jueves, 27 de agosto de 2015

Por suerte, Olvido

“...y se fue sin decir: llámame un día...”


Es complicado intentar recordar varias cosas incluso mi nombre, hay veces que no recuerdo ni quien soy y otras tantas solo recuerdo pequeños fragmentos de mi pasado, no sé si todo se deba aquellos golpes recibidos en la cabeza, algún medicamento caduco, al exceso de alcohol o simple y sencillamente por probar el ácido que derramaron unas baterías de una avioneta que era recargable, ¿Cuándo empezó esto? La verdad no recuerdo, fue un día que me preguntaron el himno nacional de pronto ¡pum! Se esfumo de mi mente, se puso en blanco, combinaba las estrofas con el juramento a la bandera y el himno al estado de México, ¿qué pasaba? durante 12 años lo cantaba religiosamente los lunes antes de las 11 am, pero bueno se me olvido, después leyendo un libro que tanto me gusta (Noticia de un secuestro) olvide que seguía y me emocione tanto que no recordaba que ya lo había leído hasta que una amiga me paro del caballo y me dijo “Wey es la quinta vez que lo lees en el año, no es posible que no lo recuerdes” puta madre lo decía con tanta seguridad que parecía que era verdad, después lo supe cuando vi que había varias frases encerradas y era un síntoma claro que ya lo había leído, aunque a veces los recuerdos me juegan mala jugada, hace poco estaba intentando recordar a una mina que formo parte de mi pasado pero al momento que la recordaba me di cuenta que no era ella si no era un mezcla de otras minas, no sé qué pasa.

Estaba justo frente a ella con su sonrisa maravillosa de esas que pocas personas pueden tener, pero olvide como se llamaba, me presente y ella diciéndome Qué graciosito eres, solo limite a sonreír, le gustaban un poco los deportes y leer, leía bastante así como también le gustaba no saber del pasado de las personas, siempre que intentaba hablar de algo que incriminaba el pasado ella sacaba otro tema a flote, ¿Por qué? La verdad no sé pero era muy bueno estar con ella, cada llamada telefónica parecía que la estaba empezando a conocer, aunque para ser sinceros después de un tiempo cuando supo que en verdad no recordaba casi nada fue cuando ella ya no volvió, me hacían bromas variadas diciendo que seguramente la había olvidado cuando había ido al super, pero yo se que se fue como dice Sabina ...y se fue sin decir: llámame un día... para ser mas claros, se fue a donde habita el olvido.

Lo más raro de todo es que no he tenido problemas para ir a trabajar, pocas veces me pasa que no entiendo lo que leo pero porque en verdad no estoy leyendo me pierdo en un espacio cósmico y después desespero porque no sé que estoy haciendo con eso en las manos leyendo algo desconocido que no sé cómo se lee, pero después se me olvida y vuelvo a retomar la lectura.

La última vez que me paso algo así, estaba en el trabajo Salí temprano ese día no recuerdo bien porque, pero iba camino a casa cuando me pare en una gasolinera ya que el tanque estaba por vaciarse, lo llene y ya era noche, pase al minisúper y compre una coca y una sopa instantánea, al estar comiendo empezó a vibrar mi celular, solo vi que decía “casa” pero no sabía qué hacer con ese aparato, así que le dije al que despachaba si me ayudaba, y con el rostro extrañado solo deslizo el dedo sobre la pantalla, le dije que gracias y empecé hablar, era mi mamá, decía que si aún estaba yo en el trabajo, le respondí que no, que estaba cerca de casa, me dijo que en donde, le pregunte al despachador de nuevo y no le creí lo que dijo, así que revise la factura de lo que había comprado y me di cuenta que estaba a 400 km de casa, puta madre, no supe que decirle a mamá para que no se preocupara, solo se me salió un, no te preocupes no llego a dormir hoy, ya me acorde, tengo que terminar un proyecto para mañana temprano, del otro lado de la línea mi mamá solo asintió, ¿Cómo o porque había llegado a ese lugar? Me maldecía a mí mismo, así que lo que se me ocurrió en ese momento fue poner el GPS rumbo a casa o bueno eso creí, termine en una institución de salud mental que al verme les dio mucho gusto es como si me estuviesen esperando, cuando les pedí una papeleta para internar y leyeron mis datos solo dijeron “Siempre tan bromista, quizás sería bueno que si fuera cierto, para que veas que se siente ser paciente” solo sonreí y camine hacia la habitación que siempre estaba vacia, aquella que mis compañeros me decian que estaba reservada para mi, hace ya cuatro años que deje ese trabajo, era la misma la habitación 12 Pasillo B, sección Cuarta.


