miércoles, 29 de abril de 2015

Quizás no recuerdan


“bebí del ron de la nostalgia,
Dulce verano de diciembre.
Suena el mensaje en el contestador,
Dulce delirio adolescente.”

¿Quién nos asegura que no se hayan encontrado antes?

Pudo haber sido en un cruce de semáforos, en la cola del super, en la vinatería de aquel pueblo mágico mientras los dos encendían su cigarro contemplando los volcanes, en la montaña rusa o en el lago de Chapultepec, no se descarta que fuera tirados en el pasto viendo el pasar de las personas, también pudieron haberse encontrado en el Bus camino a casa o en el metro en un viernes de quincena con tormenta incluida, aunque tampoco dicen que pudo haber sido en aquella banca del parque donde ambos iban a dar de comer a las palomas y a escribir un par de líneas, o en un cruce de aceras mientras ella le preguntaba ¿Qué hora tienes? Y él hacia el ademan de haber olvidado el reloj.

Tengo la ligera impresión que ellos dos se vieron en una entrevista de trabajo o en una feria de empleo, pudieron haber compartido el elevador en algún edificio gubernamental o quizás comprando cerveza en una feria del pueblo, no se descarta que se hayan visto en el aeropuerto de la ciudad mientras despedían algún ser querido, hay quienes afirman que los vieron haciendo cola en el banco español aquel de color azul, otros dicen que los vieron en la barra de un bar ella tomaba una margarita y el pedía un tequila doble mientras ella preguntaba ¿Qué hora tienes? Y él hacia el ademan de haber olvidado el reloj en casa.

A ella le gustaban las pizzas bueno en si la comida italiana el por su parte era amante de la comida regional con un poco más de picante de lo que ya tiene, ella se despertaba a las 5:30am y el hacia un esfuerzo enorme para poderse levantar a las 6:20am, pero también tenían cosas en común, por ejemplo se bajaban ambos con el pie derecho de la cama, les gustaba el whisky y el tequila, andaban pedaleando solos sobre reforma como lobos solitarios, no les gustaban que les tomaran fotografías, ambos tenían una gran suerte aquella que solo te la vas forjando, ambos fumaban con el brazo izquierdo e incluso compartían el gusto por los mismos cigarrillos aquellos cubanos, los dos creían en el destino, pensaban más a futuro que en el presente, comían a deshoras y platicaban siempre de su pasado, se ponían a contar los truenos en una noche lluviosa y de vez en cuando salían a mojarse mientras llovía a cantaros, los dos tenían en claro una cosa, querían agarrar su auto y tomar rumbo al sur para empezar de nuevo, intentare refrescar un poco la memoria, porque estoy seguro que ellos, no recuerdan.

Ella se enamoró de un chaval mientras manejaba rumbo al sur, en la carretera que va hacia Tabasco, el ese día tenía ganas de ayudar, no solo le cambio el neumático si no que también le presto el suyo por que no ella no traía, ambos compartieron el mismo rumbo, él iba atrás de ella para esperar que no tuviera ninguna avería nuevamente, llegando entraron al primer bar que vieron, ella pidió una margarita y el un tequila doble, al mismo tiempo dijeron “¿Qué hora tienes?”  mientras los dos echaban a reír, empezó a llover a cantaros como solo suele llover ahí, en el tercer trueno ambos dijeron tres en voz baja y volvieron a reír, tenían tantas cosas en común que eligieron el mismo hotel y el destino fue tan caprichoso que las habitaciones eran contiguas, esa noche salieron a la piscina después de la lluvia y se quedaron observando las estrellas que se veían, el saco un whisky añejo de la cajuela, ella saco un par de caballito que traía en su auto, pasaron esa noche la mejor de sus vidas, los dos tenían un puñado de ilusiones bajo la misma sabana, los dos desayunaron tequila a la mañana siguiente y una ración de sexo de esa que nadie en la vida se espera, retrasaron su salida una noche más, llegaron al sur, aparcaron sus autos sobre la carretera, bajaron sus bicis y pedalearon internándose en el bosque, solo para pervertirlo, tenían tantas cosas en común que pareciera que el destino decidió ponerlos juntos, parecía que los dos habían encontrado a su otra mitad, incluso me atrevo a decir que parecía que habían tomado las decisiones exactas para encontrarse, al inicio de ese viaje ella olvido revisar si traía en buenas condiciones los neumáticos, a él le regalaron un neumático un amigo que recién había vendido su auto, el cambio de ruta al inicio del camino, ella se perdió la última salida en Puebla por eso tomo ese camino, solo existían un par de cosas, ella adoraba a los gatos y a él le daban asco.

