y dijo que iba a dar unos rondines por la zona solo afirme y en cuanto se fue el oficial, la mina volvió abalanzarse sobre mí y a lo lejos vimos de nuevo el resplandor de las luces, optamos por ir a casa donde estaban nuestros amigos, caricias traviesas y uno que otro picorete, le dije al oído “sin querer, encontré lo que no buscaba”  ella me beso, fue un beso tan largo que cuando abrí los ojos estábamos en un departamento, estaba yo acostado en la cama y ella aun costado mío, no se escuchaba ningún ruido y el aire olía a ella, la abrace y volví a cerrar los ojos.

Me desperté sobresaltado, se escuchaba el llanto de un bebe, ella entre dormida me dijo “te toca a ti, yo me pare hace rato”  no entendía bien, solo le respondí que sí, me pare y vi una cuna, con un poco de cuidado me asome y un bebe llorando que en cuanto me vio soltó una sonrisa enorme me hizo sonreír, pfff  calenté un poco de leche y le di en un biberón mientras lo arrullaba por el cuarto hasta que se durmió, ahora acosté al bebe entre nosotros mientras ella me daba un buen pico me decía que me quería mucho en eso un celular sonó y por instinto conteste, era una persona que del otro lado de la línea me decía que tenía que salir de viaje, que alistara a mi familia ya que por fin se había cerrado negocio en Costa Rica, no le creí y puse el altavoz y diciendo que me repitiera la información, cuando lo hizo ella me dio un beso largo, tan largo como la cuaresma, ella empezó a empacar casi todo, después de un tiempo paso una camioneta por los muebles y las cajas de ropa, mientras llegaba uno de mis amigos para llevarnos al aeropuerto, “que suerte que por fin se cerró el negocio, a ver si pronto paso a visitarlos”  fue lo que dijo, yo asentía, no sabía que pasaba, documentamos corriendo y subimos al avión, ella se veía tan feliz conmigo y yo tan feliz con ella, el buen Jr. estaba ahí como si hubieran escrito la historia, llevábamos 30 min de vuelo cuando de pronto se activaron las alarmas, empezaron a caer las mascarillas, las azafatas estaban espantadas, los gritos y llantos eran ensordecedores, de pronto, se sintió una velocidad espantosa y ¡pum! un silencio reino, abrí los ojos y la estaba abrazando junto con el Jr. Ellos estaban manchados de sangre y creo que no respiraban, yo no podía moverme sentía un dolor terrible, al parecer solo sentía como se movían mis ojos, un grupo de gente se acercaba y se robaba todo lo que aun servía, intentaba gritar pero no salían palabras de mi boca, intentaba patalear pero no me movía para nada, de pronto sentí un golpe en la cabeza y me apago la luz.



Abrí los ojos estaba sudando, toque de inmediato mi cabeza y traía una pequeña contusión, al parecer estaba en mi cuarto y de la repisa cayó un encendedor zippo y me golpeó la cabeza, mi celular tenía unas cuantas llamadas perdidas y algunos mensajes que en 1 hora nos veríamos en un bar con unos amigos, solo atine a bañarme y salir bufando en el auto para no llegar tarde, tenía ganas de una cerveza, llegue un poco tarde como es costumbre y al llegar estaban mis amigos y unas cuantas minas más, me senté en la mesa después de saludar, pedí una cerveza y al dar un trago, llego una mina, me interne en sus ojos, de su boca salió un “perdón ¿te conozco?” yo no decía nada, estaba estupefacto, ella me tomo de la mano y agarro mi cigarrillo, nos fumamos ese cigarrillo en silencio, solo nos veíamos, no podía creer era la mina con la que había soñado unas horas antes, le pregunte si le gustaba el jazz, García Márquez y que si escribía solo en el verano, ella asintió mientras me regalaba una sonrisa, me dijo si mi destino para vida era Costa Rica asentí, no podía creer, después de su boca salió un “¿Quieres hacer realidad tu sueño?” solo le tome de la mano y salimos del bar íbamos en el auto con rumbo desconocido, cuando de pronto en un semáforo sonó un claxon de tráiler y solo sentí como mi cabeza se estrelló contra el volante mientras veía como salía ella disparada por el parabrisas al parecer por no traer el cinturón de seguridad y fue cuando entendí que el destino llega, así que solo queda disfrutar los sueños…


martes, 18 de noviembre de 2014

NUNCA ES TARDE PARA DECIR... TE QUIERO!

Nunca es tarde para decir un te quiero, que tal vez ya no sea correspondido. Pues tal vez de su pronunciamiento el aire aún lleve muestras pequeñas del mismo tiempo que nunca había sido aprovechado; ahora inminentemente se vuelva necesario para la existencia de esas palabras. 

Lo que si se vuelve complejo es la espera una respuesta tardía, que aún con el conocimiento de que tal vez su pronunciamiento nunca llegue al corazón, aun éste llegue a ansiarlo. Detenerte, mirar atrás y de nuevo formular las preguntas, que tal vez no fueron hechas de manera oportuna, pues de las respuestas que queremos exponer, nuestras interrogantes tenemos hechas. 

Decir te quiero, te necesito o te extraño, no toman camino, sino está el sujeto a quien encarar para poder aseverar la existencia y pertinencia con que el pronunciamiento se hace para resolverlas premisas de la interrogante con que todos pensamos alguna vez.

Puede verse cursi, tonto o meramente infantil, quien sabe. Lo único seguro es que si no el sentimiento de los hombres dirige el cuerpo humano, no contemplaríamos la existencia de estas palabras que se pueden expresar en acciones sobre todo hacía con otra persona distinta a nosotros mismos.

Aún no del todo alejo mi mirada, pues de contemplar surgen ideas, sentimientos o acciones que emprende el camino o la trayectoria a seguir. Posiblemente inclusive como cualquier barco el destino por el susurrar de un viento que te ayude a mantener una esperanza, sirva en momentos donde ni el más grande faro ilumine nuevos trayectorias que tomar.


Y pese a que un buen amigo un día me dijo que los sueños, sueños son. Últimamente puedo sentir que no del todo entre lo que añoramos y vivimos dista en una ficción surrealista. Nuestros anhelos de ahí se nutren para esperar algo tan intangible, como un cariño verdadero.


domingo, 9 de noviembre de 2014

Siempre fuiste tu

Ya no tengo frío con el calor que me brindan tus brazos mientras duermo, siento la calidez de tus alas que en envuelven cada vez que duermo y vuelo al cielo. Con sudor y el cuerpo frío despierto al no sentir la protección de esas alas que juraba hace un momento sentía y como si mi mundo se hiciera de un color gris, tan solo me siento en mi cama.

-Tengo frío- mientras de mi boca el vaho pareciera tan real que lo puedo ver.

Ya es de madrugada y de nuevo el mismo sueño que deseaba desde hace varias noches, no volvería a sucederá. Cuando cierro los ojos puedo verte caminar hacia la puerta con tu mirada perdida y una lagrima que no podía correr por tu mejilla.

Saco el encendedor de mi chaqueta y la caja de cigarros, mientras abordo el carro de prisa y lo prendo para ver si el ruido del motor cuando menos trata de alejarte de mi mente.

Abro los ojos y tan solo veo un color tenue casi blanco, como si fuera cielo y recuerdo sobre aquel buro poner las alas que tenía, las alas que le gustaban  jugar y volar junto a las tuyas, la cruz de mi cuello la bese y decidí dejarla a un lado de mis alas dentro de un vaso que tenía agua, en ese momento decidí nunca olvidarte o dejarte en un recuerdo dentro de mí y aunque sabía que no era igual trate de brincar de nuevo al lugar en el que estaba.

No hay regreso si quiero ir hacia adelante, tan solo vi el velocímetro y con la quinta velocidad puesta, mientras corría arranque el retrovisor para aventarlo por la ventana. Deje al ángel que estaba junto a mí en otro lugar…aunque siempre dentro de mí.