Después de ese día sigo aquí, no sé cuántos días o meses o años llevo aquí, yo mido el tiempo por libretas, llevo 4 libretas llenas de escritos desde el primer día que duermo en este cuarto blanco, al parecer no tengo nada solo que hay días que no se ni como me llamo e incluso dicen que también se me olvida como hablar ya que no hilo las letras, hago sonidos que no tienen que ver con el objeto o la imagen que señalo, mis amigos y familiares vienen seguido a verme y si tengo suerte estoy con ellos platicando me gusta conocerlos nuevamente, anqué muchas veces me preocupo pienso que algo no va bien pero por fortuna siempre termino olvidando...


martes, 11 de agosto de 2015

No me hubieras ilusionado

“…Sabes, mi primer auto fue uno tuneado y  lo vendí por que no iba conmigo, perdón por mi analogía tan barata pero así me pasa contigo…”

Recuerdo como te conocí fue en el verano pasado recién, me había quedado de ver con mis amigos en un bar de esos típicos de la condesa, donde puedes encontrar cervezas artesanales y tapas españolas, mis amigos habían demorado algo más de la cuenta así que decidí ir pidiendo una artesanal y unas alitas mientras llegaban fue cuando te vi, al ir al sanitario estabas tú ahí sentada como esperando a alguien o algo, por irte viendo choque levemente con la pared de inmediato me recompuse y empezó a volar mi imaginación, recuerdo que no habías sido la mina más hermosa que hubiera visto pero si muy cercana, cuando Salí del sanitario te volví a ver, nuestras miradas se cruzaron y solo atinaste a decir cuidado con la pared mientras echabas a reír, solo te regale una sonrisa, después de un par de cervezas agarre valor y me acerque a tu mesa, seguías estando sola y mirando el celular y me auto invite a sentarme en tu mesa, no sé porque lo hice ni se cómo lo hice pero al cabo de un par de minutos recuerdo que ya estábamos hablando, igual tus amigas te habían dejado plantada o al menos eso me dijiste, después de unos minutos de charla llego un tipo a la mesa, y me presentaste como Juan pi un amigo de la infancia allá en Hermosillo, solo intercambiamos números con la esperanza de vernos después, pague la cuenta y me retire sumido totalmente en el fracaso. Al otro día me pare temprano para andar rodando un rato en la ciudad en la bici, mi mente estaba en otro mundo no podía sacarte de la cabeza pero la escena del día anterior me había dejado en claro que era tu novio, justo iba a un costado de bellas artes cuando recibí una llamada de un número desconocido lo pensé un poco pero respondí quizás era numero equivocado,
-          Bueno
-          Juan Pi (risas), ¿Qué tal cómo estás?
-          Bien aquí rodando un poco en la ciudad ¿y tú?
-          Si ya se, te acabo de ver pasar en una bici, estoy tomando un café y quería ver si no gustas acompañarme.
-          Me gustaría, pero no estoy como muy presentable para estar en un café.
-          No te pongas así, venga hay mucha gente así deportiva aquí, estoy en el cielito para que me acompañes.
No me dejaste responder solo colgaste, pfff quizás era lo que quería, volver a verte y conocerte un poco más, así que bueno regrese hacia el café, enganche la bici y fui a donde estabas, me saludaste con un beso como si fuéramos viejos conocidos, me quede sorprendido pues también traías ropa deportiva reconocí de inmediato el olor de tu bebida  fui a la barra y pedí dos horchata calientes y nos sentamos a platicar un poco, no eras tan superficial como dabas a primera impresión, incluso me encanto tu idea de esa tarde recorrer algunos museos, te recuerdo eras muy extraña ah y también tenías tu bici enganchada, terminamos la travesía en el monumento a la revolución, recuerdo de fondo estaba sonando Mozart cuando nos dimos ese primer beso en el mirador del monumento a la revolución, que extraño yo un tipo de esos que te encuentras en cada cruce de esquina y tú de esas minas que siempre levantan más que polvo al pasar.

