miércoles, 18 de mayo de 2016

Piérdete Conmigo

".. Y tú, te has convertido en todas mis mentiras,
y yo, no pude ser uno de tus porques,
y tú, le vas contando al mundo que me olvidas,
y yo, le cuento a quien me escuche que te amé..."

Tanto que se me complica cerrar ciclos, pero este es un gran proyecto que todo inicio con un “Chingue a su madre, ¿Por qué no?”, tan distintos y tan iguales a la vez, pfff así fue con cada uno de nuestros lectores y colaboradores de este blog, disfrutamos de su locura, como no recordar tantos escritos de diferentes personas, Joshy, Mare, Nefer, Pekeña, Karensha, Marce, Abue, Vanchi, Charly, Estefes (Blacky), Iveus, Mass, Ylenia, (una chava de autobús en Gdl), Bruja, Rich y un servidor (si alguno se me olvido les pido una gran disculpa y favor de hacérmelo saber), pasaron diferentes escritos y sentimos diferentes momentos, tanto de alegría como de desconcierto, de terror, de agonía, de risa, de tristeza, de vale madre, de borrachera, de sueños, de lucha, algunos poemas, por supuesto de muertes, de historias que sucedieron, de historias que nos gustarían que hubieran sucedido y de finales que nos hubieran gustado, varios tuvieron a sus musas y otros tantos a quienes lo dedicaron, algunos fueron dedicados al cielo, otros a una botella, otros a su gente, pero me gustaría hablar a título personal, gracias a todas aquellas personas que hicieron posible mis escritos que la única finalidad era reconocer aquel gran amor o aquel gran sentir que me hicieron tener en ese momento, este último post va dedicado a la mina que hizo que los últimos escritos fueran realidad, quizás a muchos ya hasta les caiga gorda otros tanto la amen incluso más que un servidor, pero bueno (Incluso volvimos a tener contacto por los escritos), espero no herir ninguna susceptibilidad y no me resta más que decirle a cada uno de ustedes que hizo posible estos grandes momentos, GRACIAS, gracias por leernos, gracias por compartir su locura con nosotros, como bien lo escribió un gran profesor y colega Ezequiel Bernal en un escrito de cuando íbamos iniciando este gran proyecto “la locura, lo-cura todo” y bueno para cerrar solo me resta secundar al buen Rich en el escrito anterior espero que no sea un Adiós si no un gran hasta luego, leernos en otros blogs, tomando una chela o un curado en un bar o incluso haciendo vandalismo en las calles de las grandes ciudades… por cierto algunos me expresaron si era verdad o no lo que se dijo en el escrito pasado y bueno si, el rich tiene un auto sedan color negro y yo un utilitario color blanco…

El chaval tomo aquel mítico vaso rojo donde deposito un tercio de hielos y sirvió los diez segundos reglamentarios de whisky, bien sabía que la noche iba a ser muy larga y no tendría que haber prisas para tomar, esto lo pensó cuando religiosamente saco un cigarrillo de los rojos y lo encendía mientras admiraba lo linda que se veía la ciudad en esa noche, tantas luces en la oscuridad que hacia parecer como si fuera un circo gigante con luces de todos tipos y de todos colores, al fondo se alcanzaba a observar la silueta de “la mujer dormida” y “don Goyo” custodiando esta gran ciudad conocida como la selva de asfalto, el chaval le daba tragos largos y bocanadas igual de largas a su cigarrillo, cuando acordó ya iba en el tercer vaso y en el quinto cigarrillo, estaba desconcertado sobretodo porque él sabía que lo que estaba sucediendo era lo que había estado esperando hacía ya casi 4 años pero la historia era totalmente distinta, aunque era todo estaba mal él lo disfrutaba como si todo fuera bueno, pero el chaval así es de necio y caprichoso, al chaval lo asalto un gran recuerdo el de aquella mina de mirada profunda, piernas largas, un cuerpo por el cual uno mataría, una mina de besos embriagadores, muy guapa pero sobretodo inteligente, el chaval empezó a recordar que por aquello que llaman azares del destino se volvieron a contactar, era una mañana muy pesada en el trabajo del chaval y lo sorprendió un mensaje por medio de una red social, todo fue tan extraño, el mundo estaba cayéndole a pedazos al chaval pero en cuanto vio la imagen del destinatario de inmediato cambio su rígido rostro serio por una sonrisa de aquellas que no puedes creer lo que pasa, platicaron por varios días y parecía que el estado de ánimo del chaval dependía totalmente del “buenos días” que escribía la mina.

