jueves, 30 de octubre de 2014

Horas extras


Después de una jornada agobiante de trabajo maldecía por no haber podido ir a jugar en la noche futbol, maldecía al horario de invierno porque ya estaba obscuro y maldecía  que la empresa acababa de rentar un piso en ese edificio y para mi mala fortuna olvide dar aviso a vigilancia que me iba a quedar hasta tarde y me habían cerrado la puerta con llave, después de varios intentos por abrir aquella puerta de cristal jamás pude, bueno por lo menos aun tenia demasiado trabajo, marque a la empresa de seguridad y me comentaron que en cuanto localizaran a su personal de inmediato me abrían, decidí avanzarle un poco al trabajo total tenía que hacer algo, empecé a redactar unos informes, después de casi 90 minutos volví a marcar, me comentaron que ya estaban localizados pero por cuestiones de un evento religioso era casi imposible llegar de inmediato, les tomaría un par de horas como mínimo, maldije a esa congregación de gente, enfadado abrí la ventana de la oficina y me fume un par de cigarrillos mientras escuchaba música, poco antes de acabar el segundo cigarrillo escuche como si hubieran tocado la puerta, avente el cigarrillo por la ventana y me diriji a ver quién era, pff creo que no era nadie, maldije de nuevo, seguí trabajando un poco, sentía un cansancio enorme tenía ganas de apagar la computadora y dormir en lo que llegaban los de seguridad, acomode las sillas y me tape con mi chamarra y cerré los ojos.

No recuerdo cuanto dormí hasta que me despertó el sonido de mi celular para colmo no alcance a contestar pero remarque el numero ya que aparecía sin nombre, para fortuna era una amiga que tenía tiempo que no sabía de ella, al parecer me hablaba por que había soñado conmigo y quería saber cómo estaba, después de unos 15 min de platica empezó a confesarme el porque me había marcado, fue sueño que al parecer no era nada agradable se escuchaba como si quisiera llorar, wooow vaya sorpresa pensé, después de 3 años de no saber de ella y que empiece querer llorar por un sueño pfff que jodido día, en verdad no le estaba poniendo mucha atención, hasta cuando escuche que estaba yo encerrado en una oficina con una puerta de cristal, ella ahí hizo una pausa y dijo “mira jodido sueño, tanto que te molesta trabajar fuera de tiempo que te soñé en una oficina”, y prosiguió “estabas encerrado y como que escuchabas ruidos porque corrías a la puerta de inmediato, pero te volvías a regresar, luego como que veías a alguien por que gritabas y pataleabas como queriendo hacer ruido, después, te quedabas estático mientras veías a la puerta, traías  un celular azul en la mano y solo viendo, no hablabas ni hacías algún movimiento, no se alcanzaba a ver qué pasaba enfrente de ti pero te aventabas hacia atrás en una silla reclinable, lo que hacía que dieras una vuelta por completo, después la luz se apagaba y solo se veía la luz de tu celular, no se veía nada más, de pronto se veía tu cara como gritando y caía tu celular al piso” hizo una pausa y soltó un grito antes de proseguir “entonces se prendían las luces y tú estabas tirado en un charco de sangre, al parecer muerto”  intente tranquilizarla le dije que quizás había sido solo un mal sueño, no le dije que estaba encerrado en la oficina, ella ya un poco más calmada me pidió que me cuidara mucho, después antes de despedirse me hizo que prometiera me dijo “Prométeme que te vas a cuidar mucho, tengo una mala sensación” le hice esa promesa y deje el celular sobre el escritorio de inmediato sonó el teléfono de la oficina me apure en contestar y para sorpresa eran los vigilantes avisando que tardaban alrededor de media hora, colgué el teléfono y me volví a sentar en la silla.