Pasaron pocos días cuando ya caminábamos de la mano en la ciudad, recorríamos algunos bares y me intentabas enseñar a bailar salsa pero bueno ese tema mejor no lo tocamos, lo mismo cenábamos en los tacos que en algún restaurante italiano, pero con el paso de interactuar más contigo me daba cuenta que si eras muy superficial pero conmigo intentabas ser algo diferente, lo sé cuándo te escuchaba hablar con alguna de tus amigas y por lo que dictaban tus recuerdos, recorrimos algunos pueblos mágicos de la mano pero donde en verdad nos conocimos fue en laguna larga Michoacán, recuerdo esa mañana estábamos desayunando una birria en las 9 esquinas en Guadalajara, cuando de pronto te llego un mensaje y tu semblante cambio demasiado por más que insistí no me dijiste nada, solo que te habías acordado que de niña iban a un rancho un poco lejos de ahí y que te gustaría ir a visitarlo, yo la verdad no quería, estaba muy lejos y rompía con nuestro itinerario pero como es costumbre termine por ceder, después de recorrer un poco Guadalajara y hacer la última parada en los tacos de pescado de La paz emprendimos el viaje hacia Michoacán y llegamos a un lugar hermoso llamado Laguna larga, no traíamos ropa para el frio y tuvimos que comprar, alquilamos una cabaña y compramos un poco de licor y bombones para poder mitigar el frio, apagaste tu celular algo que nunca hacías pero lo hiciste y nos dedicamos el uno al otro por esa noche; por la mañana emprendimos el regreso a la ciudad de México, al parecer habías olvidado el cumpleaños de tu mejor amiga, y ese día fue el último que te vi durante el paso de dos semanas, esas dos semanas me sirvieron para empezar a hilar y a pensar un poco en esa extraña relación que teníamos y también en conocer a Daniela una niña maravillosa, cuando decidiste que nos volviéramos a ver yo tenía una sobrecarga de trabajo así que pase a verte por la noche ese día, el color rojizo en tu piel no dejaba mentir que estuviste en la playa pero no quería discutir y me trague tu cuento que anduviste plantando arbolitos en el Desierto de los Leones, venía muy atosigado del trabajo y quizás eso me ayudo a poder sacar lo que traía y solo te dije Sabes, mi primer auto fue uno tuneado y  lo vendí por que no iba conmigo, perdón por mi analogía tan barata pero así me pasa contigo me deslumbraste en el primer encuentro y no me quejare ni me arrepentiré del tiempo que estuvimos juntos, pero, yo creo que no vamos bien, no me gusta fingir y ambos fingíamos, me interrumpiste como era tu costumbre con un poco de llanto en los ojos, no citare todo lo que dijiste solo que la idea principal es que querías estar con alguien diferente, que querías cambiar tu vida por eso habias elegido estar conmigo, pero que esa sonrisa había costado demasiado como para perderla en un abrir y cerrar de ojos, me diste el último beso y cerraste con un te vas arrepentir, no me hubieras ilusionado.