Pero como suele suceder en aquellas historias imposibles el chaval busco un gran pretexto para salir de la rutina, estaba tan ilusionado que en la primera salida corrió a buscarla y aun no se sabe porque la mina cedió, se quedaron de verse, no pasó nada del otro mundo solo digamos que el chaval pensaba que los astros se habían alineado, recordó lo que se sentía el estar enamorado, los besos de la mina le recordaron que el enamoramiento nunca se había ido solo se había mantenido en pausa, el chaval esa noche salió con una velita encendida, aquella velita de la esperanza al parecer nada ni nadie le podía quitar la cara de pendejo que en ese momento portaba el chaval; cabe mencionar que el chaval estaba consciente que la mina ya tenía su vida asegurada, que quizás era un momento de poder ver hacia atrás y poder cerrar el círculo que nunca se cerró, pero bueno la mina le siguió aquel juego al chaval, con los te quiero y besos dados a distancia y las promesas de amor eterno aun seguían en los dedos del chaval, le habían movido el suelo por completo, incluso sus actitudes cambiaron y en el trabajo se notó más que en ningún lugar, el chaval seguía ilusionado.

Una tarde de esas calurosas donde el clima te fastidia más que el ruido de un taladro en una resaca la mina le comento la chaval que estaba de suerte, que era muy seguro que se volvieran a encontrar, el chaval claro no cabía de la felicidad y eso que las cosas no iban como se esperaba el trabajo estaba todo jodido, en sus relaciones personales también iban en declive, pero esa noticia fue un chispazo de felicidad, el chaval seguía con su motor que eran los besos de la mina dados a distancia, el chaval como podía hacia que las cosas salieran a favor y lo lograba siempre y cuando hubiera escuchado a la mina, pero como suele suceder en las películas un par de días antes del encuentro al parecer el destino seguía jugando con ellos para que no se volvieran a encontrar, pero era más grande las ganas de verse que de dejar que el destino siguiera trazando sus caminos, así que horas antes de verse la mina decidió que si era tiempo de verse, el chaval ese día salió tarareando una canción de Fernando Paredez durante todo el camino “de un tiempo acá el mundo gira en una extraña dirección, será que se ha dado cuenta que te le extraviaste al Sol”, el destino solo hizo larga la espera, cientos de personas fueron testigos de aquel mágico momento, a pesar de que no pudieron darse aquel beso grande del que tanto habla Ocersansky sus miradas decían todo lo que ellos no se dijeron con aquel gran abrazo, sus miradas decían más de todos los te extraño de las canciones del Mago, después de cerca de 60 minutos de su encuentro por fin pudieron darse aquel beso tan grande que no cabía en aquella gran ciudad y se entrelazaron los dedos con cierta desesperación y sincronía a la vez, el tiempo se detenía en cada beso, parecía como un choque de la Tierra con Marte en cada uno de ellos hasta que por fin hicieron lo que tenían que hacer, mandar a la chingada a la moral y las buenas costumbres, ellos se fundieron en uno mismo ya no solo era un mismo pensar eran uno mismo por completo, casi casi pudiera parafrasear aquel gran momento como dice aquella gran película mexicana “la moral no es otra cosa que un árbol que da moras o una chingada” estuvieron en una lucha cuerpo a cuerpo donde no existía un vencedor donde solo el amor era lo que mandaba.

Pero con el pasar de unas horas que se convirtieron en unos días el chaval vivió aquel momento como lo que había soñado, despertar viendo como dormía la mina y después le regalaba un gran beso, el chaval se veía muy enamorado y la mina se le notaba un tanto incomoda, parecería que la mina y el chaval por fin estaban desafiando al destino, parecería que estaban buscando inmortalizar los momentos con fotografías cosa que se le veía a la mina como sonreía y el chaval solo se le miraba muy enamorado, el chaval buscaba cualquier momento para demostrar su amor con palabras, con besos, con abrazos, con nalgadas, con su mirada, de cualquier forma quería encontrar la forma de expresarle todo lo que sentía; empezaban los problemas cuando la mina le pedía al chaval que dejara aquellos horribles vicios de fumar y tomar whisky pero el chaval en su forma tan cetario de ser solo lo hacía más y más, el chaval sabía que aquel humo de tabaco, aquel paisaje tan hermoso, aquel whisky del 18, aquellos besos, aquellos abrazos, aquellas caricias prohibidas eran parte del escenario de aquel momento que quien sabe cuándo volvería a suceder y que el chaval no quería quitar a ninguno de los personajes de ese momento.