Después de mucho tiempo de amor eterno la magia acabo bajo la falda de una rubia, el conoció a una mina en provincia que era totalmente lo contrario de ella y se casó, al parecer era la mejor amiga de ella y paso a visitarla ya que ella le recomendó hacerlo, que jodida es la vida pensaba ella mientras recordaba estos momentos a fuera se caía al ciudad a cantaros, tres dijo ella cuando Misifus y garritas se espantaron por el tercer trueno, marco un número y al escuchar el contestador solo sonrió y dijo un mensaje que en si no decía nada, era la clave que ellos utilizaban para decirse que el destino los había unido, el llego por la noche y puso el contestador, escucho esa voz y ese mensaje, solo se limitó a sonreír además de recordar un poco esta historia…


jueves, 23 de abril de 2015

Quisiera que algún día lo leyeras

Te diré, no sé por dónde empezar, podre decirte que ya he cambiado, ya no cierro los bares como solía hacerlo, ya no fumo en lugares solamente abiertos, ya no te marco a las 10 pm para saber si has llegado bien de la Uni como solía hacerlo, ya me cuesta trabajo levantarme en las mañanas quizás porque ya sé que no te veré hoy que es viernes, ya no tengo esa sonrisa que me hace ser muy moldeable como cuando estaba contigo, ya no camino de tu mano ni doy besos con sabor a esperanza, pero bueno, sigo haciendo cosas igual que antes, sigo haciendo promesas que no cumpliré, sigo siendo tan sarcástico que muchas personas piensan que es en serio mi comentario, sigo escuchando a Ismael serrano cuando destapo una lata llegando del trabajo, sigo llenando ceniceros en noches sin sentido, sigo escuchando corridos cuando pruebo un buen whisky, aunque ya no lo hago con frecuencia pero he de admitir que aún me veo tentado a marcarte o mandarte un mensaje para saber ¿Cómo te ha ido? ¿Qué ha sido de ti?, para ver si cumpliste tus sueños de ser una gran contadora con excelencia académica, ya no me dedico a lo laboral si no a lo educativo, sigo yendo con el cliente para entregar cuentas que yo sé que no me cuadran, sigo ayudando a los que se dejan ayudar y omitiendo a los que no tienen ni idea de que carajos hago en su vida, me sigo preocupando por problemas sin solución, pero bueno ya casi son 3 años, para ser exactos van 1090 días que regrese a mi vida, donde yo sé que no seré profeta por qué bien dicen “nadie es profeta en su tierra”.

Ya no soy tan fan de la cerveza, ya no busco un pretexto para buscarte, volví a manejar auto manual, sigo fumando de regreso de camino del trabajo, cuando me llega un correo tengo la esperanza que sea tuyo platicándome que has cumplido todos tus sueños y que mi partida solo fue un aliciente para que tu pudieras cumplirlos, sigo escribiendo aunque aún me falta esa magia que me hacías sacar, ya no traigo un bloc de notas en el volante para escribir sobre ti mientras estaba en el tráfico, ya tengo un par de Sheaffer y un lapicero Ferrari más a la cuenta, también he de confesarte que regale aquella Parker con la que solía escribir sobre ti, ¿Por qué lo hice? No sé, quizás pensaba que la pluma era la causante de aquellas historias de la mina y el chaval, aun odio los Burger King recuerdas, cuando me dijiste “prométeme que no te vas a enamorar” y ahí pudo haber cambiado la historia, si hubiera huido como suelo hacerlo ahorita no estaría escribiendo esto, quizás escribiría lo mierda que es la política en este país, lo mal que jugaron mis rayos en una semifinal, quizás escribiría sobre los cuatro estómagos de la vaca, pero no, ese día quise desafiar al destino y a mí mismo, sabiendo que solo iba de paseo a esa gran ciudad, un paseo que duro un año pero los últimos 4 meses los viví de puta madre, he de confesar que me sentía como un chaval de secundaria enamorado de la mina más popular del instituto, me gustaba jugar a lo prohibido, fue la primera vez que mande a la chingada la moral y las buenas costumbres y en una entrevista me enamore de tus ojos, de tu discurso, de tu manera de desenvolverte, de la forma en que me veías, yo sabía que no hacías eso para obtener el trabajo y después lo tuve más que claro.

