lunes, 16 de febrero de 2015

No quería que te despertaras

“Te escribo por no perderlo,
Por no dejarlo, por no olvidarme,
Que a veces tal vez sin quererlo,
Me estés escuchando” 


La mina llego a su casa, el botón de la contestadora no dejaba de parpadear, ella casi no le daba importancia a ese botón, no lo oprimió de inmediato porque pensaba que podría ser una llamada del banco comentándole que su solicitud estaba aprobada o un mensaje de su ex novio aquel que le juro amor eterno por 6 largos años pero que tenía una relación extramarital y 2 niños, la mina se dirigió al refri saco la penúltima cerveza, la destapo y le dio un par de besos, puso maíz palomero en la olla le espolvoreo un poco de sal y azúcar la tapo con papel aluminio y puso a fuego lento, impaciente saco un cigarro de aquellos que son más largos que la cuaresma pero tan delgados como las piernas una  bailarina y se acercó al teléfono, oprimió el botón y el primer mensaje era del banco, el segundo de su ex novio que se encontraba ya alcoholizado justo en ese momento empezó la explosión del maíz palomero, el ¡Pum, pum pum pum! Que tanto le gustaba y se escuchó el tercer mensaje, una voz en el contestador que decía “…Sabes no se quizás sería muy bueno que supieras algo, es que no se, ya sabes, te conozco desde hace ya varios años y he tenido miedo de decirte, pero bueno ya no puedo más, te fui a buscar por la tarde a casa pero no habías llegado, te marque al móvil pero estaba apagado, recordé tu número telefónico de casa que ojala aun siga siendo, sabes lo recordé cuando recién te conocí aquí y te pregunte tu número, me diste uno pero con la observación si no es 89 al final entonces es 98, marque el número 89 y seguía siendo de la familia Hernandez, así que marque de inmediato el 98 y me contesto tu contestadora, recuerdas aquella tarde de primavera cuando nos encontramos en el parque, yo traía unos chocolates envueltos para regalo y tú me dijiste que acabas de conocer a un tipo con el cual te habías enamorado, después me preguntaste que pasaba con ese regalo y te mentí como siempre lo hice, te dije que había una chica en el trabajo y que estábamos empezando a salir, solo sonreías, no sé si de felicidad o por compromiso pero sonreíste, te diré que fue la sonrisa que menos me ha gustado tuya y bueno sabes estos 6 años no te tenido el valor para poderte decir, no se para que te marco, aun sigues con tu novio, pero no sé, al final si Salí con la chica del trabajo pero jamás funciono, éramos dos desconocidos jugando a querernos conocer, y hace un año nos dejamos, ayer me la encontré y me dijo que tenía que sacar lo que traía, que tenía que decirle la verdad, que te dijera lo que tuviera que decirte porque si no, no iba a funcionar en una relación, así que bueno quería saber si…” ¡Pum! Un ruido ensordecedor opaco al silencio, la mina por reacción, oprimió el botón de borrar a la contestadora y de inmediato un olor fuerte a quemado se percibía, corrió apagar la estufa y  quitar de encima la olla con los restos de las palomitas, con una escoba empezó a levantar las palomitas que habían botado y también parte de sus recuerdos, se recargo en la pared y se puso a pensar que había hecho mal, encendió un cigarro y se fue resbalando hasta quedar sentada en el piso, con la cerveza en una mano, con el cigarro en la otra y una nube de incertidumbre se posaba en su cabeza, se terminó su cigarro y se quedó dormida.


Cuando despertó intento ver el mensaje en la contestadora, pero no, el aroma que se percibía era a palomitas quemadas aun, sabía quién era el chaval que había marcado, recapitulando recordaba como él le había parecido alguien más que un amigo, pero jamás se intentó nada, ella logro recordar aquella tarde de primavera el chaval que fungía como su amigo era algo inalcanzable para ella así que se dejó seducir por un tipo de aquellos que parecen ser muy atentos y que viajan demasiado, también recordó que aquella mina con la que salía el chaval su amigo era una tipa que no tenía pinta para novia de él, pero bueno, saco su móvil y vio que estaba apagado, maldijo unos segundos y lo encendió, lo dejo arriba de la chimenea mientras abría la puerta para que el olor a quemado también se esfumara, debajo de la puerta se sorprendió al ver un sobre, sin mucho ánimo lo levanto, ya que las facturas y cuentas las tenía ligadas a su correo electrónico, el sobre era blanco y más bien estaba hecho al momento con las esquinas dobladas entre sí para evitar que se saliera lo que tenía adentro, había un cálido “hola” la letra pensaba reconocer, así que de inmediato lo abrió, había un discurso y sellaba con un, “Si no eres a quien busco, de todas formas responde, para que esta ilusión nunca se apague” dos lagrimas corrieron por las mejillas de la mina, no sabía si estaba confundida, si en verdad también había querido aquel chaval que tenía el disfraz del mejor amigo o si simplemente se sentía muy sola, se metió a casa nuevamente, tomo su celular y vio todas aquellas fotos donde salía con aquel chaval, no pudo evitar sonreír, reviso sus correos, sus whats y recordó que hace tiempo le había llegado una carta a casa, la saco de donde la tenía guardada y sin ser grafólogo se podía notar que era la misma letra, ella solo suspiro, recordó aquel beso que se dieron en una ocasión en una fiesta y el la había dejado de frecuentar, ahora estaba hilando la historia, leía aquellos escritos que el chaval escribía, “¡Que jodido!” solo murmuraba, intento marcarle al chaval pero se dio cuenta que ya era algo tarde así que se quedó con el celular en la mano solamente, pensando en que hacer opto por marcar, un par de tonos dieron paso a un “Bueno, ¿Todo bien” ella un poco dudativa no contestaba así que el chaval siguió hablando “creo que al parecer leíste la carta o quizás escuchaste el mensaje de voz, pero no sé, que bueno que te decidiste a marcar, esperaba tu llamada” a la mina se le dibujo una sonrisa muy bella en el rostro y respondió “creo que todo está bien, o bueno eso imagino, ¿Por qué?, no me digas que no sabes nada, ¿Por qué lo hiciste?” el solo escuchaba, no podía articular palabra con sentido alguno y empezó a recitar a Edel Juárez “esto debería de estar en un post, en el blog que aún no tengo, de esto te tendrías que enterar de algún modo… mira cuantas letras para no decirte nada, mira este post no significa nada” la mina sonrió tímidamente recordó que ese poema lo había escuchado con él en una peña de trova al 3 año que se conocieron, un concierto hermoso de Edel Juárez y Miguel Inzunza, solo contesto “Ven a casa, tenemos que hablar” el chaval no se hizo de rogar, a pesar que era tarde solo colgó la llamada y emprendió la huida.


