miércoles, 9 de diciembre de 2015

Aprobado

El chaval estaba como de costumbre cada fin de mes quejándose del terrible tráfico que aqueja aquella gran ciudad, buscando rutas alternas después de un día muy pesado de trabajo hasta cuando un mensaje lo hizo enfadar más “Me puedes traer el informe, es que están los dueños de la empresa “ el chaval solo soltó un golpe al volante como si tuviera la culpa, así que contesto de la mejor forma “Dame unos minutos, estoy en el tráfico, mientras te lo paso por correo para que lo vayan revisando”  el chaval se orilló, saco su celular y lo envió, busco entre su saco el paquete de cigarrillos vaya novedad solo le quedaba el que estaba volteado que siempre él lo llamaba como el de la suerte, ya que desde que abre la cajetilla es el único cigarrillo que sabe que será el último héroe de las mil batallas, lo encendió mientras recibia una llamada “sabes chaval ya lo recibí, deja lo revisamos y te esperamos estaremos en las nuevas instalaciones” el chaval solo confirmo y tomo camino, mágicamente empezó a cambiar el día y eso que ya se avecinaba la noche, el trafico disminuyo en forma considerable y el chaval termino por llegar antes de que concluyeran por leerlo, al llegar solo se preparó un café y encendió un cigarrillo nuevo en el balcón, al parecer les había gustado el informe pero no estaban seguros si podían llevarlo a cabo, ya que los costos previstos eran mayores a la disposición en ese momento, el chaval intento no enfadarse y solo les dijo “vale, me marcan si se animan… por cierto hay algún bar aquí cerca, se me antojo una cerveza” se quedaron pensativos hasta que su contacto comento, “chaval hay uno aquí a dos calles, hay artesanales y se come muy bien, no podemos acompañarte, tenemos otras cosas que hacer, pero cualquier cosa nos avientas un cable” el chaval solo agradeció, se despidió y pensaba ir en su auto, pero pidió permiso para dejarlo un par de horas, obviamente no se negaron y camino rumbo a dicho bar.

Al llegar al pequeño bar pidió una mesa a fuera para poder fumar y se decidió a probar cervezas artesanales que nunca había probado así como acompañarlo con una charola de carnes frías y queso, al darle el tercer trago el chaval no daba crédito lo que estaba viendo, quizás el efecto del alcohol estaba haciendo ya algunos estragos, de su boca salió un “¡Hey!” y la mina que iba pasando solo volteo a verlo, era extraño, hace tantos años que no se veían, quizás unos 5 o 6, ella conservaba la misma felicidad que hacía tiempo, así como la figura era muy similar, pero el chaval sí que había cambiado un poco, por poner un ejemplo antes era un anticapitalista con ideas de izquierda y ahora el único objetivo que tenía en mente era gastar unos duros en el primer capricho que se le atravesara, la mina lo vio detrás de aquella barba y lo reconoció, le dio un abrazo de aquellos que si hablaran dirían “me da mucho gusto volverte a encontrar” el chaval la invito a sentarse, la mina acepto, pidió una artesanal más y empezaron con una charla muy animada, era tan complicado poder entender porque se habían distanciado, se acercó el mesero varias veces más a dejar más bebida para que siguieran alegrando el lugar con sus risas y la buena vibra que compartían, las horas pasaron como inevitablemente sucede, la mina tenía que marcharse y el chaval no tenía la más mínima intención de dejarla ir, así que como solían hacer, pedían la última antes de irse buscaron no tocar ningún tema personal referente a los amoríos, pero se tomaban de la mano y quedaba totalmente amoldada, llego lo inevitable, los celulares sonaron casi al unísono, pero ninguno de los dos los atendieron, vaya muestra de presente estaban presentando este par de chavales, la mina paso al sanitario y el chaval pidió la cuenta, cuando llego la mina se vio sorprendida de que habían un par de cervezas más y totalmente llenas, el chaval no podía hacerle entender que fueron cortesía de la casa, a regañadientes se la tomo la mina y el chaval muy agradecido cuando paso al sanitario paso con el mesero para preguntarle el ¿Por qué les habían regalado un par de tragos?” el mesero solo sonrió y dijo “sabes, hace tiempo vi a una persona que quise mucho tiempo y me hubiera gustado que hubiera sucedido lo que paso con la mina, no los conozco pero se nota que tenía tiempo que no se veían y sobretodo que dejaron algo pendiente… chaval solo te pido una cosa, no te la lleves a la cama, sigue desnudándole el alma pocos logran eso” el chaval solo escucho y por su mente paso toda la información,  le dio un gran abrazo y cerraron el trato estrechando la diestra.