Pasaron un par de meses sin saber de ti, hasta cuando un día iba en la bici como cualquier otro día, de pronto me alcanzaron en un auto de reciente modelo y un tipo me dio con bate de baseball en las rodillas, no se robó nada, solo me destrozo de nueva cuenta los ligamentos y meniscos, por fortuna Salí bien en la operación estaba conmigo Daniela en el cuarto de hospital cuando me llego tu mensaje, espero que estés bien y ojala pronto regreses a jugar fútbol :D, pero te dije que te ibas arrepentir por haberme ilusionado, no dude en contestarte, gracias , creo que me has enseñado una valiosa lección, por cierto ojala tu también hayas aprendido algo en el tiempo que estuvimos juntos, por ejemplo Miguel Hidalgo y Costilla es el padre de la patria y no Benito Juárez, la segunda guerra mundial si existió y no solo es producto de películas y que tenía razón Lazcano Malo aquel que tanto te cagaba ir a sus conciertos, “el amor no se puede dar, entre un ave y un caballito de mar”.


martes, 4 de agosto de 2015

Sabia que ibas a volver por mi

Había sido un día pesado caminando por las calles de esta gran ciudad pasando a varias entrevistas de trabajo, solo alcance a murmurar a este país se lo está llevando la chingada, me senté en una banca de plaza de armas mientras sacaba mi teléfono y recordaba un gran pasado, en esa foto estábamos tu y yo, yo con rostro serio y tú con una cara que estabas claramente enamorada bueno al menos después de mucho tiempo me di cuenta de eso, no sé qué vine hacer a esta ciudad bien lo dicen, nunca hay que volver a los lugares de las viejas alegrías, pero como de costumbre estoy aferrado a un pasado al cual ya no me pertenece, pasa eso mientras escucho a Oceransky, enciendo un cigarro y me dedico a solo observar la foto como si quisiera que salieras del celular y compartieras unas palabras conmigo, pero no sucede, eran tantas mis ganas de verte que sonó mi celular creo que sonreí demasiado, pero bueno no eran tan buenas noticias solo era de uno de los empleos que llevara mis documentos al día de mañana para empezar a trabajar, iba ya un poco más tranquilo camino al depa cuando sumido en mi pensamiento choque con otra persona, y me disculpe, una disculpa, andaba distraído, soltaste un no hay cuidado yo también ando un poco distraída mientras me regalabas una sonrisa, sentí algo tan extraño no sé si ustedes han sentido alguna vez como que ubican esa sonrisa, no hice más que decirte perdón ¿te conozco?, y tú de igual forma te me quedaste viendo y me dijiste sabes, no se si te conozco o no, pero sé que te gusta el whisky, fumas cubanos, te gustan los antojitos mexicanos, el futbol, eres tan normal y tan extraño al mismo tiempo, pero no recuerdo quien eres, no podía creer me seguías conociendo pero quizás cumpliste tu promesa de olvidarme, me quede parado solo viéndote a los ojos ¿gustas un café? Esta un café dentro del museo y sé que te va a encantar, solo me miraste fijo a los ojos y me sonreíste claro, es mi favorito.


El café la verdad fue un viaje al pasado, pareciera como si te volviera a conocer y tú me estuvieras conociendo apenas, me encanto por que supe que habías logrado muchos sueños de los que hacía tiempo atrás me habías contado y que ahora no recordabas, era una plática como de grandes viejos amores, por más que intentaba indagar por qué no me recordabas era en vano, siempre te salías por la tangente y sabias como manejar la situación, pero tenías algo en la mirada, te brillaban los ojos mientras me veías algo por lo cual siempre te hacia burla, cuando me tocaba hablar me halagabas la voz y hacías movimientos con la boca, hasta cuando le tome a mi segundo café y tomaste una servilleta e hiciste como si fueras a limpiarme la barba y me diste un beso con sabor a que estuvo guardado durante muchos años, pfff volviste a encender la chispa, nos besamos por un largo tiempo después dijiste que tenías que irte, yo sabía que no era verdad así que te insistí un poco y por fin te quedaste pero con la condición de que cantáramos una canción en el karaoke de la vuelta, así que como era de esperarse tuve que ceder la verdad quería estar contigo, llegando al bar tu elegiste la canción, así que cuando toco nuestro turno sonó Inspiración de Benny Ibarra, claro que me la sabia si desde que rentamos aquella película no parabas de cantarla en el auto, ya habíamos pasado del café a whisky en las rocas, y las miradas se hacían tan insistentes como los besos, creo que ella seguía enamorada y yo también, salimos del lugar con la promesa de vernos el fin de semana siguiente.


