miércoles, 20 de agosto de 2014

¿Que estas escribiendo?

“…antes de nada has de saber 
que no soy recomendable. 
No tengo alas para llevarte…”  

Recuerdo una noche lluviosa de esas que solo son en verano, yo quería andar en bici como es mi vieja costumbre, traía mi bicicleta que había rodado ya en varios estados de la república y solo un par de veces me había dejado varado, una bici que no es de montaña es mas ni de velocidades, es una bici estilo retro que se frena para atrás, andando en un viaje por algunos pobladios visitando fiestas patronales y comiendo de una manera muy rica decidí darme un descanso visite un par de ciudades y mi bici siguió rodando, día tras día pocos kilómetros quizás 15km al día bastaban para conocer los poblados y pequeñas ciudades, hasta que un día pare en una ciudad pequeña de esas que están en plena transformación hacia lo que llaman modernidad, después de llegar a un buen hostal baje mi bici del auto y Salí a rodar la llanta, el clima era un poco fresco y eso me gusta, me pare en una nevería deje mi bici atada con cadena y candado al poste entonces entre y pedí una nieve de chongos zamoranos, que rica estaba, bastaron quizás 10 minutos en lo que sentado preguntando que recomendaciones había del lugar, después de hacer mi ruta, volteo al piso y de mi bici solo quedaba la cadena rota con el candado puesto, ¡No! ¿Qué carajos paso acá?, pregunte de nuevo en la nevería si no sabía quién robaba y me comento que recién empezaban a robar ahí argumentando que gente de fuera estaba haciéndolo solo lamente ¡Pinche modernidad!, fui a la comisaria para ver de qué forma podía recuperar mi bici pero la respuesta es la misma “Si encontramos su bici le marcamos al número que usted nos dejo aquí” pfff resignado regrese al hostal donde me quedaba, les conté la historia y me comentaron que es el pan de cada día, salió el comentario que había promociones en una tienda deportiva quizás ahí podría encontrar otra bici, estaba un poco dudativo tantos viajes y kilómetros en esa bici era complicado buscar otra, ni que fuera una novia para encontrarle un reemplazo pero bueno me fui a dormir con la ilusión de que me marcaran al día siguiente.


Como no obtuve respuesta y mi camino tenía que seguir decidí salir a la mentada tienda era en una plaza comercial que era el claro ejemplo de la modernidad que no concordaba con la pequeña ciudad y dentro estaba la tienda deportiva si en verdad había descuentos aun así la bici era más cara que mi bici anterior aunque era de montaña con velocidades y freno delantero de disco estaba un poco dudativo al comprarla en eso se acerco una chica muy bonita, preguntando que se me ofrecía, la verdad ya no se me ofrecía nada pero le mentí, le dije que estaba indeciso en que bici elegir y no sé que me dijo la verdad yo estaba perdido en su sonrisa, solo con mi cabeza daba muestras afirmativas pero en verdad si ella en ese momento me decía que corría más rápido que el tren bala de todas formas le seguiría afirmando, era muy bonita recuerdo bien, muy alegre y con una sonrisa que cualquiera hubiera comprado cualquier cosa aunque no la necesitara, intente hacerle un poco de conversación para estar más tiempo con ella, hasta que me comento que ella estaría en la caja para seguir haciendo su trabajo, yo sabía que quería una bici pero también quería seguirla viendo, así que le comente que iba a ver otras bicis haber cual me convencía en otra tienda, a lo que contesto “vas a regresar, te apuesto a que regresaras” le aposte un café y salí de la tienda, ya no pase a ver otras bicis me estacione en un café y empecé a recordarla, no sé que tenía esa sonrisa es la primera vez que no me enamora una mina por el argumento, pensaba en no volver y esa misma tarde agarrar mis cosas y seguir mi camino, pero al final de 3 tazas de un rico café artesanal tome de decisión de ir al otro día por la bici, tome las llaves de mi auto y fui de nuevo a la tienda, busque a la chica y le comente que si no había problema si al otro día la compraba por lo de las comisiones, con una sonrisa recuerdo que me dijo que no ella no era acreedora a comisiones, creo que me alegre porque ella me regalo una sonrisa enseguida me pregunto si ya había comido y esta vez no le mentí, le dije que no,  ofrecí a esperarla cuando tuviera su hora de comida para invitarla por el gran gesto de la bici, y bastaron 10 minutos para que saliera por la puerta estaba yo escribiendo sobre ella cuando la vi parada frente a mí, por poco y me pilla, “¿Qué estas escribiendo?”me dijo, nada en especial, una remembranza de mi viaje (le volví a mentir) fuimos a un local de comida rápida que no era mi favorito pero creo que desde ahí es mi preferido, mientras comíamos platicábamos un poco, gustos, vivencias, me empezó a platicar sobre su vida personal, todo iba bien hasta que me dijo que tenía novio, ahí fue cuando todo se derrumbo toda mi historia imaginaria se había ido a la basura en una fracción de segundo, no sé por qué pensaba yo eso si tenía que seguir mi camino, me pregunto por la pulsera que traía puesta le dije que era de la buena suerte, vi que le gusto pero no quise dársela, no sé porque, lo bueno que sonó la alarma de su celular y nos notifico que ya hora de que regresara a trabajar, le agradecí la espera con la promesa de que iría al otro día por la bici, me comento que estaría esperando con una sonrisa, me quede sentado escribiendo quizás me propuse que su historia de vida era tan complicada y ella siempre con una sonrisa en el rostro que era digna de hacerle un gran escrito, incluso llegue a pensar como los de antes en robármela, pero después ese pensamiento se esfumo cuando recordé que con problemas podía mantenerme a mí.