Al abandonar el lugar, la mina cuestiono acerca de cómo había llegado ahí o si el mesero era su amigo, el chaval solo hablo con la verdad, ella asintió casi sin creer, ella estaba ahí por casualidad, digamos que se había quedado dormida en el colectivo y tuvo que regresar algunas calles para tomar otro y que le dejara en casa, el chaval no podía creerlo y le robo un beso como lo hizo cuando recién la conocido, cuando ella estaba hablando y viéndolo a los ojos, la mina se dejó llevar y se dieron el segundo beso más bonito de toda su historia, fueron rumbo al auto, la mina y el chaval seguían tomados de las manos, al parecer el tiempo solo se había pausado y la historia volvería al darle “play”, pero no, en el auto intentaron seguir con la dinámica pero solo se quedó en el intento, volvió a sonar el celular pero ahora solo el de la mina, la voz del otro lado sonaba preocupada y la mina solo respondió que estaba en camino, que había pasado a ver a una amiga, el chaval al escuchar solo cerro los ojos lentamente, la mina lo intentó reanimar con un beso, pero fue complicado el chaval solo se puso serio como regularmente era, la mina al intentar dar explicaciones el chaval solo dijo “no son necesarias, nos vimos por casualidad”  ella fue quien ahora cerro los ojos y dijo “así por casualidad como hace 10 años, ¿pinche casualidad mamona no?”  se dieron otro beso, la mina apurada le dijo que la dejara en la siguiente estación del metro, el chaval no dijo nada más, solo siguió manejando, la mina seguía acariciándole la mano, el chaval le veía de vez en cuando buscando ver más allá de sus ojos, y empezó a recitar “estas tan bonita, te invito un café, la tarde es nuestra, desnúdate”  una gran estrofa de Ismael Serrano que provoco que se sonrojara y le regalara otro beso, al llegar al destino el chaval le negocio por un par de estaciones más, ella termino cediendo, era indescriptible  pareciera que el destino quería ver arder sus futuros, pero ellos no dejaron que pasara a mas, al bajarse el chaval le recordó a la mina que hace 10 años estaban en el mismo lugar el despidiéndose de ella en esa misma estación se dieron un beso muy grande como de los que canta Oceransky, estaba por escapársele un “Te quiero” al chaval cuando la mina dijo “eres un As en detectar las sonrisas de los demás, pero nunca quieres ver cuando la sonrisa cambia de la mina que tienes enfrente, no te pido que la dejes, solo te pido que veas si ella aun sonríe por ti” el chaval se quedó anonadado, no sabía que decir, intento recordar si había dicho algo referente a la mina con la cual estaba saliendo, pero no, no logro dar con ninguna pista, solo preguntó “¿Por qué dices eso?” ella después de darle otro beso contesto “Te conozco chaval, sé que estas flipando por algo que no va a pasar, como suele suceder” y le dio un gran abrazo, el chaval solo disfruto ese abrazo y le dio un beso de esos que si hablaran dirían “te quiero”, al ver marchar a la mina al chaval le llego un mensaje, saco presuroso el celular pensando que sería de la mina diciendo que la esperara, pero no, el mensaje solo decía “Felicidades quedo aprobado, empezamos a trabajar por las tardes como dice en el informe”.