No fue sino al bajar el pie de la cama de nuevo el recordatorio que paralizaba mi cuerpo para recordar lo que ocultaba la puerta de un corazón, el peor de mis enemigos internos y monstruo de mis pesadillas por las noches, ¿que habrá detrás de mí? Ahora las maniobras que hacía por ti eran imprescindibles para poder salir de nuevo con la cabeza en alto, sin dejar que mi pasado regresara aquí y así poder estar entre tus brazos, cuando los primeros rayos del sol tocaran nuevamente nuestras miradas en esas noches que amanecíamos desvelados.

Esta noche me acompaña soledad  ahora que no estas, mis pesadillas dicen que ya te has ido lejos de mí, ha llegado soledad a abrazarme para no perderme en el infinito que se crea por la oscuridad de mi planeta.

Toma con tu mano mi cara y acaríciala lentamente mientras yo trato de poner mi mejilla sobre la almohada que me va permitir transportarme a un lugar lejano donde soñar contigo para siempre. Déjame esta noche soñar lo que sea que no se encuentre en este mundo, déjame soñar con tus labios tan tangibles que con mi mano aún los pueda tocar lentamente.

Déjame seguir soñando para crear un mundo donde no añore algo que desconozco y nunca he visto en el mundo que vivo. Déjame caminar por ese lugar mientras con tu caricia ya no necesito el calor de lo que he perdido. Transportándome en mi almohada déjame transformar el tiempo en algo tan subjetivo que no signifique nada.

Estaba loco por besarte y acariciarte nuevamente, por tocar tus labios con cada yema de mi dedo para conocer todos los centímetros de tu cuerpo. Acercarme y respirar lentamente en tu cuello, para poder oler de tu espíritu, de tu alma, de tu cuerpo que se estremecía cuando estábamos juntos.

Y ¿que pasara?, o¿ que más daría si uno puede pasar al inmediato posterior sin necesidad de tener que ver los antecedentes mismos de las situaciones que muchas de las veces quisiéramos fueran diversas en tiempo y espacio para poder creer que el comienzo todavía no ha sido accionado y que el momento que ha concluido tan solo es una ficción pasajera del mismo tiempo que transcurrir y que en ningún lugar es necesario llegar a ese punto del partir?.


Decir te quiero como si fuera la primera vez, o besar con el mismo temblor de los labios vibrantes ante el miedo de tu imagen. Me hace falta el aire hoy cuando no escucho tu voz y siento que mi cuerpo se inmoviliza, quiero gritar y poderte decir una y otra vez de nuevo te quiero. Tomarte entre mis brazos y poder abrazarte hasta quedarme sin fuerza, pues sé que puedes tu la fuerza que me impulsa a pensar más allá de mí ser.





jueves, 30 de octubre de 2014

Horas extras


Después de una jornada agobiante de trabajo maldecía por no haber podido ir a jugar en la noche futbol, maldecía al horario de invierno porque ya estaba obscuro y maldecía  que la empresa acababa de rentar un piso en ese edificio y para mi mala fortuna olvide dar aviso a vigilancia que me iba a quedar hasta tarde y me habían cerrado la puerta con llave, después de varios intentos por abrir aquella puerta de cristal jamás pude, bueno por lo menos aun tenia demasiado trabajo, marque a la empresa de seguridad y me comentaron que en cuanto localizaran a su personal de inmediato me abrían, decidí avanzarle un poco al trabajo total tenía que hacer algo, empecé a redactar unos informes, después de casi 90 minutos volví a marcar, me comentaron que ya estaban localizados pero por cuestiones de un evento religioso era casi imposible llegar de inmediato, les tomaría un par de horas como mínimo, maldije a esa congregación de gente, enfadado abrí la ventana de la oficina y me fume un par de cigarrillos mientras escuchaba música, poco antes de acabar el segundo cigarrillo escuche como si hubieran tocado la puerta, avente el cigarrillo por la ventana y me diriji a ver quién era, pff creo que no era nadie, maldije de nuevo, seguí trabajando un poco, sentía un cansancio enorme tenía ganas de apagar la computadora y dormir en lo que llegaban los de seguridad, acomode las sillas y me tape con mi chamarra y cerré los ojos.

No recuerdo cuanto dormí hasta que me despertó el sonido de mi celular para colmo no alcance a contestar pero remarque el numero ya que aparecía sin nombre, para fortuna era una amiga que tenía tiempo que no sabía de ella, al parecer me hablaba por que había soñado conmigo y quería saber cómo estaba, después de unos 15 min de platica empezó a confesarme el porque me había marcado, fue sueño que al parecer no era nada agradable se escuchaba como si quisiera llorar, wooow vaya sorpresa pensé, después de 3 años de no saber de ella y que empiece querer llorar por un sueño pfff que jodido día, en verdad no le estaba poniendo mucha atención, hasta cuando escuche que estaba yo encerrado en una oficina con una puerta de cristal, ella ahí hizo una pausa y dijo “mira jodido sueño, tanto que te molesta trabajar fuera de tiempo que te soñé en una oficina”, y prosiguió “estabas encerrado y como que escuchabas ruidos porque corrías a la puerta de inmediato, pero te volvías a regresar, luego como que veías a alguien por que gritabas y pataleabas como queriendo hacer ruido, después, te quedabas estático mientras veías a la puerta, traías  un celular azul en la mano y solo viendo, no hablabas ni hacías algún movimiento, no se alcanzaba a ver qué pasaba enfrente de ti pero te aventabas hacia atrás en una silla reclinable, lo que hacía que dieras una vuelta por completo, después la luz se apagaba y solo se veía la luz de tu celular, no se veía nada más, de pronto se veía tu cara como gritando y caía tu celular al piso” hizo una pausa y soltó un grito antes de proseguir “entonces se prendían las luces y tú estabas tirado en un charco de sangre, al parecer muerto”  intente tranquilizarla le dije que quizás había sido solo un mal sueño, no le dije que estaba encerrado en la oficina, ella ya un poco más calmada me pidió que me cuidara mucho, después antes de despedirse me hizo que prometiera me dijo “Prométeme que te vas a cuidar mucho, tengo una mala sensación” le hice esa promesa y deje el celular sobre el escritorio de inmediato sonó el teléfono de la oficina me apure en contestar y para sorpresa eran los vigilantes avisando que tardaban alrededor de media hora, colgué el teléfono y me volví a sentar en la silla.

Me estaba intentando dormir cuando escuche como si alguien dijera mi nombre, Salí a ver y no había nadie regrese a mi lugar y solo atine a cerrar la ventana, de pronto escuche como pegaron en la puerta, lo supe porque se sintió la vibración aparte del golpe, agarre mi termo y lo llene de agua, quizás pensaba que alguien que entrara al menos podía propinarle un buen golpe, pero no se veía ninguna huella en el cristal pero había algo raro, una mancha de sangre como a un metro setenta, más o menos a la altura de mi cabeza, no daba crédito a lo que veía, recordé aquellos viejos rezos que mi abuela me enseño y me encomendé a todos los santos que recordé en ese momento, me valió madre a la religión que pertenecía cada uno yo seguía rezando, de pronto se sintió como un escalofrió, sentía claramente como la temperatura empezaba a descender y sin más la luz se apagó, pero mi computadora seguía prendida lo veía por la pantalla, corrí hacia mi computadora y a medio camino sentí como si me hubiesen metido el pie y caí, no se veía nada solo sentí un golpe en mi cara pero era un golpe raro, no se era raro, me alzaron del cuello y yo intentaba defenderme aventando todo lo que tuviera a la mano y soltando golpes y patadas pero no atine a ninguno, me estrellaron contra el cristal de la puerta y logre ver que dejaba una mancha de sangre de este lado, exactamente como la que estaba por la parte de a fuera, gaste quizás todas mis energías en intentar librarme de esa situación, recuerdo que solo recitaba “Llévate lo que quieras, ahí están las llaves del auto y mi cartera, pero cabron ya no me des en la madre”  escuche una risa burlona y de pronto como caía al piso, como pude me levante e intente salir, logre tirar la puerta quizás por el miedo que traía, cuando iba a bajar las escaleras sentí un golpe que me hizo caer en la cabeza vi como mi termo caía delante de mí con una clara mancha de sangre.