Sigo escribiendo sobre la mina y el chaval intentando recrear muchas veces en los borradores aquella historia que jamás se finiquitó que gracias a un mal entendido hice muchas pendejadas pero que después me arrepentí, aunque jamás me perdonaste que me haya ido, yo sé que si te veo aun me harías sonreír como el estúpido que soy, pero sé que de un “¿Qué haces aquí?” de tu parte no pasara como en aquella ocasión cuando por casualidad nos encontramos, te digo la verdad, ese día esperaba un ¿Qué bueno que has vuelto? Cumpliste la promesa de volver, ¿cumplirás la promesa de ir a conmigo a recorrer las playas de Jalisco?, pero no, todo se resumió en un “¿Qué haces aquí?” y yo te respondí con  la verdad, me quede de ver con una amiga para ir a comer, te marchaste como la última vez que nos vimos, hasta cuando el horizonte parecía que te tragaba y yo me quede solo contemplando y reflexionando si mi decisión había sido la correcta pensaba que quizas si te hubiera mentido hubiera dicho que estaba buscandote, quizás ahorita seriamos aquella familia con la que siempre soñaste, quizás los sábados tocaría ir a ver a tus papás y los domingos a casa de mis padres, pero no y bien me lo dijo una señora en esa gran tierra, “si te vas para volver, mejor no te hubieras ido” quien sabe que fue mejor, quizás el destino estaba aburrido, pero créeme que cada momento desde que me enamore de ti lo disfrute como jamás, desde la primera palabra de presentación que hice, hasta el último beso que nos dimos con la promesa que el destino nos volvería a juntar.

Las historias se escriben sobre la arena y el viento se encarga de borrarlas, pero quizás lo hace porque sabía que no deberíamos de estar en un futuro, quizás me quería dar una gran enseñanza, aquella enseñanza de dejar de huir y afrontar la parte del sentimentalismo que tanto trabajo me cuesta, pero bueno, basta de lamentarme, solo quería decirte que hoy te recordé, mientras fumaba un cigarro y escuchaba Vértigo de Ismael Serrano…


Te quiero decir que amo mi presente, que quizás jamás lo hubiera vivido si hubiera tomado otra decisión, que me duele el haber huido pero aún me encanta recordarte mientras fumo en las noches de silencio, mientras una lluvia de estrellas acapara la ciudad o mientras las olas se escuchan tronar más de lo habitual gracias aquella hermosa luna llena, dirás que estoy más loco y te diré que es muy acertado tu comentario, solo quiero decirte, perdón por haberme enamorado y por haberte enamorado, perdón por haberte dejado de ver, perdón por seguirte recordando y perdón por haberte robado aquellos grandes momentos de tu vida, pero te diría que gracias, gracias a ti disfrute más de mí, disfrute de ti, disfrute de esa ciudad y de aquella sensación que solo se tiene cuando un chaval de secundaria se ha enamorado, quiero agradecerte por que aun lees mis escritos, agradecerte que no has contestado mis llamadas ni mis mensajes, agradecerte por ese pequeño tiempo que para mí fue una eternidad bien disfrutada. “pero basta de lamentos, brindemos que es el momento, que estamos todos y no falta casi nadie, que hay que apurar la noche, que acaba de empezar, vértigo que el mundo pare, que corto se me hace el viaje, me escucharas, me buscaras, cuando me pierda y no señale el norte, la estrella polar…”