El chaval demoraba más de la cuenta, la mina estaba ansiosa, encendió otro cigarrillo, destapo la cerveza que le quedaba y se la termino, él no llegaba, de pronto se escuchó “…me comento que iluminaste Garibaldi al bajar la ventanilla, que tu coche casi le acaricia al pedir una canción…” ella no podía creerlo, era él y con un mariachi cantando aquella canción tan extraña de Ismael Serrano, mientras ella tarareaba saco un tequila reserva especial que él le había regalado hace un tiempo, cuando termino la canción, le dio un trago a la botella y después le dio un beso en la boca, ella animosa pidió las canciones que tanto le gustaban con mariachi por una hora, hasta que se acabó el tequila, después el chaval saco uno igual de su auto pago y despidió a los mariachis, ella no dejaba de darle largos besos en la boca, quizás era el alcohol o quizás eran las ganas que se tenían pero parecían dos enamorados, el chaval tomo la guitarra de la mina e interpreto algunos temas  ya muy torpemente, pero ella parecía que tenía a los ídolos enfrente no dejaba de cantar.



Quizás fue la mejor noche que tuvo esa ciudad, la mina dormía en los brazos del chaval, dejando atrás el exilio de su país, el chaval no pudo dormir después de que ella cerro los ojos, no podía creer aun, se lamentaba una y otra vez de haber actuado antes, decidió tomar un plumón que tenía la mina en su buro y le escribió un bello poema en la espalda a la mina, después un par de poemas más en los senos de la mina y le dibujo su mano en el vientre, firmo ambos poemas y le dejo un beso, tan cálido como las tardes de sol en pleno verano, pero con un frio en el alma, el chaval le tomo un par de fotos se metió a bañar y le dio un beso grande, ella despertó un poco él le comento que volvía pronto, ella le dio un beso más grande y sonrió, el chaval subió a su auto, marco a la mina que había sido su novia y paso por ella en 10 minutos, no decían nada, solo se saludaron, tomaron dirección al aeropuerto, el bajo una maleta grande y una pequeña, ella le dio un abrazo y le deseo mucha suerte, el chaval no dejo de verla hasta cuando paso a la sala de espera, ahí saco su celular estaba a punto de arrepentirse de subir y tomar ese vuelo, por fin aquella españoleta estaba haciéndole caso, recibió un mensaje de texto de la que había sido su novia “…hey, se te olvido llevarte algo, llévate los restos de pasado que me has dejado, llévate tus besos y caricias que me diste, llévame contigo, llévame contigo..” se le salió una lagrima, guardo el móvil y abordo el avión, dentro vio las fotos de la mina y estuvo tentado a marcarle, apago su móvil y se durmió, por fortuna 11 horas después estaba en su nuevo destino, se había ganado una beca para seguir estudiando en Madrid, se acercó a un teléfono público y marco el teléfono de casa de la mina y con un acento español le dijo “Joder tía, por poco y más jodido el viaje que tenía el destino para mí, aquí en Madrid” la mina desconcertada no podía creer, solamente sonrió y le dijo “Joder tío, me saludas a la puta que te pario, por haberme abandonado” el chaval ya un poco más serio solo le dijo “perdón, quería viajar tranquilo, quería viajar sin la incertidumbre de que hubiera pasado si no te hubiera dicho lo que sentía por ti, perdón por huir, perdón por escribirte un tercio de poemas, perdón por no haberte dicho lo que sentía por ti, perdón no te quería despertar”  la mina solo respondió “no te preocupes chaval, esto le pasa a cualquiera, disfruta que tu estas en mi tierra y yo estaré en la tuya”  se enviaron un “Te amo” al mismo tiempo y el chaval colgó la llamada…