Fue complicado poder cerrar el mes, por fortuna me pagaron las horas extras y pude comprarte un perfume que recordaba que hace tiempo lo habías utilizado, te pusiste tan feliz y a la vez tan desilusionada que me dijiste Perdón pero, no puedo aceptarlo sabes, tengo novio y puede enojarse, es más te iba a decir que sería mejor que no nos viéramos, creo que te estas enamorando y no es correcto, te interrumpí diciendo que no estaba enamorado que solo lo había visto en el aparador y pensaba que podría gustarte, aceptaste mi excusa y te quedaste con ese perfume, yo estaba más desilusionado pero en verdad no podía ocultar mi enamoramiento, los besos eran menos recurrentes, las miradas también. Pasaron varios días estábamos comiendo en el lugar donde te encantaban las alitas era un sábado si no mal recuerdo, platicando un poco te abriste conmigo y de tu boca salió un Sabes yo tengo muchos secretos, así como mi novio, también yo tuve un accidente hace tiempo, te hiciste el cabello del lado y señalando una cicatriz en la parte superior derecha de tu cabeza dijiste no recuerdo que paso, yo solo desperté en el hospital y dicen que he olvidado cosas, pero no creo porque si no hubiera olvidado el caminar o el hablar ¿no crees?, no quise ahondar nada, así que solo te daba la razón pero al menos ya sabía porque no recordabas mi nombre ni nuestra historia, pensaba que si tenías novio ya que nunca traías tu celular, me sentía culpable pero a la vez me sentía tan bien de volver a estar contigo.



Un domingo estábamos en la feria de la ciudad, nos la estábamos pasando bomba, había ganado mi equipo por la tarde, después en la feria habíamos comido muy rico y estábamos de bar en bar, hasta cuando nos dimos cuenta que ya estábamos bastante borrachos, pasamos a comprar un tequila añejo y decidimos irnos caminando a mi depa mientras cantábamos y tomabamos a mitad de la calle, pensábamos que era gracioso, un policía nos pidió que dejáramos de hacerlo pero nosotros en nuestro estado alcohólico obviamente no le hicimos caso, incluso empezamos a vociferar algunas linduras en contra del gobierno actual, cosa que no le pareció al policía y pidió apoyo para remitirnos, intentaba negociar pero tú no dabas opción así que nos subieron a dos patrullas diferentes, al llegar al MP, me di cuenta que estabas ya ahí, estuvimos en celdas separadas  cantando la de inspiración hasta cuando nos venció el sueño, desperté porque te oí gritar le pregunte a los oficiales porque te sacaban, solo dijeron que más tarde me daban informes, pasaron unos minutos y vinieron los policías por mí, al parecer un amigo había pagado mi fianza, pero no había pagado la tuya, cuestione al Mp y su respuesta no pude creerla, solo me dijo Chaval, esa mina está loca, obviamente le pedí respeto pero me volvió a repetir en serio esta mina está loca chaval, dice la gente que hace tiempo vino un chaval foráneo, la había enamorado y después de un tiempo él se fue, ella se deprimió bastante y casi no salía de su departamento, hasta que un día ahí en plaza de armas se desmayó dicen que porque tenía varios días sin comer y se golpeó en la cabeza, a partir de que despertó la mina siempre estaba a las 5 pm en ese lugar, incluso la gente decía que la loca ahí tenía una banca, que era donde ella se sentaba y decía que estaba esperando a que su novio volviera, porque él le había prometido que iba a volver, es una lástima chaval por que la mina es muy linda, la verdad no le creí la historia y le pedí informes de donde estabas, me dieron la dirección de un hospital psiquiátrico, tenía mucho nerviosísimo, al llegar a preguntar por ti me dijeron que estabas en el jardín, pase y al verte tus ojos se cristalizaron de nuevo, y dijiste Sabia que ibas a volver por mi…