lunes, 23 de junio de 2014

Los recuerdos tienen fecha, pero sobre todo presencia.

Muchos pensamos en los amores que pasan y en los que dejan huella, los que amas y por lo que te desvives. Aquellos amores que en muchos aspectos dejan en tu memoria una huella difícil de olvidar, difícil de arrancar.

Pero también hay memoria custodiada por nuestro subconsciente que pocas veces revelamos, nuestra  memoria de cada uno solo a veces deja a salir un pequeño detalle de aquel recuerdo en un escrito o en una pintura, donde en medio de una palabra o pincelada toma posesión la atención de una vivencia.

En un lienzo cada matiz gris que es cubierto por un rojo diverso al que conocemos pone ahí, un espectro de la salida de un sentimiento que deseamos volver a vivir, mientras nuestro consciente soluciona la perdida de las emociones ahí gastadas, ahí aprendidas y también sufridas.

La locura por escribir cada vez que sacábamos un papel mientras tomábamos un buen trago de alcohol, en realidad era por controlar las pinceladas teñidas de rojo que habíamos vivido y no pensar en todo aquello que no volvía y había sido un difícil golpe al interior de cada uno de los escritores del blog.

Es cierto, pensábamos  en los amores y lo maravillosos momentos que la perfección de ciertas personas nos brindaban en algún momento. Pero ¿qué decir de los recuerdos que nos hacían regresar hacía las cosas que no habíamos de controlar? aquellas de las que habríamos de llorar y de las que habríamos de enloquecer por entender.

Esos recuerdos eran los retos que tratábamos de ocultar, que tratábamos de controlar y de lo que en realidad queríamos aprender, pues después de todo ellos sabía que nosotros no pensábamos en negar la locura, aunque el camino de negar la misma para nosotros era el más grande reto al aceptarla y retarla en cada palabra escrita.

En nuestro mundo, no había juego ni guerras, ni bien ni mal, tan solo los sobrevivientes trataban de mirar a un rival por su interior que se apoderaba en nuestro subconsciente en cada locura pensada y expresada.

Sin embargo este equipo del blog aún mantiene y pertenece a un más allá de toda locura o razón, lo logrado en cada publicación al ir al más allá de lo vivido en una justa de su interior por causar en cada historia aquellos tintes no solo del amor vivido, sino también del ruido sufrido, es porque se restablece en la locura del blog, los más sublimes esquemas de una vida que inclusive los más locos de nuestro escritores aún no entienden al ver esos trazos rojos que plasman en cada lienzo que llegan a pintar.



Para los que aún sobrevivimos por aqui. Atte. Lopezkin

1 comentario:

  1. Mi hermano... La locura sigue latente y que bueno que usted sigue en este gran viaje... Escribiendo locuras... Vivir de los recuerdos no es malo, pero escribirlos es parte de nuestra locura... Ojalá siga en este viaje... Y siga degustandos con su escritura ... Gracias por todo...

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Recopilando un poco de la locura