El chaval solo le pedía a la mina que ella fuera quien le pusiera un punto a esa historia, ya sea un punto y seguido, un punto y aparte o un punto final, el chaval temía que la mina le pusiera un punto y final porque no sabría donde guardar tantos recuerdos, tantas caricias, tantos besos, tantos te amo, el chaval le dio un gran beso a la mina pidiéndole que ella le pusiera el final a la historia mientras de fondo se escuchaba a Ismael Serrano “…El mundo es una pesadilla y yo he sido tan feliz, el mundo se derrumba y gira, pido disculpas por vivir, ya lo sé no soy un héroe ni el más valiente de los que te amaron, no soy tu estrella ni el tipo que limpia tus pecados, no pido excusas ni perdón salvar tu vida en redención, solo busco un trozo de verdad, un destello de felicidad…” la mina y el chaval se despidieron como suelen hacer los grandes amores, en una sala de un afamado aeropuerto, esos lugares son los perfectos para un adiós porque hay tantas personas que lo hacen que la mina y el chaval no eran los únicos que sufrían de saber si algún día volverían a ver a la persona que tenían en frente, la mina se fue con la promesa que iba a terminar con la historia y el chaval esperando que ese momento nunca llegará…
El tiempo pasa como debe de ser, la mina seguía con su vida y no podía dejar de lado al chaval ya que le mandaba mensajes casi a diario y aparte le pedía que hablaran por teléfono de cualquier cosa pero en pocas palabras la mina estaba pasándola normal, por su parte el chaval no la estaba pasando nada bien, unos problemas de salud, unos problemas con sus amistades, unos problemas hasta con sus vehículos y justo cuando el chaval estaba finiquitando la relación laboral en su trabajo, recibió una llamada al celular:
Chaval: ¿Bueno?, ¿Qué tal? ¿Cómo estas mina? (sonriendo)
Mina: Sabes, te hice una promesa y bueno, quería decirte que recordaras porque sucedió todo
Chaval: ¿A qué te refieres? (había desaparecido esa sonrisa)
Mina: de estos últimos días, me la pase muy bien pero no quiero que sigas ilusionado, tú sabes bien que todo paso por algo…
Chaval: Vale, solo dilo, quiero que digas porque han pasado las cosas.
Mina: Sabes muy bien y no te tires al suelo, no te hagas el que no sabías, mejor dime la verdad, ¿solo querías verme para poder tener una historia para el cierre de tu blog?
Chaval: sabes muy bien como soy, no seguí las reglas del juego desde un inicio pero… bueno que más da, no quería verte solo para cerrar el blog más bien quería verte para recrear la historia y ver si se podía modificar el futuro.
Mina: no sé porque te haces el difícil chaval, te dije que no te enamoraras.
Chaval: Solo te diré que gracias, volviste a enamorar al hombre de hojalata, espero al menos hayas disfrutado tanto como yo lo hice.
Mina: No te pongas como la victima chaval, has hecho cosas peores y bien lo sabes, no entiendo porque te haces el que no sabías, la pase muy bien chaval pero te recuerdo que tengo una vida que hice gracias a que te fuiste.
Chaval: de nuevo gracias, tienes razón yo sabía el motivo pero lo maquille tanto pero bueno, me la pase muy chingon y espero algún día volvernos a ver, te quiero mucho, recuérdalo, por cierto elegí solo la historia para el cierre del blog porque también lo había prometido, como bien sabes las historias que plasmo son con tres vertientes, historias que sucedieron, historias que me hubieran gustado que sucedieran o el final que me hubiera gustado tener.
Mina: Vale, esperemos que el destino algún día nos vuelva a juntar y espero de corazón que para ese tiempo ya hayas madurado…


Y como dice la canción, “los mariachis callaron”, el chaval al colgar el teléfono solo recordó aquellos días mientras fumaba un cigarrillo y bebía un whisky, recordando las palabras de la mina que nunca le mintió, recordaba su aroma, recordaba sus besos, recordaba sus gestos de desaprobación, recordaba hasta las bofetadas que le daba cuando le agarraba una nalga en la calle,  el chaval recordó mucho que las segundas oportunidades solo son válidas cuando vas por un segundo pambazo.

Muchas gracias por esta gran Locura, recuerden "la locura, lo-cura todo".





2 comentarios:

  1. Quiero que este comentario quede escrito en esa primera hoja de los escritos que hicimos y después desaparezca hermano como alguna vez pensamos, entre las cenizas del papel que quemamos...
    Muchas gracias por permitirme conocer el escribir y manifestar lo que en muchas formas hemos compartido desde chavales. Gracias por ser un hermano de ley y dejarme hacer un baúl de bonitos recuerdos que hoy les decimos adiós.
    Espero que quienes alguna vez hayan visto estas palabras, estos textos y los que en voces bajas nos ayudaban a seguir haciendo locuras, hayan disfrutado esto tanto como nosotros lo hicimos.
    Irie!

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  2. me encantó como lo dices tus palabras la forma en que las dices gracias

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Recopilando un poco de la locura