Me estaba intentando dormir cuando escuche como si alguien dijera mi nombre, Salí a ver y no había nadie regrese a mi lugar y solo atine a cerrar la ventana, de pronto escuche como pegaron en la puerta, lo supe porque se sintió la vibración aparte del golpe, agarre mi termo y lo llene de agua, quizás pensaba que alguien que entrara al menos podía propinarle un buen golpe, pero no se veía ninguna huella en el cristal pero había algo raro, una mancha de sangre como a un metro setenta, más o menos a la altura de mi cabeza, no daba crédito a lo que veía, recordé aquellos viejos rezos que mi abuela me enseño y me encomendé a todos los santos que recordé en ese momento, me valió madre a la religión que pertenecía cada uno yo seguía rezando, de pronto se sintió como un escalofrió, sentía claramente como la temperatura empezaba a descender y sin más la luz se apagó, pero mi computadora seguía prendida lo veía por la pantalla, corrí hacia mi computadora y a medio camino sentí como si me hubiesen metido el pie y caí, no se veía nada solo sentí un golpe en mi cara pero era un golpe raro, no se era raro, me alzaron del cuello y yo intentaba defenderme aventando todo lo que tuviera a la mano y soltando golpes y patadas pero no atine a ninguno, me estrellaron contra el cristal de la puerta y logre ver que dejaba una mancha de sangre de este lado, exactamente como la que estaba por la parte de a fuera, gaste quizás todas mis energías en intentar librarme de esa situación, recuerdo que solo recitaba “Llévate lo que quieras, ahí están las llaves del auto y mi cartera, pero cabron ya no me des en la madre”  escuche una risa burlona y de pronto como caía al piso, como pude me levante e intente salir, logre tirar la puerta quizás por el miedo que traía, cuando iba a bajar las escaleras sentí un golpe que me hizo caer en la cabeza vi como mi termo caía delante de mí con una clara mancha de sangre.


Desperté cuando sentí mucho frio, intente pararme y una mano me pusieron en el pecho abrí los ojos y vi luces blancas, al parecer estaba en una ambulancia, los paramédicos me habían dicho que había pasado, les relate la historia y por supuesto que no me creyeron, después escuche una voz familiar, era la del vigilante me decía que el si me creía, que hace tiempo un vigilante lo habían encontrado muerto y desde ahí no se quedaban a cuidar ese edificio de noche, lejos de aliviarme me causo más terror, ¿Qué era lo que me había pasado? ¿Por qué me había sucedido? ¿Qué chingados quería?, llegamos al hospital de inmediato la medico pregunto “No te hubieras resistido al asalto, mira cómo te dejaron” le explique lo que paso, me pidió los datos de donde había sido y le di la dirección, de sus ojos solo brotaron lágrimas y con una voz temerosa me dijo “Tienes mucha suerte chaval, hubieras sido el quinto de ese edificio” solo sonreí y pregunte por mi amiga, la medico me pregunto el nombre de la chica y cuando se lo dije, hizo una mueca de desaprobación y me dijo que ella había sido la última victima de ese edificio


12 comentarios:

  1. Chingon!, me latió!, por eso digo que trabajar siempre es malo y luego horas extras peor! sobre todo cuando to las pagan al doble

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    1. es lo que también yo digo, no es bueno quedarse horas extras ni aunque las paguen extra...

      Un abrazo Vanchi, ya saca las chelas.

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  2. Estuvo buena la historia aparte es como muy acorde con las fechas por las que estamos, chingona!, que a mi este tipo de historias en cualquier parte del año me encantan, pero bueno si estarian bien unas buenas chelukas

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    1. ya se vanchi, ya vez que te gustan las cosas asi como aquellas que no tienen una explicación viable.

      Anímate a Escribir, al fin que ni haces nada en tu trabajo.

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  3. Hoy vengo con mi espiritu y mi vena poetiza porque la catrina me mando a entregar una premisa.

    de tanto que uno escribe no se sabe a que hora ni como va a morirse pero eso si querido, no dejes de hacerlo ni porque la flaca esa nos pele los dientes

    :)

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    1. como digo yo escribiendo,
      en esta mañana corriendo,
      con tu calaverita me pille sonriendo,
      y así escribiendo,
      seguiré jodiendo.

      Un abrazo ¡JO! de esos que se dan los Lunes cuando aun hace un poco de frío...

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  4. Buuuu, ¡qué buena historia! Que bueno que no la leí en la noche porque luego me da miedito. Pero más miedo me da trabajar.

    Saludos.

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    1. jajaja no da miedo Luci, miedo debe darnos el que algún día nos quedemos atrapados en un sueño en el cual no la este pasando uno bien y no poder despertar... así como a veces pasa con la vida...

      Disfruta!

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  5. Queda más que claro, trabajar puede matarte. Y de forma pronta y expedita.

    Hay que trabajar en volvernos millonarios...para asi ya no tener que trabajar. :)

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    1. jajaja ya se Alexander, tu comentario me hizo referencia a una historia de esas de cursos de superación, donde un tipo vive en la costa vendiendo cocos, y después va a la ciudad a trabajar, para hacer dinero y dejar de trabajar y seguir vendiendo cocos...

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  6. hola gracias por este blog me gusta mucho leer le y las cosas que escribe me facina muy muy differente excursiones en estambul

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Recopilando un poco de la locura