lunes, 25 de agosto de 2014

Tu nombre en una lata

“… yo le doy mi querer al querer
Y lo doy para toda la vida
si quisiera vivir de placer,
me buscaba un amor de cantina…”


Es complicado recordarte y más cuando tu nombre me aparece hasta en una lata de refresco, sabes hoy leí aquellos escritos que seguro ya nadie recuerda, también te encontré en una plática con un amigo, no sé de donde saliste ni porque saliste a flote pero ahí estabas te recordé cuando me dijiste que sería mejor que me quedara, sabes ese día lo pensé tanto y quería cambiar de opinión pero recordé que las cosas que se piensan no salen como se planean así que me decidí por un “Chingue a su madre me voy” no todo fue mal a partir de ahí empecé a recordarte a cada momento, tu indiferencia en verdad me incomodaba tanto que empecé hablar de ti en todos los lugares donde podía plasmar mi sentir con mi pluma, esa Sheaffer escribió en la piel de una mina, en los tickets de compra, en las notas de remisión, en los cuadernos, en los volantes de anuncios y en un sinfín de lugares, solo con el objetivo de recordarte.

Solo esperaba que leyeras todas esas letras y nos encontráramos me dieras un abrazo de aquellos que me hacían olvidar mi nombre y un beso de aquellos que me recordaban que yo era un exiliado mas, recuerdo cuando decías que tu casi no hablabas que no sabias de donde te salían tantas palabras cuando estabas conmigo, recuerdo tanto esas pláticas que el único fin era estar juntos, buscábamos el pretexto de cualquier tema para tener una ligera discusión y enamorarme de tu sonrisa, recuerdo como te ponías roja cuando te adulaba y como me sonreías de una manera picara cuando te robaba un beso, recuerdo también como te molestabas cuando te agarraba una nalga en la calle, pfff que bonito se siente recordar.

Han sido de esas cosas tan fugaces pero que más he disfrutado en mi vida, quizás disfrute en días lo que debí de haber disfrutado en años, igual adulabas lo que escribía por que sabias que tú eras la causante de esas letras, quizás hoy en día ya no recuerdes aquel café, aquella cerveza, aquel helado, aquellas palabras, aquellos besos y abrazos, aquella multa de transito, incluso creo que ya no recuerdas ni quién soy yo.

Sé que de vez en cuando aun me lees y esbozas una ligera sonrisa en señal de triunfo porque sabes que aun hablo de ti, se también que el destino me utilizo solo para que encontraras a la persona que hoy en día te hace feliz, también se que te extraño cuando fumo solo y solo susurro tu nombre.


Dirás que solo te escribo cuando te sueño, o dirás que te sueño cada vez que te escribo, pero solo era para recordarte que esta vez te escribo porque en una singular lata de refresco me apareció tu nombre…



5 comentarios:

  1. Cristian : Te leo y es como leer mis propios pensamientos ,comparto mucho de estos sentimientos que compartes,el como los expresas es exactamente como a veces (mas seguido de lo que quisiera) quisiera poder decirle a alguien que como tu me lo recuerda todo, lo que sea hasta el mas minimo detalle ,mi parte favorita "quizas disfrute en dias lo que debi haber disfrutado en años" Constantemente pienso eso...un placer como siempre ,saludos!

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    1. no se si sea bueno o malo, pero lo tomare como algo positivo, en verdad escribo por como me siento... ya se, muchas veces pasa eso (disfrutar en dias lo que se pudo hacer en años) pero el chiste es disfrutar...

      Un abrazo grande y fuerte, como los recuerdos.

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    2. Creo que es bueno poder ver que no eres el unico que a veces se siente asi ,y es verdad ,al final lo bailado nadie nos lo quita ,saludos!

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  2. No hagas caso a esas latas, son del diablo.

    Y no del diablo en la forma chida.

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    1. Ya se, pero fue algo extraño, ya casi no esta en mis compras semanales ahora es una casual y la casual se convirtió en causal, para un nuevo post.

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Recopilando un poco de la locura