jueves, 21 de abril de 2016

Creo que tendrás que dejar de fumar

III
Él la miro, se veía tan linda aquella mina casi como el día que la conoció, (cuando por accidente pateo un balón en la calle después de que unos chavales le gritaron “¡Bolita!” y sin voltear a ver le atesto un patadon al balón que fue a dar a la bolsa de mano que sostenía la mina, el chaval apenado corrió y pateo de nuevo el balón ahora con mucho menos fuerza y recogía la bolsa de la mina, el chaval le pidió mil disculpas y comento que no la había visto, la mina un poco enfadada le comentaba que tuviera más cuidado, el chaval se descojonaba de la risa al recordar aquel momento tan chusco, pero recordaba que era muy linda aquella mina) ella ahora estaba enfadada porque encontró una conversación muy animada en el celular del chaval, de aquellas donde no se dice nada pero se sabe que algo mas está ahí, la conversación era con una mina que había sido su pasado hace varios ayeres y el animoso le había contado aquel detalle, por eso quizás ella desconfiaba tanto, el chaval encendió un cigarrillo mientras ella leía y re leía dicha conversación, el chaval en la primera bocanada y un poco harto solo comento “hay mujer, si quisiera ponerte el cuerno, quizás sería con una mina diferente” la mina volteo a verlo un poco más enfadada, el chaval le recordó varios momentos extraños, como el día que la conoció, el día que por accidente le tiro una cerveza encima, el día que ella casi se orinaba de risa cuando el chaval se cayó en un charco con su traje nuevo, el dia que el chaval paso a participar con un payaso en una fiesta familiar y fue el hazme reir de toda la fiesta, la mina dejo de leer la conversación, pareciera como si hubiera encontrado algo de lo que ella buscaba, el celular lo aventó hacia el sillón y se le fue con las dos manos al chaval encima, “eres un hijo de la chingada, siempre sabes cómo hacerme sonreír” y le tomo del cuello mientras lo besaba, el chaval solo se quedaba quieto, no podía creer, la mina le había creído y quizás por eso no iba a cambiar, quizás ahora buscaría cambiarle el nombre al contacto, “Mi Pasado” era un mejor nombre.

IV
Suspiraba el chaval con una sonrisa, recién le había marcado su novia, al parecer las cuentas les habían fallado, el chaval sonreía, quizás no era la mejor época en su trabajo, ni siquiera era el mejor momento que estaban como pareja, el chaval rentaba un departamento pequeño y la mina aún vivía con sus padres, la mina se había notado un poco molesta pero el chaval no podía ocultar su felicidad solo dijo “hay que esperar los resultados del laboratorio hoy mujer” , era buen momento quizás para empezar una nueva vida, se puso los audífonos y sonó “Vos Sabes- Los Fabulosos Cadillacs” era de buen augurio, siguió trabajando hasta cuando recibió la segunda llamada de la mina, “Sabes, está confirmado, acabo de revisar los exámenes en línea, creo que tendrás que dejar de fumar” él chaval brinco como la vez que anotó el gol del gane en la final, estaba más feliz que cuando acabo la licenciatura, más feliz que cuando beso los labios de la mina por primera vez, estaba en un éxtasis total pero no le decía nada a la mina, solo “necesitamos ver que vamos hacer, de qué forma le diremos a tus padres y creo que tendré que dejar la maestría por un tiempo” la mina no estaba tan feliz, solo le pidió “¿podemos vernos después de tu trabajo, en tú depa?” el chaval victorioso y sabiendo que el trabajo del día podría esperar solo comento, “si quieres nos vemos en una hora, pido permiso tengo ganas de verte” la mina solo asintió y le mando un par de besos por el celu, el chaval empezó a escribir los pendientes y acudió con el médico de la empresa ya que sabía muy bien que hacer y que síntomas decir que tenía para que lo mandaran a descansar a casa y así fue, el médico le autorizo la salida, el chaval no podía ocultar la felicidad así que paso por unos chocolates de los que le gustan a la mina y unas rosas, es la primera vez que le iba a regalar las flores que le gustaban; el chaval espero en el auto hasta que la mina apareció, por la espalda le abrazo y le dio un par de besos en el cuello, la mina seguía como enfadada, se dieron un abrazo de esos que te hacen sentir como la piel se eriza, el chaval le dio los presentes a la mina y ella quitaba su mueca de enfado y esbozo una ligera sonrisa, siguieron rumbo al departamento, en el elevador se veían fijamente a los ojos y el chaval quien sabe porque poso su mano sobre el vientre de la mina, después le dijo cuanto le quería y le regalo un beso grande, al entrar al depa la mina se fue a la cama del chaval, y el chaval corrió por un par de jugos al refri y la alcanzo de inmediato, se recostaron los dos, el chaval le tomo de la cabeza y le hacía “piojito” y empezaron a platicar los posibles nombres, si era niño o si era niña, el chaval empezó a desvariar y empezó a platicarle a la mina que se imaginaba que sería un varón portando el 1, aquel chaval que iba a dejar el todo por el todo bajo esos 3 postes, aquel chaval que iba a cambiar el mundo y que quizás iba a ser el mismo que iba a descubrir la cura para enfermedades terminales, la mina decía que iba a ser una nena y que sería como una princesa donde el chaval seria el dragón que la cuidaría, se dieron un beso grande acompañado de un abrazo gigante, hasta que se quedaron dormidos.

Al despertar, la mina ya no estaba con el chaval y había una carta de la mina en el buro junto a las rosas que le regalo el chaval, en el cual empezaba diciendo que había pasado un momento maravilloso haber desvariado con él, pero que ella huía, no quería empezar una nueva vida, el chaval estuvo a punto de romper aquella carta, corrió a la cocina y se sirvió un coñac, se lo tomo tan rápido que no lo disfruto y busco de inmediato sus cigarrillos, no los encontraba hasta que por fin dio con una caja, la cual al destaparla no tenía cigarros, si no otra carta, la desenvolvió y era la letra de la mina en la cual decía, “perdóname por hacerte pasar este mal trago, pero sabes, no sabía la forma de decirte que quiero que dejes de fumar, pero creo que lo hice de la manera incorrecta… no estamos embarazados, márcame cuando leas la carta” el chaval muy desconcertado, le marco a la mina, ella contesto en el tercer tono y después del típico “Bueno” el chaval solo le dijo “entonces ¿Puedo ponerle la playera del #1 a nuestros recuerdos?, por cierto, ¿Dónde dejaste mis cigarrillos?”.




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Recopilando un poco de la locura