Desperté cuando sentí mucho frio, intente pararme y una mano me pusieron en el pecho abrí los ojos y vi luces blancas, al parecer estaba en una ambulancia, los paramédicos me habían dicho que había pasado, les relate la historia y por supuesto que no me creyeron, después escuche una voz familiar, era la del vigilante me decía que el si me creía, que hace tiempo un vigilante lo habían encontrado muerto y desde ahí no se quedaban a cuidar ese edificio de noche, lejos de aliviarme me causo más terror, ¿Qué era lo que me había pasado? ¿Por qué me había sucedido? ¿Qué chingados quería?, llegamos al hospital de inmediato la medico pregunto “No te hubieras resistido al asalto, mira cómo te dejaron” le explique lo que paso, me pidió los datos de donde había sido y le di la dirección, de sus ojos solo brotaron lágrimas y con una voz temerosa me dijo “Tienes mucha suerte chaval, hubieras sido el quinto de ese edificio” solo sonreí y pregunte por mi amiga, la medico me pregunto el nombre de la chica y cuando se lo dije, hizo una mueca de desaprobación y me dijo que ella había sido la última victima de ese edificio


jueves, 23 de octubre de 2014

¡Sorpresa!

"Pero basta de lamentos
Brindemos, es el momento,
Que estamos todos
O no falta casi nadie,
Que hay que apurar
Que la noche acaba de empezar." 



La verdad no sé qué decirte, quisiera decirte que me alegro demasiado por saber la noticia, quisiera decirte que ya se veía venir, quisiera citar a Ismael Serrano “…Yo estaré bien, yo lo que quiero, lo que siempre he querido, es que tú seas feliz, y además el tío con el que te vas, es un tío de puta madre…” quisiera decirte que para eso es la vida que la disfrutes, quisiera decirte que me dieras un último abrazo para ver si te puedo transmitir todo lo que siento.

Aunque más bien esperaría decirte que no lo hagas, que me esperes un poco más, que yo solo quiero tener un empleo fijo y una que otra inversión, que solo espero empezar a pagar una casa donde podamos vivir, es más hasta puedo vender mi auto y no comprar otro para poder agilizar las cosas, quisiera decirte que con el no, pero no, eso no te diré.

Seré el más hipócrita del mundo,  te diré felicidades,  que se cumplió lo que tanto pedias, que estaré ahí para apoyarte, que es una gran decisión que has tomado, que aplaudo tu valentía, que por fin tendrás tu casa y tu familia, te diré que seas feliz.

Aunque te diré la verdad, cuando te decía que te quería siempre lo acompañaba con un abrazo, pero hay veces que una gran sonrisa ayudan a olvidar las penas, ya sé que a pesar de que te lo pida tienes que seguir con tu camino, así que mejor me ahorro esos minutos y que me veas derrotado, lo bueno es que vas a ser feliz o al menos eso supongo.


Extrañare aquellas platicas extensas de mil años con sus caritas del Whats, extrañare aquellas risas y abrazos, cumpliré mis promesas, extrañare que me sigas alentando, extrañare estarte alentando, quizás lo que más extrañe será extrañarte…


jueves, 16 de octubre de 2014

¿Viejo?

"Tus deseos se han hecho realidad, tus fantasias se han vuelto reales,
anda corre despacio por la pradera, por que hoy nos iremos de farra."

Creo que ya me estoy haciendo viejo, ya disfruto más del silencio que del ruido, ahora ya prefiero el agua natural al refresco, ahora prefiero el whisky a la cerveza, ahora prefiero una charla en un café con mis amigos que estar de antro, prefiero un gran abrazo de esos que dicen que no te vayas a un beso y abrazo de presentación, ahora prefiero leer los contratos antes de firmarlos, creo que ya me estoy haciendo viejo prefiero calentar antes que de jugar.

Creo que ya me estoy haciendo viejo ahora ya veo lo que dicen las personas, ya no solo escucho ya también veo, prefiero que me vean a los ojos a que me desvíen la mirada, ahora prefiero una sonrisa en un mal momento a una en un buen momento, creo que ya me estoy haciendo viejo ya veo lo que dicen los ojos y me intereso en escuchar lo que dicen las manos, creo que ya me estoy haciendo viejo, ya no quiero escribir por escribir, ya no quiero reír por reír, ya no quiero vivir por vivir.

Creo que ya me estoy haciendo viejo ya no busco un trabajo en el cual haga menos y me paguen más, ahora estoy en un trabajo donde me exigen lo que se y me ayudan aprender, creo que ya me estoy haciendo viejo porque ya no me interesa si te veo o no, ahora prefiero que la chica de RH me regale una sonrisa a que todo el mundo me sonría, creo que ya me estoy haciendo viejo ahora prefiero que me digan cuanto poder tengo para ver qué puedo hacer.

Creo que ya me estoy haciendo viejo ya acudo a mas bibliotecas que ha centros nocturnos, ahora prefiero gastar mis pesos en libros y no en cigarrillos, creo que ya me estoy haciendo viejo prefiero los pueblos sobre las ciudades, prefiero el whisky con 3 hielos a un cóctel barato, creo que ya me estoy haciendo viejo me enojo conmigo por mi falta de responsabilidad por haber llegado dos minutos tarde al trabajo, creo que ya me estoy haciendo viejo lo sé porque las minas ya me dicen señor y los señores me hablan de tu…

Creo que ya me estoy haciendo viejo, ya sé que no es el primer trabajo desde donde escribo entradas ni que me pongo a leer blogs, tampoco es el primer trabajo en donde dejo de lado un poco mi escritura informal por dedicarle tiempo a mis actividades, pero en este trabajo empecé a profanar mi cuaderno de escritos, si ya se, ni son tan buenos pero ahora he roto la regla que yo jamás puse, “no mezcles la vida personal con la laboral” mi cuaderno ahora tiene cosas del trabajo y no de forma involuntaria si no lo contrario…

Creo que ya me estoy haciendo viejo, he leído un ebook y también esta entrada no la escribí con pluma...
                


viernes, 3 de octubre de 2014

Te dedico mi sonrisa

“Me miraste; "Así tan duro tienes un aire a Guevara"”

El chaval la recordaba sobre todo cuando una vez la mina le dijo “Te dedico mi sonrisa”, era imposible dejar de pensar en aquella sonrisa que era como la ventana hacia la inmortalidad, pasaron tantos años para que ellos se reencontraran, aquella mina ya no portaba la sonrisa que algún día le había dedicado, el chaval la estuvo observándola por varios minutos, la mina volteo un par de veces como suponiendo que alguien la observaba pero al parecer no lo veía, el chaval no desistía, mientras la observaba recordaba aquellos buenos momentos que vivieron juntos, recordaba cuando se juraron amor eterno con una nieve artesanal, justo cuando el chaval recordaba el primer beso que se dieron una noche nublada de primavera, por arte de magia la mina hizo conexión con sus ojos, los separaban unos 10 metros quizás, la mina le regalo una sonrisa de aquellas que hacen enamorar, el chaval quería correr y abrazarla pero solo se limito a devolver aquella sonrisa tímida que le acompañaba, la mina se iba acercando de una forma sigilosa, el chaval intentaba seguir recordándola pero ya no podía, se maldijo a sí mismo “¡Puta madre! Es imposible seguir recordando” eso cuando se dio cuenta que la mina estaba frente a él, y le dijo con una sonrisa maliciosa “Buenas tardes, ¿Disculpe sabe dónde queda la calle de la mentira? Me dijeron que hace esquina con Avenida amor eterno” el chaval desconcertado solo pudo verla a los ojos, aquellos ojos de los cuales se había enamorado hace ya algunos años, y refirió “seguro, pero si le explico no creo que me llegue a entender, tengo mi auto a la vuelta si gusta la puedo llevar” mientras hacía “changuitos” con los dedos para que la respuesta fuera positiva, se dieron un abrazo de aquellos que piensas que el fin del mundo se acerca, un abrazo de aquellos que se sienten tanto sin decir nada, un abrazo de aquellos en los cuales el tiempo se detiene, a la mina se le salieron unas lagrimas, el chaval las quito con sus dedos con la excusa de siempre “ya sabes que las lagrimas no funcionan conmigo” ella solo sonrió acompañado de un “nunca vas a cambiar” el chaval la tomo del brazo y emprendieron camino hacia el auto.