Fui al otro día religiosamente a las 11 am esperando encontrarla, pero no la vi en la tienda, pregunte por ella y me dijeron que era su día de descanso, nooooo, tendría que esperar un día más para poder verla, me resigne y tuve que tomar otro día mas así que ese día me dispuse a alcoholizarme por la noche con los del hostal, recorrimos un tercio del total de los bares con la esperanza de encontrarla pero ella no estaba en ninguno de ellos así que al salir el sol nos fuimos a guarecer de nueva cuenta al hostal. Desperté algo tarde quizás eran las 3 pm con una resaca de los mil demonios, no sabía que seguía haciendo en ese lugar hasta cuando me recordaron con un “Y ya compraste la bici”  les dije que no, que no tenían en stock y por eso que había quedado, ya cuando no me veía tan averiado de nuevo Salí en su búsqueda ya era un poco tarde quizás las 8pm llegue a la tienda y la busque pero ella no estaba, pregunte y me dijeron que tuvo que salir temprano, me maldije a mi mismo por haberme ido a embriagar, ya no me podía quedar un día más, pregunte por la bici y me comentaron que aun la tenían con un descuento incluso mayor por un rayón que tenía en el cuadro así que la pedí para seguir con mi rutina, recuerdo vi su nombre en un cilindro de agua, no sé cómo le hice me quite la pulsera y la coloque abrazando su cilindro, me retire y me sentía más jodido que cuando llegue pero bueno también con bici nueva, ahora solo me quedo con la esperanza de que la pulsera ella la haya tomado y si algún día ve en el Dije que traía ahí viene mi correo y mi número telefónico por si algún día piensa en volverme a ver…


Bueno este relato es totalmente ficticio, no he perdido mi bici…




4 comentarios:

  1. Ficticio o no, es un relato con estelas de realidad ¿Quién no te asegura que un día si pierdes la bicicleta?

    Pero no te preocupes, que si sucede esto yo te invitaré una nieve de pasta.

    Saludos.

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  2. @Lucifer jajaja gracias por los buenos deseos, woow nieve de pasta ¿cómo las de Uruapan y/o Nueva Italia?, aunque no se si sea bueno perder una bici por una nieve de pasta...

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  3. Lo que me hizo gracia es que preguntaras quien roba ahí :P pero bueno es ficticio.

    Saludos

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    Respuestas
    1. @la MaLquEridA jajaja yo he preguntado así en algunas ocasiones...

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Recopilando un poco de la locura