martes, 2 de diciembre de 2014

prefiero su sonrisa y un cafe

Y si, hoy la vi y su sonrisa no me cautivo…



Era otoño y las tardes eran tan grises como mis calcetines, la resaca del verano había traído a una mina en mi pensamiento, ella una mina que desde que la vi en el ascensor por primera vez me cautivo, aquella mina con una sonrisa me devolvió el saludo y que religiosamente cuando terminaba la jornada laboral me la encontraba en el mismo sitio, piso 16 del elevador, por un momento he de aceptar que pensé plenamente que era una coincidencia, pero después caí en cuenta que lejos de ser una coincidencia era parte del destino, aquella sonrisa me hacía terminar el día de una forma estupenda, el tiempo pasaba y no había nada más entre nosotros que un “buena tarde” y ella me sonreía, no sé cuántas sonrisas pasaron ella me alegraba la salida pero un día, esperaba impaciente el elevador al descender al piso 16 ella no estaba ahí, maldije mientras miraba mi reloj y veía que eran las 17:04 dos minutos más tarde, pfff maldije a mi mala suerte “Puta madre, para que putas pase al baño” pero no había marcha atrás, me dirigí a mi auto y Salí, encendí un cigarrillo, al parecer me había traído mala suerte no haberme reencontrado con ella, el tráfico vehicular estaba mucho más pesado que de costumbre, al parecer había una manifestación para protestar por un mal gobierno, los cigarrillos se me había terminado y no traía chocolates en el auto, revise la aplicación de tráfico en mi celular y caí en cuenta que la tarde iba a ser tan larga como el silencio de la chica del elevador, saque mi pluma, apague el auto y me puse a escribir en el reverso de los tickets de compra, escribía sobre no sé qué cosa pero yo escribía, de pronto justo cuando el atardecer estaba cayendo y la luz del ocaso me lastimaba un poco, alcé la mirada y vi que en una moto iba una chica sin el casco puesto y sorteando los vehículos que le tocaban la bocina, pfff era ella, me quede impactado y la seguí con la mirada hasta cuando salió de mi campo visual, me puse feliz, lo supe porque subí el volumen de la música y empecé a cantar a pulmón abierto, después recordé una ruta alterna y me encamine a llegar a casa cantando pero sobretodo sonriendo.