Partieron rumbo al café donde se conocieron por primera vez, pusieron al corriente uno del otro, en resumidas cuentas ella ahora era una gran economista y estaba de paseo por la ciudad con motivos laborales y su vuelo salía por la noche de regreso a su realidad, el solo se excusaba en que seguía trabajando, que recién había comprado un departamento pequeño y que escribía cuentos cortos donde describía un futuro que nunca sucedió, la mina no paraba de sonreír como queriéndolo seducir, lo reto a que cantará aquella canción que tanto le gustaba a ella de Ismael Serrano, el vacilo un poco diciendo que no recordaba la canción y replicando una frase de la canción dijo “Acepto gustoso tu oferta, solo con una condición; que no se acabe esta noche y que no me enamore yo” pidió permiso al tipo que amenizaba con una guitarra acústica la respuesta fue positiva, y empezó a cantar “Vine del Norte” de Ismael Serrano, para sorpresa de él, los asistentes pidieron otra canción mas y no defraudo con “Vértigo” del mismo cantautor, se despidió dando gracias al público y al dueño de la guitarra, ella con lagrimas en los ojos lo recibió con un beso en la boca como hace tanto no daba uno, aun se podía sentir como transmitían amor sentados en la misma mesa que hace varios años los vio besarse por primera vez, el publico ovaciono la acción de la mina como si fuera una obra de teatro, el chaval solo se sonrojo, pagaron la cuenta y se fueron al departamento del chaval, pareciera que no habían pasado los años, la habitación de él era un desmadre como cuando la conoció, el refri seguía con 1/3 de cervezas enfriándose, habían 5 botellas de whisky preparadas para ser destapadas y un arete que ella había olvidado hace años en ese departamento, fue una noche que pareciera que no hubiera prisas, una noche que los hizo viajar en el tiempo, ella se dejo querer y el derrochaba ternura.

Después de unas horas de recuerdos bajo las sabanas quedaron dormidos, despertaron cuando el celular de la mina no paraba de sonar, al parecer había perdido el vuelo y de la empresa donde laboraban no sabían dónde estaba, la mina respondió que se le atravesó un imprevisto y abordaría el primer avión que pudiera, siguieron los toqueteos y se volvieron a  fundir bajo las sabanas, la mina le pregunto lo de siempre “¿Por qué no me buscas de nuevo?, ¿Por qué nunca fuiste tras mi pista?, ¿Por qué abandonaste este amor?” el chaval solo se limitaba a darle pequeños besos en la frente, no decía nada, la mina seguía entre ansiosa y angustiada, y volvió a preguntar “¿Qué pasaría si te dijera que he venido a visitarte muchas veces y no me has visto? ¿Qué pasaría si te dijera que te he visto tocar en ese café más de 5 veces? ¿Qué pasaría si te dijera que esta es la última noche que estaremos juntos?” el chaval pensativo encendió un cigarrillo y contesto cada una del segundo bloque de preguntas, te diría que me estas mintiendo porque yo te he visto las mismas veces que tú me has visto a mí, quizás los dos nos obviábamos pero nos seguíamos viendo, en el café donde nos conocimos logre que me lo traspasaran, incluso ahí fue cuando supe que ya te ibas a casar, antier veniste y estabas platicando ese tema ya con unas cervezas encima con Clara la mesera, la mina se le quedo viendo, con un poco de coraje y a la vez con ternura, era un mundo de emociones su cabeza, ella no decía nada, solo le arrebato el cigarrillo y continuo fumando, aquella mina con un futuro seguro, con un buen empleo, una boda, un buen status social, seguía enganchada con aquel chaval hijo de puta que apostando por un futuro incierto la dejo en el olvido…




viernes, 26 de septiembre de 2014

Si quieres encontrarme

Quizás te sigas buscando en los escritos sin coherencia, en los párrafos mal alineados, en las letras mal escritas, en los recuerdos guardados en un cajón olvidado, pero yo te recomendaría que te busques en mis sueños, ya que ahí sigues vigente.

Ya no te busques en mis recuerdos porque ya no recuerdo cómo eres, ya no te enamores de mis escritos ya que ahora ya no son tuyos, ya no vivas buscándome de bar en bar porque ya no asisto a ellos.

Si quieres encontrarme no me busques en tus recuerdos, porque quizás tu me recuerdes diferente a como soy, quizás puedes encontrarme en las fotografías que nos tomamos juntos, puedes buscarme en los besos que nos dimos de igual forma en los pasos donde caminos juntos, o quizás puedes buscarme en aquella carta que nunca me respondiste.

Es complicado saber que me sigues buscando de pronto pensé que era una broma, una jodida broma de redes sociales, después pensé que era un número equivocado en mi móvil, incluso llegue a pensar que un par de personas se burlaban de mi cuando me preguntaban “¿Qué harías si sabrías que ella aun te busca?”.


Si ya no quieres seguir buscando, estoy seguro que puedes encontrarme en los minutos que no estuvimos juntos, en las platicas de los que no nos conocieron, en las playas a donde nunca fuimos, en los pueblos que jamás visitamos juntos, en los besos que te quede a deber, en los abrazos que te quedaste guardados y que no me diste, si quieres encontrarme no des tantas vueltas y ya sabes donde puedes encontrarme…

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Como de costumbre

“abrázame 
que en esta noche no consigo 
dejar de temblar de frío 
que ya basta del castigo 
de estar sin tu corazón”


Recuerdo iba llegando a la casa después de una jodida junta, te iba a decir que me ofrecieron mudarme al interior de la república pero estabas enojada como de costumbre, me reprochabas que siempre era lo mismo, que solo me preocupaba mi trabajo y que nunca te tomaba en cuenta, yo respondía con la misma respuesta, es para vivir mejor, sabía que ese día tenias algo diferente, tus ojos solo se pusieron rojos y soltaste unas cuantas lagrimas, quizás ahora no querías discutir y te dije que con lagrimas no solucionarías nada, recuerdo agarraste las llaves de mi auto y te fuiste sin decir a donde ni con quien, pero bueno quizás pensé que pronto regresarías, incluso dos horas después te mande un mensaje diciendo que trajeras algo de cenar si pensabas en regresar, pero no contestaste, ese día me dormí sin cenar por esperarte.