miércoles, 15 de abril de 2015

Habrá que creer

Estaba dando un paseo por la ciudad específicamente sobre reforma, cuando sentí que me tocaron el hombro en un semáforo, gire la cabeza para ver quien había sido,  me sorprendió que fue una mina que tenía el gesto serio, incluso casi podía apostar que se había equivocado de persona quizás me confundió “Hola” solo dije sonriendo, ella me regalo una sonrisa tímida “Hola, disculpa, ¿crees en las leyendas?” en verdad me saco un poco de onda su pregunta, pensé que me quería vender algún tour o algo así de leyendas, respondí “en la gran mayoría no” ella se me quedo viendo de forma burlona y soltó un “Incrédulo”  mientras avanzaba en su bici, me quede yo un poco desorientado, no entendí con qué fin hizo esa acción pero proseguí en mi andar tome algunas fotos del barrio y otras tantas de los monumentos históricos, me senté en una banca mientras me fumaba un tabaco y observaba el pasar de la gente, cuando mi tranquilidad se vio interrumpida por un toque en mi hombro derecho que al voltear me di cuenta que era la mina de hace rato de nuevo, “¿y crees en el destino?”  Con sed de revancha le conteste, “claro” ella se me quedo viendo de forma detenida y solo dijo “no estás tan feo y me da la pinta de que eres inteligente, se ve que eres buen hombre, observa bien a tu alrededor y te darás cuenta si las leyendas y el destino existen”  de nueva cuenta no supe que decir, solo dije “Gracias”  mientras ella se marchaba.


Acepto que a partir de ese día me volví un poco más paranoico, ya observaba con sumo detalle a las personas, incluso empecé a ver quiénes era hipócritas y quienes en verdad se interesaban en mi vida, empecé a leer todo lo que me daban a firmar y gracias a eso “perdí” un par de empleos, empecé a escuchar a lujo de detalles los sonidos algo que me quitaba el sueño ya que el mínimo suspiro escuchado me ponía alerta, no se quizás fueron un par de años que no vi a esa mina, me habían dado contrato para cambiar de ciudad así que hice lo que hago siempre al cambiarme de ciudad, empiezo a “levantar mis pasos” lo hago por si me llega a pasar algo no estar molestándolos con mi espíritu rondando en sus ciudades, rodando la bici me pare a descasar en la misma banca que lo hacía en días regulares, saque un cigarrillo y lo puse en mi boca, de pronto una mano con encendedor apareció para encendérmelo, atine a decir gracias y al voltear a ver, era ella, la mina que hace un par de años que no veía, la invite a sentarse y ella lo hizo, le invite un cigarro y ella tomo uno con la excusa “me tengo que ir acostumbrando” e hizo una mueca de desapruebo, le di dos fumadas a mi cigarrillo cuando me anime y le dije “¿Por qué me preguntaste si creía en las leyendas?”  ella me vio y al darle un jalón al cigarro se estaba ahogando, le quite el cigarro “si no sabes fumar, no fumes” ella solo me sonrió de forma muy tímida y me dijo “ sabes después de tanto tiempo de observarte ya me estoy resignando a ti, no eres tan malo como pareces, excepto cuando vez un partido de futbol, que te transformas, pero sigo diciendo que eres buena persona” no sabía que decir después de esa pausa que hizo y atine a contestar “Bueno pues gracias, no se pocas personas hablan tan bien de mí, pero a poco me has observado por tanto tiempo, ¿Por qué lo haces?, sabes la siguiente semana me toca vivir en Aguascalientes ya cumplí mi función aquí, quizás si nos hubiéramos conocido antes hubiéramos cambiado la historia” ella me observaba y de pronto me regalo un beso muy dulce, muy rico, “yo sé que vas a volver por que lo harás por mí, es el destino, no importa si tardas una semana o 100 años, si sigues soltero o te casas y tienes hijos, el destino nos tiene juntos, ¿recuerdas que te pregunte si creías en las leyendas?, pues hay una leyenda oriental que dice que las personas están unidas por un cordón rojo en el dedo meñique y no importa que tanto se alejen jamás se romperá y al final estaremos unidos.” Yo un poco incrédulo “¿Cómo puedes saber eso? Ni siquiera me conoces” ella solo me dijo “buen viaje” no podía yo creer que carajos estaba pasando, esa mina me estaba haciendo mucho mal, en verdad tanto mal que logro sacarme por completo de mi razón, recuerdo esa tarde regrese a mi hogar y empecé a leer en internet sobre la leyenda del hilo rojo, no es para nada fascinante ni con mucha filosofía pero he de aceptar que me entretuvo demasiado.


