lunes, 24 de febrero de 2014

¿Por qué dejar las puertas abiertas?

"Deja a un lado los recuerdos
no pienso competir con lo que fuimos
deja de soñarte entre mis brazos,
deja de decir "es mío"
deja los planes que quedaron,
no me pidas que te cuente, lo que nunca hicimos."

El chaval no podía entender lo que estaba por hacer, después de tanto tiempo de conocer aquella mina por fin estaba pensando seriamente en dejarla de ver, ya en otras ocasiones por cosas del de aquello que llaman destino se habían dejado de frecuentar, pero ahora tenia la diferencia de que el chaval lo había externado por completo, aquello se había guardado en el interior de sus escritos ahora lo decia con tanta naturalidad incluso el chaval fantaseaba con un día subir a su auto con la mina y huir hasta donde el destino quisiera aventarlos y ahí empezar una nueva vida lejos de todo solo con ella, pero eso solo quedaba en una fugaz fantasía, tenía pensando un día comentarle a la mina pero al parecer nunca hubo aquel preciso momento, hizo lo más cobarde que uno puede hacer que es culpar al destino, pasaba querer tras querer del chaval pero la mina seguía estando en el pensamiento del chaval, pero ella no tenía cabida en el cajón del olvido por lo mismo el chaval no se cortaba cuando recordaba a la mina llamarle como casi sin querer no importándole la hora ya que decía que la mina era causa de sus desvelos y noches de insomnio, y bueno la mina tenía la mala costumbre de responder al llamado, tonteando un poco, platicando del que pasara y sobre todo de lo que ha pasado en la ausencia por lo mismo tuvieron pocas discusiones y de esas pocas nunca pasaron a mayores eran de esas discusiones que son ricas, aquellas discusiones que tienen como un final una sesión de besos y por ultimo un abrazo con aquel aroma cálido de un “no tardes demasiado en volver a abrazarme”.



La mina por su parte estaba ocupada en cosas de verdadera importancia como para voltear a ver lo que el chaval pensaba hacer a pesar de las amenazas, quizás no le dio mucha importancia porque sabía que hiciera lo que hiciera el chaval siempre terminaba por buscarle cuando él no se sentía del todo bien como había sucedido en ocasiones anteriores, sabía bien que el chaval tenía sus ratos de impulsividad y la mina solía crear una charla animada para poder apagar aquel gran berrinche que el chaval realizaba, quizás por eso no tenía reparo alguno en las decisiones que el chaval tomaba, sabia también que aquella puerta había estado abierta de par en par desde que se conocieron, los pocos obstáculos que habían eran fáciles de pasar digamos que no eran significativos para ninguno de los dos, la mina conocía tanto al chaval que sabía que le gustaba el whisky pero no le hacia el feo al tequila, cerveza y al brandy, sabía que su escritor por excelencia era Gabriel García Márquez, que el futbol era su pasión, que las palabras que decía estaban cargadas de sarcasmo, sabía que el chaval disfrutaba cualquier momento que tenía, no importando que no tuviera nada a la mano, sabía que prefería los cigarrillos cubanos aunque regularmente fumaba de los rojos, sabía que fue solo al concierto de Ismael Serrano, también sabía que vivió una gran experiencia cuando salió de casa a los 22 años, sabía que no le gustaba comprarse ropa, que prefería comprar un aditamento para su auto, sabía que su ciudad para vivir por excelencia era Guadalajara, sabia perfectamente que el un día le dedicaria alguna canción de Joaquin Sabina, sabía que prefería los antojitos mexicanos sobre una comida italiana, que odiaba el vodka y las ciudades muy calurosas, por lo mismo sabe que el chaval no importando la decisión que tome va a dejar la puerta abierta, por si algún día ella piensa en volver… 

4 comentarios:

  1. hay chaval, me recordaste otras cuatro canciones mas de el poeta de ubeda y sin embargo...

    que no daría uno por una noche sabinera en cualquier rincón del mundo apersonado o acompañada y con el flaco de fondo

    ResponderEliminar
  2. Que bueno Jo que te hice recordar al Flaco, quizas cuando uno tiene una mina Sabinera y la deja ir, tiempo despues se da cuenta que la mikna valia mas que la relacion...

    ResponderEliminar
  3. ¿El futbol era su pasion? Desde ahi debio terminarse todo.

    Vaya que hace pensar tu escrito en esos escenarios donde permiten que la entrega y desmedida pasion nuble la logica. Algo que pasa mucho.

    ResponderEliminar
  4. Asi es @Alexander todos tenemos un gran mal que saca el codigo postal... y es verdad por eso quizas cuando uno esta enamorado, lejos de viviruno disfruta.

    ResponderEliminar

Recopilando un poco de la locura