Desperté por una llamada de tu madre, preguntándome porque no contestabas el celular, le explique que como de costumbre habíamos tenido una discusión y que te fuiste, nos quedamos con la consigna de informarnos si alguien sabia de ti, Salí a caminar un rato como suelo hacer cuando no encuentro respuestas en el hogar, no supe cuanto tiempo fue ni por donde andaba, me pare en una tienda a comprar cigarrillos y vi que pasaste en mi auto, ibas metiendo las velocidades mal y me maldije por haberte dejado que te fueras en él, no sé si me viste, quizás no lo hiciste por qué no sentí tu mirada, seguí caminando esperando encontrarte pero no fue así, mi celular sonó y era tu madre, me decía que estabas en la casa, pero era imposible tenía 4 minutos que te había visto y ni puta idea de donde me encontraba, hice como que le creí para no preocuparla, el Sol empezaba a guardarse y eso lo tome como señal para regresar a casa, tome un colectivo que me dejara en el metro más cercano tarde 5 minutos en llegar al andén y me di cuenta que estaba a 45 minutos de mi casa, imposible que haya caminado tanto pero bueno, seguí y me pareció ver que ibas sobre la avenida ahora traías a una chica al parecer era mi jefa del trabajo, pase por algo para cenar y espere en casa a que llegaras, revise el móvil y no había ningún mensaje tuyo, me bañe y cene un poco mientras escuchaba a Oceransky en verdad ya te estaba extrañando y mas cuando tarareaba la canción de “Abrázame” te estuve esperando a que llegaras pero el sueño me venció.

Desperté revisando el móvil y seguía sin aparecer nada de ti, así que decidí marcarte y no contestaste, por fortuna habíamos instalado una aplicación para saber donde estaba cada uno por cuestiones de seguridad, de inmediato me llego el mensaje de tu ubicación, era en mi trabajo, se me hizo muy raro eso pero deduje que estabas bien, me fui a jugar futbol y no rendí nada incluso pedí mi cambio sabía que no estaba concentrado ya me estabas preocupando, te volví a marcar y no contestaste, de nuevo llego tu ubicación y estabas en casa de tu madre, casi de inmediato entro la llamada de tu madre diciéndome que pasara hoy a su casa, no se escuchaba ni espantada, ni preocupada así que supuse que íbamos a tener esas charlas en donde prometíamos que cada quien iba a cambiar, pase a bañarme y compre la pizza que más te gusta, llegue a casa de tu madre e inspeccione mi auto que estaba estacionado a fuera, tu madre me hizo pasar y conversamos un poco de cosas banales, pensé que ibas a estar pero me dijo tu madre que habías salido que no tardabas en regresar, me dio las llaves del auto y me dijo que no me preocupara que mañana pasara por ti.

A si lo tenía previsto pasar después del trabajo a casa de tu madre, pensaba en disculparme ya traía el dialogo hecho y había hecho una reservación en el restaurante tailandés que más te gustaba, pero mis planes se fueron abajo, cuando iba camino a casa de tu madre me marcaste, me dijiste que te disculpara que no querías irte pero querías que te pusiera más atención, yo solo te decía que no había por qué disculparte, que yo debía de cambiar para que estuviéramos mejor, me mandaste un beso y yo interrumpí diciéndote que teníamos una reservación para ir a cenar, al parecer te alegraste, escuche como me decías “Te amo” con una sonrisa me dijiste que teníamos que festejar habían pasado ya 3 meses y al parecer era un embarazo, recuerdo que sonreí, no recuerdo que iba a decirte, solo sentí un impacto en el auto vi que el celular se me cayó de la mano e iba dando vueltas después la bolsa de aire me pego y no recuerdo que paso, cuando desperté estaba en un hospital, me sentía con el cuerpo adolorido y te acercaste y me diste un beso, estabas llorando al parecer, mi cabeza me dolía, te pregunte qué había pasado y con una sonrisa me dijiste “nada solo jodiste la cita, como es tu costumbre”



miércoles, 27 de agosto de 2014

¿Qué te diría?

Aún creo en la utopía 
y no soy el mejor hombre. 
Reconozco que me cansa 
dar siempre explicaciones.” 

Si te tuviera que contar algo ¿Qué te diría?

Hay pocas cosas que no sabes de mi pero hay muchas más que te las sabes de memoria, quisiera escribirte otra carta diciéndote como la estoy pasando que ha pasado después de dos años que escribí la ultima, me gustaría decirte que solo me faltan 9 estados de la república por recorrer, que en los últimos dos años he visitado mas museos y ruinas arqueológicas que el resto de mi vida, quisiera decirte también que ya me estoy acostumbrando de nuevo a la ciudad de México después de dos largos años, quisiera decirte que aun sigo fumando de los cigarrillos rojos, me sigue gustando el whisky, la cerveza, el tequila, y bebidas artesanales, también quisiera decirte que aun sigo escribiendo, no tanto como antes pero sigo en pie de lucha, la mina y el chaval ya cada vez son menos frecuentes, ahora ya procuro ponerles nombre o simplemente escribir en primera persona.

Quisiera decirte que he cambiado de celular en 2 ocasiones, que cada día que pasa camino un poco más, que ya juego en dos equipos de futbol, que Parácuaro ya no es lo que era, que he visitado mas pueblos que ciudades, que sigo regresando a Guadalajara cuando puedo, que tengo un empleo en el DF, que sigo escuchando a Ismael Serrano, que sigo en la trova en contraste con los Narco corridos, que a veces uso tirantes, que tengo unas botas desgastadas Jeep, que malamente me dicen Hipster, que aun la extraño, que aun sueño con el balón en mis pies y manos, que aun compartiendo el trago con mis amigos, que aun busco la paz interior, quisiera decirte que las cosas han pasado, algunos decesos por aquí otros nacimientos por allá, quisiera decirte que esté presente es mejor que como yo lo esperaba en mi planeación.

Quisiera decirte que no bajes los brazos, que al vida es cabrona pero hay que ser cabron y medio para poder aguantar, te diría que no malgastes tu vida en moralidades, que te sigas enamorando en secreto, que nunca dejes de buscarla, que sigas huyendo hasta que encuentres a la mina con la cual te fugues a otra realidad, no dejes de probar cosas nuevas, busca una guía espiritual, proba drogas naturales, date el gusto de poder ver mas allá del horizonte y leer entre líneas.

Quisiera decirte que por mucho que hagas por mínimo llegaras a ser lo que soy y bueno no es tan malo pero quizás puede que sea mejor, quiero decirte que no sé como llegaste a leer esto, que aunque no estés desacuerdo con estas letras no te entretengas en querer darle un sentido a tu vida y mejor te dediques a disfrutar, quisiera decirte que debes de aventarte un “chingue a su madre” con las morras total de todas formas la perderás y eso te quitara menos tiempo, quisiera decirte que no dejes de escribir, que no dejes de leer, que no dejes de disfrutar…


Este pequeño escrito salió de una conversación me dijeron ¿Por qué no escribes algo para que en el futuro puedas leerlo? Pero se me hizo algo mejor, escribir hacia dos años atrás, por si algún día viajo en el tiempo y pueda leerlo… les dejo un abrazo lleno de olvidos que hemos olvidado olvidar…




lunes, 25 de agosto de 2014

Tu nombre en una lata

“… yo le doy mi querer al querer
Y lo doy para toda la vida
si quisiera vivir de placer,
me buscaba un amor de cantina…”


Es complicado recordarte y más cuando tu nombre me aparece hasta en una lata de refresco, sabes hoy leí aquellos escritos que seguro ya nadie recuerda, también te encontré en una plática con un amigo, no sé de donde saliste ni porque saliste a flote pero ahí estabas te recordé cuando me dijiste que sería mejor que me quedara, sabes ese día lo pensé tanto y quería cambiar de opinión pero recordé que las cosas que se piensan no salen como se planean así que me decidí por un “Chingue a su madre me voy” no todo fue mal a partir de ahí empecé a recordarte a cada momento, tu indiferencia en verdad me incomodaba tanto que empecé hablar de ti en todos los lugares donde podía plasmar mi sentir con mi pluma, esa Sheaffer escribió en la piel de una mina, en los tickets de compra, en las notas de remisión, en los cuadernos, en los volantes de anuncios y en un sinfín de lugares, solo con el objetivo de recordarte.