Después de Residir en Aguascalientes olvide un poco las palabras de esa mina, incluso me lie con un par de minas durante los 4 años que estuve ahí por parte de mi trabajo, una tarde eran las 3:45 pm cuando me mandó llamar el dueño de la empresa, me quería ver en Guadalajara al filo de las 8 pm, no supe que hacer, solo avise en la oficina los pendientes y deje a un encargado en turno, pase al departamento, cambie mi bici por el auto y eche ropa para una semana por si las dudas, emprendí camino hacia Guadalajara, cerca de Tepatitlán una mina me pidió un Ride, yo la verdad no tenía muchas ganas pero a esa hora es complicado que alguien más pase, así que me detuve unos metros adelante y eche en reversa, ella era una mina muy bonita como las de la región, pero se sentía una vibra muy peculiar en ella, solo traía una mochila y decía que iba a ver a su abuela a Zapopan porque estaba muy mala, le comente que iba yo a Guadalajara así que la acercaría lo más posible a su destino, en el camino me saco las palabras de la boca, sentía algo no se en verdad que era pero sentía algo, en la caseta me baje al sanitario, ella también lo hizo, mientras yo la esperaba encendí un cigarrillo, ella se acercó y le ofrecí uno me dijo “no, solo quiero las 3”  le ofrecí mi cigarro y le dio las famosas tres, me lo devolvió, le di unas cuantas fumadas y dijo, “ven, siéntate aquí, te voy a leer el cigarro” yo un poco extrañado acepte, le di una fumada larga como dijo y empezó a examinar el cigarro y solo dijo “te tienen bastante envidia y te cambiaran de lugar de trabajo pero no te apures eres pieza clave no te correrán, woow hubiera apostado que tenías hijos pero por lo que veo no tienes hijos y vas a ver te va a ir muy bien , pero… “ hizo una pausa y tiro mi cigarro, le dije “pero…”  ella solo dijo “pero ya es hora de irnos, si no podremos tener un accidente”  así que se levantó, le abrí la puerta del auto ella subió y yo me subí, encendí el auto, y empecé “como sabes todo eso, apoco el cigarro te lo dijo, es imposible, ¿por qué te quedaste callada?” ella solo me dio un beso y dijo “ya habrá tiempo que descubras muchas cosas, no le quieras ganar tiempo al tiempo”  seguimos en el camino, platicando de cosas varias.


Llegamos a Guadalajara y le pregunte en que hospital era, ella no quería decirme hasta cuando le dije “te quiero llevar, sabes, besas riquísimo y estaba pensando que igual y si te llevo me podrías regalar otro beso”  ella me beso muy rico, y después dijo “la verdad quieres llevarme porque tienes unas horas aquí y un pasado que no quieres ver”  seguido me dio otro beso ahora un poco más lento era magia lo que se respiraba en el auto, que termino con ella el claxon de un tráiler anunciando que se había puesto en verde el semáforo, me dijo en donde era y avance, esa colonia me la sabia de memoria, llegamos y me regalo un par de picos más, diciendo “¿me esperas o ya te vas?” le conteste que la esperaba, mientras lo hacía le hable con el dueño de la empresa y me dijo que nos veíamos en una casa, a las 8:30 sin falta, le comente que venía acompañado y me dijo que podía llegar con ella, así que espere por espacio de media hora, cuando la vi salir radiante y hermosa, le pregunte por su familiar y dijo que estaba bien que mañana le daban el alta pero que iba a ver dónde se iba a quedar a dormir, fue cuando aproveche “mira, yo creo que me iré a un hotel a dormir, si quieres acompañarme podemos pedir con dos camas el cuarto, de todas formas me cobran lo mismo” dudosa no terminaba de aceptar, y volví atacar “aquí a 10 minutos tengo la cita con mi jefe, si me quieres acompañar mientras lo piensas”  ella solo me dio un beso y fuimos en camino, llegamos a la casa, solo estaba el dueño de la empresa con su esposa y dos de sus hijas muy bonitas por cierto, presente a mi acompañante y las mujeres se fueron a la cocina y nosotros nos quedamos en la sala, a grandes rasgos iba aperturar una nueva empresa en Guadalajara y quería alguien de su total confianza como yo, me ofreció el doble de lo que ganaba con su otra empresa, casa y auto también, dudaba un poco, pero termine por aceptar cuando recordé las palabras de la mina, y cerré con un “bueno pues regreso para traer la mudanza y me dice la dirección o empiezo a buscar casa “  solo me dijo “yo sé que no te ibas a resistir, mañana llegan tus cosas, ya está la mudanza sacando todo”  reímos y festejamos, esa casa donde estaban ellos era donde me iba a quedar, ellas hicieron la cena y nosotros lavamos los platos, estuvo todo muy rico, ellos se fueron al filo de las 10 pm se acercó la mina y me dijo “está bien, acepto, pero solo en lo que sale mi familiar del hospital”, yo me puse muy feliz.