Paso el otoño como pasan las historias tristes y ruines, el país seguía yéndose a la mierda, la chica del elevador casi todo el otoño no la vi más que ese día cuando ella iba en la moto, mi trabajo estaba en riesgo, mi novia me había dejado, había vendido mi auto y ahora tenía que soportar el metro, por dicha situación una gélida mañana de invierno se me hizo muy tarde gracias a que la gente del metro se unió al paro nacional e hice un par de horas para llegar al trabajo, solo me presente al trabajo esperando lo peor, estaba leyendo un libro de cuentos que recién había mandado a un concurso mientras esperaba el elevador, de pronto sentí extraño, de esas veces que sientes como si te estuvieran viendo, cerré el libro y me di cuenta que el elevador ya había llegado, me subí y detrás de mí se subió una persona que no había visto mientras esperaba el elevador hasta cuando me dijo “buenos días, ya tenía tiempo sin verte, pensé por un momento que ya no trabajabas aquí” no sabía qué hacer, por mi cabeza pasaron mil respuestas en una fracción de segundo, no recuerdo que pensaba de lo único que estoy seguro que sonreí y contesté “buenos días, ya tenía tiempo que no coincidíamos, pensé lo mismo al no verte, pero sabes quizás hoy sea mi último día, no me ha ido muy bien y quizás con este retraso ya tengan para echarme” ella solo se me quedo viendo como pensando en una posible respuesta, y presiono mi piso y no puso el 16  que era al que ella iba regularmente me dijo “solo sígueme la corriente, si de todas formas te van a correr déjame intentar algo que siempre he querido hacer” solo le dije que sí, me platicaba un poco referente a que a ella la mandaron a Guadalajara por parte de su trabajo iba a aperturar la sucursal que ella no quería pero económicamente era mucho mejor y también un mejor rango, en eso iba hasta cuando pum me beso, exactamente entre el piso 12 y el 14 donde debería de estar el 13, no supe que pasaba, disfrute tanto hasta que el Sonido del elevador nos hizo regresar en sí, bajamos del mismo y me murmuro “te sigo a recursos humanos” caminamos ella aun costado mío, no me di cuenta hasta que una compañera se me quedo viendo y en el intento de saludarla con la mano, me di cuenta que venía tomado de la mano de la chica, aquella chica que vi por el verano y en otoño deje de verla, aquella mina que recién acababa de besar en el ascensor, pffff solo me limite a sonreírle, llegamos a RH pedí hablar con la chica, y nos atendió, ella empezó hablar, casi soltando el llanto, con lágrimas en los ojos se aventó una historia digna de una película, después se recostó en mi pecho y me solo atine a decir “Por eso no he rendido tanto, ir y venir de Guadalajara y trabajar me están matando, incluso hoy venía a dejar mi renuncia”  jamás hice Clic con la de recursos humanos, incluso debo de decir que no nos llevábamos nada bien, pero algo paso, quizás esta mina le ablando el corazón, me dijo “te adelanto tus vacaciones para que hagas mudanza a  Guadalajara y en 10 días te presentas en la sucursal de allá, te paso el escrito por paquetería” no podía creer, me quede mudo por unos instantes, por más que quería no creía esas palabras, solo opte por decirle a la mina “tenías razón, se lo debí de haber dicho hace tiempo” después me dirigí con la de Rh “Muchas gracias Lic, créame que esta decisión nos hace muy felices, espero su correspondencia” Salí de la mano de aquella chica rumbo al ascensor, me dio un beso grande tan grande como mi alegría en ese momento, me dijo que la acompañara al piso 16, solo pasamos por sus cosas y nos retiramos.

No sabía qué hacer, solo me limitaba a besarla, ella me pregunto porque jamás pase de la sonrisa, no supe que responderle, pero le agradecí que ella si se atreviera, fuimos a mi depa para ver que hacíamos, ya teníamos trabajo en Guadalajara y quizás un gran inicio, pero ella no sabía nada de mí y yo de ella solo sabía lo rico que besaba, después de una charla larga me comento que estaba soltera, que empezó a entrar un poco más tarde y por lo consiguiente salía más tarde por eso no nos volvimos a encontrar, nos pusimos de acuerdo en la cama, no podía creerlo es la primera vez que me enrolaba como una mina así, decidimos en 4 días salir a Guadalajara íbamos a rentar juntos y conseguí una mudanza para llevar todas mis cosas, el depa lo puse a rentar y en Guadalajara todo iba bien, si ella sonreía yo era feliz y si yo era feliz ella sonreía, jamás pensé que aquella chica del elevador iba a ser mi destino; aunque el gusto 10 años, ella conoció a un narco que puso una empresa en Costa Rica y ella es la gerente de la misma, por mi parte me convertí en un alcohólico, desde que ella me dejo yo agarre la farra, Vendí el departamento del DF, vendí todas las cosas del departamento de Guadalajara y después en la borrachera mate a una persona, el abogado que ella me pago cuando se enteró me sugirió hacerme el loco para evitar la pena en la cárcel, así que ahora me dedico a escribir cuentos e historias desde un psiquiátrico, donde por las tardes suelo deambular por los ascensores con su foto en la mano pensando en algún día, reencontrarme con ella.




5 comentarios:

  1. Rayos, me puso triste.

    Es bueno, muy bueno. Saludos.

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    1. No se ponga triste, triste para quien viva esta situación y no la disfrute...

      un abrazo.

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  2. bueno no cabe duda que el destino no trabaja para un toda la vida.

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  3. hola gracias por este blog me gusta mucho leer le y las cosas que escribe me facina muy muy differente excursiones en estambul

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Recopilando un poco de la locura