Solo esperaba que leyeras todas esas letras y nos encontráramos me dieras un abrazo de aquellos que me hacían olvidar mi nombre y un beso de aquellos que me recordaban que yo era un exiliado mas, recuerdo cuando decías que tu casi no hablabas que no sabias de donde te salían tantas palabras cuando estabas conmigo, recuerdo tanto esas pláticas que el único fin era estar juntos, buscábamos el pretexto de cualquier tema para tener una ligera discusión y enamorarme de tu sonrisa, recuerdo como te ponías roja cuando te adulaba y como me sonreías de una manera picara cuando te robaba un beso, recuerdo también como te molestabas cuando te agarraba una nalga en la calle, pfff que bonito se siente recordar.

Han sido de esas cosas tan fugaces pero que más he disfrutado en mi vida, quizás disfrute en días lo que debí de haber disfrutado en años, igual adulabas lo que escribía por que sabias que tú eras la causante de esas letras, quizás hoy en día ya no recuerdes aquel café, aquella cerveza, aquel helado, aquellas palabras, aquellos besos y abrazos, aquella multa de transito, incluso creo que ya no recuerdas ni quién soy yo.

Sé que de vez en cuando aun me lees y esbozas una ligera sonrisa en señal de triunfo porque sabes que aun hablo de ti, se también que el destino me utilizo solo para que encontraras a la persona que hoy en día te hace feliz, también se que te extraño cuando fumo solo y solo susurro tu nombre.


Dirás que solo te escribo cuando te sueño, o dirás que te sueño cada vez que te escribo, pero solo era para recordarte que esta vez te escribo porque en una singular lata de refresco me apareció tu nombre…



miércoles, 20 de agosto de 2014

¿Que estas escribiendo?

“…antes de nada has de saber 
que no soy recomendable. 
No tengo alas para llevarte…”  

Recuerdo una noche lluviosa de esas que solo son en verano, yo quería andar en bici como es mi vieja costumbre, traía mi bicicleta que había rodado ya en varios estados de la república y solo un par de veces me había dejado varado, una bici que no es de montaña es mas ni de velocidades, es una bici estilo retro que se frena para atrás, andando en un viaje por algunos pobladios visitando fiestas patronales y comiendo de una manera muy rica decidí darme un descanso visite un par de ciudades y mi bici siguió rodando, día tras día pocos kilómetros quizás 15km al día bastaban para conocer los poblados y pequeñas ciudades, hasta que un día pare en una ciudad pequeña de esas que están en plena transformación hacia lo que llaman modernidad, después de llegar a un buen hostal baje mi bici del auto y Salí a rodar la llanta, el clima era un poco fresco y eso me gusta, me pare en una nevería deje mi bici atada con cadena y candado al poste entonces entre y pedí una nieve de chongos zamoranos, que rica estaba, bastaron quizás 10 minutos en lo que sentado preguntando que recomendaciones había del lugar, después de hacer mi ruta, volteo al piso y de mi bici solo quedaba la cadena rota con el candado puesto, ¡No! ¿Qué carajos paso acá?, pregunte de nuevo en la nevería si no sabía quién robaba y me comento que recién empezaban a robar ahí argumentando que gente de fuera estaba haciéndolo solo lamente ¡Pinche modernidad!, fui a la comisaria para ver de qué forma podía recuperar mi bici pero la respuesta es la misma “Si encontramos su bici le marcamos al número que usted nos dejo aquí” pfff resignado regrese al hostal donde me quedaba, les conté la historia y me comentaron que es el pan de cada día, salió el comentario que había promociones en una tienda deportiva quizás ahí podría encontrar otra bici, estaba un poco dudativo tantos viajes y kilómetros en esa bici era complicado buscar otra, ni que fuera una novia para encontrarle un reemplazo pero bueno me fui a dormir con la ilusión de que me marcaran al día siguiente.


Como no obtuve respuesta y mi camino tenía que seguir decidí salir a la mentada tienda era en una plaza comercial que era el claro ejemplo de la modernidad que no concordaba con la pequeña ciudad y dentro estaba la tienda deportiva si en verdad había descuentos aun así la bici era más cara que mi bici anterior aunque era de montaña con velocidades y freno delantero de disco estaba un poco dudativo al comprarla en eso se acerco una chica muy bonita, preguntando que se me ofrecía, la verdad ya no se me ofrecía nada pero le mentí, le dije que estaba indeciso en que bici elegir y no sé que me dijo la verdad yo estaba perdido en su sonrisa, solo con mi cabeza daba muestras afirmativas pero en verdad si ella en ese momento me decía que corría más rápido que el tren bala de todas formas le seguiría afirmando, era muy bonita recuerdo bien, muy alegre y con una sonrisa que cualquiera hubiera comprado cualquier cosa aunque no la necesitara, intente hacerle un poco de conversación para estar más tiempo con ella, hasta que me comento que ella estaría en la caja para seguir haciendo su trabajo, yo sabía que quería una bici pero también quería seguirla viendo, así que le comente que iba a ver otras bicis haber cual me convencía en otra tienda, a lo que contesto “vas a regresar, te apuesto a que regresaras” le aposte un café y salí de la tienda, ya no pase a ver otras bicis me estacione en un café y empecé a recordarla, no sé que tenía esa sonrisa es la primera vez que no me enamora una mina por el argumento, pensaba en no volver y esa misma tarde agarrar mis cosas y seguir mi camino, pero al final de 3 tazas de un rico café artesanal tome de decisión de ir al otro día por la bici, tome las llaves de mi auto y fui de nuevo a la tienda, busque a la chica y le comente que si no había problema si al otro día la compraba por lo de las comisiones, con una sonrisa recuerdo que me dijo que no ella no era acreedora a comisiones, creo que me alegre porque ella me regalo una sonrisa enseguida me pregunto si ya había comido y esta vez no le mentí, le dije que no,  ofrecí a esperarla cuando tuviera su hora de comida para invitarla por el gran gesto de la bici, y bastaron 10 minutos para que saliera por la puerta estaba yo escribiendo sobre ella cuando la vi parada frente a mí, por poco y me pilla, “¿Qué estas escribiendo?”me dijo, nada en especial, una remembranza de mi viaje (le volví a mentir) fuimos a un local de comida rápida que no era mi favorito pero creo que desde ahí es mi preferido, mientras comíamos platicábamos un poco, gustos, vivencias, me empezó a platicar sobre su vida personal, todo iba bien hasta que me dijo que tenía novio, ahí fue cuando todo se derrumbo toda mi historia imaginaria se había ido a la basura en una fracción de segundo, no sé por qué pensaba yo eso si tenía que seguir mi camino, me pregunto por la pulsera que traía puesta le dije que era de la buena suerte, vi que le gusto pero no quise dársela, no sé porque, lo bueno que sonó la alarma de su celular y nos notifico que ya hora de que regresara a trabajar, le agradecí la espera con la promesa de que iría al otro día por la bici, me comento que estaría esperando con una sonrisa, me quede sentado escribiendo quizás me propuse que su historia de vida era tan complicada y ella siempre con una sonrisa en el rostro que era digna de hacerle un gran escrito, incluso llegue a pensar como los de antes en robármela, pero después ese pensamiento se esfumo cuando recordé que con problemas podía mantenerme a mí.