Y así pasaron los años quizás fueron 5 no recuerdo bien, ella viviendo conmigo y yo disfrutando de ella, a los 2 meses me entere que no tenía a ningún familiar enfermo, que lo hacía porque el destino así lo había marcado y en una borrachera me confeso “sabes por qué avente el cigarro el otro día en la autopista… porque vi en tu dedo meñique que tu cordón rojo no estaba unido al mío, el cigarro me decía que tu destino estaba en otra parte, que ingenua fui al pensar eso” solo la abrace y dije “hay veces en las que conviene no creer en lo que uno saber” y le di un beso, pero de forma personal me puso a pensar tanto en las palabras de aquella mina que sobre reforma me toco el hombro, vivía con una casi bruja y no pensaba regresar al DF.



Te tienes que presentar a las 9 am mañana, lleva solo ropa para dos días, mañana te regresas” escuche por el celular a las 3 am, era mi jefe y tenía que ir al DF hacer unos trámites, hable a la aerolínea y a las 7 salía el vuelo más cercano, aliste mis cosas, le di un beso a la mina y le dije “no te preocupes, regreso mañana”  ella me regreso el beso con un “ok, cuídate mucho, te quiero mucho” el vuelo paso sin contratiempos y también el trámite que fui hacer, al otro día solo tendría que recoger los documentos y me retiraba a las 3 pm tenía mi vuelvo, me senté a descansar en aquella banca donde ya tenía tantos años que no me sentaba a fumar, cuando siento que me tocan el hombro, solo alcance a decir “¡Puta madre!, es un deja vu” gire la cabeza y vi aquella mina que hacia tanto tiempo que no veía, me dio un beso y me dijo “ pensé que ibas a tardar más, vez sabía que ibas a regresar por mí, el cordón rojo no miente”…


miércoles, 8 de abril de 2015

Enamorando a la Muerte

qué raro, estoy donde te dije que estaría un día, pero yo quería estar en este lugar solo para compartir  contigo”  dije entre dientes mientras encendía mi cigarro y veía como el Sol se escondía en el horizonte, le di un sorbo a mi whisky y te recordé, principalmente cuando decías “Si algún día vivimos aquí, ¡dejaras de fumar y tomar whisky al mismo tiempo! Es que pienso que no me pones atención, como que te vas” y sonreí de una forma burlona al recordar, me maldije entre dientes “que chingados hubiera pasado si esa tarde no hubiera dicho ¡no!”.


