jueves, 29 de mayo de 2014

Sigo siendo el mismo

“Caminando por la vida, solo pido nunca dejar de hacerlo, quiero seguir conociendo, quiero seguir caminando.”


Sigo igual de despistado, sigo caminando por el filo de la banqueta cuando tiene el color amarillo pintado, sigo sin pisar las líneas en los cuadros en el piso cuando no tengo nada que hacer, sigo pensando y escribiendo, pensando de pie y escribiendo en el piso, sigo escuchando trova y ska, sigo jugando al futbol al igual sigo viviendo de la misma forma, solo he cambiado un poco, ya mi vestir es un poco diferente, prefiero el whisky sobre la cerveza, prefiero los cigarrillos rojos a los de sabores, me gusta más escribir en un cuaderno que en una computadora, me gusta ver la sonrisa de los demás y contagiarme de ella, me gusta ver a la gente a los ojos y no tanto a su boca, he cambiado poco en este andar de los años, ahora tengo barba, lentes, camisa, corbata, suéter, ¡que jodido soy!, me recordaste que vestía un poco más informal, mi outfit era unos jeans con unos Vans o DC una playera con mensajes en contra del gobierno y mis inseparables sudaderas de pordiosero, pero creo sigo siendo el mismo, si acaso ahora un poco más social y tolerante. ¿Cuándo fue esa transición? Cuando deje de soñar en ser un tipo que luchaba por la igualdad social y me convertí en un jodido capitalista que ahora sueña con tener un buen auto, una buena casa, un buen equipo de audio, unas zapatillas de soccer de marca, mis hackies las he cambiado por algún balón Adidas, ahora ya no mendigo, ahora ya viajo.


No he cambiado de amigos si acaso se ha hecho más grande mi circulo de amistad, no he cambiado de forma de pensar, si acaso he adoptado malas modas, no sé cuándo deje de escribir de mi para empezar a escribir sobre alguna mina, no sé cuándo me empezó a preocupar más el comer varias veces al día y no jugar futbol todo el día, mi credencial de estudiante se cambió por una cedula profesional, mis conversaciones han cambiado un poco, ahora ya hablo de lo que hablan los demás, ya acudo a bares y a uno que otro antro, mi soledad ha cambiado, ya no me acompañan siempre mis cigarrillos ahora me acompaña una Scheaffer y un cuaderno de Cielito Café, te alegraste por el libro que leía en esa ocasión “ Los hijos de Sánchez” me dijiste “-Hasta que por fin dejaste a García Márquez “, pero bueno quizás siga siendo el mismo solo que ahora con una máscara un poco más social, pero bueno, pronto escribiré sobre ti, sobre estos 6 años que no nos vimos (que no eran 8 como decías), pronto escribiré aquella historia que duro un par de horas en el centro de la Ciudad de México y que quizás tendrán que pasar otros 6 años para volver a vernos.



Te diste cuenta sigo sin aprenderme los nombres de las personas, sigo dando besos con sal, sigo viviendo en el pasado solamente recordando, sigo enamorándome de minas en secreto, sigo comiendo carne y sigo siendo aficionado al Necaxa, sigo con mis comentarios sin sentido, sigo soñando con dragones que me sonríen, me sigo resistiendo a viajar en avión, sigo comiendo en la calle y sobre todo sigo siendo el mismo, aquel que viaja en el Metro y se queja de todo lo que pasa en tiempo y forma…



4 comentarios:

  1. ¡Por fin! eres el primero que "conozco" que ha leído Los hijos de Sanchez, ¡Aleluya!


    ¿No podrías como favor especial quitar la palabra verificadora? Juro que no soy robot, lo jurito por dios.

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    1. Recién lo ando leyendo... Perdón ya quite el verificador, Jajaja no sabia que estaba activado...

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  2. Creo que lo importante es no perderse por completo y no lo hiciste. Como se dice, hay que adaptarse... Pero aun así siempre se puede conservar una convicción. Es más, si de algo sirve este pensamiento, creo que uno sólo puede modificar algo, por pequeño que sea, desde adentro :)

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    1. Gracias -Flo Marino - tienes razón, pero aún así pega un poco el recordar tiempos muy buenos, y comodices la mmodificación debe de ser desde adentro...

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Recopilando un poco de la locura