Fui al otro día religiosamente a las 11 am esperando encontrarla, pero no la vi en la tienda, pregunte por ella y me dijeron que era su día de descanso, nooooo, tendría que esperar un día más para poder verla, me resigne y tuve que tomar otro día mas así que ese día me dispuse a alcoholizarme por la noche con los del hostal, recorrimos un tercio del total de los bares con la esperanza de encontrarla pero ella no estaba en ninguno de ellos así que al salir el sol nos fuimos a guarecer de nueva cuenta al hostal. Desperté algo tarde quizás eran las 3 pm con una resaca de los mil demonios, no sabía que seguía haciendo en ese lugar hasta cuando me recordaron con un “Y ya compraste la bici”  les dije que no, que no tenían en stock y por eso que había quedado, ya cuando no me veía tan averiado de nuevo Salí en su búsqueda ya era un poco tarde quizás las 8pm llegue a la tienda y la busque pero ella no estaba, pregunte y me dijeron que tuvo que salir temprano, me maldije a mi mismo por haberme ido a embriagar, ya no me podía quedar un día más, pregunte por la bici y me comentaron que aun la tenían con un descuento incluso mayor por un rayón que tenía en el cuadro así que la pedí para seguir con mi rutina, recuerdo vi su nombre en un cilindro de agua, no sé cómo le hice me quite la pulsera y la coloque abrazando su cilindro, me retire y me sentía más jodido que cuando llegue pero bueno también con bici nueva, ahora solo me quedo con la esperanza de que la pulsera ella la haya tomado y si algún día ve en el Dije que traía ahí viene mi correo y mi número telefónico por si algún día piensa en volverme a ver…


Bueno este relato es totalmente ficticio, no he perdido mi bici…




jueves, 31 de julio de 2014

La Loca de las chinches

"Repiteme tu nombre, con la mas dulce voz"

Hace un tiempo en un lugar muy tranquilo vivía una muchacha que en apariencia parecía una persona como tú o como yo, con algunas situaciones embarazosas y uno que otro conflicto pero nada que ella no podía darle una solución, aunque después de un tiempo de la nada le salían ronchas, si ronchas como si un insecto le hubiera picado o si fuera alérgica a algo, los análisis médicos decía que su estado de salud era bueno incluso los médicos decían al inicio que era por culpa del alto nivel de estrés, pero ella no creía en eso, ella decía que era por las chinches, por eso cambiaba la ubicación de su recamara en toda la casa, ya había dormido en lo que era el baño de abajo, en la cocina, en la sala, en el recibidor, en el cuarto de las visitas, hasta en la azotea, lo curioso es que a pesar de sus ronchas ella iba a trabajar como si nada pasara, ella salía de su domicilio a las 7 am recorría 200 metros y tomaba cualquier colectivo que la llevara al centro, bastaban 5 minutos para que descendiera en la parada, le bastaba caminar 30 metros y llegar al edificio donde trabajaba, esa empresa donde su llegada a esa ciudad había laborado, llego en un verano hace 9 años a esta ciudad, recién había concluido su licenciatura y encontró un trabajo temporal en el cual decidió probar suerte más que por un desarrollo profesional, era porque venía huyendo de su pasado, su vida había dado un giro para bien, ahora ya era un poco mas sociable a los pocos meses había conocido todos los bares de buena madera de la ciudad, en especial se la pasaba en el “Sal si puedes” ahí conoció a un tipo que aparte compartir los tragos, compartieron sus historias, ambos venían huyendo de su pasado, ella una recién egresada con un trabajo estable y con miras al futuro se encontró con este tipo que por las mañanas estudiaba su segunda carrera, por las tardes era mesero y en las noches tocaba en una banda de rock, quizás los astros se alinearon para que ellos se encontraran tanto que compartieron su vida por un año, por fin iban a casarse, el sin un peso en la bolsa pensó que había encontrado su minita de oro y ella pensando que con él podía tapar a su pasado.



El día de la boda llego iba a ser algo muy sencillo, solo por el civil y una comida en la casa de ella, pero algo paso, el destino es sabio y ella salió tarde con rumbo al registro civil, en el taxi donde iba se le poncho la llanta justo en frente de un bar gay, mientras esperaba desesperada vio a un tipo de traje que estaba besándose con otro en la entrada, no dejo de verlos en todo lo que duro el beso hasta cuando se separaron, lo que vio no podía creer, el tipo que no traía traje era un jefe del departamento de materiales donde ella trabajaba, pero lo en que en verdad le sorprendió fue el tipo de traje de pingüino, cuando volteo y le vio la cara, era su novio, aquel con el que había compartido unos tragos, una cama y parte de sus mejores años, estaba besándose con otro tipo justo a unos minutos de su boda, ella en un arranque de pánico lo que hizo fue golpear a los dos amantes de una forma brutal, tuvo que intervenir el taxista y una patrulla para poder parar tremenda golpiza, irónicamente no presentaron cargos ninguno de los dos, incluso al jefe de departamento lo corrieron al enterarse y huyo con el novio hacia el sur donde son más liberales, ella se la pasaba desconsolada, era motivo de burlas y de sentimientos de inferioridad, todo había cambiado exceptuando las ronchas que le salían cada día 28 de mes, esas seguían saliendo y su argumento era el mismo, las chinches, dejo de asistir al “Sal si puedes” ahora frecuentaba “la ultima y nos vamos” fue a terapia con un psicólogo e incluso llegaba a frecuentar bares gay con la esperanza que con la aceptación fuera a sanar la herida, ahora ya no hacía de comer, comía en la fondita “de enfrente” y en “la tragazón” en su trabajo, fue llamada la loca de las chinches porque religiosamente faltaba a trabajar el día 28 y 29 de mes, alegando que las chinches la atacaban, en su trabajo jamás pensaron en correrla a pesar de su extraña enfermedad de 8 años, saliendo de su trabajo, recorría los bares de dos cervezas en dos cervezas, se iba cuando algún tipo pensaba en cortejarla, la empresa donde trabajaba iba en repunte por lo cual abrieron una sucursal a 300 km de distancia, de inmediato ella fue promovida y a regañadientes tuvo que cambiar de residencia, incluso cambio de religión y casi de forma inmediata se “curo” de las ronchas y por supuesto de los ataques de las famosas chinches, claro, ella de vez en cuando va a juntas a la Matriz de su trabajo donde todos la conocen como “la loca de las chinches” y crearon un mito curioso en esa ciudad, que consiste en que si te enamoras de un homosexual, las chinches te atacan de la nada, cada 28 días…

Este post no es con motivos religiosos ni homofóbicos, fue un post que me pidió un familiar y quise darle el gusto, espero lo hayan disfrutado.


lunes, 14 de julio de 2014

Después de la lectura

"Esta noche cierra los ojos y sueña que estas bailando conmigo..."

Recuerdo ese día se me hizo un poco tarde al salir del trabajo, me entretuve un poco en el puesto de periódicos por que un señor estaba hablando con el vocero, pedí mi revista semanal como religiosamente lo hago cada lunes, maldecía un poco porque cuando recién llegue a la estación el metro iba saliendo, yo empezaba a leer “vivir para contarla” de García Márquez en el metro, me esperaban cerca de 50 minutos de camino para llegar a casa para por fin jugar un rato On-line y despejarme de la jornada laboral, pero un “es buen libro, que malo que no saco la continuación el buen Gabo” me saco de mi lectura, solo sonreí era una chica bonita se me hacia un tanto conocida y le dije “recién empecé a leerlo, pero he escuchado buenos comentarios” ella solo me sonrío observe que en su reloj de pulso marcaban las 3:15pm después vi que ella estaba leyendo un libro que tenía el titulo tatuado “Después de la lectura” no traía autor ni editorial, la pasta era blanca parecía muy nueva, por lo que alcance a ver le faltaban pocas páginas para que lo terminara de leer quizás unas 20, seguí con mi lectura, ella estaba sentada en el asiento reservado y yo estaba parado casi frente a ella, no sé cuantos minutos pasaron la lectura me entretuvo por completo, hasta que un “Señor, su libro se le cayó” me hizo poner el separador en la hoja en cuestión iba a responder que ese libro no era mío, pero en verdad me dio curiosidad saber de él, solo extendí la mano y acompañado de un “gracias, muy amable” me apresure a guardar ese libro en mi mochila, faltaban cerca de 3 estaciones para llegar a casa, lo acepto no pude seguir leyendo el libro de García Márquez, me sentía culpable por haber tomado el libro pero me intentaba convencer a mi mismo para no sentirme mal por haber hecho esa acción y seguí en mi viaje, haciendo un promesa que lo devolvería si algún día volvía a ver a esa chica e intente recordarla por lo mismo que se me hizo un tanto conocida pero mis recuerdos no dieron con ella.