Recuerdo no solías celarme hasta hace poco que tu mejor amiga no sé qué te dijo que empezaste a buscarme un pretexto para dejarme, era tu cumpleaños lo recuerdo muy bien, había pedido unos días en el trabajo y había comprado ya los boletos con anticipación rumbo aquel pueblo donde nos conocimos una noche de verano, rentamos la habitación en donde dormimos esa noche como lo habíamos platicado hace 2 años que nos encontramos en ese lugar,  te di la sorpresa cuando lleve un mariachi a tu casa el mero día de tu cumpleaños, claro yo ya traía unas cuantas botellas de tequila encima pero creo fue la única vez que te gusto verme tan borracho, no sé si por el mariachi, el tequila o porque era tu cumpleaños y pensabas que lo había olvidado, “Bonito detalle” dijiste mientras me dabas varios besos en la boca, el mariachi siguió tocando por espacio de 10 canciones que fueron por las cuales se había contratado, me invitaste a pasar pero yo no quería estaba toda tu familia y yo andaba un poco indispuesto, estuve serio por espacio de 1 hora ya que no quería hacer ningún desfiguro, asi que espere a que se fueran uno a uno los invitados que tenías hasta que nos quedamos solos y te di la sorpresa y creo que te gusto tanto la sorpresa que fue la mejor noche que habíamos pasado juntos, pfff que irónico recordar mientras fumo un cigarro en este lugar, ese día paso mi mejor amigo por nosotros para llevarnos al aeropuerto recuerdo que me dijo “cuídate hermano, siento algo extraño” solo le di un abrazo y las gracias por habernos llevado, llegamos rayando a la hora del despegue y partimos vuelo.


Fue hermoso ver tu reacción arriba del avión no podías creer que yo había cedido a viajar en avión, me llenaste de tantos besos que aún no logro quitármelos de encima, me hiciste muchas preguntas recuerdo que cerraste con un “¿Por qué lo haces?, tienes la costumbre de siempre arruinar mis planes” mientras sonreías, yo igual sonreía esa era mi única respuesta, me encantaba verte sonreír llegamos a 1 hora del lugar de donde nos conocimos, bajamos del avión y te invite a que camináramos por la zona, dejamos las maletas en el aeropuerto y rentamos un auto, conocimos un poco de dese pedacito de mar, buceamos por una hora y fuimos a la zona libre de impuesto, en verdad no compramos casi nada, más que el perfume que tanto te gusta y que es muy complicado de encontrar ya que fue una edición especial de hace más de 15 años, el dinero se iba gastando pero tu sonrisa se iba afianzando, sé que jamás fuiste interesada pero quizás era el precio que pagaba de vez en cuando sobre todo cuando te olvidaba por espacios de mi vida gracias al trabajo, me llenaste de tantos besos y abrazos que muchos pensaban que estábamos de luna de miel yo solo vivía en un gran sueño, decidimos irnos ya a Bacalar donde nos conocimos, llegamos ya cuando iba cayendo el Sol que es un poema el paisaje que brinda esa gran pueblo, nos encerramos en el cuarto y dimos rienda suelta a nuestros deseos mientras el sol parecía que nos iba fotografiando hasta cuando de pronto se extinguió, nos bañamos y fuimos al centro, estaba la feria del pueblo que me parece tan hermosa como tu sonrisa, hasta el presidente municipal bailando la “jarana” algunos regalando comida y bebida, yo solo buscaba como robarte un par de picos, nos sentamos en la banqueta como dos chavales de secundaria mientras recordábamos como nos habíamos encontrado, yo pensaba que había sido por “accidente o destino” pero me hiciste saber bien, que estabas huyendo de un pasado o eso dijiste en ese momento, te quedaste muda por unos segundos, tu sonrisa se desdibujo de tu rostro y empezaste a ponerte pálida, te paraste y en seguida me dijiste, “¡Vámonos, no me siento bien!”, no entendía que pasaba, vi para todos lados y no vi ningún rostro de malicia, te fui a dejar al hotel porque asi lo pediste, llegamos y te pregunte que tenías, según tu nada pero pareciera que habías visto un muerto o quizás un pasado que te atormentaba, me pediste que saliera por algo de cenar, yo no quería pero termine yendo.