En casa después de comer, tenía una rara sensación quería yo leer ese libro, me senté en la hamaca que está en la azotea y encendí un cigarro mientras inspeccionaba el libro, parecía como si fuera un borrador pero empastado, las primeras 2 hojas estaban en blanco y después tenía una dedicatoria “Gracias por darme la confianza y por fin poder escribir esa gran historia. Un abrazo, Chilango” Después empezaba el primer capítulo pasaba pagina por pagina y sentía una gran conexión con ese libro, se me hacia una gran historia, me interrumpieron un par de veces mensajes al móvil, no esperaba yo llamadas de nadie ni mensajes de nadie, pero una amiga tenia la urgencia de hablar como era cada vez que se peleaba con su novio, el primer mensaje lo obvie y no conteste pero después tuve que cerrar el libro y ponerle un billete de 50 para que sirviera como separador, al contestarle el mensaje a mi amiga me di cuenta que eran las 3:15 am pfff me había metido tanto en ese libro que no me di cuenta de la hora, después de tranquilizar un poco a mi amiga me dispuse a dormir, pero no podía, quería seguir leyendo, tuve que aplicar la costumbre antigua que arraigue cuando no podía dormir, calentar un poco de leche y tomarla sin acompañarla de nada, y surgió efecto.


Recuerdo soñaba claramente que yo era “Julio” El personaje principal del libro y una ex novia era la novia del protagonista en la historia se llamaba “Yessica”, fue un sueño donde empezaba a vivir algo que no estaba en el libro, era una cosa impresionante, de pronto la alarma de mi celular me hizo salir de mi sueño, cuando me bañaba y desayunaba me daba cuenta que estaba pensando en seguir leyendo, al salir rumbo al trabajo ese día me toco irme en auto ya que ese día tenía que ir a otra sucursal y no llegaba hasta allá el metro, lleve el libro conmigo pero no tuve oportunidad de leer mucho, quizás unas 30 páginas en todo el día, en la noche recibí la llamada de esta ex novia con la que había soñado, me comentaba que soñaba que volvíamos a estar juntos pero que no éramos nosotros, parecíamos  como en una película ella me conto el sueño y fue el mismo que yo tuve con los personajes de “Julio” y “Yessica” pero no le dije nada, le dije que quizás era tanto que vivimos juntos que quizás ella lo traslado al sueño, no estuvo muy conforme con mi respuesta y me dijo “Ojala no siga soñando contigo, sigues siendo el mismo pinche sangrón de siempre… no sé porque te marque, aunque esperaba que me dijeras otra cosa, no te vuelvo a molestar a menos de que te vuelva a soñar” En seguida colgó el teléfono,  me quede pensando seriamente,  tome el libro y me dispuse a seguir leyendo, no sé si estaba con la idea aun de mi ex novia pero parecería que cada vez que hablaba de “Yessica” en verdad hablaba de mi ex.


Pasaron los días no sé bien a ciencia cierta cuantos fueron, pero recuerdo que en mi trabajo me hacían comentarios sobre si me encontraba bien ya que mi rendimiento había bajado demasiado ya no era aquel trabajador que se preocupaba por los proyectos ahora más bien en el tiempo, el tiempo libre lo destinaba a seguir leyendo, un sábado me toco trabajar, maldecía a mi jefe porque yo ese día tenia partido de futbol y no quería faltar, pero a regañadientes tuve que concluir un trabajo que no había terminado el jueves y viernes en calidad de urgencia con la clara consigna de que si no concluía a tiempo me iban a correr, concluí el trabajo cerca de las 3 de la tarde, me apresure a salir para seguir leyendo iba por la mitad del libro en el metro cuando escucho una voz “¿ya no te gusto García Márquez?” era ella la dueña del libro, me puse de mil colores al ver que me había pillado ella leyendo su libro, no sé que responder solo recuerdo que le dije “me siento en deuda, ¿te invito un café va?” ella solo sonrió y acepto con la condición de irnos en el metro, que fuera en ese momento y no después, acepte la oferta, me intente excusar y ella solo sonreía, tenía una sonrisa hermosa se me hacia un tanto familiar, la tarde transcurrió en una charla de conocimiento mutuo, un par de horchata caliente y un par de tartas de frutas, ella me hablaba del libro, acerca de que un ex novio se lo había regalado, lo había escrito en provincia y que era la historia relatada de un amigo de él, quería publicarlo pero jamás lo termino y decidió imprimirlo y regalarme una copia, dejo varias páginas en blanco esperando algún día reencontrarse con ese amigo para poder terminarlo, yo le dije que la historia que relataba el libro era algo muy general en esa ciudad van muchos chilangos incluso le platiqué el tiempo que yo viví ahí, ella consternada me incito a que lo terminara de leer y que le pusiera el final, nos veríamos en 1 semana para ver el final que yo había propuesto para el libro.



Se me hizo complicado en verdad terminar la historia, pase la semana haciendo borradores de cómo podría terminar ese libro hasta que por fin lo hice, 26 páginas fueron las que le incluí, el día pactado había llegado, yo estaba impaciente por saber su reacción sobre el final de la historia, pensaba que había echado a perder ese gran libro, nos vimos por la tarde del sábado en la misma cafetería a las 21 horas menos quince minutos, ella ahora pidió un chai latte, y yo una horchata, leyó el final y me comento que no era el final que ella se esperaba, que pudo contactar a su ex novio y que vendría más o menos a las 22 horas, estaba yo impaciente por fortuna estábamos en el área de fumadores, cuando me comento que ya estaba en la entrada le comente que iría al sanitario, no sé en verdad no quería estar ahí mientras el autor original leyera el libro, me senté en la barra cuando Salí del sanitario, me hice menso por espacio de 10 minutos, hasta cuando vi que el había terminado de leer el libro y manoteaba, me esperaba lo peor, una riña entre esos ex novios por haber terminado de esa manera esa historia, me arme de valor y volví, al ver al autor de frente solo reaccione con un abrazo lleno de emoción, el había sido un amigo cuando yo viví en provincia, vivía en el departamento de un costado de donde yo rentaba, me pregunto si yo había sido el que termino con la historia, le comente que si, charlamos un poco el me preguntaba sobre una chica que había sido mi novia yo respondí con la verdad, que fue como termine aquella historia impresa, el sonriendo me dijo “¿Que te pareció la historia? ¿si fue como sucedio? te tengo una sorpresa” no podía creerlo, el había escrito el libro sobre mi amorío con aquella chica, me quede sin palabras, ella apresuro a decir “Díganme que no es verdad, díganme que ese libro no es la historia de él (señalándome)” yo un tanto nervioso solo cerré con un “Jodida teoría del Caos, si ese día hubiera salido a tiempo, si ese día el vocero no se hubiera tardado, si ese día no hubiera tomado ese libro, esto no estaría sucediendo” el dijo el comentario que yo le hice en alguna ocasión “no existen casualidades en este mundo, todo son causalidades”nuestro silencio se vio interrumpido por un cantante urbano que iba cantando con su guitarra “…Esta noche abrazaremos nuestros pecados, tu belleza me guía hacia ti, como el sol ordena las estrellas…” detras de esa estrofa entro ella, al local, aquella que podremos llamarle "Yessica".