Las 3 calles que nos separaban del centro sentía como me seguían como si alguien con una mira telescópica me estuviera apuntando en la cabeza, pero en cuanto llegue al centro ya no sentía esa mirada, compre lo que había que eran tacos y una ensalada, pase a la tienda por un whisky y unas cervezas artesanales frías que eran tus favoritas, faltando una calle para llegar al hotel, sentí un escalofrió de esos que hacen retorcerte, hasta mis ojos empezaron a lagrimear como si algo se avecinara, faltando un cuarto de la calle, se me acerco alguien por la espalda que me dijo “no hagas ninguna pendejada, si corres o gritas, ¡te mato cabron!, no quiero tu celular, ni tu cartera, esas son pendejadas, quiero que me acompañes date vuelta y camina rumbo a la marina, voy a ir atrás de ti, una pendejada y te acabas”  yo solo asentí sobre todo porque sentí el frio del metal en mi nuca, le dije “dejo esto en el hotel y te sigo a donde quieras, no jugare chueco, solo que me mandaron para que cenaran”  solamente contesto “no quiero ninguna pendejada cabron, solo no entregues el whisky, toca el timbre el hotel y sin que tu entres pide que te lo lleven a tu habitación, sé que vienes con tu esposa, asi que no hagas algún movimiento en falso”  volví a decir que si e hice lo pactado, a pesar de que el de recepción me pregunto que tenía, yo solo aludí a que era por el cambio de clima, no sé por qué no intente algo diferente, camine como me dijo la sonada voz, sentía esa mirada aun, eche un vistazo alrededor y sentí como me pusieron una mano en mi hombro solo alcance a decir “¡Puta madre!”  y una voz dijo “Sígueme” lo seguí, entramos a una casa muy bonita, con una alberca y una tranquilidad enorme, me encaro el tipo, se me hacía conocido, era con quien estaba July cuando la conocí  solo me dijo “Sabia que iban a regresar, pero sabes tienes mucha pinche suerte, es hora de que tú te regreses, ahí está el boleto de regreso en la mesa, sales en 3 horas y que no se te haga tarde cabron” yo pensaba decirle que si porque mi lógica dice que si un hombre con una pistola en la mano le dice a otro hombre que sería buena idea que tomara el siguiente vuelo, sería una oportunidad de regresar a casa, pero también creo que le falto ser un poco amenazador, camine hacia la mesa y justo cuando iba a tomar el boleto, agarre agarre bien la botella de whisky como si a fuera a dejar en la mesa, mientras veía el cómo sonreía y bajaba la pistola, en un momento de esos de pendejez le avente la botella en la cara, lo que hizo que soltara la pistola para cubrirse, me le fui a los golpes y el en su intento desesperado soltó un par de disparos que alerto a la Marina que estaba a pocos metros de la casa, que entraron corriendo, quizás fueron 5 minutos pero para mí fue eterno, me separo una patada en las costillas que me hizo caer de lado, me agarraron y después de unas preguntas me llevaron a su cuartel junto con el otro tipo.


Ahí dentro, me dijeron que ese tipo era buscado por la Interpol le habían seguido los pasos por tanto tiempo y no habían logrado dar con él, que me iban a dar una jugosa recompensa, solo dije que sí, era tanto mi coraje que el pendejo este quería quitarme de los brazos de July que no lo pensé dos veces, en menos de 1 hora, vi entrando a July, que me veía con ojos de vergüenza, bajo la mirada y me hicieron unas preguntas sobre ella yo respondía intrigado, pero con la verdad, para no hacer la historia más larga, se acercó July después de varias horas de entrevistas y me dijo “perdón, me enamoré, hice lo prohibido, perdóname mírate sigues vivo” solo le di un beso grande que me supo a un último beso, me separaron de ella y me dijo el oficial en turno, “Has tenido mucha suerte, estos tipos se dedicaban a estafar a las personas, las enganchaban, les sacaban todo su dinero en espacio de un año y después los mataban, buscaban que los seguros estuvieran a nombre de ellos, ibas a ser la quinta víctima” no podía creerlo, en el primer año July me hizo sacar un par de seguros de vida por muerte accidental muy costosos, alegando que la ciudad de México era muy peligrosa.



Pero bueno, con la recompensa que me dieron logre comprar el hotel y la casa donde por poco perdía mi vida y el alquiler del auto que termine por comprar ya no volví a regresar a la Ciudad de México, el hotel ha sido un éxito y tengo de que vivir, muchos se refieren a mi como aquel chilango que Enamoro a la muerte, sigo fumando y tomando whisky al mismo tiempo mientras la recuerdo, aun no me he quitado todos esos besos y abrazos y sigo sin creer como llegue a enamorar a la muerte…